Como usar las Pausas al Hablar en Público

Jun 16, 2018 | Técnica de la oratoria

El buen uso de las pausas es fundamental para la comprensión del lenguaje hablado. Y además, sirve para resaltar los puntos principales por eso, si deseas dirigirte a un público con elegancia y fluidez es de suma importancia que aprendas como dar buen uso a las pausas.

La música es agradable no solo por el sonido, sino por las pausas que hay entre las notas, sin la variación entre el sonido y el silencio no habría ritmo.  

Para más ver: Como Mejorar: La Pronunciación Al Hablar en Público

Uso de las pausas en la oratoria 

Ya sea que esté pronunciando un discurso o conversando con alguien si no se   Introducen pausas oportunas al hablar, quizá no se capte su mensaje y parezca que habla de forma atropellada y confusa. En efecto, el empleo correcto de las pausas aporta claridad al lenguaje. También permite enfatizar los puntos principales, de modo que calen hondo en el público. Un ejemplo de lo que puede pasar si no hacemos bien las pausas en nuestras oraciones:

  •  Rosa, te llama pedro.
  •  Rosa te llama, pedro.

Para más ver: Como hablar con claridad

Tipos de pausas:

– Pausas de transición

Son las que hacemos para pasar de un punto principal al siguiente. Una breve interrupción dará al auditorio la oportunidad de reflexionar en lo dicho, asimilarlo, captar el cambio de dirección y entender el siguiente punto con mayor claridad. Hacer un silencio entre dos ideas es tan importante como bajar el paso al doblar la esquina para pasar de una calle a otra. Muchas veces una razón por la que algunos oradores hablan precipitadamente, sin pausas entre las ideas, es que tratan de abarcar demasiada información.

A veces es un reflejo de su habla diaria, o quizá toda la gente que los rodea se expresa de igual modo. Pero el apresuramiento impide enseñar con eficacia. Si usted cree que vale la pena que sus oyentes escuchen y recuerden las ideas que desea comunicarles, dedique suficiente tiempo a desarrollarlas de forma que se destaquen. Tenga en cuenta que, para transmitir las ideas con claridad, las pausas son imprescindibles.

Si va a pronunciar un discurso valiéndose de un esquema, organice este de manera que sea obvio dónde introducir una pausa entre dos puntos principales. En el caso de un discurso leído, haga marcas en los lugares donde se produce el cambio de una idea central a otra. Las pausas  de transición serán, por regla general, más prolongadas que las relacionadas con la puntuación, pero no tanto que el discurso se vuelva tedioso. Si las hace demasiado largas, dará la impresión de que no se ha preparado bien y no sabe cómo continuar.  

– Pausas de énfasis

Las pausas que preceden o siguen a una afirmación o pregunta pronunciada con mayor intensidad sirven para dar énfasis, a menudo de forma impactante. O bien crean expectación por lo que sigue. Determine cuál de los dos efectos desea lograr. Tenga presente, sin embargo, que tales pausas deben limitarse a las afirmaciones de verdadera importancia; de lo contrario, estas últimas perderán su valor.

– Pausas exigidas por las circunstancias

De vez en cuando ocurren diversas circunstancias que obligan a interrumpir la exposición. En una exposición o discursó, si el ruido es muy fuerte, puede elevar la voz y proseguir; pero si es intenso y prolongado, debe detenerse, ya que el auditorio no le prestaría atención de todas formas. Así pues, válgase de los silencios para ayudar a sus oyentes a obtener pleno provecho de la valiosa información que pretende transmitirles.   

– Pausas que invitan a responder

Cuando hagas preguntas que inducen a tus oyentes a reflexionar tienes que hacer una pausa lo bastante larga para que tu auditorio se conteste mentalmente la cuestión que tú has planteado con dicha pregunta, si no haces ese silencio gran parte del beneficio de la pregunta se perderá.   Naturalmente, no solo hay que hacer silencios cuando se está pronunciando un discurso o una exposición sino también hay que cultivar este aspecto de la oratoria al tener conversaciones con las personas.

Para que haya conversación, es necesario que se intercambien ideas. Los demás se sentirán más inclinados a escucharlo si usted los escucha a ellos y se interesa por lo que dicen. Por eso, haga pausas de duración suficiente para que puedan expresarse.

Como lograr dominar el uso de las pausas  

  • Al leer, fíjese bien en la puntuación.
  • Escuche a los buenos oradores y observe dónde sitúan las pausas y cuánto duran estas.
  • Cuando diga algo que desee que se recuerde, haga una pausa para que cale hondo en su auditorio.
  • Al conversar con otra persona, pídale su opinión y escuche su respuesta.

Una pausa es un momento de silencio y, como bien se ha dicho, el silencio rompe la monotonía, da énfasis, atrae la atención y es agradable al oído. Por eso el empleo adecuado de las pausas es todo un arte. Cuando se hace buen uso de ellas, las ideas se transmiten con mayor claridad y se recuerdan por más tiempo.

