Cómo Superar un Ataque de Pánico Público

Cómo Superar un Ataque de Pánico Público

 

Saber cómo superar un ataque de pánico es una habilidad MUY importante al hablar en público.

¿Padece ataques de pánico en público? Aquí hay 5 maneras de gran alcance para poner en práctica en el momento y ser un presentador exitoso.

Si usted sufre de ataques de pánico debido a hablar en público, usted sabe lo devastador que tales ataques pueden ser. A pesar de los mejores esfuerzos en la reestructuración cognitiva, usted no puede pensar en una salida de tal situación.

Tal vez la comprensión de que realmente sabes estas cosas no ayuda. Cuando su valor parece estar disolviéndose como el azúcar en el té, el conocimiento del tema solo e incluso una preparación adecuada no es suficiente para sacarte del agua caliente.

No se sorprenderá al saber que los intérpretes de teatro saben las mejores técnicas del mundo para superar el miedo escénico. ¿Por qué no utilizar estos enfoques basados ​​en el teatro para hacer frente a su propio miedo y ataques de pánico? Conviértase   en un orador excelente. Lea nuestro otro artículo  de trucos esenciales para los presentadores nerviosos, «Cómo calmar sus nervios antes de hablar.»

Saber cómo superar un ataque de pánico implica corregir su pensamiento.

 

 

Usted contribuye a su propia ansiedad de hablar en público.

¿El escenario siguiente resuena con usted?

¡Hoy es el día de su gran presentación! Y así como lo has sabido durante meses, pasaría, estás muy nervioso.

Al entrar en el vestíbulo, los síntomas físicos familiares comienzan: Su corazón se siente como un colibrí, y usted está respirando tan profundamente como un ratón. Estás caminando sobre las piernas que se han convertido a goma.

Ahora que estás aquí, son tus manos: puedes verlas temblar al recoger el click de PowerPoint. Oh, y sí, todo el mundo está notando eso, seguro.

UH oh. Usted acaba de hacer sus comentarios de apertura y SU VOZ SUENA TEMBLOROSA. Sabes que todo el mundo también lo oye. No puedes dejar de pensar que todo el mundo en el edificio ahora sabe que estás aterrorizado de hablar en público.

Y ahora surge un nuevo pensamiento que induce al pánico: vas a olvidarlo todo. Todos esos maravillosos puntos de conversación que has estado preparando. . . ¡Su mente se está quedando en blanco de repente!

Tienes que salir de aquí! Pero usted no puede hacer eso porque el CEO está sentado allí

mismo en la primera fila esta presentación es muy importante. Estás atrapado.

No hay manera de salir.

Ahora estás en la

olla a presión.

«Siente la presión!»

Y a través de toda esta miseria, se supone que debe permanecer equilibrado y profesional:

 

 

 

¿Qué vas a hacer? ¿Qué puedes hacer?

 

Si te encuentras en esta mala suerte, o algo así, hay ayuda disponible. Pruebe mis 5 técnicas para lidiar con un ataque de pánico al  hablar en público que se describen a continuación.

Estos son arreglos rápidos que pueden ser notablemente eficaces en los últimos momentos antes de hablar cuando más lo necesitan. ¡Guarde esta lista y consérvela con usted si usted se encuentra añorando desaparecer justo antes de que tenga que hablar!

Pero antes de que usted haga cualquier cosa, comience a respirar más lentamente y profundamente.

  

Ahora, proceda con estos 5 pasos:

 

 

1-    Calmar la respiración

 

Un ataque de pánico suelen ir acompañado de hiperventilación. A fin de relajar la respiración, pruebe este ejercicio antes de subir al escenario:

  • Siéntate en un lugar cómodo.
  • Relaja todo el cuerpo los brazos, las piernas, el tronco y la cabeza.
  • Una vez hecho esto, coloca una mano sobre la boca del estómago y toma aire lentamente (por 3 segundos).
  • Se consciente de cómo tus pulmones se llenan de aire. La concentración es muy importante para ello. Siente que el vientre se hincha.
  • Mantén el aire dentro de tus pulmones contando hasta tres.
  • Expira el aire en forma lenta por la boca. Tardarás alrededor de 4 segundos, hasta que sientas que has vaciado tus pulmones, y tu vientre se ha deshinchado.
  • Repite está técnica en tres oportunidades.

 

2-    Calmar el pensamiento.

 

‘¿Y si me desplomo?’ ‘¿Y si me olvido de todo?’ ‘¿Y si los demás lo notan?’ Las ideas catastrofistas estimulan el pánico. Dado que estas ideas suelen referirse a desastres futuros o ataques pasados, trate de concentrarse en la situación actual.

 

“Concentrarse en lo inmediato calma instantáneamente”, señala el doctor Alan Goldstein. Hay quien recomienda llevar una goma elástica en la muñeca. Cuando se le ocurran ideas catastrofistas, dése un gomazo y dígase: “¡Alto!”. Interrumpa la ansiedad antes de que pueda degenerar en pánico.

 

3-    Calmar las reacciones

 

Si le sobreviene un ataque de pánico, no luche con él. Es solo una sensación, y las sensaciones no tienen por qué hacerle daño. Imagínese que está junto al mar contemplando las olas, que se forman, alcanzan su altura máxima y se extinguen. El pánico actúa igual. En vez de luchar con la ola, deslícese sobre ella; de seguro pasará.

El pánico es un bravucón. Provóquelo y le atacará; déjelo tranquilo y posiblemente se irá. El doctor R. Reid Wilson explica que las técnicas calmantes “no pretenden ‘combatir’ mejor el pánico ni ‘disiparlo’ en el acto; deben verse como maneras de pasar el tiempo cuando el pánico trata de pelear con uno”.

