Técnica de Oratoria: La Modulación

Técnica de Oratoria: La Modulación

Técnica de Oratoria: La Modulación

¿Qué es La Modulación?

La modulación implica variar el volumen, ritmo y tono de la voz. Si usamos bien las técnicas de modulación de la voz al hablar en público y al conversar en general, lograremos dar vida a nuestras palabras, despertar sentimientos y mover a actuar a quienes nos escuchan.

La modulación revela lo que sentimos de lo que estamos diciendo. Si al hablar no modulamos la voz, podemos dar la impresión de que no dominamos o no nos interesa el tema del que estamos hablando. Nuestra actitud hacia la información que presentamos influye en la actitud de nuestro público.

Por otro lado, si al hablar variamos el volumen, el ritmo y el tono nuestra presentación será mucho más atractiva y quienes lo escuchen se envolverán en sus palabras.

Para más ver Técnicas De La Oratoria: La Voz

Como modular la voz.

Gradúe el volumen

Una manera de variar el semblante de la voz consiste en variar el volumen. El volumen debe ir de acuerdo a la información. Eleve la voz para destacar puntos principales y motivar a sus oyentes. Baje la voz para generar expectación o expresar miedo o preocupación. El volumen reducido también sirve para señalar que lo que se dice tiene una importancia menor en el contexto.

Tenga cuidado de no subir y bajar el volumen de forma monótona, porque al hacer esto cambiaría el significado de su presentación. No eleve la voz con mucha frecuencia, pues su auditorio creerá que los está regañando. También evite hablar siempre en voz baja, pues puede dar una imagen de inseguridad, falta de convicción o desinterés por el tema.

Para más ver Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Cambie de ritmo.

Todos los días cuando hablamos las palabras salen de manera espontánea. Es decir, que cuando algo nos entusiasma, tendemos a hablar más rápido, pero cuando queremos que se recuerde bien lo que decimos, bajamos la velocidad.

Un problema que algunos oradores pocos experimentados tienen es que no varían el ritmo. Esto ocurre porque se preocupan tanto por las palabras que van a utilizar que incluso las escriben una por una. Por eso, aunque quizás no lean el discurso, pero como ya se lo han aprendido de memoria, lo pronuncian a un ritmo constante. Para corregir este defecto, deben aprender a disertar valiéndose de la improvisación.

No cambie bruscamente de ritmo, o asustará a sus oyentes. No sacrifique la buena pronunciación por hablar demasiado rápido.

Para lograr esto pronuncie sus exposiciones a una velocidad moderada. Cuando quiera transmitir entusiasmo, hable más deprisa, como lo hace en el día a día y hable más despacio si va a mencionar un punto importante.

Varíe el tono.

Imagínese a una persona tocando durante una hora una sola nota con un instrumento musical de la siguiente manera primero fuerte, después suave; ahora rápido, luego despacio… Aunque el volumen y el ritmo cambien, si el tono es siempre el mismo, la “música” no resulta agradable.  Este ejemplo nos sirve para ilustrar que, si al hablar no variamos el tono, nuestra voz no será muy agradable.

Los cambios de tono cumplen diversas funciones, como dar énfasis (con una elevación ligera del tono, así como del volumen), indicar tamaño o distancia, o señalar que la oración es interrogativa.

Use un tono de voz más agudo para expresar alegría o para hablar de tamaños o distancias. Utilice un tono de voz más grave para expresar tristeza o preocupación. No se limite a pronunciar palabras vacías.

resumen

  • Varíe el volumen. Eleve la voz para destacar puntos principales. Baje la voz para generar expectación o expresar miedo o preocupación. 

  • Varíe el ritmo. Hable más rápido para transmitir entusiasmo. Hable más despacio si va a mencionar un punto importante. 
  • Varíe el tono. Use un tono de voz más agudo para expresar alegría o para hablar de tamaños o distancias. Utilice un tono de voz más grave para expresar tristeza o preocupación. 
  • Sea natural. La modulación debe ser natural sino la voz suena artificial y en vez de infundir fuerza y color a la presentación, hace que el auditorio se sienta incómodo.

La modulación es la sal del discurso, por así decirlo. Empleada en la forma y la medida adecuadas, potencia considerablemente el sabor de la información y la convierte en una delicia para el auditorio.

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Técnica de Oratoria: La Modulación

¿Qué es La Modulación?

La modulación implica variar el volumen, ritmo y tono de la voz. Si usamos bien las técnicas de modulación de la voz al hablar en público y al conversar en general, lograremos dar vida a nuestras palabras, despertar sentimientos y mover a actuar a quienes nos escuchan.

