Como Mejorar: La Lectura

Como Mejorar: La Lectura

Como Mejorar: La Lectura

La lectura, eficaz y convincente es un arte, tanto como lo es la música. Todo el mundo sabe bien el efecto que tiene la música en la gente. Una melodía agradable y calmante puede arrullar a uno y dejarlo en una condición de sueño mientras que otra impulsa a uno a actuar con ganas de ponerse de pie y marchar al compás de la música lo mismo sucede con la lectura.

Para más ver: Como Leer Bien y Rápido

Un lector de habla suave de personalidad dócil, que no haga contacto visual con sus oyentes, puede arrollar a un auditorio entero hasta que se duerma o por lo menos calmarlo hasta dejarlo envuelto, mientras que el orador público entusiasta, animoso y vibrante que se transporta a lo que lee y vive y siente su material y mantiene cierto grado de contacto con su auditorio mediante la vista, puede mantenerlo emocionado e impulsarlo a actuar a consecuencia de lo que oye.

Las 8 técnicas fundamentales de la buena lectura pública.

Hay ocho puntos esenciales para la lectura pública buena y eficaz. Ellos son:

Entusiasmo o sentimiento

Algo esencial para la buena lectura pública tener entusiasmo o sentimiento. Esto se necesita en todo lo que nos esforzamos por hacer sinceramente. En la lectura significa vivir el material conforme usted lo lee. ¿Cree usted lo que está leyendo?  Si no, no se moleste en leerlo.

El auditorio es parecido a un espejo; refleja el estado de ánimo del lector, las personas no pueden ser estimuladas a acción por las ideas expresadas por una persona que muestra que reprimida o por una presentación inanimada. Insípida, igual, o de lectura afectada. Pero cuando usted lee con entusiasmo y en ocasiones con ardor, su presentación será animada, llena de vida, fuerza, vigor, y será inspiradora.

Volumen

Siempre debemos leer con la suficiente fuerza. Un lector puede poseer todas las otras cualidades esenciales de la buena lectura; pero si no usa el volumen necesario para ser oído, de que le sirve todo lo demás. Pero ¿Cómo saber determinar la intensidad del volumen? la fuerza que se necesita se determina por el lugar, su tamaño y acústica.

No deje nunca que su voz se haga desagradablemente fuerte; pero siempre, hable con voz suficientemente alta para que todos puedan oír, incluyendo a los que se hallen hasta en la parte de atrás. Si usted se percata de que algunos están haciendo esfuerzo para oír sus palabras, entonces debe aumentar la fuerza de su voz lo necesario para que lo escuchen bien.

Pronunciación o articulación clara.

Esto significa hablar claramente y pronunciar las palabras que se entiendan, mediante articular claramente cada silaba y pronunciar bien las consonantes finales. Esto implica el abrir bien la boca y dejar que las palabras broten, sin la obstrucción de la lengua encogida. Si un lector no tiene habla claramente articulada, entonces, prescindiendo de cuan fuerte voz use, sus palabras no se entenderán.

También, con el fin de ser oído claramente se debe leer con la cabeza levantada, no con la barbilla recargada en el pecho. Sostenga el material que se va leer lo suficientemente alto para que el único movimiento necesario sea una leve mirada hacia abajo. Esto siempre permitirá que la voz viaje directamente al auditorio y también facilitara el tener contacto visual con él, aunque uno este leyendo y no esté hablando improvisadamente.

Énfasis correcto

Otra cosa que se necesita fundamentalmente para lograr lectura inteligente y sobresaliente es el dar el énfasis correcto adecuado a las palabras que transmiten el pensamiento de cada oración.

Esta es la misma vida de la lectura; pero el dar énfasis en las palabras que no deben recibirlo confunde o cambia el significado de una declaración, quizás hasta el grado de lo absurdo, reemplazándose así el énfasis que da el sentido con el énfasis que hace que se pierda el sentido.

El énfasis es la llave que lleva al significado. La lectura oral buena e interpretativa aclara el texto dando énfasis con sentido a las palabras correctas, y así transmite el significado correcto.

Con el fin de saber el significado correcto, el lector tiene que familiarizarse, no solo con la idea general de todo el escrito, sino con el significado de cada oración. Para que no olvide el significado cuando llegue el tiempo de presentar la lectura en público, un buen método que le ayudara a lograr esto es subrayar las pocas palabras de la oración que reciben el énfasis principal.

Para saber el énfasis que tienes que dar a una palabra oración se puede determinar por el contexto o medio circundante de cada declaración así sabremos cuales son las palabras que deben recibir énfasis.

La lectura que recibe énfasis donde debe recibirlo expresa convicción e impresiona a los oyentes. Denota ahínco y sinceridad. La falta de énfasis hace a la lectura insípida, descolorida, débil y aun vacía.

Modulación

La modulación, es la variedad y el contraste de la voz.  Es lo contrario de leer en un tono monótono que invite a sueño, y se hace usando expresiones llenas de colorido y variedad en la inflexión tonal. Sin un contraste constante de paso, tono y fuerza un lector carece de expresión natural y no logra conseguir la atención y conservar el interés del auditorio.

Naturalidad

La persona que aprende a leer con naturalidad y sabe hacerlo, es decir, con la misma inflexión y color de la conversación con significado y convicción, ha descubierto el secreto de la lectura pública eficaz. Hágala sonar como si estuviera usted hablando.

Esto es esencial, la lectura que tiene naturalidad debe sonar como conversación animosa, debe tener la misma naturalidad, espontaneidad, frescura y animación que la buena conversación.

Pausar

Uno de los puntos esenciales más significativos de la lectura pública es usar las pausas. Quizás no exista mejor modo de atraer la atención de su auditorio que haciendo las pausas donde deben hacerse.

Haciendo pausas un buen lector puede crear expectativa, dar énfasis, recalcar el sentido y dar tiempo para que el material sea comprendido.

