CÓMO INICIAR UNA BUENA CONVERSACIÓN

CÓMO INICIAR UNA BUENA CONVERSACIÓN

CÓMO INICIAR UNA BUENA CONVERSACIÓN

Hay a quienes les entran sudores de solo pensar en tomar parte en una conversación. No se ven capaces de reunir el valor suficiente para hablar, puede que se pregunten: “¿De qué voy a hablar? ¿Cómo voy a empezar? ¿Qué diré luego?”.

Por otro lado, la gente sociable y segura de sí misma tal vez tienda a dominar la conversación. En su caso, el desafío consiste en dejar que los demás se expresen y en aprender a escuchar.

Todos nosotros, seamos tímidos, introvertidos o extrovertidos, debemos cultivar el arte de la conversación.

Gary: “Casi toda la vida he esquivado las conversaciones porque me supone menos esfuerzo. El problema radica en mi falta de confianza en mí mismo. Cuando hablo con otros, temo parecer un tonto, o que me menosprecien”.

Daniel: “Soy hablador por naturaleza. Pero, sin darme cuenta, interrumpo a los demás y monopolizo la conversación. Me percato de ello por la expresión de mi esposa, y entonces pienso para mis adentros: ¡Oh, no! Otra vez no”.

Para saber más ver: IMPORTANCIA DE LAS RELACIONES HUMANAS

4 pasos para iniciar y mantener una buena conversación

1 – Elija un buen momento

Cuando se trata de conversar, el tiempo y el lugar son muy importantes. Si la persona está con su móvil no es un buen momento, si la persona tiene prisa no es un buen momento. En tales casos, ¡cuán cierto es el viejo dicho, “el silencio es oro”!

2 – Busque un tema en común. 

Sea observador y muestre interés, la gente reacciona bien a las palabras atentas y agradables que son sinceras. La mejor forma de iniciar una conversación es con una pregunta, preguntas para pedir consejo, ayuda, una opinión, una orientación, preguntar sobre cómo viste, lo que hace, o en el ambiente. No trate empezar de entrada con una conversación profunda.

Por ejemplo “Qué chulos están esos tenis, ¿Tendrán de mi talla?” Puede ser que la persona vea que ambos tienen intereses en común.

Pero recuerde la gente se da cuenta cuando un elogio no es sincero y es muy posible que no conversen por mucho tiempo con una persona que no es sincera. Trate de sonreír y mirar a los ojos

Para saber más ver: Uso de las preguntas al hablar en público

3 – Escuche con atención

Una conversación agradable es una ‘calle de dos direcciones.’ Sus elementos esenciales son hablar escuchar.

Cuando no presta atención a la otra persona y sólo piensa en la siguiente idea que va a expresar y su mente y mirada divagan, la persona que te responda vera que no está verdaderamente interesado en lo que te va a decir.

La conversación es un intercambio de ideas y no un monólogo. La gente valora a las personas que saben escuchar.

4 – Cuide su imagen

Su porte y la manera como viste también son importantes. Esto tiene mucho que ver con la imagen que proyecta a otras personas y lo que piensa de si mismo. Trate de tener la mejor apariencia posible, pero no exagere. Sólo vista cómodo y asegurase de que la ropa y usted estén limpios. El saber que se ves bien reducirá al mínimo el temor que pueda sentir en este respecto, y le permitirá concentrarse en la conversación.

El porte que tenga también puede contribuir a que tenga más confianza. Párase derecho… pero con naturalidad. Mantén una postura serena, no cruce los brazos ni las piernas, ni enlace las manos. Muéstrese afable y sonría. Mire amigablemente a la otra persona y asiente con la cabeza o acepte verbalmente lo que la otra persona dice.

Recuerde

El conversar no exige la aplicación de una larga lista de reglas. Siguiendo estos cuatro pasos tendrá éxito siempre el 60% de las veces, por qué recuerde que la responsabilidad no es solo suya y algunas personas no responderán a su sonrisa y saludo amistoso. No se desanime, el cultivar el arte de conversar enriquecerá su vida y alegrara a otros. Como en la música, se requiere práctica para hacerse diestro en ella. Si estamos conscientes de eso, hallaremos muchas oportunidades de hacerlo.

