Cómo Leer Bien y Rápido

Cómo Leer Bien y Rápido

Cómo Leer Bien y Rápido

Leer bien y rápido es una de las herramientas más útiles en la vida diaria. Repercute en el rendimiento escolar, en el mercado laboral y en general en casi cada parte de nuestra vida, por eso es indispensable aprender a leer bien. He aquí seis técnicas que te ayudaran a lograrlo.

Para más ver: Como Mejorar: La Lectura

Evite las regresiones

 

Esto se refiere a la práctica de regresar y volver a leer material que ya se ha leído. En la mayor parte de los casos, la regresión es un hábito. Claro, hay veces quizás no entendemos algo que leemos, en tal caso quizás sea esencial regresar y leer de nuevo el material. Pero en la mayor parte de los casos la regresión no es realmente necesaria y meramente hace que el lector lea más lentamente.

Muchas veces es porque no prestamos toda la atención que deberíamos mientras leemos, y o porque sabemos que si no entendemos lo que leemos no pasa nada, solo regresaremos y lo volveremos a leer. Quizás al principio tenga que obligarse a concentrarse en la lectura y eliminar todas las distracciones cercanas, pero si lo hace, ganará muchísimo más tiempo y leerá más rápido.

 

Elimine la subvocalización

 

La subvocalización y la vocalización consisten en repetir ya sea mentalmente o en voz baja aquello que vamos leyendo. Es un acto reflejo natural que hace todo el mundo al leer, pero que, de acuerdo con muchas autoridades, perjudica el buen desarrollo en la lectura, en general reduce la comprensión y hace que no leamos todo lo rápido que podríamos, porque, de hecho, estamos en realidad leyendo casi solo a la misma velocidad del habla. La persona de término medio quizás hable aproximadamente 125 palabras por minuto, mientras que los registros muestran que la velocidad de lectura de término medio es de 230-250 palabras por minuto.

Sin duda eliminar la subvocalización y la vocalización aumenta muy considerablemente la velocidad de lectura. Sin embargo, estudio tras estudio, se demuestra que eliminar por completo este hábito no es posible, por lo que la clave está en aprender a minimizar o a controlar esta voz interior.

Ejercicios para controlar la subvocalización

  • Utiliza tu mano para guiar tus ojos mientras lees.
  • Escucha música mientras lees.
  • Oblígate a leer más rápido de lo normal.

Para más puede ver 5 Maneras De Minimizar Tu Voz Interior

Sin embargo, al igual que en el caso de la regresión, la vocalización puede ser apropiada en ciertas ocasiones. Si uno quiere meditar profundamente en cierto material, o aprender algo de memoria, entonces podría ser útil no solo repetir palabras vez tras vez, sino también vocalizarlas hasta cierto grado. Por lo general, esto se hace “en tono bajo”, o en voz alta.

 

No lea palabra por palabra

 

El que lee lentamente se detiene casi en cada palabra. Esto resulta en que los mensajes que se envían al cerebro no tengan mucho sentido, y la lectura se convierte en una tarea agotadora porque los ojos trabajan demasiado y la persona recuerda poco de lo que lee.

En contraste con esto, los ojos del lector eficiente se mueven de modo continuo y rítmico a medida que recorren la página.

Si disminuye la cantidad de pausas visuales o fijaciones que se hacen en cada línea. Al leer frases o grupos de palabras, en vez de palabras sueltas lograra recorrer una página más rápidamente, aumentar su grado de comprensión y reducir la subvocalización

 

Hable con claridad

 

Pronuncie bien las palabras manteniendo la cabeza levantada y abriendo bien la boca. Esfuércese por pronunciar bien todas las sílabas.

Al leer en público si le sale la voz algo apagada, aprenda a mantener la cabeza erguida y el mentón alejado del pecho. Cuando lea, sostenga el escrito en alto de modo que solo tenga que levantar ligeramente la vista para mirar al auditorio. De esta forma, sus palabras fluirán sin trabas.

La habilidad de leer con bien se adquiere con la práctica. Lea cada párrafo repetidas veces hasta que no cometa ningún error, y solo entonces pase al siguiente. Por último, intente leer varias páginas seguidas sin omitir, repetir ni pronunciar mal ninguna palabra. Una vez logrado lo anterior, pida a alguien que lo escuche y le indique si se equivoca. 