Si uno no pausa cuando lee nuestra lectura se hace mecánica y sosa como un impreso y solo está pronunciando palabras sin comunicarles sentido. La puntuación oral no siempre coincide con la puntuación gramatical. En el habla diaria a menudo pausamos donde no se usa coma en la escritura, y viceversa.

Serenidad o la calma

El último requisito esencial para la buena lectura pública, pero no el de menor importancia, es la serenidad o la calma. Se necesita esta para poder mantener buen dominio de uno mismo, para pausar debidamente, tener desenvoltura natural, agrupar correctamente las frases y leer con fluidez, dejando que los ojos abarquen varias palabras más adelante cada vez que se haga una leve pausa para dar sentido a una frase o grupo de palabras que expresan un pensamiento. Sin desahogo el lector no puede poner a sus oyentes en desahogo e infundir confianza en ellos.

Este efecto deseado no puede lograrse si el lector no está cabalmente familiarizado con el material de lectura.

Si él no lo está, su atención estará dividida. Sus ojos escudriñarán nerviosamente la parte del texto que sigue para no tropezar cuando lea, y al mismo tiempo tratara de averiguar con un vistazo su significado, importancia y la emoción que se ha de expresar. Su lectura defectuosa revelara que no se ha preparado cabalmente. 

Otros dos requisitos

Todavía hay otros dos requisitos, aunque menores, para la buena lectura pública. Estos no se necesitan cuando se lee por radio a oyentes invisibles; pero cuando uno se enfrenta a un auditorio visible, agregan los toques de acabado, pulidez y eficacia a la presentación. En la lectura pública, de cuando en cuando mantenga contacto visual con sus oyentes levantando la vista del texto, no simplemente de manera mecánica, a la ligera, sino mirando a los ojos de un oyente aquí y más tarde de uno allá, también, el usar algunos ademanes mejorara su lectura; pero úselos únicamente con moderación, es decir, use menos que cuando habla de improviso.

Como Mejorar: La Lectura

La lectura, eficaz y convincente es un arte, tanto como lo es la música. Todo el mundo sabe bien el efecto que tiene la música en la gente. Una melodía agradable y calmante puede arrullar a uno y dejarlo en una condición de sueño mientras que otra impulsa a uno a actuar con ganas de ponerse de pie y marchar al compás de la música lo mismo sucede con la lectura.

Para más ver: Como Leer Bien y Rápido

Un lector de habla suave de personalidad dócil, que no haga contacto visual con sus oyentes, puede arrollar a un auditorio entero hasta que se duerma o por lo menos calmarlo hasta dejarlo envuelto, mientras que el orador público entusiasta, animoso y vibrante que se transporta a lo que lee y vive y siente su material y mantiene cierto grado de contacto con su auditorio mediante la vista, puede mantenerlo emocionado e impulsarlo a actuar a consecuencia de lo que oye.

Las 8 técnicas fundamentales de la buena lectura pública.

Hay ocho puntos esenciales para la lectura pública buena y eficaz. Ellos son:

Entusiasmo o sentimiento

Algo esencial para la buena lectura pública tener entusiasmo o sentimiento. Esto se necesita en todo lo que nos esforzamos por hacer sinceramente. En la lectura significa vivir el material conforme usted lo lee. ¿Cree usted lo que está leyendo?  Si no, no se moleste en leerlo.

El auditorio es parecido a un espejo; refleja el estado de ánimo del lector, las personas no pueden ser estimuladas a acción por las ideas expresadas por una persona que muestra que reprimida o por una presentación inanimada. Insípida, igual, o de lectura afectada. Pero cuando usted lee con entusiasmo y en ocasiones con ardor, su presentación será animada, llena de vida, fuerza, vigor, y será inspiradora.

Volumen

Siempre debemos leer con la suficiente fuerza. Un lector puede poseer todas las otras cualidades esenciales de la buena lectura; pero si no usa el volumen necesario para ser oído, de que le sirve todo lo demás. Pero ¿Cómo saber determinar la intensidad del volumen? la fuerza que se necesita se determina por el lugar, su tamaño y acústica.

No deje nunca que su voz se haga desagradablemente fuerte; pero siempre, hable con voz suficientemente alta para que todos puedan oír, incluyendo a los que se hallen hasta en la parte de atrás. Si usted se percata de que algunos están haciendo esfuerzo para oír sus palabras, entonces debe aumentar la fuerza de su voz lo necesario para que lo escuchen bien.

Pronunciación o articulación clara.

Esto significa hablar claramente y pronunciar las palabras que se entiendan, mediante articular claramente cada silaba y pronunciar bien las consonantes finales. Esto implica el abrir bien la boca y dejar que las palabras broten, sin la obstrucción de la lengua encogida. Si un lector no tiene habla claramente articulada, entonces, prescindiendo de cuan fuerte voz use, sus palabras no se entenderán.

También, con el fin de ser oído claramente se debe leer con la cabeza levantada, no con la barbilla recargada en el pecho. Sostenga el material que se va leer lo suficientemente alto para que el único movimiento necesario sea una leve mirada hacia abajo. Esto siempre permitirá que la voz viaje directamente al auditorio y también facilitara el tener contacto visual con él, aunque uno este leyendo y no esté hablando improvisadamente.

Énfasis correcto

Otra cosa que se necesita fundamentalmente para lograr lectura inteligente y sobresaliente es el dar el énfasis correcto adecuado a las palabras que transmiten el pensamiento de cada oración.

Esta es la misma vida de la lectura; pero el dar énfasis en las palabras que no deben recibirlo confunde o cambia el significado de una declaración, quizás hasta el grado de lo absurdo, reemplazándose así el énfasis que da el sentido con el énfasis que hace que se pierda el sentido.

El énfasis es la llave que lleva al significado. La lectura oral buena e interpretativa aclara el texto dando énfasis con sentido a las palabras correctas, y así transmite el significado correcto.