La modulación revela lo que sentimos de lo que estamos diciendo. Si al hablar no modulamos la voz, podemos dar la impresión de que no dominamos o no nos interesa el tema del que estamos hablando. Nuestra actitud hacia la información que presentamos influye en la actitud de nuestro público.

Por otro lado, si al hablar variamos el volumen, el ritmo y el tono nuestra presentación será mucho más atractiva y quienes lo escuchen se envolverán en sus palabras.

Para más ver Técnicas De La Oratoria: La Voz

Como modular la voz.

Gradúe el volumen

Una manera de variar el semblante de la voz consiste en variar el volumen. El volumen debe ir de acuerdo a la información. Eleve la voz para destacar puntos principales y motivar a sus oyentes. Baje la voz para generar expectación o expresar miedo o preocupación. El volumen reducido también sirve para señalar que lo que se dice tiene una importancia menor en el contexto.

Tenga cuidado de no subir y bajar el volumen de forma monótona, porque al hacer esto cambiaría el significado de su presentación. No eleve la voz con mucha frecuencia, pues su auditorio creerá que los está regañando. También evite hablar siempre en voz baja, pues puede dar una imagen de inseguridad, falta de convicción o desinterés por el tema.

Para más ver Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Cambie de ritmo.

Todos los días cuando hablamos las palabras salen de manera espontánea. Es decir, que cuando algo nos entusiasma, tendemos a hablar más rápido, pero cuando queremos que se recuerde bien lo que decimos, bajamos la velocidad.

Un problema que algunos oradores pocos experimentados tienen es que no varían el ritmo. Esto ocurre porque se preocupan tanto por las palabras que van a utilizar que incluso las escriben una por una. Por eso, aunque quizás no lean el discurso, pero como ya se lo han aprendido de memoria, lo pronuncian a un ritmo constante. Para corregir este defecto, deben aprender a disertar valiéndose de la improvisación.

No cambie bruscamente de ritmo, o asustará a sus oyentes. No sacrifique la buena pronunciación por hablar demasiado rápido.

Para lograr esto pronuncie sus exposiciones a una velocidad moderada. Cuando quiera transmitir entusiasmo, hable más deprisa, como lo hace en el día a día y hable más despacio si va a mencionar un punto importante.

Varíe el tono.

Imagínese a una persona tocando durante una hora una sola nota con un instrumento musical de la siguiente manera primero fuerte, después suave; ahora rápido, luego despacio… Aunque el volumen y el ritmo cambien, si el tono es siempre el mismo, la “música” no resulta agradable.  Este ejemplo nos sirve para ilustrar que, si al hablar no variamos el tono, nuestra voz no será muy agradable.

Los cambios de tono cumplen diversas funciones, como dar énfasis (con una elevación ligera del tono, así como del volumen), indicar tamaño o distancia, o señalar que la oración es interrogativa.

Use un tono de voz más agudo para expresar alegría o para hablar de tamaños o distancias. Utilice un tono de voz más grave para expresar tristeza o preocupación. No se limite a pronunciar palabras vacías.

resumen

  • Varíe el volumen. Eleve la voz para destacar puntos principales. Baje la voz para generar expectación o expresar miedo o preocupación. 

  • Varíe el ritmo. Hable más rápido para transmitir entusiasmo. Hable más despacio si va a mencionar un punto importante. 
  • Varíe el tono. Use un tono de voz más agudo para expresar alegría o para hablar de tamaños o distancias. Utilice un tono de voz más grave para expresar tristeza o preocupación. 
  • Sea natural. La modulación debe ser natural sino la voz suena artificial y en vez de infundir fuerza y color a la presentación, hace que el auditorio se sienta incómodo.

La modulación es la sal del discurso, por así decirlo. Empleada en la forma y la medida adecuadas, potencia considerablemente el sabor de la información y la convierte en una delicia para el auditorio.

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Cómo Hacer una Buena Introducción

Cómo Hacer una Buena Introducción

Cómo Hacer una Buena Introducción

La primera gran tarea a la que se enfrenta un orador es mover a su auditorio a prestar atención ¿Cómo lograrlo? Mucho dependerá de su introducción.

Una buena introducción capta la atención, indican con claridad el tema y muestran porque es importante el tema para su audiencia. Por lo tanto, las palabras introductoras buenas y eficaces deben servir como un vidrio de aumento para atrapar los pensamientos e intereses esparcidos de un auditorio y traerlos hacia un foco común a saber al tema del asunto que ha de considerar por eso al preparar la introducción debemos tener en cuenta los siguientes puntos:

Despierte el interés

Hay muchos tipos de introducción en un discurso. Se pudiera usar un ejemplo, una serie de pregunta, una afirmación, una experiencia de la vida real, una noticia que despierte el interés de sus oyentes, hacer referencia a alguna cita que sea conocida o presentar un problema que necesite solución. Usted hasta podría decir brevemente cuáles son los puntos principales que piensa abarcar.