 

 

4-    Abra la Puerta Emocional:

 

En lugar de huir mentalmente de la situación de habla, aceptarla y abrirse a ella. Cerrarte emocionalmente y bloquear tus emociones es parte de lo que te hizo frágil.

En su lugar, estar plenamente presente en este momento de su vida. Viva y disfrute.

 

 

 

5-    Relajación / Animación Facial:

 

Permita que su cara se vaya completamente floja, desprovista de cualquier animación; sin vida. Ahora permite que tu personalidad fluya hacia tu cara. Debe sentirse relajado y energizado después de su breve «descanso».

Busque cualquier excusa para moverse a otro lugar: una tarea, una persona, el baño, o para comprobar los arreglos en el escenario. El concepto de «cognición encarnada» dice Que el movimiento en sí mismo ayuda a pensar y usted disipa parte de su energía nerviosa.

Recuerde que su mente está buscando una escotilla de escape Pero usted no necesita escapar. Simplemente tiene que estar presente con el fin de conectarse con su audiencia. Y eso es una tarea imposible si usted está ocupado ocultándose  en un armario mental.

 

  

10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

La meta del constructor es levantar una construcción que logre lo que él se propone, que sea económica, resistente y agradable. Entonces él habrá efectuado lo que se ha propuesto. La meta del orador es presentar su mensaje de forma clara, agradable y hacer que sus oyentes actúen en consecuencia a lo que escucharon.

Claves de una buena exposición 

Al prepararse para presentar un discurso el orador tiene que usar diez técnicas esenciales para una buena exposición, que se considerarán una por una.

10 técnicas esenciales para una buena exposición

Entusiasmo

El entusiasmo es la vida misma de una exposición. Nunca menosprecie su importancia. Sin entusiasmo una conferencia está muerta y probablemente el auditorio no quede ni conmovido ni convencido. I.M. Flapan, anterior director de la Escuela de Disertación Pública de Nueva York, declaró: “A la mayoría de las personas inteligentes les gustaría creer que se puede conmover al mundo por medio de la razón y la lógica. La triste verdad es que se conmueve al mundo por medio de los sentimientos y las emociones. Un orador que se dirija a uno con verdadero calor, sinceridad y entusiasmo casi siempre convencerá al auditorio.” Si usted habla así, con entusiasmo, su auditorio no solo escuchará, sino que también quedará convencido y obrará según lo que usted diga.  

El volumen

A menos que otros lo puedan oír fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede irritar al auditorio y de ese modo distraer de los excelentes pensamientos que ha preparado.  A veces el que habla desde la plataforma quizás hable sin el volumen necesario y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Para saber más mire Importancia del Volumen al Hablar en Público.

La articulación

Si el orador no articula claramente, si no pronuncia bien ciertas consonantes finales, si junta sus palabras, si su pronunciación es indistinta o apagada a causa del hábito de habla perezosa y el no abrir la boca, él auditorio no podrá entender fácilmente lo que diga aunque se le pueda oír.

Para comunicarse eficazmente, usted debe hablar con claridad. Por muy interesante o incluso importante que sea su mensaje, gran parte de él se perderá si no se comprende con facilidad. Las palabras que no se entienden a plenitud no motivan. Aunque la persona tenga una voz potente, si no articula de manera clara, no inducirá a actuar. Será como si estuviera hablando en un idioma extranjero, incomprensible para los oyentes.

Para saber más mire Como Mejorar: La Pronunciación Al Hablar En Publico

La modulación

Esto significa contraste lleno de colorido. Para ilustrar: Si uno habla constantemente en un tono alto molesta a sus oyentes y los irrita. Por otra parte, si uno habla por algún tiempo con una voz baja y gruesa y no cambia su tono cuando es adecuado, lo que dice suena pesimista y deprimente. De modo que cambie el ritmo de la presentación, su tono y fuerza de acuerdo con lo que usted dice. Si la exposición carece de modulación el orador llegará a ser tan aburrido que pronto arrullará a su auditorio y lo pondrá a dormir. Sólo una constante variedad de ritmo, fuerza y tono hará que la exposición siga siendo interesante y mantendrá a todos despiertos.

Para saber más mire Técnica de Oratoria: La Modulación

Pausas que refresquen

Ninguna exposición puede ser realmente eficaz sin ellas. En realidad, una buena manera de determinar si un orador es principiante o no es observando si su exposición carece de pausas. Los principiantes parecen temer que si pausan el auditorio pensará que han concluido y se levantará y se irá. Pero, es más bien por una constante andanada de palabras sin interrupción que Invitan a un éxodo general.

Por eso pause, una pausa en el lugar correcto crea expectativa y prepara a los oyentes mediante suspenso para la idea próxima, también da a los pensamientos la oportunidad de penetrar bien.

El auditorio lo apreciará y retendrá más del material presentado. Luego dé el énfasis donde se necesita, es decir, en las pocas palabras que transmiten el pensamiento. Sin embargo, al hacerlo así, evite el caer en el error de dar la misma cantidad de énfasis a todo lo que dice. En ese caso sería mejor que no recalcara nada el orador. Tendría el mismo efecto: al auditorio todavía le sería imposible determinar las cosas de importancia en su exposición.

Para saber mas mire Como usar las Pausas al Hablar en Público

Expresión facial apropiada

«Apropiada,» la determine el humor del tema de la exposición. Si es serio, el rostro de uno debe reflejar su seriedad; si es alegre, el semblante naturalmente debe reflejar felicidad. Un llamamiento intelectual, por más fuerte que sea, pronto perderá su vigor si la presentación es inanimada y la expresión facial fría y rígida. Aquí de nuevo un orador puede ir al extremo opuesto y continuamente sonreír ante su auditorio, lo cual es igual de tedioso, tonto y superficial. Causará la impresión de falta de sinceridad. O la sonrisa pudiera sugerir que se aproxima una declaración alegre, y, cuando el orador no la hace, sus oyentes pronto lo encuentran desilusionador y aburrido.