Con el fin de saber el significado correcto, el lector tiene que familiarizarse, no solo con la idea general de todo el escrito, sino con el significado de cada oración. Para que no olvide el significado cuando llegue el tiempo de presentar la lectura en público, un buen método que le ayudara a lograr esto es subrayar las pocas palabras de la oración que reciben el énfasis principal.

Para saber el énfasis que tienes que dar a una palabra oración se puede determinar por el contexto o medio circundante de cada declaración así sabremos cuales son las palabras que deben recibir énfasis.

La lectura que recibe énfasis donde debe recibirlo expresa convicción e impresiona a los oyentes. Denota ahínco y sinceridad. La falta de énfasis hace a la lectura insípida, descolorida, débil y aun vacía.

Modulación

La modulación, es la variedad y el contraste de la voz.  Es lo contrario de leer en un tono monótono que invite a sueño, y se hace usando expresiones llenas de colorido y variedad en la inflexión tonal. Sin un contraste constante de paso, tono y fuerza un lector carece de expresión natural y no logra conseguir la atención y conservar el interés del auditorio.

Naturalidad

La persona que aprende a leer con naturalidad y sabe hacerlo, es decir, con la misma inflexión y color de la conversación con significado y convicción, ha descubierto el secreto de la lectura pública eficaz. Hágala sonar como si estuviera usted hablando.

Esto es esencial, la lectura que tiene naturalidad debe sonar como conversación animosa, debe tener la misma naturalidad, espontaneidad, frescura y animación que la buena conversación.

Pausar

Uno de los puntos esenciales más significativos de la lectura pública es usar las pausas. Quizás no exista mejor modo de atraer la atención de su auditorio que haciendo las pausas donde deben hacerse.

Haciendo pausas un buen lector puede crear expectativa, dar énfasis, recalcar el sentido y dar tiempo para que el material sea comprendido.

Si uno no pausa cuando lee nuestra lectura se hace mecánica y sosa como un impreso y solo está pronunciando palabras sin comunicarles sentido. La puntuación oral no siempre coincide con la puntuación gramatical. En el habla diaria a menudo pausamos donde no se usa coma en la escritura, y viceversa.

Serenidad o la calma

El último requisito esencial para la buena lectura pública, pero no el de menor importancia, es la serenidad o la calma. Se necesita esta para poder mantener buen dominio de uno mismo, para pausar debidamente, tener desenvoltura natural, agrupar correctamente las frases y leer con fluidez, dejando que los ojos abarquen varias palabras más adelante cada vez que se haga una leve pausa para dar sentido a una frase o grupo de palabras que expresan un pensamiento. Sin desahogo el lector no puede poner a sus oyentes en desahogo e infundir confianza en ellos.

Este efecto deseado no puede lograrse si el lector no está cabalmente familiarizado con el material de lectura.

Si él no lo está, su atención estará dividida. Sus ojos escudriñarán nerviosamente la parte del texto que sigue para no tropezar cuando lea, y al mismo tiempo tratara de averiguar con un vistazo su significado, importancia y la emoción que se ha de expresar. Su lectura defectuosa revelara que no se ha preparado cabalmente. 

Otros dos requisitos

Todavía hay otros dos requisitos, aunque menores, para la buena lectura pública. Estos no se necesitan cuando se lee por radio a oyentes invisibles; pero cuando uno se enfrenta a un auditorio visible, agregan los toques de acabado, pulidez y eficacia a la presentación. En la lectura pública, de cuando en cuando mantenga contacto visual con sus oyentes levantando la vista del texto, no simplemente de manera mecánica, a la ligera, sino mirando a los ojos de un oyente aquí y más tarde de uno allá, también, el usar algunos ademanes mejorara su lectura; pero úselos únicamente con moderación, es decir, use menos que cuando habla de improviso.

Técnica de Oratoria: La Modulación

Técnica de Oratoria: La Modulación

Técnica de Oratoria: La Modulación

¿Qué es La Modulación?

La modulación implica variar el volumen, ritmo y tono de la voz. Si usamos bien las técnicas de modulación de la voz al hablar en público y al conversar en general, lograremos dar vida a nuestras palabras, despertar sentimientos y mover a actuar a quienes nos escuchan.

La modulación revela lo que sentimos de lo que estamos diciendo. Si al hablar no modulamos la voz, podemos dar la impresión de que no dominamos o no nos interesa el tema del que estamos hablando. Nuestra actitud hacia la información que presentamos influye en la actitud de nuestro público.

Por otro lado, si al hablar variamos el volumen, el ritmo y el tono nuestra presentación será mucho más atractiva y quienes lo escuchen se envolverán en sus palabras.

Para más ver Técnicas De La Oratoria: La Voz

Como modular la voz.

Gradúe el volumen

Una manera de variar el semblante de la voz consiste en variar el volumen. El volumen debe ir de acuerdo a la información. Eleve la voz para destacar puntos principales y motivar a sus oyentes. Baje la voz para generar expectación o expresar miedo o preocupación. El volumen reducido también sirve para señalar que lo que se dice tiene una importancia menor en el contexto.

Tenga cuidado de no subir y bajar el volumen de forma monótona, porque al hacer esto cambiaría el significado de su presentación. No eleve la voz con mucha frecuencia, pues su auditorio creerá que los está regañando. También evite hablar siempre en voz baja, pues puede dar una imagen de inseguridad, falta de convicción o desinterés por el tema.

Para más ver Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Cambie de ritmo.

Todos los días cuando hablamos las palabras salen de manera espontánea. Es decir, que cuando algo nos entusiasma, tendemos a hablar más rápido, pero cuando queremos que se recuerde bien lo que decimos, bajamos la velocidad.

Un problema que algunos oradores pocos experimentados tienen es que no varían el ritmo. Esto ocurre porque se preocupan tanto por las palabras que van a utilizar que incluso las escriben una por una. Por eso, aunque quizás no lean el discurso, pero como ya se lo han aprendido de memoria, lo pronuncian a un ritmo constante. Para corregir este defecto, deben aprender a disertar valiéndose de la improvisación.

