Uso de las preguntas al hablar en público

Uso de las preguntas al hablar en público

Uso de las preguntas al hablar en público

¿Por qué es tan bueno hacer preguntas? Porque motivan a nuestros oyentes a pensar en vez limitarse a escuchar pasivamente, y es que por muy interesante que sea la presentación si se mantiene dentro de una misma tónica durante un periodo prolongado lo más probable es que su auditorio se termine aburriendo, por eso necesita variedad y que su auditorio se sienta parte y la clave para lograrlo es, hacer preguntas.

Hacer preguntas a su público es una forma estupenda de mantenerlo interesado. Pero hacer preguntas es un arte. Por eso aquí aprenderá que tipos de preguntas hay y como usarlas al hablar en público.

IMPORTANCIA DE LAS PREGUNTAS

Tanto en su función de orador o maestro el éxito que tenga depende en gran parte del uso correcto de las preguntas.

Si se usan bien las preguntas logran empezar conversaciones, despertar y mantener el interés de sus oyentes, hacen razonar y destacan puntos importantes. Las preguntas bien pensadas estimulan y entrenan el pensamiento. Pueden guiar la mente de su público en un camino ordenado de un punto a otro para llegar a una conclusión lógica además como las preguntas exigen una respuesta sea verbal o mental, hacen que las personas participen en la conversación en vez de limitarse a solo escuchar.

Por ejemplo, al concluir una presentación o un período de estudio, el usar preguntas para repasar lo aprendido es semejante a la práctica de golpear ligeramente con un martillo los remaches de la estructura de acero de un edificio para probar si están sólidos o no.

Si hacemos preguntas y escuchamos las respuestas con atención, es como si le dijéramos a la persona que ella de verdad nos importa. La respuesta que nos dé nos ayudará a saber qué decir a continuación. Pero ¿Cuáles tipos de preguntas hay? Y ¿Cómo podemos usarlas?

TIPOS DE PREGUNTAS

Fundamentalmente, las preguntas exigen que se suministre datos: ¿quién?, ¿qué?, ¿cuándo?, ¿dónde? O quizás pidan que se llegue a conclusiones o se emitan opiniones: ¿cómo?, ¿por qué? Hay preguntas en las que se da a escoger la solución correcta de entre varias contestaciones, preguntas de cierto o falso, de repaso, preguntas guiadoras o que sugieren la respuesta, entre otras.

Aquí veremos cuatro tipos de preguntas que son especialmente útil al hablar en público.

  • Preguntas retoricas. Este tipo de preguntas no se plantean para que los oyentes las respondan en voz alta, sino para ayudarles a razonar. Estas son muy eficaces en la oratoria pública pues despiertan el interés y ayudan a mantelo. Logran que su público responda mentalmente a lo que les dice, como si de un diálogo se tratara.
  • Preguntas guiadoras. Estas son preguntas que le ayudan a usted a dirigir la mente o pensamiento de la persona, teniendo como base lo que ya ella sabe, a una deducción en que quizás nunca haya pensado. En vez de decir a su público que deben hacer, tal vez sea más eficaz hacer una serie de preguntas que lo lleven a una conclusión lógica. Con este método obtendrá mejores resultados que expresando sus propias convicciones o dando explicaciones detalladas, pues ayudará a su auditorio a razonar.
  • Preguntas de opinión. Este tipo de preguntas ayudan a averiguar lo que alguien cree personalmente en cuanto a un asunto. La respuesta que nos dé nos ayudará a saber qué decir a continuación.
  • Preguntas de énfasis. Estas son preguntas que sirven para dirigir la atención a puntos importantes. Por ejemplo, Antes de expresar una idea clave, hacer una pregunta que despierte la curiosidad. Hacer preguntas de repaso después de cada punto importante o antes de concluir su presentación. Si tras formularlas hace una pausa breve, su auditorio probablemente escuchará lo que sigue con mayor interés.

La clase de pregunta que usted use depende de su auditorio y de lo que usted esté enseñando. Por lo general las preguntas cortas y concisas son las más eficaces, ya que solo envuelven una idea principal.

USO DE PREGUNTAS AL HABLAR EN PÚBLICO

Hacer una presentación o explicar un tema sin usar ningún tipo de pregunta es más fácil sin duda, pero si las hace, su oratoria será mucho más interesante y poderosa.

Puede usarlas para despertar el interés, ayudar a razonar sobre un tema o hacer hincapié en ciertos puntos. Si las utiliza bien, animará a su público a que participen en la conversación en vez de limitarse a solo escuchar.

Incluso antes de hacer la presentación las preguntas son importantes. Cuando esté preparándose, estimule su capacidad de pensar haciéndose preguntas como ¿qué?, ¿por qué?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿quién? ¿cómo? Por ejemplo: ¿Por qué es esto cierto? ¿Cómo puedo demostrarlo? ¿Qué mitos populares hacen que a algunas personas les cueste entender esto? ¿Por qué es importante? ¿Qué efecto tendría en la vida de la gente? ¿Qué ejemplo demuestra que es cierto? Dependiendo del tipo de información, pregúntese: “¿Cuándo ocurrió esto? ¿Qué lección práctica tiene?”. Puede incluso formular directamente algunos de tales interrogantes y responderlos durante el discurso para que este resulte más animado.

Pero para que las preguntas sean eficaces, deben ser interesantes y apropiadas. Si revelan que usted va a limitarse a decir algo que el auditorio ya conoce, el interés no tardará en desvanecerse. Tampoco plantee cuestiones embarazosas u ofensivas; más bien, procure que hagan razonar. Después de formularlas, haga una pausa breve a fin de dar tiempo para pensar en la respuesta. En el momento en que los oyentes tengan la sensación de que han entablado un diálogo mental con usted, entonces habrá captado su atención.

RECUERDE

  • Haga preguntas retóricas, es decir, preguntas que despierten la curiosidad y que motiven a la persona a pensar en una respuesta.
  • Para ayudar a sus oyentes a seguir un razonamiento, use una serie de preguntas que lleven a una conclusión lógica.
  • Antes de expresar una idea clave, haga una pregunta que despierte la curiosidad. Si tras formularlas hace una pausa breve, su auditorio escuchará lo que sigue con mayor interés.
  • Haga preguntas de repaso después de cada punto importante o antes de concluir su presentación.

Recuerde, no simplemente es asunto de hacer preguntas solo para estar haciéndolas. Un buen orador o maestro primero tiene que saber bien su materia y luego usar preguntas con un propósito, esforzándose por llegar, no solo a la mente de su público, sino también a su corazón.

