Técnicas De La Oratoria: La Voz

Técnicas De La Oratoria: La Voz

Técnicas De La Oratoria: La Voz

Porque es importante tener una buena voz

A la gente le influye mucho no solo lo que se dice sino cómo se dice. Cuando la gente le oye hablar saca conclusiones en cuanto a la clase de persona que es usted. Si una voz es agradable, cálida y amigable, ¿no es verdad que se siente más inclinado a escucharla que si es fría o áspera?

Una buena voz ayuda a los oyentes a relajarse y a escuchar con agrado. Una voz de mala calidad estorba la comunicación y puede frustrar tanto al orador como al auditorio.

Para más ver: Como hablar con claridad

Si usted habla en público, su voz puede hacer que un auditorio reaccione favorable o desfavorablemente hacia usted. Piense en los diversos oradores que ha escuchado. ¿Lo mantuvo atento el orador de voz débil y aguda? ¿Le infundió confianza el orador de la voz temblorosa y corto de respiración? ¿No es verdad que lo impresionó más favorablemente el orador de voz clara, plena y fuerte que tenía modulación?

Esto no quiere decir que el modo de decir las cosas es más importante que lo que se dice. ¡De ninguna manera! Es mejor oír la verdad dicha con una voz fría o desagradable que mentiras habladas en voz suave. Pero la verdad dicha con una voz agradable y atractiva sin duda será más eficaz que si se dice con un tono de voz desagradable.

De modo que si usted es orador público tiene muy buenas razones para mejorar su voz. Pero ¿Cómo hacerlo?

Para empezar, es importante reconocer que las características de la voz varían de una persona a otra. Su objetivo no debe ser conseguir una voz igual a la de otra persona, sino aprovechar las posibilidades de la suya propia, con sus cualidades distintivas.

COMO MEJORAR

1- Escúchese

Aunque usted mismo se escucha todos los días, no se escucha de la manera que otros lo escuchan. Las vibraciones que su voz produce en su cuerpo hacen que su voz suene para usted diferente de como suena para otros que solo oyen el sonido que les llega a través del aire. Por lo general una persona, al oír una grabación de su voz por primera vez, dice con incredulidad: “¿Es ésa mi voz? ¡Mi voz no suena así!”

Para más ver: Importancia del Volumen al Hablar en Público.

De modo que para oírse usted mismo como otros realmente lo oyen, haga una grabación de su voz en situaciones que incluyan conversación, lectura en voz alta y una presentación pública. Vea si la voz que usted oye refleja la personalidad que a usted le parece tener. Note si es agradable y fácil de escuchar. ¿Es suficientemente fuerte, o demasiado fuerte? ¿Son claros los tonos y las palabras? ¿Es suficientemente amplio el alcance del tono? ¿Suena fingida la voz? ¿Es una voz que a usted le gustaría escuchar? Después de oírla usted podrá determinar mejor en qué habrá de trabajar para mejorarla.

2- Respire con el diafragma

Para mejorar la voz lo primero que necesita es controlar la respiración. Para tonos firmes y suaves de volumen adecuado, se necesita un buen abastecimiento constante de aire bien controlado.

Esto se logra respirando con el diafragma, no en la parte superior de los pulmones como lo hacen la mayoría de las personas, como resultado de esto cuando hablan rápidamente tienen que jadear por aire. Esto porque a pesar de lo que parece la zona más amplia de los pulmones no se halla en la parte superior del pecho (que parece mayor debido a los huesos de los hombros) sino justo encima del diafragma. Este es un músculo fuerte y curvo que actúa como una bomba, ayudando a los pulmones a halar hacia dentro aire fresco y empujar hacia fuera el aire usado.

Para practicar este tipo de respiración debe pararse erguido, inspirar profundamente, exhalar gradual, lenta y suavemente diciendo el mayor número posible de letras del alfabeto o contando hasta la cifra más elevada que pueda con una sola exhalación. También puede practicar por medio de leer en voz alta.

Un orador o cantante entrenado puede usar su voz por horas sin forzarla debido a que mantiene relajados los músculos de la garganta. Obtiene la fuerza que necesita confiando en la fuerte columna de aire que resulta de utilizar su poderoso músculo del diafragma. Haciendo esto, un cantante de ópera puede cantar intermitentemente durante dos o tres horas con un volumen que llena un auditorio, y sin enronquecer.

Para saber más como para mejorar la respiración diafragmática ver: Técnicas de respiración: respiración diafragmática

3- Relájese

Para resolver la mayoría de los problemas que tienen que ver con la voz hay un remedio sencillo… ¡tranquilícese! Es verdaderamente sorprendente lo mucho que se puede mejorar al aprender a mantenerse tranquilo o relajado al hablar. El tono de la voz cambia cuando los músculos de la garganta se tensan o relajan, tal como el tono de una cuerda de guitarra o de violín varía según esta se estire o se afloje. Al relajar las cuerdas vocales, el tono se hace más grave. La relajación de los músculos de la garganta también ayuda a mantener abiertas las vías nasales, lo cual tiene un efecto importante en la calidad de la voz, conseguirá hablar a un público numeroso sin tener que forzar la voz.

