Técnicas de oratoria: Como convencer a su auditorio

Técnicas de oratoria: Como convencer a su auditorio

Técnicas de oratoria: Como convencer a su auditorio

Cuando usted habla, espera que su auditorio le escuche, pero eso no es todo. Usted también quisiera que ellos aceptaran los argumentos que usted presenta y actuaran conforme a ellos. Esto lo harán si usted los logra convencer de la veracidad de lo que usted dice y como les afecta.

 Convencer significa satisfacer por pruebas. Pero las pruebas solas no bastan siempre. Generalmente se necesita argumento en apoyo de ellas. Por lo tanto, el convencer por argumento envuelve tres factores básicos: 

  • Las pruebas mismas.
  • La secuencia o el orden en que se presentan las pruebas.
  • La manera y métodos que se usan al presentarlas.

En este artículo, vamos a considerar qué se dice, qué pruebas se dan, más bien que cómo usted lo presenta.

 El argumento convincente depende de razones básicas sólidas. Sus pruebas deben ser convincentes aun si uno fuera a leerlas de un frío papel impreso. Si la cualidad convincente de su discurso depende de la manera en que se presenta y no de los hechos que usted ha usado para establecer su punto, entonces usted tendrá que perfeccionar más esta cualidad para hacer que su argumento sea verdaderamente sólido y sostenido por hechos.

  

Colocando el cimiento para convencer.

Antes de presentar sus argumentos, es necesario colocar un cimiento apropiado. Usted debe hacer claro cuál es el punto que se está considerando. Y es ventajoso establecer un terreno común por medio de dar énfasis a asuntos de importancia en que se concuerda.

En algunos casos es necesario definir claramente los términos. Todo lo que no es 

pertinente debe eliminarse. No se apresure al colocar su cimiento. Hágalo firme, pero no haga del cimiento todo el edificio. Si está refutando un argumento, analice los diferentes puntos que se usan para apoyarlo de modo que pueda hallar los puntos débiles y eso le ayude a determinar la línea de argumentación que seguirá y cómo llegar a la raíz del asunto.

Al preparar su discurso, usted debe tratar de pensar de antemano en cuánto sabe ya su auditorio acerca del asunto que usted trata. Esto determinará a gran grado cuánto cimiento tendrá que colocar antes de entrar realmente en la presentación de sus argumentos.

Para saber más mire nuestro artículo 10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

Mostrar seguridad y confianza al hablar, el buen uso del lenguaje corporal, el buen uso de la voz y la modulación contribuyen de manera sobresaliente a volver a usted y su presentación más interesante. Aunque ésos no son el punto en que estamos trabajando ahora. Siempre haga uso a plenitud de  estas técnicas de oratoria

 

 Pruebas sólidas.

 

Un asunto no está “probado” sencillamente porque usted, como orador, lo crea o declare. Usted tiene que recordar siempre que su auditorio está completamente justificado al preguntar: “¿Por qué es eso cierto?” o, “¿Por qué dice usted que eso es así?” Como orador usted siempre tiene la obligación de poder contestar la pregunta “¿Por qué?”

Las preguntas “¿Cómo?” “¿Quién?” “¿Dónde?” “¿Cuándo?” “¿Qué?” producen solo

hechos e información en respuesta, pero la pregunta “¿Por qué?” produce razones y exige más de usted que solo hechos. Le hace usar su habilidad de pensador. Debido a esto, al preparar su discurso, hágase esa misma pregunta repetidamente: “¿Por qué?” Entonces esté seguro de que puede suministrar las respuestas.

Como refuerzo para declaraciones que usted haga, puede frecuentemente citar a alguien a quien se acepte como autoridad. Eso sencillamente quiere decir que si él lo dijo, debe ser verdad porque a él se le reconoce como alguien que sabe. Eso lo ayudara en su objetivo pues le dará a su auditorio otra  razón para creerlo. A esto se le llama evidencia “testimonial” porque consiste de “testimonio” procedente de un testigo aceptable.

Al producir evidencia testimonial usted debe estar seguro de que su testigo le será aceptable a su auditorio. Esté seguro de los antecedentes de éstas y de cómo se les considerará.

La evidencia circunstancial es la que se da aparte del testimonio. Es evidencia que se basa en deducciones tomadas de hechos más bien que en citas de testigos. Para establecer sus conclusiones y hacer convincente la evidencia circunstancial, usted debe tener suficiente cantidad de hechos y argumentos en apoyo de sus conclusiones.