Pero siempre debe ser algo con que esté familiarizado su auditorio, para que puedan entenderlo y aplicarlo a sí mismos. También es importante que la introducción cuadre bien con el discurso. Así, un ejemplo llamativo puede ser muy eficaz, especialmente si el orador toma puntos de el y los enlaza con el material a través de su discurso. Esto no solo ayudará a hacer más interesante el discurso o la presentación, y más fácil de seguir mentalmente y recordar, sino que también ayudará a suministrar coherencia, si el ejemplo escogido viene bien al caso.

Lo que usted dice es siempre de importancia primordial. Pero para hacer introducciones que despiertan interés cómo usted lo dice es probablemente más importante al principio del discurso que en cualquier otra parte. La manera en que se presente la introducción tendrá mucho que ver con el grado de interés que el auditorio muestre. El orador debe entrar en su discurso con tono firme y confiado, sin tropiezos o vacilación en la expresión. Por esta razón para algunos oradores ha sido útil el tener escrita la primera oración o las primeras dos oraciones de su discurso, para asegurarse de comenzar sin contratiempos.

Para más mire Técnica de Oratoria: La Modulación

Para más mire Como Hablar en Público con Entusiasmo 

Piense detenidamente y con antelación en qué se interesan sus oyentes o qué les preocupa, y luego adapte su introducción según sea necesario.

Deje claro el tema

Asegúrese de que su introducción deje claro cuál es el tema y el objetivo de su presentación.

Puede hacerlo repitiendo textualmente el tema, aunque también existen otras opciones. Si usted no declara el tema específicamente, pudiera, en algunos casos, usar palabras claves o temáticas en la introducción. De esta manera su auditorio no esperará que abarque otros aspectos del asunto como pudiera sugerir el título de su discurso.

Sin importar la que escoja, en la introducción debería recalcar el tema, para luego desarrollarlo a lo largo del discurso. El propósito del discurso debe dominar la selección de su material, debe cuadrar y estar en coherencia con el cuerpo del discurso.

Aunque la introducción de un discurso es lo primero que se presenta, generalmente se prepara más eficazmente después que el resto del discurso ha sido bien organizado. Esto le permitirá saber lo que sería mejor decir para introducir adecuadamente el material que ha preparado.

Por qué es importante ese tema.

Adapte su mensaje a las necesidades de los oyentes. Ellos deben ver con claridad que ese tema puede beneficiarles personalmente.

Únicamente lo logrará si al prepararse tiene muy en cuenta a su auditorio: sus circunstancias, sus preocupaciones, su actitud. Si así lo ha hecho, incluya en la introducción algo que lo demuestre.

Una de las mejores maneras de despertar interés en un tema es implicar a los oyentes. Muéstreles que sus problemas, necesidades o interrogantes se relacionan con el asunto del que va a hablarles. Y pondrán aún más interés si deja claro que no se limitará a generalidades, sino que piensa abordar aspectos concretos de la cuestión. Para ello tiene que prepararse bien.

Para más mire 4 Maneras Infalibles de Practicar una Presentación

¿Qué tan larga debe ser una introducción?

No hay una contestación específica que satisfaga toda situación. Depende del tiempo que se permita para el asunto mismo, el propósito del discurso, el auditorio implicado y muchos otros puntos como ésos.

Una introducción debe ser completa, sin brechas o lagunas. Esto exige pensamiento cuidadoso, porque si su comienzo está tan apartado de su asunto que exige explicación larga y detallada, entonces lo mejor sería revisar su introducción y quizás hallar un nuevo punto de comienzo.

Si es difícil hallar una división marcada entre la introducción y el cuerpo del discurso, entonces lo más probable es que su introducción sea de largura apropiada. Indicará que usted ha llevado tan bien a su auditorio a su material que éste está escuchando los argumentos que usted presenta sin en realidad percatarse de ello.

Las introducciones largas y envueltas consumen innecesariamente mucho tiempo. Es el cuerpo del discurso lo que comunicará las ideas que usted quiere presentar.

Si ha sido bien planeada, después de su introducción el auditorio se hallará en una actitud de expectativa mental; habrá sido preparado para el cuerpo del discurso. Mediante esta introducción usted habrá conseguido la atención indivisa de sus oyentes y habrá logrado una buena introducción.

En resumen:

  • La introducción siempre debe ser breve y en proporción con la duración del discurso.
  • Debe captar la atención.
  • Indicar con claridad el tema del que hablará.
  • Mostrar por qué ese tema debería interesar a su auditorio.