No cambie bruscamente de ritmo, o asustará a sus oyentes. No sacrifique la buena pronunciación por hablar demasiado rápido.

Para lograr esto pronuncie sus exposiciones a una velocidad moderada. Cuando quiera transmitir entusiasmo, hable más deprisa, como lo hace en el día a día y hable más despacio si va a mencionar un punto importante.

Varíe el tono.

Imagínese a una persona tocando durante una hora una sola nota con un instrumento musical de la siguiente manera primero fuerte, después suave; ahora rápido, luego despacio… Aunque el volumen y el ritmo cambien, si el tono es siempre el mismo, la “música” no resulta agradable.  Este ejemplo nos sirve para ilustrar que, si al hablar no variamos el tono, nuestra voz no será muy agradable.

Los cambios de tono cumplen diversas funciones, como dar énfasis (con una elevación ligera del tono, así como del volumen), indicar tamaño o distancia, o señalar que la oración es interrogativa.

Use un tono de voz más agudo para expresar alegría o para hablar de tamaños o distancias. Utilice un tono de voz más grave para expresar tristeza o preocupación. No se limite a pronunciar palabras vacías. 

resumen

  • Varíe el volumen. Eleve la voz para destacar puntos principales. Baje la voz para generar expectación o expresar miedo o preocupación. 

  • Varíe el ritmo. Hable más rápido para transmitir entusiasmo. Hable más despacio si va a mencionar un punto importante. 
  • Varíe el tono. Use un tono de voz más agudo para expresar alegría o para hablar de tamaños o distancias. Utilice un tono de voz más grave para expresar tristeza o preocupación. 
  • Sea natural. La modulación debe ser natural sino la voz suena artificial y en vez de infundir fuerza y color a la presentación, hace que el auditorio se sienta incómodo.

La modulación es la sal del discurso, por así decirlo. Empleada en la forma y la medida adecuadas, potencia considerablemente el sabor de la información y la convierte en una delicia para el auditorio.

Técnica de Oratoria: La Modulación

¿Qué es La Modulación?

La modulación implica variar el volumen, ritmo y tono de la voz. Si usamos bien las técnicas de modulación de la voz al hablar en público y al conversar en general, lograremos dar vida a nuestras palabras, despertar sentimientos y mover a actuar a quienes nos escuchan.

La modulación revela lo que sentimos de lo que estamos diciendo. Si al hablar no modulamos la voz, podemos dar la impresión de que no dominamos o no nos interesa el tema del que estamos hablando. Nuestra actitud hacia la información que presentamos influye en la actitud de nuestro público.

Por otro lado, si al hablar variamos el volumen, el ritmo y el tono nuestra presentación será mucho más atractiva y quienes lo escuchen se envolverán en sus palabras.

Para más ver Técnicas De La Oratoria: La Voz

Como modular la voz.

Gradúe el volumen

Una manera de variar el semblante de la voz consiste en variar el volumen. El volumen debe ir de acuerdo a la información. Eleve la voz para destacar puntos principales y motivar a sus oyentes. Baje la voz para generar expectación o expresar miedo o preocupación. El volumen reducido también sirve para señalar que lo que se dice tiene una importancia menor en el contexto.

Tenga cuidado de no subir y bajar el volumen de forma monótona, porque al hacer esto cambiaría el significado de su presentación. No eleve la voz con mucha frecuencia, pues su auditorio creerá que los está regañando. También evite hablar siempre en voz baja, pues puede dar una imagen de inseguridad, falta de convicción o desinterés por el tema.

Para más ver Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Cambie de ritmo.

Todos los días cuando hablamos las palabras salen de manera espontánea. Es decir, que cuando algo nos entusiasma, tendemos a hablar más rápido, pero cuando queremos que se recuerde bien lo que decimos, bajamos la velocidad.

Un problema que algunos oradores pocos experimentados tienen es que no varían el ritmo. Esto ocurre porque se preocupan tanto por las palabras que van a utilizar que incluso las escriben una por una. Por eso, aunque quizás no lean el discurso, pero como ya se lo han aprendido de memoria, lo pronuncian a un ritmo constante. Para corregir este defecto, deben aprender a disertar valiéndose de la improvisación.

No cambie bruscamente de ritmo, o asustará a sus oyentes. No sacrifique la buena pronunciación por hablar demasiado rápido.

Para lograr esto pronuncie sus exposiciones a una velocidad moderada. Cuando quiera transmitir entusiasmo, hable más deprisa, como lo hace en el día a día y hable más despacio si va a mencionar un punto importante.

Varíe el tono.

Imagínese a una persona tocando durante una hora una sola nota con un instrumento musical de la siguiente manera primero fuerte, después suave; ahora rápido, luego despacio… Aunque el volumen y el ritmo cambien, si el tono es siempre el mismo, la “música” no resulta agradable.  Este ejemplo nos sirve para ilustrar que, si al hablar no variamos el tono, nuestra voz no será muy agradable.

Los cambios de tono cumplen diversas funciones, como dar énfasis (con una elevación ligera del tono, así como del volumen), indicar tamaño o distancia, o señalar que la oración es interrogativa.

Use un tono de voz más agudo para expresar alegría o para hablar de tamaños o distancias. Utilice un tono de voz más grave para expresar tristeza o preocupación. No se limite a pronunciar palabras vacías.

resumen

  • Varíe el volumen. Eleve la voz para destacar puntos principales. Baje la voz para generar expectación o expresar miedo o preocupación. 

  • Varíe el ritmo. Hable más rápido para transmitir entusiasmo. Hable más despacio si va a mencionar un punto importante. 
  • Varíe el tono. Use un tono de voz más agudo para expresar alegría o para hablar de tamaños o distancias. Utilice un tono de voz más grave para expresar tristeza o preocupación. 
  • Sea natural. La modulación debe ser natural sino la voz suena artificial y en vez de infundir fuerza y color a la presentación, hace que el auditorio se sienta incómodo.