Como usar las Pausas al Hablar en Público

Jun 16, 2018 | Técnica de la oratoria

 El buen uso de las pausas es fundamental para la comprensión del lenguaje hablado. Y además, sirve para resaltar los puntos principales por eso, si deseas dirigirte a un público con elegancia y fluidez es de suma importancia que aprendas como dar buen uso a las pausas.

La música es agradable no solo por el sonido, sino por las pausas que hay entre las notas, sin la variación entre el sonido y el silencio no habría ritmo.  

Para más ver: Como Mejorar: La Pronunciación Al Hablar en Público

Uso de las pausas en la oratoria 

Ya sea que esté pronunciando un discurso o conversando con alguien si no se   Introducen pausas oportunas al hablar, quizá no se capte su mensaje y parezca que habla de forma atropellada y confusa. En efecto, el empleo correcto de las pausas aporta claridad al lenguaje. También permite enfatizar los puntos principales, de modo que calen hondo en el público. Un ejemplo de lo que puede pasar si no hacemos bien las pausas en nuestras oraciones:

  •  Rosa, te llama pedro.
  •  Rosa te llama, pedro.

Para más ver: Como hablar con claridad

Tipos de pausas:

– Pausas de transición

Son las que hacemos para pasar de un punto principal al siguiente. Una breve interrupción dará al auditorio la oportunidad de reflexionar en lo dicho, asimilarlo, captar el cambio de dirección y entender el siguiente punto con mayor claridad. Hacer un silencio entre dos ideas es tan importante como bajar el paso al doblar la esquina para pasar de una calle a otra. Muchas veces una razón por la que algunos oradores hablan precipitadamente, sin pausas entre las ideas, es que tratan de abarcar demasiada información.

A veces es un reflejo de su habla diaria, o quizá toda la gente que los rodea se expresa de igual modo. Pero el apresuramiento impide enseñar con eficacia. Si usted cree que vale la pena que sus oyentes escuchen y recuerden las ideas que desea comunicarles, dedique suficiente tiempo a desarrollarlas de forma que se destaquen. Tenga en cuenta que, para transmitir las ideas con claridad, las pausas son imprescindibles.

Si va a pronunciar un discurso valiéndose de un esquema, organice este de manera que sea obvio dónde introducir una pausa entre dos puntos principales. En el caso de un discurso leído, haga marcas en los lugares donde se produce el cambio de una idea central a otra. Las pausas  de transición serán, por regla general, más prolongadas que las relacionadas con la puntuación, pero no tanto que el discurso se vuelva tedioso. Si las hace demasiado largas, dará la impresión de que no se ha preparado bien y no sabe cómo continuar.  

– Pausas de énfasis

Las pausas que preceden o siguen a una afirmación o pregunta pronunciada con mayor intensidad sirven para dar énfasis, a menudo de forma impactante. O bien crean expectación por lo que sigue. Determine cuál de los dos efectos desea lograr. Tenga presente, sin embargo, que tales pausas deben limitarse a las afirmaciones de verdadera importancia; de lo contrario, estas últimas perderán su valor.

– Pausas exigidas por las circunstancias

De vez en cuando ocurren diversas circunstancias que obligan a interrumpir la exposición. En una exposición o discursó, si el ruido es muy fuerte, puede elevar la voz y proseguir; pero si es intenso y prolongado, debe detenerse, ya que el auditorio no le prestaría atención de todas formas. Así pues, válgase de los silencios para ayudar a sus oyentes a obtener pleno provecho de la valiosa información que pretende transmitirles.   

– Pausas que invitan a responder

Cuando hagas preguntas que inducen a tus oyentes a reflexionar tienes que hacer una pausa lo bastante larga para que tu auditorio se conteste mentalmente la cuestión que tú has planteado con dicha pregunta, si no haces ese silencio gran parte del beneficio de la pregunta se perderá.   Naturalmente, no solo hay que hacer silencios cuando se está pronunciando un discurso o una exposición sino también hay que cultivar este aspecto de la oratoria al tener conversaciones con las personas.

Para que haya conversación, es necesario que se intercambien ideas. Los demás se sentirán más inclinados a escucharlo si usted los escucha a ellos y se interesa por lo que dicen. Por eso, haga pausas de duración suficiente para que puedan expresarse.

Como lograr dominar el uso de las pausas  

– Al leer, fíjese bien en la puntuación.

– Escuche a los buenos oradores y observe dónde sitúan las pausas y cuánto duran estas.

– Cuando diga algo que desee que se recuerde, haga una pausa para que cale hondo en su auditorio.

– Al conversar con otra persona, pídale su opinión y escuche su respuesta.

Una pausa es un momento de silencio y, como bien se ha dicho, el silencio rompe la monotonía, da énfasis, atrae la atención y es agradable al oído. Por eso el empleo adecuado de las pausas es todo un arte. Cuando se hace buen uso de ellas, las ideas se transmiten con mayor claridad y se recuerdan por más tiempo.