Respete los signos de puntuación 

La puntuación y los acentos gráficos son elementos importantes del lenguaje escrito. En algunos idiomas, si no se varía el tono cuando la puntuación lo requiere, puede convertirse una pregunta en una afirmación o cambiarse el sentido por completo. En cuanto a los acentos y otros signos diacríticos, en muchas lenguas es imposible leer de forma precisa si no se les presta cuidadosa atención, pues modifican el sonido representado por las letras. Para que su lectura tenga sentido, es fundamental que conozca bien las normas de puntuación y acentuación de su idioma.

Recuerde que el objetivo es transmitir ideas, y no pronunciar palabras solamente. 

Leer con un propósito

 

Para contribuir a la comprensión, siempre procure leer con un propósito.

Decida por adelantado qué es lo que usted quiere sacar del material que seleccione para leer. No es lo mismo leer para entretenerse y pasar el rato que leer para encontrar una información determinada sobre un tema que desea conocer o leer una novela con el propósito de comentarla después en clase o hacer un comentario de texto por escrito. En función del motivo, podrás centrarse especialmente en las partes del texto que le ayudarán a alcanzar su propósito.

Sí, desarrolla el hábito de leer con propósito, comprenderá mejor lo que lee y lo disfrutará más.

En resumen

  • Evite releer.
  • Elimine la subvocalización.
  • Practique una y otra vez en voz alta.
  • Pida a alguien que lo escuche y le indique los errores que cometa.
  • Oblíguese a leer con esmero.
  • En lugar de leer las palabras una por una, aprenda a agruparlas.
  • Lea con un propósito.

 

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Cómo Leer Bien y Rápido

Leer bien y rápido es una de las herramientas más útiles en la vida diaria. Repercute en el rendimiento escolar, en el mercado laboral y en general en casi cada parte de nuestra vida, por eso es indispensable aprender a leer bien. He aquí seis técnicas que te ayudaran a lograrlo.

Para más ver: Como Mejorar: La Lectura

Para leer bien evite las regresiones

Esto se refiere a la práctica de regresar y volver a leer material que ya se ha leído. En la mayor parte de los casos, la regresión es un hábito. Claro, hay veces quizás no entendemos algo que leemos, en tal caso quizás sea esencial regresar y leer de nuevo el material. Pero en la mayor parte de los casos la regresión no es realmente necesaria y meramente hace que el lector lea más lentamente.

Muchas veces es porque no prestamos toda la atención que deberíamos mientras leemos, y o porque sabemos que si no entendemos lo que leemos no pasa nada, solo regresaremos y lo volveremos a leer. Quizás al principio tenga que obligarse a concentrarse en la lectura y eliminar todas las distracciones cercanas, pero si lo hace, ganará muchísimo más tiempo y leerá más rápido.

Elimine la subvocalización

La subvocalización y la vocalización consisten en repetir ya sea mentalmente o en voz baja aquello que vamos leyendo. Es un acto reflejo natural que hace todo el mundo al leer, pero que, de acuerdo con muchas autoridades, perjudica el buen desarrollo en la lectura, en general reduce la comprensión y hace que no leamos todo lo rápido que podríamos, porque, de hecho, estamos en realidad leyendo casi solo a la misma velocidad del habla. La persona de término medio quizás hable aproximadamente 125 palabras por minuto, mientras que los registros muestran que la velocidad de lectura de término medio es de 230-250 palabras por minuto.

Sin duda eliminar la subvocalización y la vocalización aumenta muy considerablemente la velocidad de lectura. Sin embargo, estudio tras estudio, se demuestra que eliminar por completo este hábito no es posible, por lo que la clave está en aprender a minimizar o a controlar esta voz interior.

Ejercicios para controlar la subvocalización

  • Utiliza tu mano para guiar tus ojos mientras lees.
  • Escucha música mientras lees.
  • Oblígate a leer más rápido de lo normal.

Para más puede ver 5 Maneras De Minimizar Tu Voz Interior

Sin embargo, al igual que en el caso de la regresión, la vocalización puede ser apropiada en ciertas ocasiones. Si uno quiere meditar profundamente en cierto material, o aprender algo de memoria, entonces podría ser útil no solo repetir palabras vez tras vez, sino también vocalizarlas hasta cierto grado. Por lo general, esto se hace “en tono bajo”, o en voz alta.

