Como verse bien en una videollamada

Como verse bien en una videollamada

Como verse bien en una videollamada

Debido a las nuevas circunstancias mundiales provocadas por el COVID-19, es fundamental aprender como verse bien en una videollamada sea con amigos, familiares, escuela o negocios.

Puedes lograr que tus videollamadas parezcan producción de tv y siempre verte bien siempre porque nunca sabes cuándo alguien va a hacer una captura de pantalla.

Para más ver: 6 consejos para tener éxito al estudiar a distancia

 ¿Cómo verse mejor en una videollamada? Con algunos trucos muy sencillos.

1- Cámara bien posicionada:

Algo imprescindible es la ubicación de la cámara para que esta tome el rostro de manera completa. Lo ideal es buscar una posición a la altura de los ojos. El usuario se puede ayudar con bloques improvisados debajo del equipo para que el enfoque sea mejor. El objetivo es que las personas que participan en la videollamada no se distraigan con la mirada del usuario, que puede subir o bajar si no está equilibrada.  La cámara debe situarse a la altura de los ojos pero que se vea aproximadamente, hasta el tercer botón de la camisa.

Evite por todos los medios tener el dispositivo en su mano, lo recomendable si va usar un teléfono móvil es usar un trípode, sino tiene una a mano improvise algo, quizás con unos libros para que el dispositivo no se mueva y como mencionamos antes quede a la altura de los ojos.

2- Luz:

La iluminación es clave en el desarrollo de una buena videollamada. Esto permite que el rostro del usuario se vea detalladamente y con él, su gestualidad.

Si la luz estuviera detrás de nosotros y enfrentando la cámara, provocaríamos lo que se conoce como contraluz y solo se vería nuestra silueta negra. Una luz lateral proyectará sombras en la cara que hará que parezca mucho más agresiva. Lo mejor es emplear una luz difusa, por ejemplo, rebotada en la pared y, a ser posible, frontal. detrás de la pantalla del ordenador.

Mucho cuidado con la distancia a la que ponemos la luz y su intensidad. Si está muy cerca de nuestra cara o es demasiado fuerte, en la cámara aparecerán zonas en blanco que, en realidad, no son blancas. Es lo que se conoce como “quemado”. Busca el balance de la luz para que la cámara registre los colores lo más naturales posibles.

3- El Look

La idea es vestirse de la misma manera que si fueras a una cita presencial. Por ejemplo, si tienes una reunión importante con tu jefe, quizá te conviene sacar el traje y la corbata; o, si los códigos de tu oficina son más relajados, una blazer y una camisa con el cuello abierto serán más que suficiente. Si la reunión es con tus amigos, la sudadera es la perfecta sustituta del pijama.

Evita accesorios que generan ruidos, por ejemplo, pulseras que chocan entre sí, solo serán un elemento distractor.

Si una mujer decide usar maquillaje, conviene que lo resalte un poco más de lo que haría habitualmente a través de la cámara se ve menos que en persona, pero, no abuses con un maquillaje muy llamativo ni como si fueras a una discoteca. ¡Y vístase de la cabeza a los pies! No dé por hecho que solo se verá el torso. ¿Qué ocurre si va en pantalones cortos y se tiene que levantar durante la charla?

¿Qué colores usar en la ropa en una videollamada?  

Evita los estampados con motivos y patrones repetitivos o pequeños, pueden provocar el llamado efecto moiré, que es incomodísimo. Yo tengo algunas corbatas que me encantan, pero que trato de evitar si voy a realizar una videoconferencia. Y cuidado con llevar una camisa blanca sobre un fondo blanco parecerá que tenemos una cabeza flotante.

Conviene elegir colores claros, no muy llamativos y que destaquen sobre el fondo. Hay quien sugiere que nos fijemos en cómo van vestidos los presentadores de la tv, los colores que ellos emplean funcionan bien en cámara.

Piensa en tu ropa y el color de fondo para crear un contraste visual.

4- Espacio tranquilo:

Una de las partes menos consideradas, pero más primordiales de las videoconferencias es el lugar donde se llevará a cabo.

Un perdón, ¿puede repetir? funciona una vez. Pero si la conversación se acaba reduciendo a la frase ¿me oyes ahora? será difícil remontar. Y desde ambos lados de la pantalla surgirán los nervios. Para evitar posibles ruidos externos, es recomendable usar auriculares con micrófono incorporado para que el proceso se desarrolle con mayor pureza.