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Cómo Hacer una Buena Introducción

La primera gran tarea a la que se enfrenta un orador es mover a su auditorio a prestar atención ¿Cómo lograrlo? Mucho dependerá de su introducción.

Una buena introducción capta la atención, indican con claridad el tema y muestran porque es importante el tema para su audiencia. Por lo tanto, las palabras introductoras buenas y eficaces deben servir como un vidrio de aumento para atrapar los pensamientos e intereses esparcidos de un auditorio y traerlos hacia un foco común a saber al tema del asunto que ha de considerar por eso al preparar la introducción debemos tener en cuenta los siguientes puntos:

Despierte el interés

Hay muchos tipos de introducción en un discurso. Se pudiera usar un ejemplo, una serie de pregunta, una afirmación, una experiencia de la vida real, una noticia que despierte el interés de sus oyentes, hacer referencia a alguna cita que sea conocida o presentar un problema que necesite solución. Usted hasta podría decir brevemente cuáles son los puntos principales que piensa abarcar.

Pero siempre debe ser algo con que esté familiarizado su auditorio, para que puedan entenderlo y aplicarlo a sí mismos. También es importante que la introducción cuadre bien con el discurso. Así, un ejemplo llamativo puede ser muy eficaz, especialmente si el orador toma puntos de el y los enlaza con el material a través de su discurso. Esto no solo ayudará a hacer más interesante el discurso o la presentación, y más fácil de seguir mentalmente y recordar, sino que también ayudará a suministrar coherencia, si el ejemplo escogido viene bien al caso.

Lo que usted dice es siempre de importancia primordial. Pero para hacer introducciones que despiertan interés cómo usted lo dice es probablemente más importante al principio del discurso que en cualquier otra parte. La manera en que se presente la introducción tendrá mucho que ver con el grado de interés que el auditorio muestre. El orador debe entrar en su discurso con tono firme y confiado, sin tropiezos o vacilación en la expresión. Por esta razón para algunos oradores ha sido útil el tener escrita la primera oración o las primeras dos oraciones de su discurso, para asegurarse de comenzar sin contratiempos.

Para más mire Técnica de Oratoria: La Modulación

Para más mire Como Hablar en Público con Entusiasmo 

Piense detenidamente y con antelación en qué se interesan sus oyentes o qué les preocupa, y luego adapte su introducción según sea necesario.

Deje claro el tema

Asegúrese de que su introducción deje claro cuál es el tema y el objetivo de su presentación.

Puede hacerlo repitiendo textualmente el tema, aunque también existen otras opciones. Si usted no declara el tema específicamente, pudiera, en algunos casos, usar palabras claves o temáticas en la introducción. De esta manera su auditorio no esperará que abarque otros aspectos del asunto como pudiera sugerir el título de su discurso.

Sin importar la que escoja, en la introducción debería recalcar el tema, para luego desarrollarlo a lo largo del discurso. El propósito del discurso debe dominar la selección de su material, debe cuadrar y estar en coherencia con el cuerpo del discurso.

Aunque la introducción de un discurso es lo primero que se presenta, generalmente se prepara más eficazmente después que el resto del discurso ha sido bien organizado. Esto le permitirá saber lo que sería mejor decir para introducir adecuadamente el material que ha preparado.

Por qué es importante ese tema.

Adapte su mensaje a las necesidades de los oyentes. Ellos deben ver con claridad que ese tema puede beneficiarles personalmente.

Únicamente lo logrará si al prepararse tiene muy en cuenta a su auditorio: sus circunstancias, sus preocupaciones, su actitud. Si así lo ha hecho, incluya en la introducción algo que lo demuestre.

Una de las mejores maneras de despertar interés en un tema es implicar a los oyentes. Muéstreles que sus problemas, necesidades o interrogantes se relacionan con el asunto del que va a hablarles. Y pondrán aún más interés si deja claro que no se limitará a generalidades, sino que piensa abordar aspectos concretos de la cuestión. Para ello tiene que prepararse bien.

Para más mire 4 Maneras Infalibles de Practicar una Presentación

¿Qué tan larga debe ser una introducción?

No hay una contestación específica que satisfaga toda situación. Depende del tiempo que se permita para el asunto mismo, el propósito del discurso, el auditorio implicado y muchos otros puntos como ésos.

Una introducción debe ser completa, sin brechas o lagunas. Esto exige pensamiento cuidadoso, porque si su comienzo está tan apartado de su asunto que exige explicación larga y detallada, entonces lo mejor sería revisar su introducción y quizás hallar un nuevo punto de comienzo.