No lea palabra por palabra

El que lee lentamente se detiene casi en cada palabra. Esto resulta en que los mensajes que se envían al cerebro no tengan mucho sentido, y la lectura se convierte en una tarea agotadora porque los ojos trabajan demasiado y la persona recuerda poco de lo que lee.

En contraste con esto, los ojos del lector eficiente se mueven de modo continuo y rítmico a medida que recorren la página.

Si disminuye la cantidad de pausas visuales o fijaciones que se hacen en cada línea. Al leer frases o grupos de palabras, en vez de palabras sueltas lograra recorrer una página más rápidamente, aumentar su grado de comprensión y reducir la subvocalización

Hable con claridad

Pronuncie bien las palabras manteniendo la cabeza levantada y abriendo bien la boca. Esfuércese por pronunciar bien todas las sílabas.

Al leer en público si le sale la voz algo apagada, aprenda a mantener la cabeza erguida y el mentón alejado del pecho. Cuando lea, sostenga el escrito en alto de modo que solo tenga que levantar ligeramente la vista para mirar al auditorio. De esta forma, sus palabras fluirán sin trabas.

La habilidad de leer con bien se adquiere con la práctica. Lea cada párrafo repetidas veces hasta que no cometa ningún error, y solo entonces pase al siguiente. Por último, intente leer varias páginas seguidas sin omitir, repetir ni pronunciar mal ninguna palabra. Una vez logrado lo anterior, pida a alguien que lo escuche y le indique si se equivoca. 

Respete los signos de puntuación 

La puntuación y los acentos gráficos son elementos importantes del lenguaje escrito. En algunos idiomas, si no se varía el tono cuando la puntuación lo requiere, puede convertirse una pregunta en una afirmación o cambiarse el sentido por completo. En cuanto a los acentos y otros signos diacríticos, en muchas lenguas es imposible leer de forma precisa si no se les presta cuidadosa atención, pues modifican el sonido representado por las letras. Para que su lectura tenga sentido, es fundamental que conozca bien las normas de puntuación y acentuación de su idioma.

Recuerde que el objetivo es transmitir ideas, y no pronunciar palabras solamente. 

Leer con un propósito

Para contribuir a la comprensión, siempre procure leer con un propósito.

Decida por adelantado qué es lo que usted quiere sacar del material que seleccione para leer. No es lo mismo leer para entretenerse y pasar el rato que leer para encontrar una información determinada sobre un tema que desea conocer o leer una novela con el propósito de comentarla después en clase o hacer un comentario de texto por escrito. En función del motivo, podrás centrarse especialmente en las partes del texto que le ayudarán a alcanzar su propósito.

Sí, desarrolla el hábito de leer con propósito, comprenderá mejor lo que lee y lo disfrutará más.

Para leer bien, En resumen:

  • Evite releer.
  • Elimine la subvocalización.
  • Practique una y otra vez en voz alta.
  • Pida a alguien que lo escuche y le indique los errores que cometa.
  • Oblíguese a leer con esmero.
  • En lugar de leer las palabras una por una, aprenda a agruparlas.
  • Lea con un propósito.

 

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Cómo Leer Bien y Rápido

Leer bien y rápido es una de las herramientas más útiles en la vida diaria. Repercute en el rendimiento escolar, en el mercado laboral y en general en casi cada parte de nuestra vida, por eso es indispensable aprender a leer bien. He aquí seis técnicas que te ayudaran a lograrlo.

Para más ver: Como Mejorar: La Lectura

Evite las regresiones

Esto se refiere a la práctica de regresar y volver a leer material que ya se ha leído. En la mayor parte de los casos, la regresión es un hábito. Claro, hay veces quizás no entendemos algo que leemos, en tal caso quizás sea esencial regresar y leer de nuevo el material. Pero en la mayor parte de los casos la regresión no es realmente necesaria y meramente hace que el lector lea más lentamente.

Muchas veces es porque no prestamos toda la atención que deberíamos mientras leemos, y o porque sabemos que si no entendemos lo que leemos no pasa nada, solo regresaremos y lo volveremos a leer. Quizás al principio tenga que obligarse a concentrarse en la lectura y eliminar todas las distracciones cercanas, pero si lo hace, ganará muchísimo más tiempo y leerá más rápido.