Si usted tiene el hábito de hablar con los labios y las mandíbulas apretados debe practicar ejercicios que los hagan más flexibles. Con la práctica usted también puede mejorar la articulación de modo que sus palabras salgan claras. Un buen ejercicio es leer en voz alta. Mientras lo haga, pronuncie correctamente cada palabra y haga resonar cada una cuidadosamente. Pero tenga cuidado de que esa no se convierta en su forma de hablar cotidiana.

Si usted no abre la boca, sino que habla con los dientes entrecerrados y los labios apretados, no puede tener buena resonancia y una voz agradable. Este hábito también hace difícil entender lo que usted dice. Al abrir la boca puede hacerse más audible con menos esfuerzo y puede producir tonos claros y plenos.

Siempre que hablamos tenemos un mensaje que transmitir. Asegúrese de que su voz armonice con su mensaje. Con estas técnicas podrá modular y articular la voz debidamente y expresar los sentimientos con sus diferentes matices y conseguirá hablar a un público numeroso sin tener que forzar la voz. Su voz es casi infinitamente flexible en transmitir significado y emoción a los oyentes. Si hace uso consciente y eficaz de ella, Alcanzará a la gente en formas emocionalmente que simplemente no son posibles de otra manera.

EJERCICIOS:

1) Practique todos los días durante unos minutos la respiración llenando de aire la parte inferior de los pulmones.

2) Relaje conscientemente los músculos de la garganta mientras habla.

3) Pararse erguido, inspire profundamente, exhale gradual, lenta y suavemente diciendo el mayor número posible de letras del alfabeto o contando hasta la cifra más elevada que pueda con una sola exhalación.

4) Pronuncie las vocales, alargándolas con la garganta abierta, la quijada relajada y poco volumen.

Siempre que hablamos tenemos un mensaje que transmitir. Asegúrese de que su voz armonice con su mensaje. Con estas técnicas podrá modular y articular la voz debidamente y expresar los sentimientos con sus diferentes matices y conseguirá hablar a un público numeroso sin tener que forzar la voz. Su voz es casi infinitamente flexible en transmitir significado y emoción a los oyentes. Si hace uso consciente y eficaz de ella, alcanzará a la gente en formas emocionalmente que simplemente no son posibles de otra manera.

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Porque es importante tener una buena voz

 

A la gente le influye mucho no solo lo que se dice sino cómo se dice. Cuando la gente le oye hablar saca conclusiones en cuanto a la clase de persona que es usted. Si una voz es agradable, cálida y amigable, ¿no es verdad que se siente más inclinado a escucharla que si es fría o áspera?

Una buena voz ayuda a los oyentes a relajarse y a escuchar con agrado. Una voz de mala calidad estorba la comunicación y puede frustrar tanto al orador como al auditorio.

Para más ver: Como hablar con claridad

Si usted habla en público, su voz puede hacer que un auditorio reaccione favorable o desfavorablemente hacia usted. Piense en los diversos oradores que ha escuchado. ¿Lo mantuvo atento el orador de voz débil y aguda? ¿Le infundió confianza el orador de la voz temblorosa y corto de respiración? ¿No es verdad que lo impresionó más favorablemente el orador de voz clara, plena y fuerte que tenía modulación?

Esto no quiere decir que el modo de decir las cosas es más importante que lo que se dice. ¡De ninguna manera! Es mejor oír la verdad dicha con una voz fría o desagradable que mentiras habladas en voz suave. Pero la verdad dicha con una voz agradable y atractiva sin duda será más eficaz que si se dice con un tono de voz desagradable.

De modo que si usted es orador público tiene muy buenas razones para mejorar su voz. Pero ¿Cómo hacerlo?

Para empezar, es importante reconocer que las características de la voz varían de una persona a otra. Su objetivo no debe ser conseguir una voz igual a la de otra persona, sino aprovechar las posibilidades de la suya propia, con sus cualidades distintivas.

COMO MEJORAR

 

1- Escúchese

Aunque usted mismo se escucha todos los días, no se escucha de la manera que otros lo escuchan. Las vibraciones que su voz produce en su cuerpo hacen que su voz suene para usted diferente de como suena para otros que solo oyen el sonido que les llega a través del aire. Por lo general una persona, al oír una grabación de su voz por primera vez, dice con incredulidad: “¿Es ésa mi voz? ¡Mi voz no suena así!”

Para más ver: Importancia del Volumen al Hablar en Público.