Es posible que al principio le sea difícil usar preguntas, pero continúe tratando. Aun si al principio no tiene buen éxito, hallará que con el tiempo usted llegará a adquirir experiencia y las usará con eficacia.

Si le ha sido útil comparta esta información con alguien mas a quien le pueda servir.

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¿Por qué es tan bueno hacer preguntas? Porque motivan a nuestros oyentes a pensar en vez limitarse a escuchar pasivamente, y es que por muy interesante que sea la presentación si se mantiene dentro de una misma tónica durante un periodo prolongado lo más probable es que su auditorio se termine aburriendo, por eso necesita variedad y que su auditorio se sienta parte y la clave para lograrlo es, hacer preguntas.

Hacer preguntas a su público es una forma estupenda de mantenerlo interesado. Pero hacer preguntas es un arte. Por eso aquí aprenderá que tipos de preguntas hay y como usarlas al hablar en público.

IMPORTANCIA DE LAS PREGUNTAS

Tanto en su función de orador o maestro el éxito que tenga depende en gran parte del uso correcto de las preguntas.

Si se usan bien las preguntas logran empezar conversaciones, despertar y mantener el interés de sus oyentes, hacen razonar y destacan puntos importantes. Las preguntas bien pensadas estimulan y entrenan el pensamiento. Pueden guiar la mente de su público en un camino ordenado de un punto a otro para llegar a una conclusión lógica además como las preguntas exigen una respuesta sea verbal o mental, hacen que las personas participen en la conversación en vez de limitarse a solo escuchar.

Por ejemplo, al concluir una presentación o un período de estudio, el usar preguntas para repasar lo aprendido es semejante a la práctica de golpear ligeramente con un martillo los remaches de la estructura de acero de un edificio para probar si están sólidos o no.

Si hacemos preguntas y escuchamos las respuestas con atención, es como si le dijéramos a la persona que ella de verdad nos importa. La respuesta que nos dé nos ayudará a saber qué decir a continuación. Pero ¿Cuáles tipos de preguntas hay? Y ¿Cómo podemos usarlas?

TIPOS DE PREGUNTAS

Fundamentalmente, las preguntas exigen que se suministre datos: ¿quién?, ¿qué?, ¿cuándo?, ¿dónde? O quizás pidan que se llegue a conclusiones o se emitan opiniones: ¿cómo?, ¿por qué? Hay preguntas en las que se da a escoger la solución correcta de entre varias contestaciones, preguntas de cierto o falso, de repaso, preguntas guiadoras o que sugieren la respuesta, entre otras.

Aquí veremos cuatro tipos de preguntas que son especialmente útil al hablar en público.

  • Preguntas retoricas. Este tipo de preguntas no se plantean para que los oyentes las respondan en voz alta, sino para ayudarles a razonar. Estas son muy eficaces en la oratoria pública pues despiertan el interés y ayudan a mantelo. Logran que su público responda mentalmente a lo que les dice, como si de un diálogo se tratara.
  • Preguntas guiadoras. Estas son preguntas que le ayudan a usted a dirigir la mente o pensamiento de la persona, teniendo como base lo que ya ella sabe, a una deducción en que quizás nunca haya pensado. En vez de decir a su público que deben hacer, tal vez sea más eficaz hacer una serie de preguntas que lo lleven a una conclusión lógica. Con este método obtendrá mejores resultados que expresando sus propias convicciones o dando explicaciones detalladas, pues ayudará a su auditorio a razonar.
  • Preguntas de opinión. Este tipo de preguntas ayudan a averiguar lo que alguien cree personalmente en cuanto a un asunto. La respuesta que nos dé nos ayudará a saber qué decir a continuación.
  • Preguntas de énfasis. Estas son preguntas que sirven para dirigir la atención a puntos importantes. Por ejemplo, Antes de expresar una idea clave, hacer una pregunta que despierte la curiosidad. Hacer preguntas de repaso después de cada punto importante o antes de concluir su presentación. Si tras formularlas hace una pausa breve, su auditorio probablemente escuchará lo que sigue con mayor interés.

La clase de pregunta que usted use depende de su auditorio y de lo que usted esté enseñando. Por lo general las preguntas cortas y concisas son las más eficaces, ya que solo envuelven una idea principal.

USO DE PREGUNTAS AL HABLAR EN PÚBLICO

Hacer una presentación o explicar un tema sin usar ningún tipo de pregunta es más fácil sin duda, pero si las hace, su oratoria será mucho más interesante y poderosa.

Puede usarlas para despertar el interés, ayudar a razonar sobre un tema o hacer hincapié en ciertos puntos. Si las utiliza bien, animará a su público a que participen en la conversación en vez de limitarse a solo escuchar.

Incluso antes de hacer la presentación las preguntas son importantes. Cuando esté preparándose, estimule su capacidad de pensar haciéndose preguntas como ¿qué?, ¿por qué?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿quién? ¿cómo? Por ejemplo: ¿Por qué es esto cierto? ¿Cómo puedo demostrarlo? ¿Qué mitos populares hacen que a algunas personas les cueste entender esto? ¿Por qué es importante? ¿Qué efecto tendría en la vida de la gente? ¿Qué ejemplo demuestra que es cierto? Dependiendo del tipo de información, pregúntese: “¿Cuándo ocurrió esto? ¿Qué lección práctica tiene?”. Puede incluso formular directamente algunos de tales interrogantes y responderlos durante el discurso para que este resulte más animado.

Pero para que las preguntas sean eficaces, deben ser interesantes y apropiadas. Si revelan que usted va a limitarse a decir algo que el auditorio ya conoce, el interés no tardará en desvanecerse. Tampoco plantee cuestiones embarazosas u ofensivas; más bien, procure que hagan razonar. Después de formularlas, haga una pausa breve a fin de dar tiempo para pensar en la respuesta. En el momento en que los oyentes tengan la sensación de que han entablado un diálogo mental con usted, entonces habrá captado su atención.

RECUERDE

  • Haga preguntas retóricas, es decir, preguntas que despierten la curiosidad y que motiven a la persona a pensar en una respuesta.
  • Para ayudar a sus oyentes a seguir un razonamiento, use una serie de preguntas que lleven a una conclusión lógica.
  • Antes de expresar una idea clave, haga una pregunta que despierte la curiosidad. Si tras formularlas hace una pausa breve, su auditorio escuchará lo que sigue con mayor interés.
  • Haga preguntas de repaso después de cada punto importante o antes de concluir su presentación.