Y, por supuesto, evite toda interrupción. Si vives con alguien, ¡avísales! A veces te encuentras con que aparece alguien detrás de la pantalla. Aunque no sean factores definitivos, sí influirán en la impresión que cause el candidato. También hay que evitar elementos que den mucha información sobre nosotros, especialmente si pueden ser conflictivos. Usar un fondo lo más neutro posible.

5- Lenguaje Corporal

Ten presente que, aunque no estés hablando, la gente te está viendo por lo que siempre debes comportarte, presta mucha atención a su lenguaje corporal.

Evita el multitasking

Bostezar, jugar con plumas, fumar, comer o mascar chicle. Es muy notorio cuando alguien que está participando en una videoconferencia está haciendo varias cosas a la vez y resulta sumamente molesto enviarás una señal de aburrimiento, ansiedad o incluso una falta de respeto.

– Cuida tu postura.

No te sientes como si estuvieras en el sillón de tu casa, sino como si estuvieras en una reunión presente de negocios. Ponte derecho y acomoda los brazos sobre la mesa, haz que tus manos estén visibles.

Es sugerible que haya un ligero escorzo hacia la cámara, pero no estar muy pegados a ella para que permita observar nuestro lenguaje corporal.

– Tu voz y lenguaje.

No exagere, pero muéstrese algo más entusiasta y sonriente de lo que haría en un encuentro cara a cara. Alce un poco la voz que se le oiga alto y claro.

Trate de no hacer chistes, debido a que está comprobado que las bromas por videollamadas son 30 por ciento menos graciosas que en persona. También es importante mantener hidratación cerca, como agua, té, zumos o un café… que ayuden si la llamada se alarga.

Es muy habitual que el sonido llegue con un ligero retraso. Espere unos segundos antes de responder, para asegurarse de que el emisor ha terminado la frase.

– Dónde ver.

Aunque en el contacto real es esencial ver al interlocutor directamente a los ojos, en videoconferencia debes considerar la “diferencia focal”. Cuando hables, debes ver a la cámara; cuando no, ve a la pantalla de tu computadora o dispositivo.

6- Hacer pruebas y tener un plan B:

Como en cualquier evento, es indispensable hacer pruebas horas o días antes de la presentación. Esto garantiza que cada detalle sea cubierto y se puedan solventar posibles contratiempos antes del día final. También se puede verificar la conexión WiFi para saber si está estable o debes mejorar la señal de Internet. Avisa previamente o coloca un papel en la puerta, pidiendo silencio. Revisa tu aspecto. Si lo has hecho antes ya sabes cómo te verás cuando te conectes.

En estas reuniones virtuales siempre puede ocurrir algo que interrumpa la transmisión. Es aconsejable contar con otro portátil o móvil con la misma herramienta usada para hacer la videollamada. Así, en caso de la primera fallar se tiene otra a disposición inmediata otra para solucionarlo.

Se tú mismo/a

Al final las videollamadas son interacciones con gente, pero a través de una pantalla. Simplemente no hagas nada que no harías en una reunión en persona.

Como verse bien en una videollamada

Debido a las nuevas circunstancias mundiales provocadas por el COVID-19, es fundamental aprender como verse bien en una videollamada sea con amigos, familiares, escuela o negocios.

Puedes lograr que tus videollamadas parezcan producción de tv y siempre verte bien siempre porque nunca sabes cuándo alguien va a hacer una captura de pantalla.

Para más ver: 6 consejos para tener éxito al estudiar a distancia

 ¿Cómo verse mejor en una videollamada? Con algunos trucos muy sencillos.

1- Cámara bien posicionada:

Algo imprescindible es la ubicación de la cámara para que esta tome el rostro de manera completa. Lo ideal es buscar una posición a la altura de los ojos. El usuario se puede ayudar con bloques improvisados debajo del equipo para que el enfoque sea mejor. El objetivo es que las personas que participan en la videollamada no se distraigan con la mirada del usuario, que puede subir o bajar si no está equilibrada.  La cámara debe situarse a la altura de los ojos pero que se vea aproximadamente, hasta el tercer botón de la camisa.

Evite por todos los medios tener el dispositivo en su mano, lo recomendable si va usar un teléfono móvil es usar un trípode, sino tiene una a mano improvise algo, quizás con unos libros para que el dispositivo no se mueva y como mencionamos antes quede a la altura de los ojos.

2- Luz:

La iluminación es clave en el desarrollo de una buena videollamada. Esto permite que el rostro del usuario se vea detalladamente y con él, su gestualidad.