Pero sabemos que no es fácil empezar, por eso recomendamos practicar el arte de iniciar conversaciones en el mundo de las redes sociales en donde no es obligatorio dar la cara.

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CÓMO INICIAR UNA BUENA CONVERSACIÓN

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Hay a quienes les entran sudores de solo pensar en tomar parte en una conversación. No se ven capaces de reunir el valor suficiente para hablar, puede que se pregunten: “¿De qué voy a hablar? ¿Cómo voy a empezar? ¿Qué diré luego?”.

Por otro lado, la gente sociable y segura de sí misma tal vez tienda a dominar la conversación. En su caso, el desafío consiste en dejar que los demás se expresen y en aprender a escuchar.

Todos nosotros, seamos tímidos, introvertidos o extrovertidos, debemos cultivar el arte de la conversación.

Gary: “Casi toda la vida he esquivado las conversaciones porque me supone menos esfuerzo. El problema radica en mi falta de confianza en mí mismo. Cuando hablo con otros, temo parecer un tonto, o que me menosprecien”.

Daniel: “Soy hablador por naturaleza. Pero, sin darme cuenta, interrumpo a los demás y monopolizo la conversación. Me percato de ello por la expresión de mi esposa, y entonces pienso para mis adentros: ¡Oh, no! Otra vez no”.

Para saber más ver: IMPORTANCIA DE LAS RELACIONES HUMANAS

4 pasos para iniciar y mantener una buena conversación

1 – Elija un buen momento

Cuando se trata de conversar, el tiempo y el lugar son muy importantes. Si la persona está con su móvil no es un buen momento, si la persona tiene prisa no es un buen momento. En tales casos, ¡cuán cierto es el viejo dicho, “el silencio es oro”!

2 – Busque un tema en común. 

Sea observador y muestre interés, la gente reacciona bien a las palabras atentas y agradables que son sinceras. La mejor forma de iniciar una conversación es con una pregunta, preguntas para pedir consejo, ayuda, una opinión, una orientación, preguntar sobre cómo viste, lo que hace, o en el ambiente. No trate empezar de entrada con una conversación profunda.

Por ejemplo “Qué chulos están esos tenis, ¿Tendrán de mi talla?” Puede ser que la persona vea que ambos tienen intereses en común.

Pero recuerde la gente se da cuenta cuando un elogio no es sincero y es muy posible que no conversen por mucho tiempo con una persona que no es sincera. Trate de sonreír y mirar a los ojos

Para saber más ver: Uso de las preguntas al hablar en público

3 – Escuche con atención

Una conversación agradable es una ‘calle de dos direcciones.’ Sus elementos esenciales son hablar escuchar.

Cuando no presta atención a la otra persona y sólo piensa en la siguiente idea que va a expresar y su mente y mirada divagan, la persona que te responda vera que no está verdaderamente interesado en lo que te va a decir.

La conversación es un intercambio de ideas y no un monólogo. La gente valora a las personas que saben escuchar.

4 – Cuide su imagen

Su porte y la manera como viste también son importantes. Esto tiene mucho que ver con la imagen que proyecta a otras personas y lo que piensa de si mismo. Trate de tener la mejor apariencia posible, pero no exagere. Sólo vista cómodo y asegurase de que la ropa y usted estén limpios. El saber que se ves bien reducirá al mínimo el temor que pueda sentir en este respecto, y le permitirá concentrarse en la conversación.

El porte que tenga también puede contribuir a que tenga más confianza. Párase derecho… pero con naturalidad. Mantén una postura serena, no cruce los brazos ni las piernas, ni enlace las manos. Muéstrese afable y sonría. Mire amigablemente a la otra persona y asiente con la cabeza o acepte verbalmente lo que la otra persona dice.

Recuerde

El conversar no exige la aplicación de una larga lista de reglas. Siguiendo estos cuatro pasos tendrá éxito siempre el 60% de las veces, por qué recuerde que la responsabilidad no es solo suya y algunas personas no responderán a su sonrisa y saludo amistoso. No se desanime, el cultivar el arte de conversar enriquecerá su vida y alegrara a otros. Como en la música, se requiere práctica para hacerse diestro en ella. Si estamos conscientes de eso, hallaremos muchas oportunidades de hacerlo.