Recuerde, no simplemente es asunto de hacer preguntas solo para estar haciéndolas. Un buen orador o maestro primero tiene que saber bien su materia y luego usar preguntas con un propósito, esforzándose por llegar, no solo a la mente de su público, sino también a su corazón.

Es posible que al principio le sea difícil usar preguntas, pero continúe tratando. Aun si al principio no tiene buen éxito, hallará que con el tiempo usted llegará a adquirir experiencia y las usará con eficacia.

Si le ha sido útil comparta esta información con alguien mas a quien le pueda servir.

Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Importancia del Volumen al Hablar en Público.

La importancia que tiene el volumen de la voz, la modulación y la dicción durante una exposición es enorme, si no se le escucha fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede molestar e incomodar y el auditorio perderse de los excelentes pensamientos que ha preparado

A veces el que habla desde la plataforma tiende hablar sin la fuerza necesaria como para ser oído y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Incluso en nuestra vida diaria, también, nos encontramos con personas que no pueden oír bien y tenemos que competir con ciertos ruidos, sea desde dentro de algún lugar o a la Intemperie. Esto quiere decir que tenemos que dar consideración cuidadosa al timbre apropiado.

Para saber más de como modular la voz mire: Técnica de Oratoria: La Modulación.

 RAZONES PARA SUBIR EL VOLUMEN

  • Mantener atento a un grupo grande.
  • Contrarrestar las distracciones.
  • Captar la atención de los oyentes cuando se dice algo muy importante. 
  • Incitar a la acción.
  • Atraer la atención de una persona o un grupo.

Ser oído con comodidad.

La primera cosa que se debe considerar al determinar cuánto usar se analiza mejor usando la pregunta:

¿Se ejerció la potencia de voz necesaria? Es decir, ¿se le oyó en la última fila sin que ahogara a los de la primera? esa pudiera ser consideración suficiente para el orador que está empezando, pero los que son más adelantados que éstos deben esforzarse por dominar los siguientes aspectos de este asunto también.

Volumen ajustado a las circunstancias.

El orador debe estar alerta a las condiciones variantes en medio de las cuales habla. Esto amplía sus facultades de discernimiento, lo hace más flexible y le permite llegar a su auditorio y retenerlo con mayor facilidad.

Las condiciones varían dependiendo del lugar donde se diserte y la cantidad de personas que forman el auditorio. Para dominar las circunstancias usted tiene que dominar el volumen. Al presentar un discurso ante un gran auditorio obviamente exige más volumen que el que utiliza en la sala de su casa con su familia.

Pero hasta estas condiciones no son constantes. De repente llegan Ruidos dentro y fuera del salón como el paso de un automóvil, un tren cercano, ruidos fuertes de animales, el llorar de niños, alguien que llega tarde etc. Todas estas cosas exigen un ajuste en su potencia de voz. El no reconocer estos ruidos y compensar por ellos con el volumen hará que algo, quizás un punto vital, se pierda.

En muchas presentaciones quizás tenga un equipo amplificador o micrófono para la voz. Pero si no se ejerce cuidado en su uso, y el volumen fluctúa extremadamente de fuerte a débil, entonces quizás sea necesario prestar consideración a estas circunstancias.

A veces a un orador se le hace difícil dominar este asunto sencillamente debido a su calidad de voz. Si éste es su problema y su voz sencillamente no se proyecta con amplitud, Quizás pueda hacer ciertos ejercicios o un programa de entrenamiento que le ayude a desarrollar y fortalecer la voz. No obstante, la calidad de la voz en sí misma es un asunto separado de la oratoria y por eso en este artículo no se le dará énfasis, pero pronto haremos uno solo de cómo mejorar la voz.

Para saber más de cómo usar la voz al hablar en público mire: Tecnicas De La Oratoria: La Voz

¿Cómo puede determinar el orador si su volumen es amplio?

Uno de los mejores indicadores de esto es la reacción o respuesta del auditorio. Un orador

experimentado observará cuidadosamente a los que están en las filas de atrás del auditorio durante la  introducción  del discurso y podrá determinar por la expresión y actitud general de éstos si  pueden oír cómodamente o no, y variará la potencia con esto. Una vez que percibe lo que se necesita en cuanto a volumen en el auditorio, no tiene más dificultad.

Otro medio es observar a otros oradores que estén en el mismo programa. ¿Se les oye con facilidad? ¿Cuánto están usando? Ajuste el suyo según esto.

Volumen ajustado al material.

Este aspecto de nuestra consideración del volumen no debe confundirse con la modulación. En la actualidad sencillamente estamos interesados en ajustar el volumen al material particular que se considera. Por ejemplo, si se estuvieran leyendo denunciaciones, es obvio que se regularía de manera diferente a cuando el orador estuviera leyendo acerca de amor entre parejas.

Al decidir cuánto volumen usar, analice su material y su propósito cuidadosamente. Si quiere cambiar la manera de pensar de su auditorio, no lo aleje por demasiado volumen. No obstante, si desea estimularlo a actividad llena de vigor, quizás el volumen pudiera ser más fuerte. Si el material pide fuerza, no lo debilite hablando en tono demasiado suave o bajo.

No olvide su objetivo.

Si quiere mover al auditorio a la acción, tal vez tenga que subir un poco la voz, pero si quiere que cambie su forma de pensar, no lo espante con una voz muy fuerte. Cuando se desea que razonen, es mejor hablar con voz más suave.

EL ORADOR que no habla con suficiente volumen se arriesga a que parte del auditorio empiece a cabecear así que, para poder mejorar el volumen adecuado, tenga en cuenta:

1) El tamaño y las características del auditorio.

2) Los ruidos que distraen la atención.

3) El tema que está tratando.

4) Su objetivo.

La buena preparación, la experiencia que se obtiene de la participación constante en discursos le ayudarán a hablar con el volumen conveniente. Sea que esté pronunciando un discurso desde la plataforma o cuando esté hablando con alguien, esfuércese por pensar en los beneficios que recibirán sus oyentes si escuchan bien lo que usted les dice.

Importancia del Volumen al Hablar en Público.

La importancia que tiene el volumen de la voz, la modulación y la dicción durante una exposición es enorme, si no se le escucha fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede molestar e incomodar y el auditorio perderse de los excelentes pensamientos que ha preparado

A veces el que habla desde la plataforma tiende hablar sin la fuerza necesaria como para ser oído y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Incluso en nuestra vida diaria, también, nos encontramos con personas que no pueden oír bien y tenemos que competir con ciertos ruidos, sea desde dentro de algún lugar o a la Intemperie. Esto quiere decir que tenemos que dar consideración cuidadosa al timbre apropiado.