Los ademanes

Nunca los planee con anticipación; parecerán estudiados y artificiales. Después de las palabras de apertura de su exposición, cuando se entusiasme con su tema y comience a cobrar ímpetu la exposición, deje que sus ademanes salgan espontáneamente de su impulso interior de transmitir pensamientos y sentimientos. Entonces sus ademanes serán naturales y expresivos, igual a los que usa en su habla de todos los días. Esta naturalidad de la expresión física y vocal es otra cualidad fundamental de la oratoria. ¿A quién le gustaría que un orador usara una máscara, aunque la máscara fuera más hermosa que su propia cara? De modo que no use un disfraz. Sea usted su propio yo diario, natural, que conversa, sincero. Ocasionalmente cuando hable con ardor, esforzándose por ser vigoroso e impresionante, sea genuinamente entusiasta. No se haga artificial, retórico y retumbante. Tampoco use ademanes grandiosos.

Para saber mas mire Uso de Ademanes y Gestos en la Oratoria

Seguridad y confianza

La falta de seguridad y confianza en el orador produce inquietud e incomodidad entre los oyentes. Si son de buena voluntad con relación al mensaje y amigables hacia el orador, se compadecerán de él y anhelarán que su exposición termine para que él se siente y sea librado de ese pesado sufrimiento. Pero ¿cuánto del material absorberán los oyentes cuando están pensando en esas cosas? Muy poco, si acaso algo. Si el orador está en desahogo pone al auditorio en desahogo. Si habla con seguridad y confianza, el auditorio queda impresionado por lo que él dice.

Naturalidad

Si su forma de hablar revela nerviosismo o su estilo es forzado porque está demasiado pendiente de la impresión que cause, el auditorio puede distraerse. CUANDO uno se expresa con naturalidad, se gana la confianza de los demás. ¿Confiaría usted en las palabras de alguien que le hablara tras una máscara? ¿Sería diferente si el rostro de la máscara fuera más atractivo que el de la persona? Difícilmente. Por lo tanto, en vez de usar un disfraz, sea usted mismo. No hay que confundir la naturalidad con la despreocupación. Debemos evitar la gramática deficiente, la pronunciación incorrecta y la articulación poco clara, así como el lenguaje demasiado informal.

Facilidad de la conversación

El estilo conversacional apropiado hace que el auditorio se sienta cómodo y contribuye a su receptividad. La gente por lo general se siente a gusto conversando con sus amigos, y por ello sus comentarios son espontáneos. Algunas personas son animadas; otras, más reservadas. En cualquier caso, la naturalidad del tono conversacional siempre es atrayente.

Hay varios factores que pueden contribuir a que la exposición suene innecesariamente rígido o formal. Uno de ellos es la estructura de las frases. Este problema se presenta cuando el conferenciante intenta repetir las expresiones tal como figuran en la página impresa.

Por lo general, la palabra escrita difiere bastante de la hablada. Si usted expone las ideas tal como aparecen en una publicación o las lee directamente de un bosquejo impreso, no es probable que se exprese como suele hacerlo en una conversación.

Para mantener el estilo propio de un diálogo, exponga los conceptos con sus propias palabras, usando la oratoria improvisada  y evite las frases de estructura complicada. Siga estas técnicas y no olvide recordar que cuando hable ante un público muy numeroso, además de emplear un estilo conversacional, debe aumentar el volumen, la intensidad y el entusiasmo a fin de retener la atención de los oyentes.

 

10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

La meta del constructor es levantar una construcción que logre lo que él se propone, que sea económica, resistente y agradable. Entonces él habrá efectuado lo que se ha propuesto. La meta del orador es presentar su mensaje de forma clara, agradable y hacer que sus oyentes actúen en consecuencia a lo que escucharon.

Claves de una buena exposición 

Al prepararse para presentar un discurso el orador tiene que usar diez técnicas esenciales para una buena exposición, que se considerarán una por una.

10 técnicas esenciales para una buena exposición

Entusiasmo

El entusiasmo es la vida misma de una exposición. Nunca menosprecie su importancia. Sin entusiasmo una conferencia está muerta y probablemente el auditorio no quede ni conmovido ni convencido. I.M. Flapan, anterior director de la Escuela de Disertación Pública de Nueva York, declaró: “A la mayoría de las personas inteligentes les gustaría creer que se puede conmover al mundo por medio de la razón y la lógica. La triste verdad es que se conmueve al mundo por medio de los sentimientos y las emociones. Un orador que se dirija a uno con verdadero calor, sinceridad y entusiasmo casi siempre convencerá al auditorio.” Si usted habla así, con entusiasmo, su auditorio no solo escuchará, sino que también quedará convencido y obrará según lo que usted diga.  

El volumen

A menos que otros lo puedan oír fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede irritar al auditorio y de ese modo distraer de los excelentes pensamientos que ha preparado.  A veces el que habla desde la plataforma quizás hable sin el volumen necesario y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Para saber más mire Importancia del Volumen al Hablar en Público.

La articulación

Si el orador no articula claramente, si no pronuncia bien ciertas consonantes finales, si junta sus palabras, si su pronunciación es indistinta o apagada a causa del hábito de habla perezosa y el no abrir la boca, él auditorio no podrá entender fácilmente lo que diga aunque se le pueda oír.