Si las pruebas que en general usted ofrezca (no necesariamente en orden) son suficientes para satisfacer al auditorio al cual usted habla, habrá logrado su objetivo.

  

 Una advertencia.

 

Toda evidencia debe usarse con honradez. No saque de su contexto una 

cita. Esté seguro de que lo que diga sea exactamente lo que la autoridad que usted cita se propuso decir. Sea específico en sus referencias. Tenga cuidado también con las estadísticas. Si no se presentan apropiadamente, éstas pueden volverse contra uno con resultado devastador. Recuerde al hombre que no podía nadar y que se ahogó en una corriente que como promedio tenía solo un metro de profundidad. Se olvidó del hoyo de tres metros que había en el medio.

 

 Resumen eficaz.

 

Usualmente alguna clase de resumen es esencial para la argumentación convincente. Es una llamada final a la razón, profundizando el aprecio a los argumentos que se han usado. Un resumen no debe ser sencillamente declarar nuevamente los hechos, aunque básicamente es sencillamente un asunto de “puesto que esto es así, y puesto que aquello es así, por lo tanto concluimos . . .” Este aspecto tiene el propósito de enlazar todos los puntos y llevarlos a una conclusión. Muchas veces es el resumen eficaz lo que comunica los argumentos de modo que de veras convenzan.

Aunque los argumentos que usted use en un discurso sean sólidos, no basta con simplemente declarar los hechos. Debe presentarlos de tal manera que ayude a su auditorio a razonar, a entender sus argumentos y a llegar a las mismas conclusiones a las que usted ha llegado. Esto es lo que implica convencer a su auditorio.

Para saber más mire nuestros artículos Como Hacer una Buena Conclusión

Cuando esté presentando algún argumento, esté seguro de señalar  claramente cómo  les afecta la cuestión que se considera en su presentación. También incluya la implantación de motivos en la presentación, instando a sus escuchas a tomar acción que sea consistente con los hechos que se han presentado. Si verdaderamente han sido convencidos por lo que usted dijo, estarán dispuestos a actuar.

Convencer a su auditorio, entonces, significa usar las técnicas necesarias para ayudar a su auditorio a entender su argumento, llegar a sus conclusiones y actuar conforme a ellas.

  

Técnicas de oratoria: Como convencer a su auditorio

Cuando usted habla, espera que su auditorio le escuche, pero eso no es todo. Usted también quisiera que ellos aceptaran los argumentos que usted presenta y actuaran conforme a ellos. Esto lo harán si usted los logra convencer de la veracidad de lo que usted dice y como les afecta.

 Convencer significa satisfacer por pruebas. Pero las pruebas solas no bastan siempre. Generalmente se necesita argumento en apoyo de ellas. Por lo tanto, el convencer por argumento envuelve tres factores básicos: 

  • Las pruebas mismas.
  • La secuencia o el orden en que se presentan las pruebas.
  • La manera y métodos que se usan al presentarlas.

En este artículo, vamos a considerar qué se dice, qué pruebas se dan, más bien que cómo usted lo presenta.

 El argumento convincente depende de razones básicas sólidas. Sus pruebas deben ser convincentes aun si uno fuera a leerlas de un frío papel impreso. Si la cualidad convincente de su discurso depende de la manera en que se presenta y no de los hechos que usted ha usado para establecer su punto, entonces usted tendrá que perfeccionar más esta cualidad para hacer que su argumento sea verdaderamente sólido y sostenido por hechos.

  

Colocando el cimiento para convencer.

Antes de presentar sus argumentos, es necesario colocar un cimiento apropiado. Usted debe hacer claro cuál es el punto que se está considerando. Y es ventajoso establecer un terreno común por medio de dar énfasis a asuntos de importancia en que se concuerda.

En algunos casos es necesario definir claramente los términos. Todo lo que no es 

pertinente debe eliminarse. No se apresure al colocar su cimiento. Hágalo firme, pero no haga del cimiento todo el edificio. Si está refutando un argumento, analice los diferentes puntos que se usan para apoyarlo de modo que pueda hallar los puntos débiles y eso le ayude a determinar la línea de argumentación que seguirá y cómo llegar a la raíz del asunto.

Al preparar su discurso, usted debe tratar de pensar de antemano en cuánto sabe ya su auditorio acerca del asunto que usted trata. Esto determinará a gran grado cuánto cimiento tendrá que colocar antes de entrar realmente en la presentación de sus argumentos.