Para saber más de como modular la voz mire: Técnica de Oratoria: La Modulación.

RAZONES PARA SUBIR EL VOLUMEN

Mantener atento a un grupo grande.

Contrarrestar las distracciones.

Captar la atención de los oyentes cuando se dice algo muy importante.

Incitar a la acción.

Atraer la atención de una persona o un grupo.

Ser oído con comodidad.

La primera cosa que se debe considerar al determinar cuánto usar se analiza mejor usando la pregunta:

¿Se ejerció la potencia de voz necesaria? Es decir, ¿se le oyó en la última fila sin que ahogara a los de la primera? esa pudiera ser consideración suficiente para el orador que está empezando, pero los que son más adelantados que éstos deben esforzarse por dominar los siguientes aspectos de este asunto también.

Volumen ajustado a las circunstancias.

El orador debe estar alerta a las condiciones variantes en medio de las cuales habla. Esto amplía sus facultades de discernimiento, lo hace más flexible y le permite llegar a su auditorio y retenerlo con mayor facilidad.

Las condiciones varían dependiendo del lugar donde se diserte y la cantidad de personas que forman el auditorio. Para dominar las circunstancias usted tiene que dominar el volumen. Al presentar un discurso ante un gran auditorio obviamente exige más volumen que el que utiliza en la sala de su casa con su familia.

Pero hasta estas condiciones no son constantes. De repente llegan Ruidos dentro y fuera del salón como el paso de un automóvil, un tren cercano, ruidos fuertes de animales, el llorar de niños, alguien que llega tarde etc. Todas estas cosas exigen un ajuste en su potencia de voz. El no reconocer estos ruidos y compensar por ellos con el volumen hará que algo, quizás un punto vital, se pierda.

En muchas presentaciones quizás tenga un equipo amplificador o micrófono para la voz. Pero si no se ejerce cuidado en su uso, y el volumen fluctúa extremadamente de fuerte a débil, entonces quizás sea necesario prestar consideración a estas circunstancias.

A veces a un orador se le hace difícil dominar este asunto sencillamente debido a su calidad de voz. Si éste es su problema y su voz sencillamente no se proyecta con amplitud, Quizás pueda hacer ciertos ejercicios o un programa de entrenamiento que le ayude a desarrollar y fortalecer la voz. No obstante, la calidad de la voz en sí misma es un asunto separado de la oratoria y por eso en este artículo no se le dará énfasis, pero pronto haremos uno solo de cómo mejorar la voz.

Para saber más de cómo usar la voz al hablar en público mire: Tecnicas De La Oratoria: La Voz

¿Cómo puede determinar el orador si su volumen es amplio?

Uno de los mejores indicadores de esto es la reacción o respuesta del auditorio. Un orador

experimentado observará cuidadosamente a los que están en las filas de atrás del auditorio durante la  introducción  del discurso y podrá determinar por la expresión y actitud general de éstos si  pueden oír cómodamente o no, y variará la potencia con esto. Una vez que percibe lo que se necesita en cuanto a volumen en el auditorio, no tiene más dificultad.

Otro medio es observar a otros oradores que estén en el mismo programa. ¿Se les oye con facilidad? ¿Cuánto están usando? Ajuste el suyo según esto.

Volumen ajustado al material.

Este aspecto de nuestra consideración del volumen no debe confundirse con la modulación. En la actualidad sencillamente estamos interesados en ajustar el volumen al material particular que se considera. Por ejemplo, si se estuvieran leyendo denunciaciones, es obvio que se regularía de manera diferente a cuando el orador estuviera leyendo acerca de amor entre parejas.

Al decidir cuánto volumen usar, analice su material y su propósito cuidadosamente. Si quiere cambiar la manera de pensar de su auditorio, no lo aleje por demasiado volumen. No obstante, si desea estimularlo a actividad llena de vigor, quizás el volumen pudiera ser más fuerte. Si el material pide fuerza, no lo debilite hablando en tono demasiado suave o bajo.

No olvide su objetivo.

Si quiere mover al auditorio a la acción, tal vez tenga que subir un poco la voz, pero si quiere que cambie su forma de pensar, no lo espante con una voz muy fuerte. Cuando se desea que razonen, es mejor hablar con voz más suave.

EL ORADOR que no habla con suficiente volumen se arriesga a que parte del auditorio empiece a cabecear así que, para poder mejorar el volumen adecuado, tenga en cuenta:

1) El tamaño y las características del auditorio.

2) Los ruidos que distraen la atención.

3) El tema que está tratando.

4) Su objetivo.

La buena preparación, la experiencia que se obtiene de la participación constante en discursos le ayudarán a hablar con el volumen conveniente. Sea que esté pronunciando un discurso desde la plataforma o cuando esté hablando con alguien, esfuércese por pensar en los beneficios que recibirán sus oyentes si escuchan bien lo que usted les dice.

Cómo Hacer una Buena Introducción

Cómo Hacer una Buena Introducción

Cómo Hacer una Buena Introducción

La primera gran tarea a la que se enfrenta un orador es mover a su auditorio a prestar atención ¿Cómo lograrlo? Mucho dependerá de su introducción.

Una buena introducción capta la atención, indican con claridad el tema y muestran porque es importante el tema para su audiencia. Por lo tanto, las palabras introductoras buenas y eficaces deben servir como un vidrio de aumento para atrapar los pensamientos e intereses esparcidos de un auditorio y traerlos hacia un foco común a saber al tema del asunto que ha de considerar por eso al preparar la introducción debemos tener en cuenta los siguientes puntos:

Despierte el interés

Hay muchos tipos de introducción en un discurso. Se pudiera usar un ejemplo, una serie de pregunta, una afirmación, una experiencia de la vida real, una noticia que despierte el interés de sus oyentes, hacer referencia a alguna cita que sea conocida o presentar un problema que necesite solución. Usted hasta podría decir brevemente cuáles son los puntos principales que piensa abarcar.

Pero siempre debe ser algo con que esté familiarizado su auditorio, para que puedan entenderlo y aplicarlo a sí mismos. También es importante que la introducción cuadre bien con el discurso. Así, un ejemplo llamativo puede ser muy eficaz, especialmente si el orador toma puntos de el y los enlaza con el material a través de su discurso. Esto no solo ayudará a hacer más interesante el discurso o la presentación, y más fácil de seguir mentalmente y recordar, sino que también ayudará a suministrar coherencia, si el ejemplo escogido viene bien al caso.