Si la luz estuviera detrás de nosotros y enfrentando la cámara, provocaríamos lo que se conoce como contraluz y solo se vería nuestra silueta negra. Una luz lateral proyectará sombras en la cara que hará que parezca mucho más agresiva. Lo mejor es emplear una luz difusa, por ejemplo, rebotada en la pared y, a ser posible, frontal. detrás de la pantalla del ordenador.

Mucho cuidado con la distancia a la que ponemos la luz y su intensidad. Si está muy cerca de nuestra cara o es demasiado fuerte, en la cámara aparecerán zonas en blanco que, en realidad, no son blancas. Es lo que se conoce como “quemado”. Busca el balance de la luz para que la cámara registre los colores lo más naturales posibles.

3- El Look

La idea es vestirse de la misma manera que si fueras a una cita presencial. Por ejemplo, si tienes una reunión importante con tu jefe, quizá te conviene sacar el traje y la corbata; o, si los códigos de tu oficina son más relajados, una blazer y una camisa con el cuello abierto serán más que suficiente. Si la reunión es con tus amigos, la sudadera es la perfecta sustituta del pijama.

Evita accesorios que generan ruidos, por ejemplo, pulseras que chocan entre sí, solo serán un elemento distractor.

Si una mujer decide usar maquillaje, conviene que lo resalte un poco más de lo que haría habitualmente a través de la cámara se ve menos que en persona, pero, no abuses con un maquillaje muy llamativo ni como si fueras a una discoteca. ¡Y vístase de la cabeza a los pies! No dé por hecho que solo se verá el torso. ¿Qué ocurre si va en pantalones cortos y se tiene que levantar durante la charla?

¿Qué colores usar en la ropa en una videollamada?  

Evita los estampados con motivos y patrones repetitivos o pequeños, pueden provocar el llamado efecto moiré, que es incomodísimo. Yo tengo algunas corbatas que me encantan, pero que trato de evitar si voy a realizar una videoconferencia. Y cuidado con llevar una camisa blanca sobre un fondo blanco parecerá que tenemos una cabeza flotante.

Conviene elegir colores claros, no muy llamativos y que destaquen sobre el fondo. Hay quien sugiere que nos fijemos en cómo van vestidos los presentadores de la tv, los colores que ellos emplean funcionan bien en cámara.

Piensa en tu ropa y el color de fondo para crear un contraste visual.

4- Espacio tranquilo:

Una de las partes menos consideradas, pero más primordiales de las videoconferencias es el lugar donde se llevará a cabo.

Un perdón, ¿puede repetir? funciona una vez. Pero si la conversación se acaba reduciendo a la frase ¿me oyes ahora? será difícil remontar. Y desde ambos lados de la pantalla surgirán los nervios. Para evitar posibles ruidos externos, es recomendable usar auriculares con micrófono incorporado para que el proceso se desarrolle con mayor pureza.

Y, por supuesto, evite toda interrupción. Si vives con alguien, ¡avísales! A veces te encuentras con que aparece alguien detrás de la pantalla. Aunque no sean factores definitivos, sí influirán en la impresión que cause el candidato. También hay que evitar elementos que den mucha información sobre nosotros, especialmente si pueden ser conflictivos. Usar un fondo lo más neutro posible.

5- Lenguaje Corporal

Ten presente que, aunque no estés hablando, la gente te está viendo por lo que siempre debes comportarte, presta mucha atención a su lenguaje corporal.

Evita el multitasking

Bostezar, jugar con plumas, fumar, comer o mascar chicle. Es muy notorio cuando alguien que está participando en una videoconferencia está haciendo varias cosas a la vez y resulta sumamente molesto enviarás una señal de aburrimiento, ansiedad o incluso una falta de respeto.

– Cuida tu postura.

No te sientes como si estuvieras en el sillón de tu casa, sino como si estuvieras en una reunión presente de negocios. Ponte derecho y acomoda los brazos sobre la mesa, haz que tus manos estén visibles.

Es sugerible que haya un ligero escorzo hacia la cámara, pero no estar muy pegados a ella para que permita observar nuestro lenguaje corporal.

– Tu voz y lenguaje.

No exagere, pero muéstrese algo más entusiasta y sonriente de lo que haría en un encuentro cara a cara. Alce un poco la voz que se le oiga alto y claro.