La modulación es la sal del discurso, por así decirlo. Empleada en la forma y la medida adecuadas, potencia considerablemente el sabor de la información y la convierte en una delicia para el auditorio.

Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Importancia del Volumen al Hablar en Público.

La importancia que tiene el volumen de la voz, la modulación y la dicción durante una exposición es enorme, si no se le escucha fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede molestar e incomodar y el auditorio perderse de los excelentes pensamientos que ha preparado

A veces el que habla desde la plataforma tiende hablar sin la fuerza necesaria como para ser oído y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Incluso en nuestra vida diaria, también, nos encontramos con personas que no pueden oír bien y tenemos que competir con ciertos ruidos, sea desde dentro de algún lugar o a la Intemperie. Esto quiere decir que tenemos que dar consideración cuidadosa al timbre apropiado.

Para saber más de como modular la voz mire: Técnica de Oratoria: La Modulación.

 RAZONES PARA SUBIR EL VOLUMEN

  • Mantener atento a un grupo grande.
  • Contrarrestar las distracciones.
  • Captar la atención de los oyentes cuando se dice algo muy importante. 
  • Incitar a la acción.
  • Atraer la atención de una persona o un grupo.

Ser oído con comodidad.

La primera cosa que se debe considerar al determinar cuánto usar se analiza mejor usando la pregunta:

¿Se ejerció la potencia de voz necesaria? Es decir, ¿se le oyó en la última fila sin que ahogara a los de la primera? esa pudiera ser consideración suficiente para el orador que está empezando, pero los que son más adelantados que éstos deben esforzarse por dominar los siguientes aspectos de este asunto también.

Volumen ajustado a las circunstancias.

El orador debe estar alerta a las condiciones variantes en medio de las cuales habla. Esto amplía sus facultades de discernimiento, lo hace más flexible y le permite llegar a su auditorio y retenerlo con mayor facilidad.

Las condiciones varían dependiendo del lugar donde se diserte y la cantidad de personas que forman el auditorio. Para dominar las circunstancias usted tiene que dominar el volumen. Al presentar un discurso ante un gran auditorio obviamente exige más volumen que el que utiliza en la sala de su casa con su familia.

Pero hasta estas condiciones no son constantes. De repente llegan Ruidos dentro y fuera del salón como el paso de un automóvil, un tren cercano, ruidos fuertes de animales, el llorar de niños, alguien que llega tarde etc. Todas estas cosas exigen un ajuste en su potencia de voz. El no reconocer estos ruidos y compensar por ellos con el volumen hará que algo, quizás un punto vital, se pierda.

En muchas presentaciones quizás tenga un equipo amplificador o micrófono para la voz. Pero si no se ejerce cuidado en su uso, y el volumen fluctúa extremadamente de fuerte a débil, entonces quizás sea necesario prestar consideración a estas circunstancias.

A veces a un orador se le hace difícil dominar este asunto sencillamente debido a su calidad de voz. Si éste es su problema y su voz sencillamente no se proyecta con amplitud, Quizás pueda hacer ciertos ejercicios o un programa de entrenamiento que le ayude a desarrollar y fortalecer la voz. No obstante, la calidad de la voz en sí misma es un asunto separado de la oratoria y por eso en este artículo no se le dará énfasis, pero pronto haremos uno solo de cómo mejorar la voz.

Para saber más de cómo usar la voz al hablar en público mire: Tecnicas De La Oratoria: La Voz

¿Cómo puede determinar el orador si su volumen es amplio?

Uno de los mejores indicadores de esto es la reacción o respuesta del auditorio. Un orador

experimentado observará cuidadosamente a los que están en las filas de atrás del auditorio durante la  introducción  del discurso y podrá determinar por la expresión y actitud general de éstos si  pueden oír cómodamente o no, y variará la potencia con esto. Una vez que percibe lo que se necesita en cuanto a volumen en el auditorio, no tiene más dificultad.

Otro medio es observar a otros oradores que estén en el mismo programa. ¿Se les oye con facilidad? ¿Cuánto están usando? Ajuste el suyo según esto.

Volumen ajustado al material.

Este aspecto de nuestra consideración del volumen no debe confundirse con la modulación. En la actualidad sencillamente estamos interesados en ajustar el volumen al material particular que se considera. Por ejemplo, si se estuvieran leyendo denunciaciones, es obvio que se regularía de manera diferente a cuando el orador estuviera leyendo acerca de amor entre parejas.

Al decidir cuánto volumen usar, analice su material y su propósito cuidadosamente. Si quiere cambiar la manera de pensar de su auditorio, no lo aleje por demasiado volumen. No obstante, si desea estimularlo a actividad llena de vigor, quizás el volumen pudiera ser más fuerte. Si el material pide fuerza, no lo debilite hablando en tono demasiado suave o bajo.

No olvide su objetivo.

Si quiere mover al auditorio a la acción, tal vez tenga que subir un poco la voz, pero si quiere que cambie su forma de pensar, no lo espante con una voz muy fuerte. Cuando se desea que razonen, es mejor hablar con voz más suave.

EL ORADOR que no habla con suficiente volumen se arriesga a que parte del auditorio empiece a cabecear así que, para poder mejorar el volumen adecuado, tenga en cuenta:

1) El tamaño y las características del auditorio.

2) Los ruidos que distraen la atención.

3) El tema que está tratando.

4) Su objetivo.

La buena preparación, la experiencia que se obtiene de la participación constante en discursos le ayudarán a hablar con el volumen conveniente. Sea que esté pronunciando un discurso desde la plataforma o cuando esté hablando con alguien, esfuércese por pensar en los beneficios que recibirán sus oyentes si escuchan bien lo que usted les dice.

Importancia del Volumen al Hablar en Público.