Para comunicarse eficazmente, usted debe hablar con claridad. Por muy interesante o incluso importante que sea su mensaje, gran parte de él se perderá si no se comprende con facilidad. Las palabras que no se entienden a plenitud no motivan. Aunque la persona tenga una voz potente, si no articula de manera clara, no inducirá a actuar. Será como si estuviera hablando en un idioma extranjero, incomprensible para los oyentes.

Para saber más mire Como Mejorar: La Pronunciación Al Hablar En Publico

La modulación

Esto significa contraste lleno de colorido. Para ilustrar: Si uno habla constantemente en un tono alto molesta a sus oyentes y los irrita. Por otra parte, si uno habla por algún tiempo con una voz baja y gruesa y no cambia su tono cuando es adecuado, lo que dice suena pesimista y deprimente. De modo que cambie el ritmo de la presentación, su tono y fuerza de acuerdo con lo que usted dice. Si la exposición carece de modulación el orador llegará a ser tan aburrido que pronto arrullará a su auditorio y lo pondrá a dormir. Sólo una constante variedad de ritmo, fuerza y tono hará que la exposición siga siendo interesante y mantendrá a todos despiertos.

Para saber más mire Técnica de Oratoria: La Modulación

Pausas que refresquen

Ninguna exposición puede ser realmente eficaz sin ellas. En realidad, una buena manera de determinar si un orador es principiante o no es observando si su exposición carece de pausas. Los principiantes parecen temer que si pausan el auditorio pensará que han concluido y se levantará y se irá. Pero, es más bien por una constante andanada de palabras sin interrupción que Invitan a un éxodo general.

Por eso pause, una pausa en el lugar correcto crea expectativa y prepara a los oyentes mediante suspenso para la idea próxima, también da a los pensamientos la oportunidad de penetrar bien.

El auditorio lo apreciará y retendrá más del material presentado. Luego dé el énfasis donde se necesita, es decir, en las pocas palabras que transmiten el pensamiento. Sin embargo, al hacerlo así, evite el caer en el error de dar la misma cantidad de énfasis a todo lo que dice. En ese caso sería mejor que no recalcara nada el orador. Tendría el mismo efecto: al auditorio todavía le sería imposible determinar las cosas de importancia en su exposición.

Para saber mas mire Como usar las Pausas al Hablar en Público

Expresión facial apropiada

«Apropiada,» la determine el humor del tema de la exposición. Si es serio, el rostro de uno debe reflejar su seriedad; si es alegre, el semblante naturalmente debe reflejar felicidad. Un llamamiento intelectual, por más fuerte que sea, pronto perderá su vigor si la presentación es inanimada y la expresión facial fría y rígida. Aquí de nuevo un orador puede ir al extremo opuesto y continuamente sonreír ante su auditorio, lo cual es igual de tedioso, tonto y superficial. Causará la impresión de falta de sinceridad. O la sonrisa pudiera sugerir que se aproxima una declaración alegre, y, cuando el orador no la hace, sus oyentes pronto lo encuentran desilusionador y aburrido.

Los ademanes

Nunca los planee con anticipación; parecerán estudiados y artificiales. Después de las palabras de apertura de su exposición, cuando se entusiasme con su tema y comience a cobrar ímpetu la exposición, deje que sus ademanes salgan espontáneamente de su impulso interior de transmitir pensamientos y sentimientos. Entonces sus ademanes serán naturales y expresivos, igual a los que usa en su habla de todos los días. Esta naturalidad de la expresión física y vocal es otra cualidad fundamental de la oratoria. ¿A quién le gustaría que un orador usara una máscara, aunque la máscara fuera más hermosa que su propia cara? De modo que no use un disfraz. Sea usted su propio yo diario, natural, que conversa, sincero. Ocasionalmente cuando hable con ardor, esforzándose por ser vigoroso e impresionante, sea genuinamente entusiasta. No se haga artificial, retórico y retumbante. Tampoco use ademanes grandiosos.

Para saber mas mire Uso de Ademanes y Gestos en la Oratoria

Seguridad y confianza

La falta de seguridad y confianza en el orador produce inquietud e incomodidad entre los oyentes. Si son de buena voluntad con relación al mensaje y amigables hacia el orador, se compadecerán de él y anhelarán que su exposición termine para que él se siente y sea librado de ese pesado sufrimiento. Pero ¿cuánto del material absorberán los oyentes cuando están pensando en esas cosas? Muy poco, si acaso algo. Si el orador está en desahogo pone al auditorio en desahogo. Si habla con seguridad y confianza, el auditorio queda impresionado por lo que él dice.

Naturalidad

Si su forma de hablar revela nerviosismo o su estilo es forzado porque está demasiado pendiente de la impresión que cause, el auditorio puede distraerse. CUANDO uno se expresa con naturalidad, se gana la confianza de los demás. ¿Confiaría usted en las palabras de alguien que le hablara tras una máscara? ¿Sería diferente si el rostro de la máscara fuera más atractivo que el de la persona? Difícilmente. Por lo tanto, en vez de usar un disfraz, sea usted mismo. No hay que confundir la naturalidad con la despreocupación. Debemos evitar la gramática deficiente, la pronunciación incorrecta y la articulación poco clara, así como el lenguaje demasiado informal.

Facilidad de la conversación

El estilo conversacional apropiado hace que el auditorio se sienta cómodo y contribuye a su receptividad. La gente por lo general se siente a gusto conversando con sus amigos, y por ello sus comentarios son espontáneos. Algunas personas son animadas; otras, más reservadas. En cualquier caso, la naturalidad del tono conversacional siempre es atrayente.

Hay varios factores que pueden contribuir a que la exposición suene innecesariamente rígido o formal. Uno de ellos es la estructura de las frases. Este problema se presenta cuando el conferenciante intenta repetir las expresiones tal como figuran en la página impresa.