Trate de no hacer chistes, debido a que está comprobado que las bromas por videollamadas son 30 por ciento menos graciosas que en persona. También es importante mantener hidratación cerca, como agua, té, zumos o un café… que ayuden si la llamada se alarga.

Es muy habitual que el sonido llegue con un ligero retraso. Espere unos segundos antes de responder, para asegurarse de que el emisor ha terminado la frase.

– Dónde ver.

Aunque en el contacto real es esencial ver al interlocutor directamente a los ojos, en videoconferencia debes considerar la “diferencia focal”. Cuando hables, debes ver a la cámara; cuando no, ve a la pantalla de tu computadora o dispositivo.

6- Hacer pruebas y tener un plan B:

Como en cualquier evento, es indispensable hacer pruebas horas o días antes de la presentación. Esto garantiza que cada detalle sea cubierto y se puedan solventar posibles contratiempos antes del día final. También se puede verificar la conexión WiFi para saber si está estable o debes mejorar la señal de Internet. Avisa previamente o coloca un papel en la puerta, pidiendo silencio. Revisa tu aspecto. Si lo has hecho antes ya sabes cómo te verás cuando te conectes.

En estas reuniones virtuales siempre puede ocurrir algo que interrumpa la transmisión. Es aconsejable contar con otro portátil o móvil con la misma herramienta usada para hacer la videollamada. Así, en caso de la primera fallar se tiene otra a disposición inmediata otra para solucionarlo.

Se tú mismo/a

Al final las videollamadas son interacciones con gente, pero a través de una pantalla. Simplemente no hagas nada que no harías en una reunión en persona.

Técnicas de oratoria: Serenidad

Técnicas de oratoria: Serenidad

Técnicas de oratoria: Serenidad

Un orador que despliega serenidad o aplomo es un orador tranquilo. Está en calma y sereno porque domina la situación. La falta de serenidad, también, demuestra cierta falta de confianza. Estas dos cosas van juntas.

Aunque es deseable que el orador tenga confianza y serenidad, esto no se debe confundir con la confianza exagerada, que se manifiesta por una actitud jactanciosa o demasiado relajada.

No obstante, si usted es un orador nuevo, lo más probable es que sienta timidez a la hora de hablar en público. Puede ser que tenga verdadera nerviosidad e intranquilidad, que pudiera hacer que creyera que su presentación resultará ineficaz. Pero no tiene que ser así. La confianza y serenidad se pueden adquirir por esfuerzo diligente y si se sabe por qué faltan.

Para más mire

¿A qué se debe el que algunos oradores muestren falta de confianza?

Generalmente a una de dos razones, o a ambas.

  1. Primero, falta de preparación o punto de vista equivocado sobre la información.
  2. Segundo, una actitud negativa en cuanto a su capacidad como discursante.

¿Qué le dará confianza?

Básicamente es el conocimiento o creencia de que podrá lograr su propósito. Es la seguridad de que sí tiene las riendas de la situación y puede dominarla. Al hablar en público esto podría requerir alguna experiencia. Habiendo presentado varios discursos, usted puede estar razonablemente seguro de que éste también tendrá buen éxito.

Pero, aunque usted sea relativamente nuevo, sus primeras presentaciones deberían animarlo, y verá que pronto podrá manifestar esta cualidad a un grado razonable.

Otro requisito vital para la confianza, tenga o no experiencia, es conocer su información y tener la convicción de que tiene valor. Esto quiere decir no solo preparación cuidadosa y cabal por adelantado de su asunto, sino también preparación cuidadosa para la presentación. Si usted se da cuenta de que es para su propio adelanto, así como para instruir a las personas que asisten, se acercará a la plataforma con la actitud de que va a triunfar. Se absorberá en el asunto y se olvidará de sí mismo y de su nerviosismo.

Esto significa que debe estar convencido de todo lo que va a decir. Asegúrese de que esto sea así en su preparación. Y después que haya hecho todo lo que pueda para preparar una presentación interesante y animada, si todavía cree que a la presentación le falta colorido o está muerta, recuerde que un auditorio vivo le dará calor a su presentación. Por lo tanto, avive al auditorio con su presentación, y el interés de éste le dará a usted confianza en lo que presenta.

Tal como un médico busca síntomas de enfermedad, así su usted notará señales que indiquen inequívocamente falta de compostura. Y tal como el buen médico trabaja en la causa de su enfermedad más bien que en los síntomas, esfuércese por corregir las causas verdaderas de falta de confianza y equilibrio. No obstante, el conocer los síntomas y aprender a controlarlos le ayudará de hecho a vencer las causas subyacentes de esos síntomas. ¿Cuáles son éstos?