Lo que usted dice es siempre de importancia primordial. Pero para hacer introducciones que despiertan interés cómo usted lo dice es probablemente más importante al principio del discurso que en cualquier otra parte. La manera en que se presente la introducción tendrá mucho que ver con el grado de interés que el auditorio muestre. El orador debe entrar en su discurso con tono firme y confiado, sin tropiezos o vacilación en la expresión. Por esta razón para algunos oradores ha sido útil el tener escrita la primera oración o las primeras dos oraciones de su discurso, para asegurarse de comenzar sin contratiempos.

Para más mire Técnica de Oratoria: La Modulación

Para más mire Como Hablar en Público con Entusiasmo 

Piense detenidamente y con antelación en qué se interesan sus oyentes o qué les preocupa, y luego adapte su introducción según sea necesario.

Deje claro el tema

Asegúrese de que su introducción deje claro cuál es el tema y el objetivo de su presentación.

Puede hacerlo repitiendo textualmente el tema, aunque también existen otras opciones. Si usted no declara el tema específicamente, pudiera, en algunos casos, usar palabras claves o temáticas en la introducción. De esta manera su auditorio no esperará que abarque otros aspectos del asunto como pudiera sugerir el título de su discurso.

Sin importar la que escoja, en la introducción debería recalcar el tema, para luego desarrollarlo a lo largo del discurso. El propósito del discurso debe dominar la selección de su material, debe cuadrar y estar en coherencia con el cuerpo del discurso.

Aunque la introducción de un discurso es lo primero que se presenta, generalmente se prepara más eficazmente después que el resto del discurso ha sido bien organizado. Esto le permitirá saber lo que sería mejor decir para introducir adecuadamente el material que ha preparado.

Por qué es importante ese tema.

Adapte su mensaje a las necesidades de los oyentes. Ellos deben ver con claridad que ese tema puede beneficiarles personalmente.

Únicamente lo logrará si al prepararse tiene muy en cuenta a su auditorio: sus circunstancias, sus preocupaciones, su actitud. Si así lo ha hecho, incluya en la introducción algo que lo demuestre.

Una de las mejores maneras de despertar interés en un tema es implicar a los oyentes. Muéstreles que sus problemas, necesidades o interrogantes se relacionan con el asunto del que va a hablarles. Y pondrán aún más interés si deja claro que no se limitará a generalidades, sino que piensa abordar aspectos concretos de la cuestión. Para ello tiene que prepararse bien.

Para más mire 4 Maneras Infalibles de Practicar una Presentación

¿Qué tan larga debe ser una introducción?

No hay una contestación específica que satisfaga toda situación. Depende del tiempo que se permita para el asunto mismo, el propósito del discurso, el auditorio implicado y muchos otros puntos como ésos.

Una introducción debe ser completa, sin brechas o lagunas. Esto exige pensamiento cuidadoso, porque si su comienzo está tan apartado de su asunto que exige explicación larga y detallada, entonces lo mejor sería revisar su introducción y quizás hallar un nuevo punto de comienzo.

Si es difícil hallar una división marcada entre la introducción y el cuerpo del discurso, entonces lo más probable es que su introducción sea de largura apropiada. Indicará que usted ha llevado tan bien a su auditorio a su material que éste está escuchando los argumentos que usted presenta sin en realidad percatarse de ello.

Las introducciones largas y envueltas consumen innecesariamente mucho tiempo. Es el cuerpo del discurso lo que comunicará las ideas que usted quiere presentar.

Si ha sido bien planeada, después de su introducción el auditorio se hallará en una actitud de expectativa mental; habrá sido preparado para el cuerpo del discurso. Mediante esta introducción usted habrá conseguido la atención indivisa de sus oyentes y habrá logrado una buena introducción.

En resumen:

  • La introducción siempre debe ser breve y en proporción con la duración del discurso.
  • Debe captar la atención.
  • Indicar con claridad el tema del que hablará.
  • Mostrar por qué ese tema debería interesar a su auditorio.

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Cómo Hacer una Buena Introducción

La primera gran tarea a la que se enfrenta un orador es mover a su auditorio a prestar atención ¿Cómo lograrlo? Mucho dependerá de su introducción.

Una buena introducción capta la atención, indican con claridad el tema y muestran porque es importante el tema para su audiencia. Por lo tanto, las palabras introductoras buenas y eficaces deben servir como un vidrio de aumento para atrapar los pensamientos e intereses esparcidos de un auditorio y traerlos hacia un foco común a saber al tema del asunto que ha de considerar por eso al preparar la introducción debemos tener en cuenta los siguientes puntos:

Despierte el interés

Hay muchos tipos de introducción en un discurso. Se pudiera usar un ejemplo, una serie de pregunta, una afirmación, una experiencia de la vida real, una noticia que despierte el interés de sus oyentes, hacer referencia a alguna cita que sea conocida o presentar un problema que necesite solución. Usted hasta podría decir brevemente cuáles son los puntos principales que piensa abarcar.

Pero siempre debe ser algo con que esté familiarizado su auditorio, para que puedan entenderlo y aplicarlo a sí mismos. También es importante que la introducción cuadre bien con el discurso. Así, un ejemplo llamativo puede ser muy eficaz, especialmente si el orador toma puntos de el y los enlaza con el material a través de su discurso. Esto no solo ayudará a hacer más interesante el discurso o la presentación, y más fácil de seguir mentalmente y recordar, sino que también ayudará a suministrar coherencia, si el ejemplo escogido viene bien al caso.

Lo que usted dice es siempre de importancia primordial. Pero para hacer introducciones que despiertan interés cómo usted lo dice es probablemente más importante al principio del discurso que en cualquier otra parte. La manera en que se presente la introducción tendrá mucho que ver con el grado de interés que el auditorio muestre. El orador debe entrar en su discurso con tono firme y confiado, sin tropiezos o vacilación en la expresión. Por esta razón para algunos oradores ha sido útil el tener escrita la primera oración o las primeras dos oraciones de su discurso, para asegurarse de comenzar sin contratiempos.

Para más mire Técnica de Oratoria: La Modulación

Para más mire Como Hablar en Público con Entusiasmo 

Piense detenidamente y con antelación en qué se interesan sus oyentes o qué les preocupa, y luego adapte su introducción según sea necesario.

Deje claro el tema

Asegúrese de que su introducción deje claro cuál es el tema y el objetivo de su presentación.

Puede hacerlo repitiendo textualmente el tema, aunque también existen otras opciones. Si usted no declara el tema específicamente, pudiera, en algunos casos, usar palabras claves o temáticas en la introducción. De esta manera su auditorio no esperará que abarque otros aspectos del asunto como pudiera sugerir el título de su discurso.