Por lo general, la palabra escrita difiere bastante de la hablada. Si usted expone las ideas tal como aparecen en una publicación o las lee directamente de un bosquejo impreso, no es probable que se exprese como suele hacerlo en una conversación.

Para mantener el estilo propio de un diálogo, exponga los conceptos con sus propias palabras, usando la oratoria improvisada  y evite las frases de estructura complicada. Siga estas técnicas y no olvide recordar que cuando hable ante un público muy numeroso, además de emplear un estilo conversacional, debe aumentar el volumen, la intensidad y el entusiasmo a fin de retener la atención de los oyentes.

 

¿Qué son las relaciones humanas?

¿Qué son las relaciones humanas?

¿Qué son las relaciones humanas?

Definición:

¿Qué son las relaciones humanas y para qué sirven?

Es la interacción que se produce entre dos o más personas. Estas pueden ser positivas o negativas. Las buenas relaciones humanas podemos definirlas como la capacidad del ser humano de llevarse bien con los demás. Cuando esto no sucede se convierten en malas relaciones humanas.

Quizás podría pensar que el éxito en el trabajo solo requiere talento en las tareas específicas del trabajo. Sin embargo, este no es el caso. Como discutiremos a lo largo de este artículo, las personas exitosas tienen las habilidades para hacer el trabajo, pero también tienen las habilidades de relaciones humanas para llevarse bien con los demás.

Para más ver: IMPORTANCIA DE LAS RELACIONES HUMANAS

¿Por qué estudiar relaciones humanas? 

 

El estudio y la comprensión de las relaciones humanas pueden ayudarnos en nuestro lugar de trabajo y, como resultado, ayudarnos a lograr el éxito profesional. Mientras mejores sean nuestras relaciones humanas, más posibilidades tenemos de crecer profesional y personalmente. Saber cómo llevarse bien con los demás, resolver los conflictos en el lugar de trabajo, gestionar las relaciones, comunicarse bien, tomar buenas decisiones y lograr reuniones de éxito son todas habilidades que discutiremos a lo largo de una nueva serie de artículos.

Las relaciones humanas en el trabajo.

 

Imaginemos la siguiente situación John, un gerente de proyectos muy talentoso pero carente de habilidades de relaciones humanas. Si bien es capaz de planificar y ejecutar los mejores detalles para un proyecto, a nadie le gusta trabajar con él. No se esfuerza por conocer a los miembros de su equipo y se muestra hostil e inaccesible. ¿Qué tan exitoso crees que será John en su lugar de trabajo? Si bien tiene las habilidades necesarias para hacer el trabajo, no tiene las habilidades que pueden ayudarlo a sobresalir.

Se podría decir que no tiene habilidades de inteligencia emocional, es decir, la capacidad de comprender a los demás; por lo tanto, siempre puede encontrarse preguntándose por qué no tiene más éxito en el trabajo (discutiremos sobre inteligencia emocional en otro artículo).

Si bien las habilidades de gestión de proyectos son algo que podemos aprender, a los gerentes les resulta difícil contratar personas sin las habilidades de relaciones humanas.

No estamos diciendo que las habilidades no sean importantes, pero las habilidades de relaciones humanas son tan importantes como las habilidades técnicas para determinar el éxito profesional y personal. Considere las relaciones humanas en su vida personal, ya que esto es igualmente importante. Las habilidades de relaciones humanas como la comunicación y el manejo del conflicto pueden ayudarnos a crear mejores relaciones.

Por ejemplo, supongamos que Julie habla a espaldas de la gente y no cumple con sus promesas. Exhibe un lenguaje corporal que dice «aléjate de mí» y rara vez sonríe o pregunta a la gente sobre sí mismos. Es probable que Julie tenga muy pocos amigos, si es que tiene alguno. Si Julie tuviera habilidades positivas de relaciones humanas, hay muchas más posibilidades de que pueda mejorar sus relaciones personales.

 

La importancia de las relaciones humanas.

 

Podemos beneficiarnos personal y profesionalmente de las buenas habilidades de relaciones humanas, pero ¿cómo se benefician las organizaciones? Dado que las estructuras organizativas de muchas empresas dependen de que las personas trabajen juntas, las habilidades positivas de las relaciones humanas reducen los conflictos en el lugar de trabajo, lo que hace que el lugar de trabajo sea más productivo.

Al usar esas habilidades en un equipo, generalmente se produce un mejor producto y mejores ideas. En la mayoría de las empresas, para tener éxito en nuestro trabajo, debemos depender de los demás.

La importancia de las relaciones humanas es evidente en este contexto. Si las personas no pueden llevarse bien y resolver conflictos, la organización en su conjunto será menos productiva, lo que podría afectar la rentabilidad. Muchas organizaciones empoderan a sus empleados; es decir, dan libertad a los empleados para tomar decisiones sobre cómo se hace su trabajo. Esto puede crear una fuerza de trabajo más motivada, lo que resulta en relaciones humanas más positivas.
No somos solo personas que van a trabajar todos los días

La mayoría de las organizaciones emplean un enfoque de persona total. Este enfoque reconoce que una organización no solo emplea a alguien con habilidades, sino a toda la persona. Esta persona viene con prejuicios, desafíos personales, habilidades de relaciones humanas y habilidades técnicas, pero también viene con experiencias. Al observar a una persona desde esta perspectiva, una organización puede comenzar a comprender que lo que le sucede a un empleado fuera del trabajo puede afectar su desempeño laboral.