La importancia que tiene el volumen de la voz, la modulación y la dicción durante una exposición es enorme, si no se le escucha fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede molestar e incomodar y el auditorio perderse de los excelentes pensamientos que ha preparado

A veces el que habla desde la plataforma tiende hablar sin la fuerza necesaria como para ser oído y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Incluso en nuestra vida diaria, también, nos encontramos con personas que no pueden oír bien y tenemos que competir con ciertos ruidos, sea desde dentro de algún lugar o a la Intemperie. Esto quiere decir que tenemos que dar consideración cuidadosa al timbre apropiado.

Para saber más de como modular la voz mire: Técnica de Oratoria: La Modulación.

RAZONES PARA SUBIR EL VOLUMEN

Mantener atento a un grupo grande.

Contrarrestar las distracciones.

Captar la atención de los oyentes cuando se dice algo muy importante.

Incitar a la acción.

Atraer la atención de una persona o un grupo.

Ser oído con comodidad.

La primera cosa que se debe considerar al determinar cuánto usar se analiza mejor usando la pregunta:

¿Se ejerció la potencia de voz necesaria? Es decir, ¿se le oyó en la última fila sin que ahogara a los de la primera? esa pudiera ser consideración suficiente para el orador que está empezando, pero los que son más adelantados que éstos deben esforzarse por dominar los siguientes aspectos de este asunto también.

Volumen ajustado a las circunstancias.

El orador debe estar alerta a las condiciones variantes en medio de las cuales habla. Esto amplía sus facultades de discernimiento, lo hace más flexible y le permite llegar a su auditorio y retenerlo con mayor facilidad.

Las condiciones varían dependiendo del lugar donde se diserte y la cantidad de personas que forman el auditorio. Para dominar las circunstancias usted tiene que dominar el volumen. Al presentar un discurso ante un gran auditorio obviamente exige más volumen que el que utiliza en la sala de su casa con su familia.

Pero hasta estas condiciones no son constantes. De repente llegan Ruidos dentro y fuera del salón como el paso de un automóvil, un tren cercano, ruidos fuertes de animales, el llorar de niños, alguien que llega tarde etc. Todas estas cosas exigen un ajuste en su potencia de voz. El no reconocer estos ruidos y compensar por ellos con el volumen hará que algo, quizás un punto vital, se pierda.

En muchas presentaciones quizás tenga un equipo amplificador o micrófono para la voz. Pero si no se ejerce cuidado en su uso, y el volumen fluctúa extremadamente de fuerte a débil, entonces quizás sea necesario prestar consideración a estas circunstancias.

A veces a un orador se le hace difícil dominar este asunto sencillamente debido a su calidad de voz. Si éste es su problema y su voz sencillamente no se proyecta con amplitud, Quizás pueda hacer ciertos ejercicios o un programa de entrenamiento que le ayude a desarrollar y fortalecer la voz. No obstante, la calidad de la voz en sí misma es un asunto separado de la oratoria y por eso en este artículo no se le dará énfasis, pero pronto haremos uno solo de cómo mejorar la voz.

Para saber más de cómo usar la voz al hablar en público mire: Tecnicas De La Oratoria: La Voz

¿Cómo puede determinar el orador si su volumen es amplio?

Uno de los mejores indicadores de esto es la reacción o respuesta del auditorio. Un orador

experimentado observará cuidadosamente a los que están en las filas de atrás del auditorio durante la  introducción  del discurso y podrá determinar por la expresión y actitud general de éstos si  pueden oír cómodamente o no, y variará la potencia con esto. Una vez que percibe lo que se necesita en cuanto a volumen en el auditorio, no tiene más dificultad.

Otro medio es observar a otros oradores que estén en el mismo programa. ¿Se les oye con facilidad? ¿Cuánto están usando? Ajuste el suyo según esto.

Volumen ajustado al material.

Este aspecto de nuestra consideración del volumen no debe confundirse con la modulación. En la actualidad sencillamente estamos interesados en ajustar el volumen al material particular que se considera. Por ejemplo, si se estuvieran leyendo denunciaciones, es obvio que se regularía de manera diferente a cuando el orador estuviera leyendo acerca de amor entre parejas.

Al decidir cuánto volumen usar, analice su material y su propósito cuidadosamente. Si quiere cambiar la manera de pensar de su auditorio, no lo aleje por demasiado volumen. No obstante, si desea estimularlo a actividad llena de vigor, quizás el volumen pudiera ser más fuerte. Si el material pide fuerza, no lo debilite hablando en tono demasiado suave o bajo.

No olvide su objetivo.

Si quiere mover al auditorio a la acción, tal vez tenga que subir un poco la voz, pero si quiere que cambie su forma de pensar, no lo espante con una voz muy fuerte. Cuando se desea que razonen, es mejor hablar con voz más suave.

EL ORADOR que no habla con suficiente volumen se arriesga a que parte del auditorio empiece a cabecear así que, para poder mejorar el volumen adecuado, tenga en cuenta:

1) El tamaño y las características del auditorio.

2) Los ruidos que distraen la atención.

3) El tema que está tratando.

4) Su objetivo.

La buena preparación, la experiencia que se obtiene de la participación constante en discursos le ayudarán a hablar con el volumen conveniente. Sea que esté pronunciando un discurso desde la plataforma o cuando esté hablando con alguien, esfuércese por pensar en los beneficios que recibirán sus oyentes si escuchan bien lo que usted les dice.

5 Técnicas de Oratoria Claves del Lenguaje Corporal

5 Técnicas de Oratoria Claves del Lenguaje Corporal

5 Técnicas de Oratoria Claves del Lenguaje Corporal

De todas las habilidades de comunicación disponibles para usted como orador público, ¿Qué tan importante es el lenguaje corporal? 

La respuesta: Tan importante que con el puede dar vida a su discurso o por el contrario matarlo. De las entrevistas de trabajo a las apariciones de alto riesgo, el público lo juzga de acuerdo a lo que usted les muestra. Para construir su credibilidad, presencia e influencia, le hemos preparado estos consejos.