Elimine la subvocalización

La subvocalización y la vocalización consisten en repetir ya sea mentalmente o en voz baja aquello que vamos leyendo. Es un acto reflejo natural que hace todo el mundo al leer, pero que, de acuerdo con muchas autoridades, perjudica el buen desarrollo en la lectura, en general reduce la comprensión y hace que no leamos todo lo rápido que podríamos, porque, de hecho, estamos en realidad leyendo casi solo a la misma velocidad del habla. La persona de término medio quizás hable aproximadamente 125 palabras por minuto, mientras que los registros muestran que la velocidad de lectura de término medio es de 230-250 palabras por minuto.

Sin duda eliminar la subvocalización y la vocalización aumenta muy considerablemente la velocidad de lectura. Sin embargo, estudio tras estudio, se demuestra que eliminar por completo este hábito no es posible, por lo que la clave está en aprender a minimizar o a controlar esta voz interior.

Ejercicios para controlar la subvocalización

  • Utiliza tu mano para guiar tus ojos mientras lees.
  • Escucha música mientras lees.
  • Oblígate a leer más rápido de lo normal.

Para más puede ver 5 Maneras De Minimizar Tu Voz Interior

Sin embargo, al igual que en el caso de la regresión, la vocalización puede ser apropiada en ciertas ocasiones. Si uno quiere meditar profundamente en cierto material, o aprender algo de memoria, entonces podría ser útil no solo repetir palabras vez tras vez, sino también vocalizarlas hasta cierto grado. Por lo general, esto se hace “en tono bajo”, o en voz alta.

No lea palabra por palabra

El que lee lentamente se detiene casi en cada palabra. Esto resulta en que los mensajes que se envían al cerebro no tengan mucho sentido, y la lectura se convierte en una tarea agotadora porque los ojos trabajan demasiado y la persona recuerda poco de lo que lee.

En contraste con esto, los ojos del lector eficiente se mueven de modo continuo y rítmico a medida que recorren la página.

Si disminuye la cantidad de pausas visuales o fijaciones que se hacen en cada línea. Al leer frases o grupos de palabras, en vez de palabras sueltas lograra recorrer una página más rápidamente, aumentar su grado de comprensión y reducir la subvocalización

Hable con claridad

Pronuncie bien las palabras manteniendo la cabeza levantada y abriendo bien la boca. Esfuércese por pronunciar bien todas las sílabas.

Al leer en público si le sale la voz algo apagada, aprenda a mantener la cabeza erguida y el mentón alejado del pecho. Cuando lea, sostenga el escrito en alto de modo que solo tenga que levantar ligeramente la vista para mirar al auditorio. De esta forma, sus palabras fluirán sin trabas.

La habilidad de leer con bien se adquiere con la práctica. Lea cada párrafo repetidas veces hasta que no cometa ningún error, y solo entonces pase al siguiente. Por último, intente leer varias páginas seguidas sin omitir, repetir ni pronunciar mal ninguna palabra. Una vez logrado lo anterior, pida a alguien que lo escuche y le indique si se equivoca. 

Respete los signos de puntuación 

La puntuación y los acentos gráficos son elementos importantes del lenguaje escrito. En algunos idiomas, si no se varía el tono cuando la puntuación lo requiere, puede convertirse una pregunta en una afirmación o cambiarse el sentido por completo. En cuanto a los acentos y otros signos diacríticos, en muchas lenguas es imposible leer de forma precisa si no se les presta cuidadosa atención, pues modifican el sonido representado por las letras. Para que su lectura tenga sentido, es fundamental que conozca bien las normas de puntuación y acentuación de su idioma.

Recuerde que el objetivo es transmitir ideas, y no pronunciar palabras solamente. 

Leer con un propósito

Para contribuir a la comprensión, siempre procure leer con un propósito.

Decida por adelantado qué es lo que usted quiere sacar del material que seleccione para leer. No es lo mismo leer para entretenerse y pasar el rato que leer para encontrar una información determinada sobre un tema que desea conocer o leer una novela con el propósito de comentarla después en clase o hacer un comentario de texto por escrito. En función del motivo, podrás centrarse especialmente en las partes del texto que le ayudarán a alcanzar su propósito.

Sí, desarrolla el hábito de leer con propósito, comprenderá mejor lo que lee y lo disfrutará más.

En resumen

  • Evite releer.
  • Elimine la subvocalización.
  • Practique una y otra vez en voz alta.
  • Pida a alguien que lo escuche y le indique los errores que cometa.
  • Oblíguese a leer con esmero.
  • En lugar de leer las palabras una por una, aprenda a agruparlas.
  • Lea con un propósito.

 

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