Esto se relaciona con las relaciones humanas porque no somos solo personas que van a trabajar todos los días; somos personas que vivimos nuestras vidas personales, y una afecta a la otra. Debido a esto, nuestras capacidades de relaciones humanas seguramente se verán afectadas si experimentamos desafíos en el hogar o en el trabajo.

En este artículo nos centramos en las relaciones humanas en un entorno laboral, pero futuros artículos veremos cómo aplicarlas en diferentes aspectos de nuestra vida. Pues estas relaciones positivas, tanto en el hogar como en el trabajo, nos ayudan a ser personas más redondas y felices. Esto es bueno para todos, incluida la empresa para la que trabajas.

 

¿Qué son las relaciones humanas?

Definición:
¿Qué son las relaciones humanas y para qué sirven?

Es la interacción que se produce entre dos o más personas. Estas pueden ser positivas o negativas. Las buenas relaciones humanas podemos definirlas como la capacidad del ser humano de llevarse bien con los demás. Cuando esto no sucede se convierten en malas relaciones humanas.

Quizás podría pensar que el éxito en el trabajo solo requiere talento en las tareas específicas del trabajo. Sin embargo, este no es el caso. Como discutiremos a lo largo de este artículo, las personas exitosas tienen las habilidades para hacer el trabajo, pero también tienen las habilidades de relaciones humanas para llevarse bien con los demás.

Para más ver: IMPORTANCIA DE LAS RELACIONES HUMANAS

¿Por qué estudiar relaciones humanas? 

El estudio y la comprensión de las relaciones humanas pueden ayudarnos en nuestro lugar de trabajo y, como resultado, ayudarnos a lograr el éxito profesional. Mientras mejores sean nuestras relaciones humanas, más posibilidades tenemos de crecer profesional y personalmente. Saber cómo llevarse bien con los demás, resolver los conflictos en el lugar de trabajo, gestionar las relaciones, comunicarse bien, tomar buenas decisiones y lograr reuniones de éxito son todas habilidades que discutiremos a lo largo de una nueva serie de artículos.

Las relaciones humanas en el trabajo.

Imaginemos la siguiente situación John, un gerente de proyectos muy talentoso pero carente de habilidades de relaciones humanas. Si bien es capaz de planificar y ejecutar los mejores detalles para un proyecto, a nadie le gusta trabajar con él. No se esfuerza por conocer a los miembros de su equipo y se muestra hostil e inaccesible. ¿Qué tan exitoso crees que será John en su lugar de trabajo? Si bien tiene las habilidades necesarias para hacer el trabajo, no tiene las habilidades que pueden ayudarlo a sobresalir.

Se podría decir que no tiene habilidades de inteligencia emocional, es decir, la capacidad de comprender a los demás; por lo tanto, siempre puede encontrarse preguntándose por qué no tiene más éxito en el trabajo (discutiremos sobre inteligencia emocional en otro artículo).

Si bien las habilidades de gestión de proyectos son algo que podemos aprender, a los gerentes les resulta difícil contratar personas sin las habilidades de relaciones humanas.

No estamos diciendo que las habilidades no sean importantes, pero las habilidades de relaciones humanas son tan importantes como las habilidades técnicas para determinar el éxito profesional y personal. Considere las relaciones humanas en su vida personal, ya que esto es igualmente importante. Las habilidades de relaciones humanas como la comunicación y el manejo del conflicto pueden ayudarnos a crear mejores relaciones.

Por ejemplo, supongamos que Julie habla a espaldas de la gente y no cumple con sus promesas. Exhibe un lenguaje corporal que dice «aléjate de mí» y rara vez sonríe o pregunta a la gente sobre sí mismos. Es probable que Julie tenga muy pocos amigos, si es que tiene alguno. Si Julie tuviera habilidades positivas de relaciones humanas, hay muchas más posibilidades de que pueda mejorar sus relaciones personales.

La importancia de las relaciones humanas.

Podemos beneficiarnos personal y profesionalmente de las buenas habilidades de relaciones humanas, pero ¿cómo se benefician las organizaciones? Dado que las estructuras organizativas de muchas empresas dependen de que las personas trabajen juntas, las habilidades positivas de las relaciones humanas reducen los conflictos en el lugar de trabajo, lo que hace que el lugar de trabajo sea más productivo.

Al usar esas habilidades en un equipo, generalmente se produce un mejor producto y mejores ideas. En la mayoría de las empresas, para tener éxito en nuestro trabajo, debemos depender de los demás.

La importancia de las relaciones humanas es evidente en este contexto. Si las personas no pueden llevarse bien y resolver conflictos, la organización en su conjunto será menos productiva, lo que podría afectar la rentabilidad. Muchas organizaciones empoderan a sus empleados; es decir, dan libertad a los empleados para tomar decisiones sobre cómo se hace su trabajo. Esto puede crear una fuerza de trabajo más motivada, lo que resulta en relaciones humanas más positivas.
No somos solo personas que van a trabajar todos los días

La mayoría de las organizaciones emplean un enfoque de persona total. Este enfoque reconoce que una organización no solo emplea a alguien con habilidades, sino a toda la persona. Esta persona viene con prejuicios, desafíos personales, habilidades de relaciones humanas y habilidades técnicas, pero también viene con experiencias. Al observar a una persona desde esta perspectiva, una organización puede comenzar a comprender que lo que le sucede a un empleado fuera del trabajo puede afectar su desempeño laboral.

Esto se relaciona con las relaciones humanas porque no somos solo personas que van a trabajar todos los días; somos personas que vivimos nuestras vidas personales, y una afecta a la otra. Debido a esto, nuestras capacidades de relaciones humanas seguramente se verán afectadas si experimentamos desafíos en el hogar o en el trabajo.