Técnicas para mejorar el lenguaje corporal 

Considere que el visual más importante que puede mostrar a una audiencia es usted mismo. Agregue el hecho de que su voz se produce físicamente. ¿El resultado? La forma en que usted mira y suena son enormemente importantes en cuanto a si tiene éxito como orador. Y eso incluye las respuestas físicas de su audiencia a usted, que son en gran parte subconscientes.

El lenguaje corporal es un elemento clave de oratoria y de prácticamente todo momento de la vida Los gestos, las miradas y los silencios son elementos de la comunicación que a veces pueden llegar a transmitir más que las palabras.

A continuación, se presentan 5 técnicas para mejorarlo.  

Lo más importante de la comunicación es escuchar lo que no se dice  

Peter Drucker

 1- Ademanes y gestos.

Cuando se trata de usar el lenguaje corporal, usted debe preguntarse: «¿Cómo puedo usar los ademanes y los gestos para ser eficaz en mi presentación?» Una fórmula fácil de recordar, que le ayudará a evitar la audiencia soñolienta.

  • Sonría: Una sonrisa cálida confirma nuestra seguridad y establece una conexión con el público, pero un semblante inexpresivo puede suscitar dudas en quienes nos escuchan respecto a nuestra seguridad y sinceridad. 
  • Naturalidad: Los ademanes y gestos más efectivos son los que surgen con naturalidad. Fíjese en cómo gesticulan otras personas, pero no las imite hasta el menor detalle. 
  • Siéntalo: Familiarícese bien con el contenido de su exposición. Siéntalo, visualícelo, y entonces utilice la voz, las manos y el rostro para expresarlo.

Lea el articulo anterior Uso de Ademanes y Gestos en la Oratoria.  

2. Uso del espacio.

Cuando hablas en público, una cierta cantidad de espacio en el escenario es tuyo por derecho. Usted debe reclamarlo! Los líderes saben cómo proyectar el poder por la forma en que se mantienen y se mueven; Y por supuesto, cuando hablas en público, eres un líder.

Aprenda cómo ocupar el espacio de una manera que proclame que usted está cómodo. Nada demuestra confianza y seguridad como un  orador que está a gusto en su propia piel delante de una audiencia.

Cuando hablas, el escenario es tu mundo. Muestre a sus oyentes que pueden confiar en lo que usted les está diciendo ordenando el espacio alrededor de usted. No exageres, pero no minimices el área por la cual te mueves. 

3. Tratar objetos y tecnología.

Los actores de escena saben que los buenos actores usan los apoyos, y los malos actores son usados por sus accesorios. Esto no es sólo un ingenio. Los artistas inexpertos son definidos por una característica – un sostenedor del cigarrillo, una copa de vino, incluso una espada o un arma de fuego. Profesionales sólidos, por otro lado, entienden que el apoyo existe para ayudarles a definir su carácter para la audiencia.

Cuando trata con objetos en una presentación, desde un control remoto, un folleto a la pantalla de diapositivas en sí, encuentre una manera de ayudar a ese objeto a ampliar su mensaje y su impacto. El objeto está ahí por una razón. ¿Cómo puede ayudarle a transmitir su mensaje?

 4. La expresividad facial.

Podríamos llamar a esto el pariente olvidado en la familia. Sin embargo, el rostro humano es vital para la comunicación, desde reconocer a otra persona hasta comprender las pistas sutiles que subyacen al motivo. Los miembros de la audiencia dependen de sus expresiones faciales para aumentar el significado. 

Si no tiene una cara expresiva, trabaje con un espejo para crear un vínculo entre lo que está tratando de expresar verbalmente y cómo sus expresiones faciales hacen que su significado sea claro. Como parte de su práctica, dé su charla entera sin emitir un sonido aunque usted forme todas las palabras, deje que su cara haga toda la comunicación.

 5. La Voz.

Como menciono anteriormente, su voz es física, por lo que obviamente es un componente del lenguaje corporal eficaz. De hecho, aparte de tu cerebro, tu voz es el instrumento de comunicación más flexible que posees.

Así que usted debe aprender a usar su voz para influir en los demás. No me refiero sólo en términos de mejora de la voz y el habla. También me refiero a las muchas formas en que la expresividad vocal le ayuda a indicar el significado y la intención.

Escuchar a oradores buenos y malos, y escuchar un poco más. Tome un curso de voz y dicción. O trabajar con un entrenador de habla, de preferencia uno que se formó como actor. » Encuentre Su Voz Verdadera”. Literalmente y figurativamente, puede hacer una diferencia radical en si su mensaje verdadero es oído.

Lea mis artículos anteriores 

Técnica De Oratoria: La Modulación 
Técnicas De La Oratoria: La Voz

Lenguaje corporal y Poses de Poder

 

Finalmente, ha surgido una nueva e interesante investigación sobre el uso del lenguaje corporal para fortalecer su poder como orador. Tiene que ver con la investigación de la psicóloga social Amy Cuddy sobre «poses de poder». Cuddy habló de sus hallazgos en Su Charla TED, «De acuerdo con la investigación de Cuddy, asumiendo una pose poderosa antes de participar en una situación de alto estrés exigiendo un máximo rendimiento aumenta el nivel de testosterona (la hormona de dominancia) y disminuye el cortisol (una hormona del estrés). En otras palabras, asuma una posición de poder y se sentirá más capaz de controlar la situación y experimentar menos estrés. 

Añada este enfoque a las 5 técnicas clave del lenguaje corporal que analizo más arriba, y estará bien armado en términos lenguaje corporal. Usted literalmente se destacará de la multitud en todas las formas correctas.

5 Técnicas de Oratoria Claves del Lenguaje Corporal

 De todas las habilidades de comunicación disponibles para usted como orador público, ¿Qué tan importante es el lenguaje corporal? 

La respuesta: Tan importante que con el puede dar vida a su discurso o por el contrario matarlo. 