Si es difícil hallar una división marcada entre la introducción y el cuerpo del discurso, entonces lo más probable es que su introducción sea de largura apropiada. Indicará que usted ha llevado tan bien a su auditorio a su material que éste está escuchando los argumentos que usted presenta sin en realidad percatarse de ello.

Las introducciones largas y envueltas consumen innecesariamente mucho tiempo. Es el cuerpo del discurso lo que comunicará las ideas que usted quiere presentar.

Si ha sido bien planeada, después de su introducción el auditorio se hallará en una actitud de expectativa mental; habrá sido preparado para el cuerpo del discurso. Mediante esta introducción usted habrá conseguido la atención indivisa de sus oyentes y habrá logrado una buena introducción.

En resumen:

  • La introducción siempre debe ser breve y en proporción con la duración del discurso. 
  • Debe captar la atención. 
  • Indicar con claridad el tema del que hablará. 

  • Mostrar por qué ese tema debería interesar a su auditorio. 
Como Mejorar: La Pronunciación Al Hablar en Público

Como Mejorar: La Pronunciación Al Hablar en Público

Como Mejorar: La Pronunciación Al Hablar en Público

Si la pronunciación de una persona es muy mala, puede ser que hasta comunique ideas equivocadas a la mente de su auditorio, lo cual sería definitivamente indeseable. Cuando usted oye a alguien pronunciar mal una palabra en su discurso, el efecto general es que brilla en su mente como una luz o señal de parada. Es posible que usted hasta deje de seguir el hilo del argumento de la persona y empiece a pensar en la palabra que no pronunció bien. Ésta puede hacer que usted deje de prestar atención a lo que se está diciendo y la ponga en cómo se está diciendo. 

La pronunciación es un aspecto muy importante de la oratoria. Es importante evitar que nuestra presentación sufra una mancha debido a pronunciación deficiente. Esto es algo que se puede corregir fácilmente si le damos adecuada atención.

 

Problemas de pronunciación. 

 

  Hay tres tipos generales de problemas:

  • El primero es la pronunciación definitivamente errónea, en que el acento no se coloca en el lugar correcto o a las letras se les da el sonido incorrecto. 
  • El Segundo es la pronunciación que es correcta pero exagerada, demasiado precisa, dando la impresión de cosa afectada, hasta exhibición de superioridad, y esto no es deseable. 
  • El tercer problema es el habla descuidada, caracterizada por un constante “emborronar” de palabras, juntar demasiado las sílabas o dejar algunas sin pronunciar y otras cosas por el estilo.

 

Puntos que debe evitar. 

En lo que se refiere a la pronunciación, deben tenerse en cuenta varios aspectos. Por una parte, la precisión exagerada puede parecer artificial e incluso pedante, al igual que las pronunciaciones que ya no son de uso general. Con ellas solo se lograría centrar la atención en uno mismo. Por otra parte, conviene no irse al otro extremo y hablar de forma descuidada.

Frecuentemente en nuestra habla de todos los días usamos palabras con las cuales estamos bien
familiarizados; por lo tanto, la pronunciación no es gran problema en lo que respecta a esto. El problema mayor surge en la lectura. Es importante que los oradores lean mucho, tanto en público como particularmente. Es importante que la lectura sea exacta, que las pronunciaciones sean correctas. Si no lo es, dará la impresión de que no sabemos de qué estamos hablando. También aparta la atención de lo que usted tiene que decir.

Recuerde en algunos idiomas, las pronunciaciones aceptables varían de un país a otro, y hasta dentro de un mismo país. De hecho, los diccionarios de ciertas lenguas recogen más de una pronunciación correcta para determinadas palabras.

Además, en los casos en que varias naciones comparten un mismo idioma, es frecuente que cada una tenga su acento característico. Sobre todo, cuando no se ha tenido mucho acceso a la educación o cuando la lengua que se habla no es la materna, da muy buenos resultados escuchar con atención a los que hablan bien el idioma a fin de imitar su pronunciación.

 

CÓMO MEJORAR LA PRONUNCIACIÓN.

 

Muchas personas no se dan cuenta de que su pronunciación es un tanto deficiente. Si una persona le señala que debe mejorar en algún aspecto, tómelo como una muestra de bondad y agradézcalo. Una vez que conozca el problema, ¿qué medidas puede tomar para superarlo?

Si usted tiene un problema con la pronunciación, no le será difícil corregirlo cuando se concentre en ello. Aun discursantes u oradores experimentados, cuando tienen alguna lectura, sacan el diccionario y buscan palabras con las cuales no están bien familiarizados. Ellos no hacen simplemente un conato de pronunciación en cuanto a ellas. Por eso, use el diccionario.