En este artículo nos centramos en las relaciones humanas en un entorno laboral, pero futuros artículos veremos cómo aplicarlas en diferentes aspectos de nuestra vida. Pues estas relaciones positivas, tanto en el hogar como en el trabajo, nos ayudan a ser personas más redondas y felices. Esto es bueno para todos, incluida la empresa para la que trabajas.

 

Los 5 Mejores Consejos para Hablar en Público

Los 5 Mejores Consejos para Hablar en Público

 

 Ya sea que esté presentándose frente a colegas, impartiendo talleres o subiendo al escenario en una conferencia local o nacional, probablemente haya escuchado el mismo consejo de oratoria un millón de veces: «¡Imagínelas desnudas!».  «¡Haga contacto visual!»

En este artículo aprenderá muchas cosas más allá de «¡Imagina que están desnudos!».  Que le ayudaran a aliviar sus miedos y le permitirá involucrar realmente a las personas con las que esté hablando.

 

  

1- Recuerda: No se trata de ti

 

 

Sé que se siente como si fuera por ti. Tú eres el que viene con el tema, haciendo todo el trabajo de prepararse y caminar un poco aterrorizado por semanas con anticipación.

 Pero de esto se trata en realidad: lo que puedes enseñar a tu público.

 

Piensa menos en ti. Piensa más en ellos

Cuando quita el énfasis de usted y lo coloca en el mensaje que desea entregar, todo cambia. Prestas menos atención a lo que la gente piensa de ti y más atención a lo que puedes enseñarles. Te enfocas menos en ser «perfecto» y más en ser auténtico. Te preocupas menos por la imagen y más por la verdad.

 

Piensa menos en ti. Piensa más en ellos. Así es como los discursos más estimulantes e inspiradores cobran vida.

 

  

2- Conozca cómo se siente el miedo en su       cuerpo

 

 No importa cuántas veces medites, practiques o visualices el escenario en las semanas previas a tu evento: Tendrás miedo. Tendrás adrenalina bombeando a través de tu cuerpo. Tu lucha o huida se iniciará, y considerarás seriamente lo último.

 Tenemos tanto miedo de tener miedo, especialmente con 350 ojos en nosotros, que tratamos de curarlo antes de tiempo. Cuando la curación no funciona y terminamos en el escenario, todavía aterrorizados, entramos en pánico. Cuando entramos en pánico, gastamos tanto enfoque y energía tratando de no desmayarnos, pronunciamos discursos sobre los que no nos sentimos tan bien.

 En lugar de pasar un tiempo precioso de preparación tratando de supera

 cómo se siente el miedo en su cuerpor su miedo a hablar en público, en cambio, llegue a conocerlo. ¿Qué le sucede a tu cuerpo cuando tienes miedo? ¿Hablas súper rápido? ¿Distraerse? ¿Sientes que vas a vomitar?

 

Lea nuestros otros artículos de ayudas para los presentadores nerviosos 6 Consejos Para Calmar los Nervios al Hablar en PublicoCómo Superar un Ataque de Pánico Público.

 

Una vez que haya identificado cómo se siente el miedo en su cuerpo …

 

  3- Calma proactivamente ese miedo

 

En una entrevista Chris Anderson,director de TED, explicó que antes de un evento para el que estaba especialmente nervioso, entró en la escalera e hizo flexiones. Quemar algo de su adrenalina o energía nerviosa lo ayudó a sentirse tranquilo y seguro.

Simon Sinek, autor y orador público, dice que cuando se pone nervioso, se dice a sí mismo: «No estás nervioso, estás emocionado». Se dio cuenta de que cuando los atletas olímpicos eran entrevistados después de los eventos y le preguntaron si estaban tensos de antemano, todos respondieron que estaban emocionados, no ansiosos. Explica cómo el simple replanteamiento en su cerebro cambia su actitud hacia lo que está a punto de hacer, lo que alivia sus nervios.

Marc Randolph, cofundador de Netflix, dijo  que ya hizo suficientes discursos para saber que estará aterrorizado 15 minutos antes del evento, pero que después de dos minutos en el escenario, se pondrá cómodo. Entonces, cuando se siente nervioso, se recuerda a sí mismo que solo necesita dos minutos, y que todo saldrá bien.

 

Nadie puede decirte lo que alivia tu miedo mejor que tú. Así que conoce ese miedo tuyo, especialmente cómo se manifiesta en tu cuerpo, y luego planee incluir esas actividades reconfortantes en su preparación.

 

 

 

4- Prepárate para algunas caras no tan             amables

  

Cuando subí al escenario de un evento hace unas semanas, encontré esas caras amistosas, ya sabes, las que los expertos en asesoramiento público le dicen que elija entre la audiencia y luego se concentre en ellas. Pero esto es lo que la mayoría de la gente deja fuera de ese sabio consejo: salpicado entre las cabezas que asienten, las caras radiantes y las sonrisas alentadoras siempre aparecerán inevitablemente unas pocas personas que se verán como si quisieran que salgas del escenario inmediatamente.

 

Ya sea que hable con 40 personas o 400 personas, hay algunas caras hostiles en cada multitud.

 

 

Cualquiera que sea el motivo del desinterés, no tienes control sobre él. Si intentas gastar toda tu energía tratando de ganárselos, terminaras distraído y desinflado. En cambio, ten en mente de antemano que estas personas existen y son inevitables; planea hacer contacto visual con los rostros radiantes, que asienten y sonríen que también estarán allí.

 

  

5- No tengas miedo de improvisar

 

¿A quién le encanta escuchar a los oradores leer notas de una presentación?

A Nadie.

 

Sé que quieres asegurarte de estar preparado y no olvidar nada, pero si lees notas en voz alta durante una hora completa, tu público no se conectará contigo ni absorberá lo que estás diciendo.