Pero sabemos que no es fácil empezar, por eso recomendamos practicar el arte de iniciar conversaciones en el mundo de las redes sociales en donde no es obligatorio dar la cara.

10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

La meta del constructor es levantar una construcción que logre lo que él se propone, que sea económica, resistente y agradable. Entonces él habrá efectuado lo que se ha propuesto. La meta del orador es presentar su mensaje de forma clara, agradable y hacer que sus oyentes actúen en consecuencia a lo que escucharon.

Claves de una buena exposición 

Al prepararse para presentar un discurso el orador tiene que usar diez técnicas esenciales para una buena exposición, que se considerarán una por una.

10 técnicas esenciales para una buena exposición

Entusiasmo

El entusiasmo es la vida misma de una exposición. Nunca menosprecie su importancia. Sin entusiasmo una conferencia está muerta y probablemente el auditorio no quede ni conmovido ni convencido. I.M. Flapan, anterior director de la Escuela de Disertación Pública de Nueva York, declaró: “A la mayoría de las personas inteligentes les gustaría creer que se puede conmover al mundo por medio de la razón y la lógica. La triste verdad es que se conmueve al mundo por medio de los sentimientos y las emociones. Un orador que se dirija a uno con verdadero calor, sinceridad y entusiasmo casi siempre convencerá al auditorio.” Si usted habla así, con entusiasmo, su auditorio no solo escuchará, sino que también quedará convencido y obrará según lo que usted diga.  

El volumen

A menos que otros lo puedan oír fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede irritar al auditorio y de ese modo distraer de los excelentes pensamientos que ha preparado.  A veces el que habla desde la plataforma quizás hable sin el volumen necesario y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Para saber más mire Importancia del Volumen al Hablar en Público.

La articulación

Si el orador no articula claramente, si no pronuncia bien ciertas consonantes finales, si junta sus palabras, si su pronunciación es indistinta o apagada a causa del hábito de habla perezosa y el no abrir la boca, él auditorio no podrá entender fácilmente lo que diga aunque se le pueda oír.

Para comunicarse eficazmente, usted debe hablar con claridad. Por muy interesante o incluso importante que sea su mensaje, gran parte de él se perderá si no se comprende con facilidad. Las palabras que no se entienden a plenitud no motivan. Aunque la persona tenga una voz potente, si no articula de manera clara, no inducirá a actuar. Será como si estuviera hablando en un idioma extranjero, incomprensible para los oyentes.

Para saber más mire Como Mejorar: La Pronunciación Al Hablar En Publico

La modulación

Esto significa contraste lleno de colorido. Para ilustrar: Si uno habla constantemente en un tono alto molesta a sus oyentes y los irrita. Por otra parte, si uno habla por algún tiempo con una voz baja y gruesa y no cambia su tono cuando es adecuado, lo que dice suena pesimista y deprimente. De modo que cambie el ritmo de la presentación, su tono y fuerza de acuerdo con lo que usted dice. Si la exposición carece de modulación el orador llegará a ser tan aburrido que pronto arrullará a su auditorio y lo pondrá a dormir. Sólo una constante variedad de ritmo, fuerza y tono hará que la exposición siga siendo interesante y mantendrá a todos despiertos.

Para saber más mire Técnica de Oratoria: La Modulación

Pausas que refresquen

Ninguna exposición puede ser realmente eficaz sin ellas. En realidad, una buena manera de determinar si un orador es principiante o no es observando si su exposición carece de pausas. Los principiantes parecen temer que si pausan el auditorio pensará que han concluido y se levantará y se irá. Pero, es más bien por una constante andanada de palabras sin interrupción que Invitan a un éxodo general.

Por eso pause, una pausa en el lugar correcto crea expectativa y prepara a los oyentes mediante suspenso para la idea próxima, también da a los pensamientos la oportunidad de penetrar bien.

El auditorio lo apreciará y retendrá más del material presentado. Luego dé el énfasis donde se necesita, es decir, en las pocas palabras que transmiten el pensamiento. Sin embargo, al hacerlo así, evite el caer en el error de dar la misma cantidad de énfasis a todo lo que dice. En ese caso sería mejor que no recalcara nada el orador. Tendría el mismo efecto: al auditorio todavía le sería imposible determinar las cosas de importancia en su exposición.