Otra manera en que se puede mejorar la pronunciación es leyéndole a otra persona, especialmente a alguien que sí pronuncia las palabras bien, y pedirle que lo detenga y lo corrija cada vez que usted cometa un error.

Otro método es escuchando cuidadosamente a los buenos discursantes. Mientras escucha; note especialmente las palabras que pronuncian de manera diferente a usted. Escríbalas; investíguelas en el diccionario y practíquelas. Pronto usted también tendrá pronunciación correcta. La presentación con afluencia y como en conversación, junto con la pronunciación correcta, grandemente mejorarán su expresión hablada.

 

Resumen

 

  • Preste atención a cómo están escritas las palabras y consulte las reglas de acentuación en caso necesario.
  • Pida a un buen lector que lo escuche y le aconseje.
  • Observe cómo pronuncian quienes tienen buena dicción; compare la forma en que lo hacen con la suya.

 

Recuerda que el fin de la oratoria es presentar una idea de forma clara y precisa y convencer mediante la palabra. Una buena pronunciación proporciona la debida comprensión de lo que se diga, lo cual constituye una buena manera de mantener y desarrollar el interés de los oyentes por lo que decimos.

 

Como Mejorar: La Pronunciación Al Hablar en Público

 

La pronunciación es un aspecto muy importante de la oratoria. Es importante evitar que nuestra presentación sufra una mancha debido a pronunciación deficiente. Esto es algo que se puede corregir fácilmente si le damos adecuada atención.

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La Pronunciación.

  

Si la pronunciación pronunciacion-en-inglesde un individuo es muy mala, puede ser que hasta comunique ideas equivocadas a la mente de su auditorio, lo cual sería definitivamente indeseable. Cuando usted oye a alguien pronunciar mal una palabra en su discurso, el efecto general es que brilla en su mente como una luz o señal de parada. Es posible que usted hasta deje de seguir el hilo del argumento de la persona y empiece a pensar en la palabra que no pronunció bien. Ésta puede hacer que usted deje de prestar atención a lo que se está diciendo y la ponga en cómo se está diciendo.

 

Problemas de pronunciación.

 

 Hay tres tipos generales de problemas:

  • El primero es la pronunciación definitivamente errónea, en que el acento no se coloca en el lugar correcto o a las letras se les da el sonido incorrecto. 
  • El Segundo es la pronunciación que es correcta pero exagerada, demasiado precisa, dando la impresión de cosa afectada, hasta exhibición de superioridad, y esto no es deseable. 
  • El tercer problema es el habla descuidada, caracterizada por un constante “emborronar” de palabras, juntar demasiado las sílabas o dejar algunas sin pronunciar y otras cosas por el estilo.

 

Puntos que debe evitar.

 

En lo que se refiere a la pronunciación, deben tenerse en cuenta varios aspectos. Por una parte, la precisión exagerada puede parecer artificial e incluso pedante, al igual que las pronunciaciones que ya no son de uso general. Con ellas solo se lograría centrar la atención en uno mismo. Por otra parte, conviene no irse al mejorar pronunciacion otro extremo y hablar de forma descuidada.

Frecuentemente en nuestra habla de todos los días usamos palabras con las cuales estamos bien
familiarizados; por lo tanto la pronunciación no es gran problema en lo que respecta a esto. El problema mayor surge en la lectura. Es importante que los oradores lean mucho, tanto en público como particularmente. Es importante que la lectura sea exacta, que las pronunciaciones sean correctas. Si no lo es, dará la impresión de que no sabemos de qué estamos hablando. También aparta del mensaje la atención.

Recuerde en algunos idiomas, la pronunciaciones aceptables varían de un país a otro, y hasta dentro de un mismo país. De hecho, los diccionarios de ciertas lenguas recogen más de una pronunciación correcta para determinadas palabras.

Además, en los casos en que varias naciones comparten un mismo idioma, es frecuente que cada una tenga su acento característico. Sobre todo cuando no se ha tenido mucho acceso a la educación o cuando la lengua que se habla no es la materna, da muy buenos resultados escuchar con atención a los que hablan bien el idioma a fin de imitar su pronunciación.

 

CÓMO MEJORAR LA PRONUNCIACIÓN.

  

Muchas personas no se dan cuenta de que su pronunciación es un tanto deficiente. Si una persona le señala que debe mejorar en algún aspecto, tómelo como una muestra de bondad y agradézcalo. Una vez que conozca el problema, ¿qué medidas puede tomar para superarlo?

Si usted tila pronunciacion ene un problema con la pronunciación, no le será difícil corregirlo cuando se concentre en ello. Aun discursantes
u oradores experimentados, al recibir una asignación de lectura, sacan el diccionario y buscan palabras con las cuales no están bien familiarizados. Ellos no hacen simplemente un conato de pronunciación en cuanto a ellas. Por eso, use el diccionario.