 Hablando en términos generales, hay dos medios de salida para las emociones restringidas o la tensión. Se pueden clasificar como evidencias físicas o corporales y manifestaciones vocales. Cuando hay alguna manifestación de éstas, decimos que a la persona le falta serenidad o aplomo apropiado.

 Serenidad en el porte físico.

La primera evidencia de serenidad, entonces, se manifiesta en su porte físico. He aquí algunas cosas que revelarán deficiencia en usted si le falta confianza. Considere primero las manos: manos enlazadas en la espalda, puestas rígidamente a los lados o agarradas firmemente del atril; manos que entran y salen repetidamente de los bolsillos, que abotonan y desabotonan una chaqueta, que se mueven sin objetivo a la mejilla, la nariz, los anteojos o gafas; ademanes incompletos; jugar con un reloj pulsera, un lápiz, un anillo o las notas. O considere un constante mover de los pies, un oscilar del cuerpo de lado a lado; o hacia atrás como el atacador de un cañón o un aflojamiento de las rodillas; el mojar frecuentemente los labios, el tragar repetidamente, la respiración rápida y somera.

 Todas estas evidencias de nerviosidad se pueden controlar o disminuir por esfuerzo consciente. Si usted hace ese esfuerzo dará una impresión de equilibrio en su porte físico. Por lo tanto, respire con naturalidad y a un ritmo uniforme, y esfuércese definitivamente por estar tranquilo. Pause antes de empezar a hablar. Su auditorio no podrá menos que responder a esto favorablemente, y esto, a su vez, le ayudará a usted a obtener la confianza que busca. Concéntrese en su material, sin pensar en el auditorio ni en usted mismo. 

Serenidad en la voz. 

Las evidencias vocales que muestran nerviosidad son un grado de elevación de la voz anormalmente alto, un temblar de la voz, un repetido aclararse de la garganta, un poco usual afinamiento del tono causado por falta de resonancia por causa de la tensión. Estos problemas y manierismos también se pueden vencer con esfuerzo diligente.

Para más mire Técnicas De La Oratoria: La Voz

 No se apresure mientras camina a la plataforma o arregla sus notas, sino esté tranquilo y feliz porque puede compartir con otros las cosas que ha preparado. Si sabe que está nervioso al empezar a hablar, entonces en la introducción tiene que hacer un esfuerzo especial para hablar más lentamente de lo usual y con un grado más bajo de elevación de la voz que el que usted cree que es normal para usted. Esto le ayudará a controlar su nerviosidad. Descubrirá que tanto el hacer ademanes como las pausas le ayudarán a tranquilizarse.

Pero no espere hasta que suba a la plataforma para poner en práctica todas estas cosas. Aprenda a estar equilibrado y en control en su habla diaria. Esto le ayudará mucho a adquirir seguridad y confianza a la hora de hablar en público. Una presentación con calma tranquilizará a su auditorio y éste podrá concentrarse en el material.

Técnicas de oratoria: Serenidad

Un orador que despliega serenidad o aplomo es un orador tranquilo. Está en calma y sereno porque domina la situación. La falta de serenidad, también, demuestra cierta falta de confianza. Estas dos cosas van juntas.

Aunque es deseable que el orador tenga confianza y serenidad, esto no se debe confundir con la confianza exagerada, que se manifiesta por una actitud jactanciosa o demasiado relajada.

No obstante, si usted es un orador nuevo, lo más probable es que sienta timidez a la hora de hablar en público. Puede ser que tenga verdadera nerviosidad e intranquilidad, que pudiera hacer que creyera que su presentación resultará ineficaz. Pero no tiene que ser así. La confianza y serenidad se pueden adquirir por esfuerzo diligente y si se sabe por qué faltan.

Para más mire

¿A qué se debe el que algunos oradores muestren falta de confianza?

Generalmente a una de dos razones, o a ambas.

  1. Primero, falta de preparación o punto de vista equivocado sobre la información.
  2. Segundo, una actitud negativa en cuanto a su capacidad como discursante.

¿Qué le dará confianza?

Básicamente es el conocimiento o creencia de que podrá lograr su propósito. Es la seguridad de que sí tiene las riendas de la situación y puede dominarla. Al hablar en público esto podría requerir alguna experiencia. Habiendo presentado varios discursos, usted puede estar razonablemente seguro de que éste también tendrá buen éxito.