Para saber mas mire Como usar las Pausas al Hablar en Público

Expresión facial apropiada

«Apropiada,» la determine el humor del tema de la exposición. Si es serio, el rostro de uno debe reflejar su seriedad; si es alegre, el semblante naturalmente debe reflejar felicidad. Un llamamiento intelectual, por más fuerte que sea, pronto perderá su vigor si la presentación es inanimada y la expresión facial fría y rígida. Aquí de nuevo un orador puede ir al extremo opuesto y continuamente sonreír ante su auditorio, lo cual es igual de tedioso, tonto y superficial. Causará la impresión de falta de sinceridad. O la sonrisa pudiera sugerir que se aproxima una declaración alegre, y, cuando el orador no la hace, sus oyentes pronto lo encuentran desilusionador y aburrido.

Los ademanes

Nunca los planee con anticipación; parecerán estudiados y artificiales. Después de las palabras de apertura de su exposición, cuando se entusiasme con su tema y comience a cobrar ímpetu la exposición, deje que sus ademanes salgan espontáneamente de su impulso interior de transmitir pensamientos y sentimientos. Entonces sus ademanes serán naturales y expresivos, igual a los que usa en su habla de todos los días. Esta naturalidad de la expresión física y vocal es otra cualidad fundamental de la oratoria. ¿A quién le gustaría que un orador usara una máscara, aunque la máscara fuera más hermosa que su propia cara? De modo que no use un disfraz. Sea usted su propio yo diario, natural, que conversa, sincero. Ocasionalmente cuando hable con ardor, esforzándose por ser vigoroso e impresionante, sea genuinamente entusiasta. No se haga artificial, retórico y retumbante. Tampoco use ademanes grandiosos.

Para saber mas mire Uso de Ademanes y Gestos en la Oratoria

Seguridad y confianza

La falta de seguridad y confianza en el orador produce inquietud e incomodidad entre los oyentes. Si son de buena voluntad con relación al mensaje y amigables hacia el orador, se compadecerán de él y anhelarán que su exposición termine para que él se siente y sea librado de ese pesado sufrimiento. Pero ¿cuánto del material absorberán los oyentes cuando están pensando en esas cosas? Muy poco, si acaso algo. Si el orador está en desahogo pone al auditorio en desahogo. Si habla con seguridad y confianza, el auditorio queda impresionado por lo que él dice.

Naturalidad

Si su forma de hablar revela nerviosismo o su estilo es forzado porque está demasiado pendiente de la impresión que cause, el auditorio puede distraerse. CUANDO uno se expresa con naturalidad, se gana la confianza de los demás. ¿Confiaría usted en las palabras de alguien que le hablara tras una máscara? ¿Sería diferente si el rostro de la máscara fuera más atractivo que el de la persona? Difícilmente. Por lo tanto, en vez de usar un disfraz, sea usted mismo. No hay que confundir la naturalidad con la despreocupación. Debemos evitar la gramática deficiente, la pronunciación incorrecta y la articulación poco clara, así como el lenguaje demasiado informal.

Facilidad de la conversación

El estilo conversacional apropiado hace que el auditorio se sienta cómodo y contribuye a su receptividad. La gente por lo general se siente a gusto conversando con sus amigos, y por ello sus comentarios son espontáneos. Algunas personas son animadas; otras, más reservadas. En cualquier caso, la naturalidad del tono conversacional siempre es atrayente.

Hay varios factores que pueden contribuir a que la exposición suene innecesariamente rígido o formal. Uno de ellos es la estructura de las frases. Este problema se presenta cuando el conferenciante intenta repetir las expresiones tal como figuran en la página impresa.

Por lo general, la palabra escrita difiere bastante de la hablada. Si usted expone las ideas tal como aparecen en una publicación o las lee directamente de un bosquejo impreso, no es probable que se exprese como suele hacerlo en una conversación.

Para mantener el estilo propio de un diálogo, exponga los conceptos con sus propias palabras, usando la oratoria improvisada  y evite las frases de estructura complicada. Siga estas técnicas y no olvide recordar que cuando hable ante un público muy numeroso, además de emplear un estilo conversacional, debe aumentar el volumen, la intensidad y el entusiasmo a fin de retener la atención de los oyentes.