Otra manera en que se puede mejorar la pronunciación es leyéndole a otra persona, especialmente a alguien que sí pronuncia las palabras bien, y pedirle que lo detenga y lo corrija cada vez que usted cometa un error.

Otro método es escuchando cuidadosamente a los buenos discursantes. Piense mientras escucha; note especialmente las palabras que pronuncian de manera diferente a usted. Escríbalas; investíguelas en el diccionario y practíquelas. Pronto usted también tendrá pronunciación correcta. La presentación con afluencia y como en conversación, junto con la pronunciación correcta, grandemente mejorarán su expresión hablada.

 

Resumen

 

  • Preste atención a cómo están escritas las palabras y consulte las reglas de acentuación en caso necesario.
  • Pida a un buen lector que lo escuche y le aconseje.
  • Observe cómo pronuncian quienes tienen buena dicción; compare la forma en que lo hacen con la suya.

 

Recuerda que el fin de la oratoria es presentar una idea de forma clara y precisa y convencer mediante la palabra. Una buena pronunciación  proporciona la debida comprensión de lo que se diga, lo cual constituye una buena manera de mantener y desarrollar el interés de los oyentes hacía nuestro mensaje.

  

Como Preparar una Presentación Exitosa

Como Preparar una Presentación Exitosa

 

 

Las presentaciones que valen la pena comienzan con preparación diligente, y eso exige tiempo y esfuerzo. ¡Pero qué recompensante es! Usted aumenta su conocimiento y tiene algo verdaderamente provechoso para compartirlo con su auditorio. Más bien que hablar en generalidades, usted tiene detalles instructivos que ofrecer, y sabe que lo que dice es correcto.

 

Analicemos los diversos aspectos que debemos tomar en cuenta al preparar una presentación para que tenga éxito.

 

Para saber cómo preparar  un discurso o presentación y organizar su charla a tiempo. Mire  4 Maneras Infalibles de Practicar una Presentación  10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

 

 

Material específico.

 

Una presentación que exprese solo generalidades carece de peso y autoridad. Es cosa vaga. Deja al auditorio en incertidumbre. Si se quiere que las ideas se recuerden, éstas tienen que ser específicas, exactas. Esto da evidencia de investigación y conocimiento del asunto. Para saber como mejorar al  investigar. Mire  Como mejorar: Las Técnicas de Estudio

 

 «Seis honrados servidores me enseñaron cuanto sé; sus nombres son cómo, cuándo, dónde, qué, quién y por qué.»  

 Rudyard Kipling

Como se ilustra en el poema esta cualidad se puede adquirir en la preparación por medio de preguntar: ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? y así por el estilo. Generalmente no basta con decir que algo pasó. Dé nombres de lugares, fechas, quizás razones. No basta con declarar ciertas verdades. Muestre por qué son ciertas; muestre por qué es importante conocerlas. Si está dando instrucción, explique cómo se ha de hacer algo. Lo que determinará cuánta de esta elaboración es esencial es lo que ya sabe el auditorio sobre el asunto. Por lo tanto, piense en su auditorio para asegurarse de los detalles que se necesitan.

 

 Informativa.

Lo que pudiera serle informativo a un auditorio quizás no aportaría nada a otro o hasta pudiera dejarlo en total oscuridad. Es obvio, entonces, que el material debe ser apropiado para cada auditorio particular.

El material que se presenta en cualquier presentación o discurso debe considerarse según lo que sea el auditorio, las circunstancias y el propósito de la presentación.Su auditorio

 

En todos los casos, el orador debe preguntarse: ¿Qué quiero lograr con esta presentación? ¿Cuánto de lo que quiero decir sabe ya esta persona o grupo? ¿Qué base o fundamento debo colocar antes de que estos puntos puedan hacerse claros? ¿Cómo lo diría de manera diferente a un grupo totalmente diferente? Las comparaciones muchas veces clarifican nuestros puntos de vista. Trate diferentes maneras de tratar los asuntos ante diferentes grupos en su preparación, aunque sea solo para darse cuenta de la diferencia al considerar el auditorio y hacer el material informativo al auditorio particular al que usted va a dirigir la palabra.

 

 

Material útil.

 

Mucho se puede aprender, pero no todo es útil. Para ser práctico, el material que se presenta debe ser utilizable de algún modo al auditorio.

Una presentacion exitosa

No limite la aplicación práctica a unos breves comentarios en la conclusión del discurso. Todos y cada uno de los oyentes deberían pensar desde el mismo principio: “Esto me atañe”. Una vez colocado el fundamento, siga señalando la aplicación práctica de la información al desarrollar los diferentes puntos principales, tanto en el cuerpo del discurso como en la conclusión.