Pero, aunque usted sea relativamente nuevo, sus primeras presentaciones deberían animarlo, y verá que pronto podrá manifestar esta cualidad a un grado razonable.

Otro requisito vital para la confianza, tenga o no experiencia, es conocer su información y tener la convicción de que tiene valor. Esto quiere decir no solo preparación cuidadosa y cabal por adelantado de su asunto, sino también preparación cuidadosa para la presentación. Si usted se da cuenta de que es para su propio adelanto, así como para instruir a las personas que asisten, se acercará a la plataforma con la actitud de que va a triunfar. Se absorberá en el asunto y se olvidará de sí mismo y de su nerviosismo.

Esto significa que debe estar convencido de todo lo que va a decir. Asegúrese de que esto sea así en su preparación. Y después que haya hecho todo lo que pueda para preparar una presentación interesante y animada, si todavía cree que a la presentación le falta colorido o está muerta, recuerde que un auditorio vivo le dará calor a su presentación. Por lo tanto, avive al auditorio con su presentación, y el interés de éste le dará a usted confianza en lo que presenta.

Tal como un médico busca síntomas de enfermedad, así su usted notará señales que indiquen inequívocamente falta de compostura. Y tal como el buen médico trabaja en la causa de su enfermedad más bien que en los síntomas, esfuércese por corregir las causas verdaderas de falta de confianza y equilibrio. No obstante, el conocer los síntomas y aprender a controlarlos le ayudará de hecho a vencer las causas subyacentes de esos síntomas. ¿Cuáles son éstos?

 Hablando en términos generales, hay dos medios de salida para las emociones restringidas o la tensión. Se pueden clasificar como evidencias físicas o corporales y manifestaciones vocales. Cuando hay alguna manifestación de éstas, decimos que a la persona le falta serenidad o aplomo apropiado.

Serenidad en el porte físico.

La primera evidencia de serenidad, entonces, se manifiesta en su porte físico. He aquí algunas cosas que revelarán deficiencia en usted si le falta confianza. Considere primero las manos: manos enlazadas en la espalda, puestas rígidamente a los lados o agarradas firmemente del atril; manos que entran y salen repetidamente de los bolsillos, que abotonan y desabotonan una chaqueta, que se mueven sin objetivo a la mejilla, la nariz, los anteojos o gafas; ademanes incompletos; jugar con un reloj pulsera, un lápiz, un anillo o las notas. O considere un constante mover de los pies, un oscilar del cuerpo de lado a lado; o hacia atrás como el atacador de un cañón o un aflojamiento de las rodillas; el mojar frecuentemente los labios, el tragar repetidamente, la respiración rápida y somera.

 Todas estas evidencias de nerviosidad se pueden controlar o disminuir por esfuerzo consciente. Si usted hace ese esfuerzo dará una impresión de equilibrio en su porte físico. Por lo tanto, respire con naturalidad y a un ritmo uniforme, y esfuércese definitivamente por estar tranquilo. Pause antes de empezar a hablar. Su auditorio no podrá menos que responder a esto favorablemente, y esto, a su vez, le ayudará a usted a obtener la confianza que busca. Concéntrese en su material, sin pensar en el auditorio ni en usted mismo. 

Serenidad en la voz. 

Las evidencias vocales que muestran nerviosidad son un grado de elevación de la voz anormalmente alto, un temblar de la voz, un repetido aclararse de la garganta, un poco usual afinamiento del tono causado por falta de resonancia por causa de la tensión. Estos problemas y manierismos también se pueden vencer con esfuerzo diligente.

Para más mire Técnicas De La Oratoria: La Voz

 No se apresure mientras camina a la plataforma o arregla sus notas, sino esté tranquilo y feliz porque puede compartir con otros las cosas que ha preparado. Si sabe que está nervioso al empezar a hablar, entonces en la introducción tiene que hacer un esfuerzo especial para hablar más lentamente de lo usual y con un grado más bajo de elevación de la voz que el que usted cree que es normal para usted. Esto le ayudará a controlar su nerviosidad. Descubrirá que tanto el hacer ademanes como las pausas le ayudarán a tranquilizarse.

Pero no espere hasta que suba a la plataforma para poner en práctica todas estas cosas. Aprenda a estar equilibrado y en control en su habla diaria. Esto le ayudará mucho a adquirir seguridad y confianza a la hora de hablar en público. Una presentación con calma tranquilizará a su auditorio y éste podrá concentrarse en el material.