 Sí, quizás se olvidé de cosas. Sí, tal vez tengas que detenerse una o dos veces para pensar en lo que quiere decir a continuación. Pero puedes entregar toda esa información de manera auténtica, centrarse en los puntos principales que quieres que la audiencia se lleve, y participar mejor con ellos estando realmente presente

.

Aquí está mi sugerencia:

Escribe tus puntos principales en tus notas.

Ten una hoja de papel con las piezas clave de información que deseas tener frente a ti.

Práctica, práctica práctica.

Y luego, cuando entras en esa etapa, incluso si tu cerebro se siente vacío, confía en que conoces el material lo suficientemente bien (porque en este punto, ¡totalmente lo haces!).

Comienza a hablar. 

 

Para saber más lee Tecnicas de la oratoria: la improvisación

Si nunca has hablado en público antes y estás esperando el «momento adecuado» para lanzarte, no hay un momento adecuado, si hay una conferencia de la empresa en la que le gustaría hablar, un evento local en el que te hayas imaginado de pie en el escenario durante años o una presentación de equipo que te gustaría liderar,¡adelante! escribe un discurso y arroja el sombrero en el ring.

 

 

COMO MEJORAR LA SEGURIDAD Y CONFIANZA AL HABLAR

COMO MEJORAR LA SEGURIDAD Y CONFIANZA AL HABLAR

Hablar con seguridad y confianza  implica hablar  de manera que muestre que está plenamente convencido de la veracidad e importancia de lo que dice.

 

Como hablar con seguridad y confianza

 

Su confianza  anima a los oyentes a tomarse en serio lo que les dice y a obrar en consecuencia. Cuando  alguien habla con confianza, los demás ven que cree firmemente en lo que dice.

Al expresarse con seguridad y confianza  no debemos sonar  obstinado, dogmático o arrogante. Sino comcomo mejorar la seguridad al hablar en publico o alguien que cree
realmente en lo que dice, en vez de como alguien que espera cambiar a las demás personas para conseguir su validación y aprobación.

Las personas suelen fijarse no solo en lo que dice, sino también en como lo dice. Perciben lo que en realidad piensa sobre el tema que está desarrollando. Su seguridad y confianza  puede indicar, con más fuerza qué solo las palabras, que tiene algo de gran valor que comunicarles.

 

COMO LOGRARLO

 

  • Habla Con un sentimiento que sea propio para el tema.
  • Utiliza un lenguaje que refleje tu confianza.
  • Conoce el tema que expones.
  • Conoce a tu público.

 

Habla con un sentimiento que sea propio para el tema

 

Tal como en el caso del entusiasmo, la manifestación de afecto y de otros sentimientos depende en buena parte de lo que se dice. Los sentimientos son una parte esencial de la naturaleza humana pero  si no lo reflejamos en la forma de expresarnos, quienes nos escuchan pueden dudar de nuestra seguridad al hablar de un tema y  si queremos que nuestra forma de leer y hablar en público sea eficaz, tenemos que pensar no solo en las palabras y las ideas, sino también en el sentimiento que debe acompañarlas.

 

Utiliza un lenguaje corporal  que refleje tu convicción.

 

Las ideas y los sentimientos no solo se comunican   con la voz, sino también con los gestos. Si estos no se utilizan bien, puede transmitirse una imagen de indiferencia, pero si se combinan armoniosamente con las palabras, la exposición resulta mucho más eficaz. Muchas personas piensan que pueden a prender los ademanes y gestos que harán de los libros. Pero usted no tuvo que estudiar para poder reír o mostrarse seguro. De igual modo, los ademanes deben ser una expresión natural de lo que sientes. Cuantos más espontáneos sean, mejor.

 

Conoce el tema que expones

 

Ya que en la confianza  están implicados sus sentimientos acerca de lo que dice, la buena preparación es la clave. No basta con sencillamente copiar fragmentos de una publicación y luego recitarlos: es preciso que entienda el tema con claridad y sea capaz de explicarlo con sus propias palabras. Debe estar plenamente convencido de su veracidad y de su valor para el auditorio.conoce lo que estudias

Esto supone que, al preparar la exposición, tenga en cuenta las circunstancias de los oyentes, así como lo que ya saben del tema o lo que piensan sobre él. Si habla con fluidez, será más fácil que el auditorio perciba su confianza. Por tanto, además de preparar la información que resulte adecuada, ensaye con ahínco la exposición misma. Preste especial atención a aquellas secciones que requieran más entusiasmo, de modo que pueda presentarlas sin depender demasiado de las notas

 

Conoce a tu público.

 

Conocer a quiénes les hablas puede ayudarte mucho a hablar con seguridad y  confianza. Si vas a dirigirte a un público numeroso, es importante saber de dónde vienen, cuáles son sus edades y conocimientos generales sobre tu tema. Esto podrá ayudarte a elaborar tu discurso como corresponde. Si vas a hablar con un puñado de personas, conocer tanto como sea posible acerca de ellas (sus creencias políticas, sentidos del humor, etc.) podrá ayudarte a decir las cosas correctas (y evitar decir las incorrectas).

Por sseguridad y confianza upuesto, la confianza  que demostramos debe ser genuina. Si los oyentes perciben que fingimos y no hablamos con sinceridad, es probable que lleguen a la conclusión de que nuestro mensaje carece De sustancia. Por lo tanto, sobre todo, sea usted mismo. Dependiendo del tamaño del auditorio, quizá tenga que imprimir a sus palabras más volumen e intensidad que de costumbre. Sin embargo, procure Expresarse siempre con sinceridad y naturalidad para así al mismo tiempo expresar seguridad y confianza.