De modo que para oírse usted mismo como otros realmente lo oyen, haga una grabación de su voz en situaciones que incluyan conversación, lectura en voz alta y una presentación pública. Vea si la voz que usted oye refleja la personalidad que a usted le parece tener. Note si es agradable y fácil de escuchar. ¿Es suficientemente fuerte, o demasiado fuerte? ¿Son claros los tonos y las palabras? ¿Es suficientemente amplio el alcance del tono? ¿Suena fingida la voz? ¿Es una voz que a usted le gustaría escuchar? Después de oírla usted podrá determinar mejor en qué habrá de trabajar para mejorarla.

 

2- Respire con el diafragma

 

Para mejorar la voz lo primero que necesita es controlar la respiración. Para tonos firmes y suaves de volumen adecuado, se necesita un buen abastecimiento constante de aire bien controlado.

Esto se logra respirando con el diafragma, no en la parte superior de los pulmones como lo hacen la mayoría de las personas, como resultado de esto cuando hablan rápidamente tienen que jadear por aire. Esto porque a pesar de lo que parece la zona más amplia de los pulmones no se halla en la parte superior del pecho (que parece mayor debido a los huesos de los hombros) sino justo encima del diafragma. Este es un músculo fuerte y curvo que actúa como una bomba, ayudando a los pulmones a halar hacia dentro aire fresco y empujar hacia fuera el aire usado.

Para practicar este tipo de respiración debe pararse erguido, inspirar profundamente, exhalar gradual, lenta y suavemente diciendo el mayor número posible de letras del alfabeto o contando hasta la cifra más elevada que pueda con una sola exhalación. También puede practicar por medio de leer en voz alta.

Un orador o cantante entrenado puede usar su voz por horas sin forzarla debido a que mantiene relajados los músculos de la garganta. Obtiene la fuerza que necesita confiando en la fuerte columna de aire que resulta de utilizar su poderoso músculo del diafragma. Haciendo esto, un cantante de ópera puede cantar intermitentemente durante dos o tres horas con un volumen que llena un auditorio, y sin enronquecer.

Para saber más como para mejorar la respiración diafragmática ver: Técnicas de respiración: respiración diafragmática

3- Relájese

 

Para resolver la mayoría de los problemas que tienen que ver con la voz hay un remedio sencillo… ¡tranquilícese! Es verdaderamente sorprendente lo mucho que se puede mejorar al aprender a mantenerse tranquilo o relajado al hablar. El tono de la voz cambia cuando los músculos de la garganta se tensan o relajan, tal como el tono de una cuerda de guitarra o de violín varía según esta se estire o se afloje. Al relajar las cuerdas vocales, el tono se hace más grave. La relajación de los músculos de la garganta también ayuda a mantener abiertas las vías nasales, lo cual tiene un efecto importante en la calidad de la voz, conseguirá hablar a un público numeroso sin tener que forzar la voz.

Si usted tiene el hábito de hablar con los labios y las mandíbulas apretados debe practicar ejercicios que los hagan más flexibles. Con la práctica usted también puede mejorar la articulación de modo que sus palabras salgan claras. Un buen ejercicio es leer en voz alta. Mientras lo haga, pronuncie correctamente cada palabra y haga resonar cada una cuidadosamente. Pero tenga cuidado de que esa no se convierta en su forma de hablar cotidiana.

Si usted no abre la boca, sino que habla con los dientes entrecerrados y los labios apretados, no puede tener buena resonancia y una voz agradable. Este hábito también hace difícil entender lo que usted dice. Al abrir la boca puede hacerse más audible con menos esfuerzo y puede producir tonos claros y plenos.

Siempre que hablamos tenemos un mensaje que transmitir. Asegúrese de que su voz armonice con su mensaje. Con estas técnicas podrá modular y articular la voz debidamente y expresar los sentimientos con sus diferentes matices y conseguirá hablar a un público numeroso sin tener que forzar la voz. Su voz es casi infinitamente flexible en transmitir significado y emoción a los oyentes. Si hace uso consciente y eficaz de ella, Alcanzará a la gente en formas emocionalmente que simplemente no son posibles de otra manera.

EJERCICIOS:

1) Practique todos los días durante unos minutos la respiración llenando de aire la parte inferior de los pulmones.

2) Relaje conscientemente los músculos de la garganta mientras habla.

3) Pararse erguido, inspire profundamente, exhale gradual, lenta y suavemente diciendo el mayor número posible de letras del alfabeto o contando hasta la cifra más elevada que pueda con una sola exhalación.

4) Pronuncie las vocales, alargándolas con la garganta abierta, la quijada relajada y poco volumen.

Siempre que hablamos tenemos un mensaje que transmitir. Asegúrese de que su voz armonice con su mensaje. Con estas técnicas podrá modular y articular la voz debidamente y expresar los sentimientos con sus diferentes matices y conseguirá hablar a un público numeroso sin tener que forzar la voz. Su voz es casi infinitamente flexible en transmitir significado y emoción a los oyentes. Si hace uso consciente y eficaz de ella, alcanzará a la gente en formas emocionalmente que simplemente no son posibles de otra manera.

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