Sin importar la que escoja, en la introducción debería recalcar el tema, para luego desarrollarlo a lo largo del discurso. El propósito del discurso debe dominar la selección de su material, debe cuadrar y estar en coherencia con el cuerpo del discurso.

Aunque la introducción de un discurso es lo primero que se presenta, generalmente se prepara más eficazmente después que el resto del discurso ha sido bien organizado. Esto le permitirá saber lo que sería mejor decir para introducir adecuadamente el material que ha preparado.

Por qué es importante ese tema.

Adapte su mensaje a las necesidades de los oyentes. Ellos deben ver con claridad que ese tema puede beneficiarles personalmente.

Únicamente lo logrará si al prepararse tiene muy en cuenta a su auditorio: sus circunstancias, sus preocupaciones, su actitud. Si así lo ha hecho, incluya en la introducción algo que lo demuestre.

Una de las mejores maneras de despertar interés en un tema es implicar a los oyentes. Muéstreles que sus problemas, necesidades o interrogantes se relacionan con el asunto del que va a hablarles. Y pondrán aún más interés si deja claro que no se limitará a generalidades, sino que piensa abordar aspectos concretos de la cuestión. Para ello tiene que prepararse bien.

Para más mire 4 Maneras Infalibles de Practicar una Presentación

¿Qué tan larga debe ser una introducción?

No hay una contestación específica que satisfaga toda situación. Depende del tiempo que se permita para el asunto mismo, el propósito del discurso, el auditorio implicado y muchos otros puntos como ésos.

Una introducción debe ser completa, sin brechas o lagunas. Esto exige pensamiento cuidadoso, porque si su comienzo está tan apartado de su asunto que exige explicación larga y detallada, entonces lo mejor sería revisar su introducción y quizás hallar un nuevo punto de comienzo.

Si es difícil hallar una división marcada entre la introducción y el cuerpo del discurso, entonces lo más probable es que su introducción sea de largura apropiada. Indicará que usted ha llevado tan bien a su auditorio a su material que éste está escuchando los argumentos que usted presenta sin en realidad percatarse de ello.

Las introducciones largas y envueltas consumen innecesariamente mucho tiempo. Es el cuerpo del discurso lo que comunicará las ideas que usted quiere presentar.

Si ha sido bien planeada, después de su introducción el auditorio se hallará en una actitud de expectativa mental; habrá sido preparado para el cuerpo del discurso. Mediante esta introducción usted habrá conseguido la atención indivisa de sus oyentes y habrá logrado una buena introducción.

En resumen:

  • La introducción siempre debe ser breve y en proporción con la duración del discurso. 
  • Debe captar la atención. 
  • Indicar con claridad el tema del que hablará. 

  • Mostrar por qué ese tema debería interesar a su auditorio. 
Técnicas de oratoria esenciales para hablar con liderazgo

Técnicas de oratoria esenciales para hablar con liderazgo

Técnicas de oratoria esenciales para hablar con liderazgo

¿Desea lograr influencia e impacto en sus propias presentaciones? Descubra cómo crear credibilidad y confianza, use lenguaje corporal para respaldar su mensaje y desbloquee sus talentos naturales como comunicador y líder.

Para más visite nuestra sección TECNICAS DE ORATORIA

Las 5 técnicas para hablar con liderazgo

En este artículo, analizo 5 técnicas de oratoria esenciales para hablar como líder. También encontrará ejemplos de excelentes oradores que ejemplifican estas técnicas, y enlaces a discursos que dieron que muestran esos enfoques en acción. 

Aunque cada uno de estos oradores es una figura histórica que habló en un escenario nacional, las técnicas son las mismas que puede usar en reuniones, discursos y presentaciones de todo tipo. ¡Lea, disfrute y cambie su propio mundo!

1.    Conozca a su audiencia.

 

 Sojourner Truth Los oradores comunes entregan información. Los líderes combinan información con las necesidades y deseos de otras personas que comparten su visión. La persuasión, la iluminación y la inspiración requieren comprometer no solo a las mentes sino también a los corazones de los oyentes. 

El deseo de liderar es el deseo de servir a los demás.

En ninguna parte esto es más evidente que en el discurso de Sojourner Truth “¿No soy yo una mujer?«, Una charla «ahora reconocida como uno de los discursos más famosos sobre el abolicionismo y los derechos de las mujeres en la historia estadounidense». Hablando en 1851 en Rights Convention en Akron, Ohio, esta ex esclava utiliza el lenguaje más simple imaginable para afirmar su propia dignidad humana, y para agregar su voz a un nuevo clamor por la libertad que resuena con un poder cada vez mayor en todo Estados Unidos.

 Lea el discurso aquí mismo. 

2.    Un mensaje claro, conciso y consistente.

El 19 de noviembre de 1863, en una ceremonia a la vez cívica, militar y espiritual, el famoso orador Edward Everett habló durante dos horas en la dedicación de un cementerio de la Unión durante la Guerra Civil estadounidense. El siguiente orador, el presidente Abraham Lincoln, habló durante dos minutos. Pronunció diez oraciones que consistían en 271 palabras. Y sin embargo, el discurso de Lincoln es el que recordamos: «… que el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo, no perecerá de la tierra». 

Claro, conciso, consistente.

 

3.    Use su voz.

La voz física de un líder no es el volumen y la proyección, o incluso la hermosa resonancia a la que respondemos con mayor fuerza. Mucho más importante es la singularidad y el coraje encarnado en esa voz. 

En Martin Luther King, Jr., escuchamos todos esos atributos junto con otro: el poder y la cadencia de la tradición de la predicación. Por supuesto, desarrolle el poder físico de su voz. Pero preste cuidadosa atención a la honestidad y la confianza que deberían surgir de su propio estilo único. Ese es el camino hacia la credibilidad real, un atributo que ningún líder puede prescindir. Vea un video clip del discurso más famoso de Martin Luther King, «I Have a Dream». 

Aprende otras formas de mejorar tu voz a la hora de hablar en público mirando el artículo Técnicas De La Oratoria: La Voz

 

4.    Use el lenguaje corporal.

¿Alguna vez te preguntaste por qué los discursos de un líder dinámico se queman en nuestra conciencia? Las palabras que escuchamos y nuestra respuesta emocional son ciertamente factores. Pero también lo es lo que vemos. Los líderes no solo suenan poderosos; se ven poderosos también. 

Para mejorar tu oratoria, hablar y verte con liderazgo aprende  Las 5 Técnicas de Oratoria Claves del Lenguaje Corporal. 

