Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Abr 19, 2020 | Técnica de la oratoria

La importancia que tiene el volumen de la voz, la modulación y la dicción durante una exposición es enorme, si no se le escucha fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede molestar e incomodar y el auditorio perderse de los excelentes pensamientos que ha preparado

A veces el que habla desde la plataforma tiende hablar sin la fuerza necesaria como para ser oído y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Incluso en nuestra vida diaria, también, nos encontramos con personas que no pueden oír bien y tenemos que competir con ciertos ruidos, sea desde dentro de algún lugar o a la Intemperie. Esto quiere decir que tenemos que dar consideración cuidadosa al timbre apropiado.

Para saber más de como modular la voz mire: Técnica de Oratoria: La Modulación.

 RAZONES PARA SUBIR EL VOLUMEN

  • Mantener atento a un grupo grande.
  • Contrarrestar las distracciones.
  • Captar la atención de los oyentes cuando se dice algo muy importante. 
  • Incitar a la acción.
  • Atraer la atención de una persona o un grupo.

Ser oído con comodidad.

La primera cosa que se debe considerar al determinar cuánto usar se analiza mejor usando la pregunta:

¿Se ejerció la potencia de voz necesaria? Es decir, ¿se le oyó en la última fila sin que ahogara a los de la primera? esa pudiera ser consideración suficiente para el orador que está empezando, pero los que son más adelantados que éstos deben esforzarse por dominar los siguientes aspectos de este asunto también.

Volumen ajustado a las circunstancias.

El orador debe estar alerta a las condiciones variantes en medio de las cuales habla. Esto amplía sus facultades de discernimiento, lo hace más flexible y le permite llegar a su auditorio y retenerlo con mayor facilidad.

Las condiciones varían dependiendo del lugar donde se diserte y la cantidad de personas que forman el auditorio. Para dominar las circunstancias usted tiene que dominar el volumen. Al presentar un discurso ante un gran auditorio obviamente exige más volumen que el que utiliza en la sala de su casa con su familia.

Pero hasta estas condiciones no son constantes. De repente llegan Ruidos dentro y fuera del salón como el paso de un automóvil, un tren cercano, ruidos fuertes de animales, el llorar de niños, alguien que llega tarde etc. Todas estas cosas exigen un ajuste en su potencia de voz. El no reconocer estos ruidos y compensar por ellos con el volumen hará que algo, quizás un punto vital, se pierda.

En muchas presentaciones quizás tenga un equipo amplificador o micrófono para la voz. Pero si no se ejerce cuidado en su uso, y el volumen fluctúa extremadamente de fuerte a débil, entonces quizás sea necesario prestar consideración a estas circunstancias.

A veces a un orador se le hace difícil dominar este asunto sencillamente debido a su calidad de voz. Si éste es su problema y su voz sencillamente no se proyecta con amplitud, Quizás pueda hacer ciertos ejercicios o un programa de entrenamiento que le ayude a desarrollar y fortalecer la voz. No obstante, la calidad de la voz en sí misma es un asunto separado de la oratoria y por eso en este artículo no se le dará énfasis, pero pronto haremos uno solo de cómo mejorar la voz.

Para saber más de cómo usar la voz al hablar en público mire: Tecnicas De La Oratoria: La Voz

¿Cómo puede determinar el orador si su volumen es amplio?

Uno de los mejores indicadores de esto es la reacción o respuesta del auditorio. Un orador

experimentado observará cuidadosamente a los que están en las filas de atrás del auditorio durante la  introducción  del discurso y podrá determinar por la expresión y actitud general de éstos si  pueden oír cómodamente o no, y variará la potencia con esto. Una vez que percibe lo que se necesita en cuanto a volumen en el auditorio, no tiene más dificultad.

Otro medio es observar a otros oradores que estén en el mismo programa. ¿Se les oye con facilidad? ¿Cuánto están usando? Ajuste el suyo según esto.

Volumen ajustado al material.

Este aspecto de nuestra consideración del volumen no debe confundirse con la modulación. En la actualidad sencillamente estamos interesados en ajustar el volumen al material particular que se considera. Por ejemplo, si se estuvieran leyendo denunciaciones, es obvio que se regularía de manera diferente a cuando el orador estuviera leyendo acerca de amor entre parejas.

Al decidir cuánto volumen usar, analice su material y su propósito cuidadosamente. Si quiere cambiar la manera de pensar de su auditorio, no lo aleje por demasiado volumen. No obstante, si desea estimularlo a actividad llena de vigor, quizás el volumen pudiera ser más fuerte. Si el material pide fuerza, no lo debilite hablando en tono demasiado suave o bajo.

No olvide su objetivo.

Si quiere mover al auditorio a la acción, tal vez tenga que subir un poco la voz, pero si quiere que cambie su forma de pensar, no lo espante con una voz muy fuerte. Cuando se desea que razonen, es mejor hablar con voz más suave.

EL ORADOR que no habla con suficiente volumen se arriesga a que parte del auditorio empiece a cabecear así que, para poder mejorar el volumen adecuado, tenga en cuenta:

1) El tamaño y las características del auditorio.

2) Los ruidos que distraen la atención.

3) El tema que está tratando.

4) Su objetivo.

La buena preparación, la experiencia que se obtiene de la participación constante en discursos le ayudarán a hablar con el volumen conveniente. Sea que esté pronunciando un discurso desde la plataforma o cuando esté hablando con alguien, esfuércese por pensar en los beneficios que recibirán sus oyentes si escuchan bien lo que usted les dice.

Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Abr 19, 2020 | Técnica de la oratoria

La importancia que tiene el volumen de la voz, la modulación y la dicción durante una exposición es enorme, si no se le escucha fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede molestar e incomodar y el auditorio perderse de los excelentes pensamientos que ha preparado

A veces el que habla desde la plataforma tiende hablar sin la fuerza necesaria como para ser oído y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Incluso en nuestra vida diaria, también, nos encontramos con personas que no pueden oír bien y tenemos que competir con ciertos ruidos, sea desde dentro de algún lugar o a la Intemperie. Esto quiere decir que tenemos que dar consideración cuidadosa al timbre apropiado.

Para saber más de como modular la voz mire: Técnica de Oratoria: La Modulación.

RAZONES PARA SUBIR EL VOLUMEN

Mantener atento a un grupo grande.

Contrarrestar las distracciones.

Captar la atención de los oyentes cuando se dice algo muy importante.

Incitar a la acción.

Atraer la atención de una persona o un grupo.

Ser oído con comodidad.

La primera cosa que se debe considerar al determinar cuánto usar se analiza mejor usando la pregunta:

¿Se ejerció la potencia de voz necesaria? Es decir, ¿se le oyó en la última fila sin que ahogara a los de la primera? esa pudiera ser consideración suficiente para el orador que está empezando, pero los que son más adelantados que éstos deben esforzarse por dominar los siguientes aspectos de este asunto también.

Volumen ajustado a las circunstancias.

El orador debe estar alerta a las condiciones variantes en medio de las cuales habla. Esto amplía sus facultades de discernimiento, lo hace más flexible y le permite llegar a su auditorio y retenerlo con mayor facilidad.

Las condiciones varían dependiendo del lugar donde se diserte y la cantidad de personas que forman el auditorio. Para dominar las circunstancias usted tiene que dominar el volumen. Al presentar un discurso ante un gran auditorio obviamente exige más volumen que el que utiliza en la sala de su casa con su familia.

Pero hasta estas condiciones no son constantes. De repente llegan Ruidos dentro y fuera del salón como el paso de un automóvil, un tren cercano, ruidos fuertes de animales, el llorar de niños, alguien que llega tarde etc. Todas estas cosas exigen un ajuste en su potencia de voz. El no reconocer estos ruidos y compensar por ellos con el volumen hará que algo, quizás un punto vital, se pierda.

En muchas presentaciones quizás tenga un equipo amplificador o micrófono para la voz. Pero si no se ejerce cuidado en su uso, y el volumen fluctúa extremadamente de fuerte a débil, entonces quizás sea necesario prestar consideración a estas circunstancias.

A veces a un orador se le hace difícil dominar este asunto sencillamente debido a su calidad de voz. Si éste es su problema y su voz sencillamente no se proyecta con amplitud, Quizás pueda hacer ciertos ejercicios o un programa de entrenamiento que le ayude a desarrollar y fortalecer la voz. No obstante, la calidad de la voz en sí misma es un asunto separado de la oratoria y por eso en este artículo no se le dará énfasis, pero pronto haremos uno solo de cómo mejorar la voz.

Para saber más de cómo usar la voz al hablar en público mire: Tecnicas De La Oratoria: La Voz

¿Cómo puede determinar el orador si su volumen es amplio?

Uno de los mejores indicadores de esto es la reacción o respuesta del auditorio. Un orador

experimentado observará cuidadosamente a los que están en las filas de atrás del auditorio durante la  introducción  del discurso y podrá determinar por la expresión y actitud general de éstos si  pueden oír cómodamente o no, y variará la potencia con esto. Una vez que percibe lo que se necesita en cuanto a volumen en el auditorio, no tiene más dificultad.

Otro medio es observar a otros oradores que estén en el mismo programa. ¿Se les oye con facilidad? ¿Cuánto están usando? Ajuste el suyo según esto.

Volumen ajustado al material.

Este aspecto de nuestra consideración del volumen no debe confundirse con la modulación. En la actualidad sencillamente estamos interesados en ajustar el volumen al material particular que se considera. Por ejemplo, si se estuvieran leyendo denunciaciones, es obvio que se regularía de manera diferente a cuando el orador estuviera leyendo acerca de amor entre parejas.

Al decidir cuánto volumen usar, analice su material y su propósito cuidadosamente. Si quiere cambiar la manera de pensar de su auditorio, no lo aleje por demasiado volumen. No obstante, si desea estimularlo a actividad llena de vigor, quizás el volumen pudiera ser más fuerte. Si el material pide fuerza, no lo debilite hablando en tono demasiado suave o bajo.

No olvide su objetivo.

Si quiere mover al auditorio a la acción, tal vez tenga que subir un poco la voz, pero si quiere que cambie su forma de pensar, no lo espante con una voz muy fuerte. Cuando se desea que razonen, es mejor hablar con voz más suave.

EL ORADOR que no habla con suficiente volumen se arriesga a que parte del auditorio empiece a cabecear así que, para poder mejorar el volumen adecuado, tenga en cuenta:

1) El tamaño y las características del auditorio.

2) Los ruidos que distraen la atención.

3) El tema que está tratando.

4) Su objetivo.

La buena preparación, la experiencia que se obtiene de la participación constante en discursos le ayudarán a hablar con el volumen conveniente. Sea que esté pronunciando un discurso desde la plataforma o cuando esté hablando con alguien, esfuércese por pensar en los beneficios que recibirán sus oyentes si escuchan bien lo que usted les dice.