 

 

Material Correcto.

 

Debe estar atento a que todas las declaraciones sean correctas. Esto debe ser así al citar, en lo que decimos acerca de otros o cómo los representamos, también en asuntos que envuelven datos científicos o noticias.

Declaraciones equivocadas pronunciadas ante un auditorio quizás se repitan y el error se magnifique. Las inexactitudes que un auditorio reconoce hacen surgir preguntas en cuanto a la autoridad del orador en cuanto a otros puntos, y quizás hasta hagan que se ponga en tela de juicio la verdad del mensaje mismo

 

Esclarecedora.

Pensamientos presentados como resultado de su entendimiento o que se puedan obtener por investigación adicional sobre un asunto pueden contribuir mucho a una presentación y a veces pueden evitar una repetición no instructiva de información que el auditorio ya conoce. Añade frescura a la presentación, aviva el interés del auditorio, y puede hacer verdaderamente deleitable un asunto con que se está muy familiarizado. Además, da confianza al orador. Él se apresta a dar su presentacion con un entusiasmo que nace de saber que tiene algo un poco diferente que presentar.

 

Asegúrese de que lo que usted diga sea esclarecedor, no una mera palabrería.

 

**********

 

Al prepararse también es importante dar atención cuidadosa a cómo va a decir lo que se propone decir. Hablar  “Claro, entendible.” El no dar atención adecuada a esto puede impedir que usted se comunique debidamente con su auditorio, o puede estorbar el que ellos retengan lo que oyen. Este asunto tiene tres aspectos principales que debemos considerar.

  

 Sencilla.

 

Para lograr esto no tiene que haberse pensado de antemano palabra por palabra lo que se va a decir. Pero las ideas que se van a presentar deben ser analizadas y ciertos factores definidos deben tomarse en consideración. Esto generalmente resultará en una presentacion bien unida y clara. Siempre recuerde que un asunto que es complicado en la mente del orador será complicado en la presentación.

 

Para saber más. Mire  Como Tener Naturalidad al Hablar en Público.

 

Se debe evitar la preparación apresurada de último momento. Cada punto de la presentacion debe pensarse en su totalidad cabalmente hasta que le sea sencilla y clara al orador. El repasar estos puntos en la preparación para presentarlos los hará tan definidamente perfilados en su mente que saldrán fácilmente cuando se les necesite y serán diáfanamente claros tanto para el auditorio como para el orador.

 

Explicar los términos poco conocidos.

 

Dependiendo del tema que vayamos a disertar puede que usemos un vocabulario de términos que son hasta buen grado extraños para los que no están familiarizados con nuestro tema.

 

Terminos desconocidos

Piense en los que forman su auditorio. ¿Qué nivel de entendimiento tienen? ¿Cuánto saben del tema? ¿Cuántas de estas expresiones entenderán ellos tan fácilmente como las entiende usted? Pero si la presentacion se pronuncia a un auditorio con conocimiento del tema, quizás no es necesario explicar tantos términos. Así que las circunstancias deben tomarse en consideración.

 

  No sobrecargue la presentación

 

Una presentaciónpuede contener tanta información que la gran cantidad de material inunde al auditorio y el entendimiento sea opacado o hasta se pierda por completo. Para lograr el propósito de una presentacion, no se debe introducir más material que el que claramente se puede tratar en el tiempo disponible. No se debe expresar más de lo que razonablemente puede absorber el auditorio. Además, el material presentado a un extraño o una persona recientemente interesada tendría que ser simplificado considerablemente en comparación con material sobre el mismo asunto cuando se presenta a personas con cierto conocimiento.

 

¿Cómo sabrá el orador cuánto material poner en una presentacion? La comparación será una ventaja al prepararse. Analice lo que usted tiene para presentar. ¿Cuántos de estos puntos sabrá ya el auditorio, por lo menos en parte? ¿Cuántos serán completamente nuevos?

Mientras más amplio el fundamento de conocimiento que ya se tenga, más se podrá edificar sobre él en un período de tiempo dado. Pero si casi no se sabe nada del asunto que se considerará, entonces debe ejercerse gran cuidado en cuanto a cuánto se dirá y cuánto tiempo tomará explicar estos puntos para que el auditorio los comprenda completamente.

 

El  orador que desea producir una buena presentacion y mejorar su oratoria  se enfrenta al mismo problema que el arquitecto que desea edificar una buena casa:  ambos tienen que tener los materiales que necesitan  y si pone en practica estas sugerencias  lograra diseñar una presentacion fácil de entender e instructivo y con un  buencontenido.