Recuerda que los movimientos y gestos importan pero también lo hacen las pausas y el silencio, el tiempo y una conciencia de las señales no verbales que la audiencia está enviando a su manera. Un maestro en el uso de la comunicación no verbal para el liderazgo fue Ronald Reagan. Curiosamente, Reagan no era muy buen  actor. Pero perfeccionó su oficio para el papel de su vida como el presidente estadounidense, una parte que jugó a la perfección. Aquí está en video, en su discurso del «Muro de Berlín» en la Puerta de Brandenburgo en Berlín Occidental el 12 de junio de 1987.

5.   Apunte a la acción. 

 

En el apogeo de la «carrera espacial» de Estados Unidos con la Unión Soviética en mayo de 1961, el presidente John F. Kennedy habló en una sesión conjunta del Congreso. En ese discurso, declaró con valentía: «Creo que esta nación debería comprometerse a alcanzar la meta, antes de que termine esta década, de desembarcar a un hombre en la Luna y devolverlo a salvo a la Tierra». Esa declaración fue ciertamente audaz, teniendo en cuenta qué tan detrás de los soviéticos estaba EEUU en la carrera espacial. 

Sin embargo, logramos ese objetivo el 20 de julio de 1969, el día en que Neil Armstrong caminó en la luna. Como líder, debe seguir el ejemplo de Kennedy al apuntar a la acción de sus oyentes. Es una de las mejores maneras, a veces la única, de medir el éxito de tus discursos y presentaciones. Usar las cinco técnicas anteriores combinará una comprensión de su audiencia, sus habilidades de entrega y un mensaje vital dirigido a llevar a su audiencia a la acción. 

  

Técnicas de oratoria esenciales para hablar con liderazgo

¿Desea lograr influencia e impacto en sus propias presentaciones? Descubra cómo crear credibilidad y confianza, use lenguaje corporal para respaldar su mensaje y desbloquee sus talentos naturales como comunicador y líder.

Para más visite nuestra sección TECNICAS DE ORATORIA

Las 5 técnicas para hablar con liderazgo

En este artículo, analizo 5 técnicas de oratoria esenciales para hablar como líder. También encontrará ejemplos de excelentes oradores que ejemplifican estas técnicas, y enlaces a discursos que dieron que muestran esos enfoques en acción. 

Aunque cada uno de estos oradores es una figura histórica que habló en un escenario nacional, las técnicas son las mismas que puede usar en reuniones, discursos y presentaciones de todo tipo. ¡Lea, disfrute y cambie su propio mundo!

1.    Conozca a su audiencia.

 Sojourner Truth Los oradores comunes entregan información. Los líderes combinan información con las necesidades y deseos de otras personas que comparten su visión. La persuasión, la iluminación y la inspiración requieren comprometer no solo a las mentes sino también a los corazones de los oyentes. 

El deseo de liderar es el deseo de servir a los demás.

En ninguna parte esto es más evidente que en el discurso de Sojourner Truth “¿No soy yo una mujer?«, Una charla «ahora reconocida como uno de los discursos más famosos sobre el abolicionismo y los derechos de las mujeres en la historia estadounidense». Hablando en 1851 en Rights Convention en Akron, Ohio, esta ex esclava utiliza el lenguaje más simple imaginable para afirmar su propia dignidad humana, y para agregar su voz a un nuevo clamor por la libertad que resuena con un poder cada vez mayor en todo Estados Unidos.

 Lea el discurso aquí mismo. 

2.    Un mensaje claro, conciso y consistente.

El 19 de noviembre de 1863, en una ceremonia a la vez cívica, militar y espiritual, el famoso orador Edward Everett habló durante dos horas en la dedicación de un cementerio de la Unión durante la Guerra Civil estadounidense. El siguiente orador, el presidente Abraham Lincoln, habló durante dos minutos. Pronunció diez oraciones que consistían en 271 palabras. Y sin embargo, el discurso de Lincoln es el que recordamos: «… que el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo, no perecerá de la tierra». 

Claro, conciso, consistente.

 

3.    Use su voz.

La voz física de un líder no es el volumen y la proyección, o incluso la hermosa resonancia a la que respondemos con mayor fuerza. Mucho más importante es la singularidad y el coraje encarnado en esa voz. 

En Martin Luther King, Jr., escuchamos todos esos atributos junto con otro: el poder y la cadencia de la tradición de la predicación. Por supuesto, desarrolle el poder físico de su voz. Pero preste cuidadosa atención a la honestidad y la confianza que deberían surgir de su propio estilo único. Ese es el camino hacia la credibilidad real, un atributo que ningún líder puede prescindir. Vea un video clip del discurso más famoso de Martin Luther King, «I Have a Dream». 

Aprende otras formas de mejorar tu voz a la hora de hablar en público mirando el artículo Técnicas De La Oratoria: La Voz

 

4.    Use el lenguaje corporal.

¿Alguna vez te preguntaste por qué los discursos de un líder dinámico se queman en nuestra conciencia? Las palabras que escuchamos y nuestra respuesta emocional son ciertamente factores. Pero también lo es lo que vemos. Los líderes no solo suenan poderosos; se ven poderosos también. 

Para mejorar tu oratoria, hablar y verte con liderazgo aprende  Las 5 Técnicas de Oratoria Claves del Lenguaje Corporal. 

Recuerda que los movimientos y gestos importan pero también lo hacen las pausas y el silencio, el tiempo y una conciencia de las señales no verbales que la audiencia está enviando a su manera. Un maestro en el uso de la comunicación no verbal para el liderazgo fue Ronald Reagan. Curiosamente, Reagan no era muy buen  actor. Pero perfeccionó su oficio para el papel de su vida como el presidente estadounidense, una parte que jugó a la perfección. Aquí está en video, en su discurso del «Muro de Berlín» en la Puerta de Brandenburgo en Berlín Occidental el 12 de junio de 1987.

5.   Apunte a la acción. 

 

En el apogeo de la «carrera espacial» de Estados Unidos con la Unión Soviética en mayo de 1961, el presidente John F. Kennedy habló en una sesión conjunta del Congreso. En ese discurso, declaró con valentía: «Creo que esta nación debería comprometerse a alcanzar la meta, antes de que termine esta década, de desembarcar a un hombre en la Luna y devolverlo a salvo a la Tierra». Esa declaración fue ciertamente audaz, teniendo en cuenta qué tan detrás de los soviéticos estaba EEUU en la carrera espacial. 