 

10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

La meta del constructor es levantar una construcción que logre lo que él se propone, que sea económica, resistente y agradable. Entonces él habrá efectuado lo que se ha propuesto. La meta del orador es presentar su mensaje de forma clara, agradable y hacer que sus oyentes actúen en consecuencia a lo que escucharon.

Claves de una buena exposición 

Al prepararse para presentar un discurso el orador tiene que usar diez técnicas esenciales para una buena exposición, que se considerarán una por una.

10 técnicas esenciales para una buena exposición

Entusiasmo

El entusiasmo es la vida misma de una exposición. Nunca menosprecie su importancia. Sin entusiasmo una conferencia está muerta y probablemente el auditorio no quede ni conmovido ni convencido. I.M. Flapan, anterior director de la Escuela de Disertación Pública de Nueva York, declaró: “A la mayoría de las personas inteligentes les gustaría creer que se puede conmover al mundo por medio de la razón y la lógica. La triste verdad es que se conmueve al mundo por medio de los sentimientos y las emociones. Un orador que se dirija a uno con verdadero calor, sinceridad y entusiasmo casi siempre convencerá al auditorio.” Si usted habla así, con entusiasmo, su auditorio no solo escuchará, sino que también quedará convencido y obrará según lo que usted diga.  

El volumen

A menos que otros lo puedan oír fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede irritar al auditorio y de ese modo distraer de los excelentes pensamientos que ha preparado.  A veces el que habla desde la plataforma quizás hable sin el volumen necesario y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Para saber más mire Importancia del Volumen al Hablar en Público.

La articulación

Si el orador no articula claramente, si no pronuncia bien ciertas consonantes finales, si junta sus palabras, si su pronunciación es indistinta o apagada a causa del hábito de habla perezosa y el no abrir la boca, él auditorio no podrá entender fácilmente lo que diga aunque se le pueda oír.

Para comunicarse eficazmente, usted debe hablar con claridad. Por muy interesante o incluso importante que sea su mensaje, gran parte de él se perderá si no se comprende con facilidad. Las palabras que no se entienden a plenitud no motivan. Aunque la persona tenga una voz potente, si no articula de manera clara, no inducirá a actuar. Será como si estuviera hablando en un idioma extranjero, incomprensible para los oyentes.

Para saber más mire Como Mejorar: La Pronunciación Al Hablar En Publico

La modulación

Esto significa contraste lleno de colorido. Para ilustrar: Si uno habla constantemente en un tono alto molesta a sus oyentes y los irrita. Por otra parte, si uno habla por algún tiempo con una voz baja y gruesa y no cambia su tono cuando es adecuado, lo que dice suena pesimista y deprimente. De modo que cambie el ritmo de la presentación, su tono y fuerza de acuerdo con lo que usted dice. Si la exposición carece de modulación el orador llegará a ser tan aburrido que pronto arrullará a su auditorio y lo pondrá a dormir. Sólo una constante variedad de ritmo, fuerza y tono hará que la exposición siga siendo interesante y mantendrá a todos despiertos.

Para saber más mire Técnica de Oratoria: La Modulación

Pausas que refresquen

Ninguna exposición puede ser realmente eficaz sin ellas. En realidad, una buena manera de determinar si un orador es principiante o no es observando si su exposición carece de pausas. Los principiantes parecen temer que si pausan el auditorio pensará que han concluido y se levantará y se irá. Pero, es más bien por una constante andanada de palabras sin interrupción que Invitan a un éxodo general.

Por eso pause, una pausa en el lugar correcto crea expectativa y prepara a los oyentes mediante suspenso para la idea próxima, también da a los pensamientos la oportunidad de penetrar bien.

El auditorio lo apreciará y retendrá más del material presentado. Luego dé el énfasis donde se necesita, es decir, en las pocas palabras que transmiten el pensamiento. Sin embargo, al hacerlo así, evite el caer en el error de dar la misma cantidad de énfasis a todo lo que dice. En ese caso sería mejor que no recalcara nada el orador. Tendría el mismo efecto: al auditorio todavía le sería imposible determinar las cosas de importancia en su exposición.