Para saber más mire nuestro artículo 10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

Mostrar seguridad y confianza al hablar, el buen uso del lenguaje corporal, el buen uso de la voz y la modulación contribuyen de manera sobresaliente a volver a usted y su presentación más interesante. Aunque ésos no son el punto en que estamos trabajando ahora. Siempre haga uso a plenitud de  estas técnicas de oratoria

 

 Pruebas sólidas.

 

Un asunto no está “probado” sencillamente porque usted, como orador, lo crea o declare. Usted tiene que recordar siempre que su auditorio está completamente justificado al preguntar: “¿Por qué es eso cierto?” o, “¿Por qué dice usted que eso es así?” Como orador usted siempre tiene la obligación de poder contestar la pregunta “¿Por qué?”

Las preguntas “¿Cómo?” “¿Quién?” “¿Dónde?” “¿Cuándo?” “¿Qué?” producen solo

hechos e información en respuesta, pero la pregunta “¿Por qué?” produce razones y exige más de usted que solo hechos. Le hace usar su habilidad de pensador. Debido a esto, al preparar su discurso, hágase esa misma pregunta repetidamente: “¿Por qué?” Entonces esté seguro de que puede suministrar las respuestas.

Como refuerzo para declaraciones que usted haga, puede frecuentemente citar a alguien a quien se acepte como autoridad. Eso sencillamente quiere decir que si él lo dijo, debe ser verdad porque a él se le reconoce como alguien que sabe. Eso lo ayudara en su objetivo pues le dará a su auditorio otra  razón para creerlo. A esto se le llama evidencia “testimonial” porque consiste de “testimonio” procedente de un testigo aceptable.

Al producir evidencia testimonial usted debe estar seguro de que su testigo le será aceptable a su auditorio. Esté seguro de los antecedentes de éstas y de cómo se les considerará.

La evidencia circunstancial es la que se da aparte del testimonio. Es evidencia que se basa en deducciones tomadas de hechos más bien que en citas de testigos. Para establecer sus conclusiones y hacer convincente la evidencia circunstancial, usted debe tener suficiente cantidad de hechos y argumentos en apoyo de sus conclusiones.

Si las pruebas que en general usted ofrezca (no necesariamente en orden) son suficientes para satisfacer al auditorio al cual usted habla, habrá logrado su objetivo.

  

 Una advertencia.

 

Toda evidencia debe usarse con honradez. No saque de su contexto una 

cita. Esté seguro de que lo que diga sea exactamente lo que la autoridad que usted cita se propuso decir. Sea específico en sus referencias. Tenga cuidado también con las estadísticas. Si no se presentan apropiadamente, éstas pueden volverse contra uno con resultado devastador. Recuerde al hombre que no podía nadar y que se ahogó en una corriente que como promedio tenía solo un metro de profundidad. Se olvidó del hoyo de tres metros que había en el medio.

 

 Resumen eficaz.

 

Usualmente alguna clase de resumen es esencial para la argumentación convincente. Es una llamada final a la razón, profundizando el aprecio a los argumentos que se han usado. Un resumen no debe ser sencillamente declarar nuevamente los hechos, aunque básicamente es sencillamente un asunto de “puesto que esto es así, y puesto que aquello es así, por lo tanto concluimos . . .” Este aspecto tiene el propósito de enlazar todos los puntos y llevarlos a una conclusión. Muchas veces es el resumen eficaz lo que comunica los argumentos de modo que de veras convenzan.

Aunque los argumentos que usted use en un discurso sean sólidos, no basta con simplemente declarar los hechos. Debe presentarlos de tal manera que ayude a su auditorio a razonar, a entender sus argumentos y a llegar a las mismas conclusiones a las que usted ha llegado. Esto es lo que implica convencer a su auditorio.

Para saber más mire nuestros artículos Como Hacer una Buena Conclusión

Cuando esté presentando algún argumento, esté seguro de señalar  claramente cómo  les afecta la cuestión que se considera en su presentación. También incluya la implantación de motivos en la presentación, instando a sus escuchas a tomar acción que sea consistente con los hechos que se han presentado. Si verdaderamente han sido convencidos por lo que usted dijo, estarán dispuestos a actuar.

Convencer a su auditorio, entonces, significa usar las técnicas necesarias para ayudar a su auditorio a entender su argumento, llegar a sus conclusiones y actuar conforme a ellas.