Sin embargo, logramos ese objetivo el 20 de julio de 1969, el día en que Neil Armstrong caminó en la luna. Como líder, debe seguir el ejemplo de Kennedy al apuntar a la acción de sus oyentes. Es una de las mejores maneras, a veces la única, de medir el éxito de tus discursos y presentaciones. Usar las cinco técnicas anteriores combinará una comprensión de su audiencia, sus habilidades de entrega y un mensaje vital dirigido a llevar a su audiencia a la acción. 

 

 

 

 

 

5 Técnicas de Oratoria Para Ser un Orador más Interesante

5 Técnicas de Oratoria Para Ser un Orador más Interesante

Aquí hay cinco técnicas de la oratoria que haría bien en recordar al hablar en público.

 

 1. Disfrute:  

Ver a un comediante en acción es ver la pura alegría de actuar ante una multitud. No hay duda. De repente, somos las personas sentadas en el salón, viendo al niño que simplemente no puede resistirse a actuar todas las partes de la historia que nos está diciendo.

 

 

Para que el público disfrute de sus charlas, y piense que usted es un orador interesante tienen que ver que se está divirtiendo, no ofreciendo sombríamente esa presentación seria. Ellos lo verán ante todo en tu rostro. Si el lenguaje corporal no es tu fuerte. . Haga clic aquí para obtener algunos consejos sobre el lenguaje corporal una valiosa técnica de la oratoria eficaz.

  

2. Sea Flexible:  

 

  

Los discursos se vuelven rígidos cuando los concebimos enteramente en términos de contenido, olvidando que nuestro trabajo es reaccionar a lo que el público nos da, y asi parecer mas interesante al igual que comediantes y actores.

   

3. Adaptable:  

 

Los oradores ansiosos tienden a planear cada última oración, para ayudar a prevenir que algo salga mal. La adaptabilidad a medida que responde momento a momento a su audiencia muestra que está realmente en el mando. Y para lograr eso necesita  haber  practicado muy bien su presentación. 

 

4. Sea Creativo: 

 

 Un buen comediante puede tomar la materia prima de una vida a menudo turbulenta y convertirla en audiencias materiales de todaslas razas y clases sociales puedan identificarse.

 

 Sólo ese talento hace que su carrera sea digna de mención.

Usar la creatividad en nuestras propias presentaciones o discursos en persona es esencial para ser un orador interesante. Las audiencias son amortiguadas por las presentaciones de los números que no muestran ninguna chispa de la creatividad.

Al igual que un buen comediante, pregúntese qué eventos en su vida personal o privada pueden ser llevados a sus conversaciones. Probablemente hay mucho más de lo que piensas. Tanto para usted como para sus audiencias, lo personal es universal. Utilícelo para darle un pulso a las presentaciones que a menudo lo necesitan mucho.

 

5. Temerario: 

 

Si usted requiere un paradigma de audacia al hablar en público, tiene uno en Richard Pryor. De dolorosas experiencias personales llegó una marca confesional de comedia que no sacó golpes.

 

 

 

 

 

 

 

 

Podemos no estar en este nivel ni de transgresión ni de valentía; Pero ciertamente podemos incorporar un poco más de temeridad en nuestra presentación ser mas interesante  y perder esos nervios  a hablar en público.

¡Porque no tenemos nada que perder! La naturaleza de una audiencia es responder a lo que un intérprete les da. Exija el nivel de atención y respeto que usted desea, y obtendrá más de lo que usted piensa. Hacer el compromiso de actuar como el tipo de orador que desea ser, no sólo pensar en ello.

 

Comprométase a ganar, y estará mucho más cerca de hacerlo y si utilizas estas  técnicas de oratoria de seguro lo hará.

 

Aquí hay cinco técnicas de la oratoria que haría bien en recordar al hablar en público.

 

1. Disfrute:  

Ver a un comediante en acción es ver la pura alegría de actuar ante una multitud. No hay duda. De repente, somos las personas sentadas en el salón, viendo al niño que simplemente no puede resistirse a actuar todas las partes de la historia que nos está diciendo.

 Para que el público disfrute de sus charlas, y piense que usted es un orador interesante tienen que ver que se está divirtiendo, no ofreciendo sombríamente esa presentación seria. Ellos lo verán ante todo en tu rostro. Si el lenguaje corporal no es tu fuerte. . Haga clic aquí para obtener algunos consejos sobre el lenguaje corporal una valiosa técnica de la oratoria eficaz.

 

2. Sea Flexible:  

 

Los discursos se vuelven rígidos cuando los concebimos enteramente en términos de contenido, olvidando que nuestro trabajo es reaccionar a lo que el público nos da, y asi parecer mas interesante al igual que comediantes y actores.

   

3. Adaptable:  

 

Los oradores ansiosos tienden a planear cada última oración, para ayudar a prevenir que algo salga mal. La adaptabilidad a medida que responde momento a momento a su audiencia muestra que está realmente en el mando. Y para lograr eso necesita  haber  practicado muy bien su presentación. 

 

 

4. Sea Creativo: 

 

Un buen comediante puede tomar la materia prima de una vida a menudo turbulenta y convertirla en audiencias materiales de todas las razas y clases sociales puedan identificarse.

 Sólo ese talento hace que su carrera sea digna de mención.

Usar la creatividad en nuestras propias presentaciones o discursos en persona es esencial para ser un orador interesante. Las audiencias son amortiguadas por las presentaciones de los números que no muestran ninguna chispa de la creatividad.

Al igual que un buen comediante, pregúntese qué eventos en su vida personal o privada pueden ser llevados a sus conversaciones. Probablemente hay mucho más de lo que piensas. Tanto para usted como para sus audiencias, lo personal es universal. Utilícelo para darle un pulso a las presentaciones que a menudo lo necesitan mucho.

 

 

5. Temerario: 

 

Si usted requiere un paradigma de audacia al hablar en público, tiene uno en Richard Pryor. De dolorosas experiencias personales llegó una marca confesional de comedia que no sacó golpes.

Podemos no estar en este nivel ni de transgresión ni de valentía; Pero ciertamente podemos incorporar un poco más de temeridad en nuestra presentación ser mas interesante  y perder esos nervios  a hablar en público.

¡Porque no tenemos nada que perder! La naturaleza de una audiencia es responder a lo que un intérprete les da. Exija el nivel de atención y respeto que usted desea, y obtendrá más de lo que usted piensa. Hacer el compromiso de actuar como el tipo de orador que desea ser, no sólo pensar en ello.

 

Comprométase a ganar, y estará mucho más cerca de hacerlo y si utilizas estas  técnicas de oratoria de seguro lo hará.