Para saber mas mire Como usar las Pausas al Hablar en Público

Expresión facial apropiada

«Apropiada,» la determine el humor del tema de la exposición. Si es serio, el rostro de uno debe reflejar su seriedad; si es alegre, el semblante naturalmente debe reflejar felicidad. Un llamamiento intelectual, por más fuerte que sea, pronto perderá su vigor si la presentación es inanimada y la expresión facial fría y rígida. Aquí de nuevo un orador puede ir al extremo opuesto y continuamente sonreír ante su auditorio, lo cual es igual de tedioso, tonto y superficial. Causará la impresión de falta de sinceridad. O la sonrisa pudiera sugerir que se aproxima una declaración alegre, y, cuando el orador no la hace, sus oyentes pronto lo encuentran desilusionador y aburrido.

Los ademanes

Nunca los planee con anticipación; parecerán estudiados y artificiales. Después de las palabras de apertura de su exposición, cuando se entusiasme con su tema y comience a cobrar ímpetu la exposición, deje que sus ademanes salgan espontáneamente de su impulso interior de transmitir pensamientos y sentimientos. Entonces sus ademanes serán naturales y expresivos, igual a los que usa en su habla de todos los días. Esta naturalidad de la expresión física y vocal es otra cualidad fundamental de la oratoria. ¿A quién le gustaría que un orador usara una máscara, aunque la máscara fuera más hermosa que su propia cara? De modo que no use un disfraz. Sea usted su propio yo diario, natural, que conversa, sincero. Ocasionalmente cuando hable con ardor, esforzándose por ser vigoroso e impresionante, sea genuinamente entusiasta. No se haga artificial, retórico y retumbante. Tampoco use ademanes grandiosos.

Para saber mas mire Uso de Ademanes y Gestos en la Oratoria

Seguridad y confianza

La falta de seguridad y confianza en el orador produce inquietud e incomodidad entre los oyentes. Si son de buena voluntad con relación al mensaje y amigables hacia el orador, se compadecerán de él y anhelarán que su exposición termine para que él se siente y sea librado de ese pesado sufrimiento. Pero ¿cuánto del material absorberán los oyentes cuando están pensando en esas cosas? Muy poco, si acaso algo. Si el orador está en desahogo pone al auditorio en desahogo. Si habla con seguridad y confianza, el auditorio queda impresionado por lo que él dice.

Naturalidad

Si su forma de hablar revela nerviosismo o su estilo es forzado porque está demasiado pendiente de la impresión que cause, el auditorio puede distraerse. CUANDO uno se expresa con naturalidad, se gana la confianza de los demás. ¿Confiaría usted en las palabras de alguien que le hablara tras una máscara? ¿Sería diferente si el rostro de la máscara fuera más atractivo que el de la persona? Difícilmente. Por lo tanto, en vez de usar un disfraz, sea usted mismo. No hay que confundir la naturalidad con la despreocupación. Debemos evitar la gramática deficiente, la pronunciación incorrecta y la articulación poco clara, así como el lenguaje demasiado informal.

Facilidad de la conversación

El estilo conversacional apropiado hace que el auditorio se sienta cómodo y contribuye a su receptividad. La gente por lo general se siente a gusto conversando con sus amigos, y por ello sus comentarios son espontáneos. Algunas personas son animadas; otras, más reservadas. En cualquier caso, la naturalidad del tono conversacional siempre es atrayente.

Hay varios factores que pueden contribuir a que la exposición suene innecesariamente rígido o formal. Uno de ellos es la estructura de las frases. Este problema se presenta cuando el conferenciante intenta repetir las expresiones tal como figuran en la página impresa.

Por lo general, la palabra escrita difiere bastante de la hablada. Si usted expone las ideas tal como aparecen en una publicación o las lee directamente de un bosquejo impreso, no es probable que se exprese como suele hacerlo en una conversación.

Para mantener el estilo propio de un diálogo, exponga los conceptos con sus propias palabras, usando la oratoria improvisada  y evite las frases de estructura complicada. Siga estas técnicas y no olvide recordar que cuando hable ante un público muy numeroso, además de emplear un estilo conversacional, debe aumentar el volumen, la intensidad y el entusiasmo a fin de retener la atención de los oyentes.