Cómo Superar un Ataque de Pánico Público

Cómo Superar un Ataque de Pánico Público

Cómo Superar un Ataque de Pánico Público

Saber cómo superar un ataque de pánico es una habilidad MUY importante al hablar en público.

¿Padeces ataques de pánico en público? Aquí hay 5 maneras de gran alcance para poner en práctica en el momento y ser un presentador exitoso.

Si sufres de ataques de pánico debido a hablar en público, sabes lo devastador que tales ataques pueden ser. A pesar de los mejores, no puedes pensar en una salida de tal situación.

Tal vez la comprensión de que realmente sabes estas cosas no ayuda. Cuando tu valor parece estar disolviéndose como el azúcar en el té, el conocimiento del tema solo e incluso una preparación adecuada no es suficiente para sacarte del agua caliente.

No te sorprenderá el saber que los intérpretes de teatro saben las mejores técnicas del mundo para superar el miedo escénico. ¿Por qué no utilizar estos enfoques basados ​​en el teatro para hacer frente a su propio miedo y ataques de pánico?

Lee nuestro otro artículo de trucos esenciales para los presentadores nerviosos, «Cómo calmar sus nervios antes de hablar.»

 

¿Qué vas a hacer? ¿Qué puedes hacer?

Procede con estos 5 pasos:

 

1-    Calma la respiración

 

Un ataque de pánico suele ir acompañado de hiperventilación. A fin de relajar la respiración, prueba este ejercicio antes de subir al escenario:

  1. Siéntate en un lugar cómodo.
  2. Relaja todo el cuerpo los brazos, las piernas, el tronco y la cabeza.
  3. Una vez hecho esto, coloca una mano sobre la boca del estómago y toma aire lentamente (por 3 segundos).
  4. Se consciente de cómo tus pulmones se llenan de aire. La concentración es muy importante para ello. Siente que el vientre se hincha.
  5. Mantén el aire dentro de tus pulmones contando hasta tres.
  6. Expira el aire en forma lenta por la boca. Tardarás alrededor de 4 segundos, hasta que sientas que has vaciado tus pulmones, y tu vientre se ha deshinchado.
  7. Repite está técnica en tres oportunidades.

 

 2-    Calma el pensamiento.

 

‘¿Y si me desplomo?’ ‘¿Y si me olvido de todo?’ ‘¿Y si los demás lo notan?’ Las ideas catastrofistas estimulan el pánico. Dado que estas ideas suelen referirse a desastres futuros o ataques pasados, trata de concentrarse en la situación actual.

“Concentrarse en lo inmediato calma instantáneamente”, señala el doctor Alan Goldstein. Cuando se te ocurran ideas catastrofistas, dices: “¡Alto!”. Interrumpe la ansiedad antes de que pueda degenerar en pánico.

 

3-    Calma las reacciones

 

Si te sobreviene un ataque de pánico, no luches con él. Es solo una sensación, y las sensaciones no tienen por qué hacerte daño. Imagina que estás junto al mar contemplando las olas, que se forman, alcanzan su altura máxima y se extinguen. El pánico actúa igual. En vez de luchar con la ola, deslízate sobre ella; de seguro pasará.

El pánico es un bravucón. Provócalo y te atacará; déjalo tranquilo y posiblemente se irá. El doctor R. Reid Wilson explica que las técnicas calmantes “no pretenden ‘combatir’ mejor el pánico ni ‘disiparlo’ en el acto; deben verse como maneras de pasar el tiempo cuando el pánico trata de pelear con uno”.

 

4-    Abre la Puerta Emocional:

 

En lugar de huir mentalmente de la situación, acéptala y ábrete a ella. Cerrarte emocionalmente y bloquear tus emociones es parte de lo que te hizo frágil.

En su lugar, estar plenamente presente en este momento de su vida. Vive y disfruta.

 

5-    Relajación / Animación Facial:

 

Permite que tu cara se esté completamente floja, desprovista de cualquier animación; sin vida. Ahora permite que tu personalidad fluya hacia tu cara. Debes sentirse relajado y energizado después de tu breve «descanso».

Busca cualquier excusa para moverte a otro lugar: una tarea, una persona, el baño, o para comprobar los arreglos en el escenario. El concepto de «cognición encarnada» dice Que el movimiento en sí mismo ayuda a pensar y disipa parte de tu energía nerviosa.

 

Recuerda que tu mente está buscando una escotilla de escape, Pero no necesitas escapar. Simplemente tienes que estar presente con el fin de conectarte con tu audiencia. Y eso es una tarea imposible si estás ocupado ocultándote en un armario mental.

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