De las entrevistas de trabajo a las apariciones de alto riesgo, el público lo juzga de acuerdo a lo que usted les muestra. Para construir su credibilidad, presencia e influencia, le hemos preparado estos consejos.

 

Técnicas para mejorar el lenguaje corporal 

 

Considere que el visual más importante que puede mostrar a una audiencia es usted mismo. Agregue el hecho de que su voz se produce físicamente. ¿El resultado? La forma en que usted mira y suena son enormemente importantes en cuanto a si tiene éxito como orador. Y eso incluye las respuestas físicas de su audiencia a usted, que son en gran parte subconscientes.

El lenguaje corporal es un elemento clave de oratoria y de prácticamente todo momento de la vida Los gestos, las miradas y los silencios son elementos de la comunicación que a veces pueden llegar a transmitir más que las palabras.

 

A continuación, se presentan 5 técnicas para mejorarlo.  

Lo más importante de la comunicación es escuchar lo que no se dice

Peter Drucker

  1- Ademanes y gestos.

Cuando se trata de usar el lenguaje corporal, usted debe preguntarse: «¿Cómo puedo usar los ademanes y los gestos para ser eficaz en mi presentación?» Una fórmula fácil de recordar, que le ayudará a evitar la audiencia soñolienta. 

  • Sonría: Una sonrisa cálida confirma nuestra seguridad y establece una conexión con el público, pero un semblante inexpresivo puede suscitar dudas en quienes nos escuchan respecto a nuestra seguridad y sinceridad.  
  • Naturalidad: Los ademanes y gestos más efectivos son los que surgen con naturalidad. Fíjese en cómo gesticulan otras personas, pero no las imite hasta el menor detalle.    
  • Siéntalo: Familiarícese bien con el contenido de su exposición. Siéntalo, visualícelo, y entonces utilice la voz, las manos y el rostro para expresarlo. 

 

Lea el articulo anterior Uso de Ademanes y Gestos en la Oratoria. 

  

2. Uso del espacio.

 

Cuando hablas en público, una cierta cantidad de espacio en el escenario es tuyo por derecho. Usted debe reclamarlo! Los líderes saben cómo proyectar el poder por la forma en que se mantienen y se mueven; Y por supuesto, cuando hablas en público, eres un líder.

Aprenda cómo ocupar el espacio de una manera que proclame que usted está cómodo. Nada demuestra confianza y seguridad como un  orador que está a gusto en su propia piel delante de una audiencia.

Cuando hablas, el escenario es tu mundo. Muestre a sus oyentes que pueden confiar en lo que usted les está diciendo ordenando el espacio alrededor de usted. No exageres, pero no minimices el área por la cual te mueves. 

3. Tratar objetos y tecnología.

 

Los actores de escena saben que los buenos actores usan los apoyos, y los malos actores son usados por sus accesorios. Esto no es sólo un ingenio. Los artistas inexpertos son definidos por una característica – un sostenedor del cigarrillo, una copa de vino, incluso una espada o un arma de fuego. Profesionales sólidos, por otro lado, entienden que el apoyo existe para ayudarles a definir su carácter para la audiencia.

Cuando trata con objetos en una presentación, desde un control remoto, un folleto a la pantalla de diapositivas en sí, encuentre una manera de ayudar a ese objeto a ampliar su mensaje y su impacto. El objeto está ahí por una razón. ¿Cómo puede ayudarle a transmitir su mensaje?

 4. La expresividad facial.

Podríamos llamar a esto el pariente olvidado en la familia. Sin embargo, el rostro humano es vital para la comunicación, desde reconocer a otra persona hasta comprender las pistas sutiles que subyacen al motivo. Los miembros de la audiencia dependen de sus expresiones faciales para aumentar el significado. 

Si no tiene una cara expresiva, trabaje con un espejo para crear un vínculo entre lo que está tratando de expresar verbalmente y cómo sus expresiones faciales hacen que su significado sea claro. Como parte de su práctica, dé su charla entera sin emitir un sonido aunque usted forme todas las palabras, deje que su cara haga toda la comunicación.

 5. Voz.

Como menciono anteriormente, su voz es física, por lo que obviamente es un componente del lenguaje corporal eficaz. De hecho, aparte de tu cerebro, tu voz es el instrumento de comunicación más flexible que posees.

Así que usted debe aprender a usar su voz para influir en los demás. No me refiero sólo en términos de mejora de la voz y el habla. También me refiero a las muchas formas en que la expresividad vocal le ayuda a indicar el significado y la intención.

Escuchar a oradores buenos y malos, y escuchar un poco más. Tome un curso de voz y dicción. O trabajar con un entrenador de habla, de preferencia uno que se formó como actor. » Encuentre Su Voz Verdadera”. Literalmente y figurativamente, puede hacer una diferencia radical en si su mensaje verdadero es oído.

 

Lea mis articulos anteriores 

Técnica De Oratoria: La Modulación 
Técnicas De La Oratoria: La Voz

Lenguaje corporal y Poses de Poder

 

Finalmente, ha surgido una nueva e interesante investigación sobre el uso del lenguaje corporal para fortalecer su poder como orador. Tiene que ver con la investigación de la psicóloga social Amy Cuddy sobre «poses de poder». Cuddy habló de sus hallazgos en Su Charla TED, «De acuerdo con la investigación de Cuddy, asumiendo una pose poderosa antes de participar en una situación de alto estrés exigiendo un máximo rendimiento aumenta el nivel de testosterona (la hormona de dominancia) y disminuye el cortisol (una hormona del estrés). En otras palabras, asuma una posición de poder y se sentirá más capaz de controlar la situación y experimentar menos estrés. 

Obtenga más información en mi blog sobre el uso de tecnicas de oratoria para lograr una precencia increible al hablar en publico.

 

Añada este enfoque a las 5 técnicas clave del lenguaje corporal que analizo más arriba, y estará bien armado en términos lenguaje corporal. Usted literalmente se destacará de la multitud en todas las formas correctas.

 

Cómo Superar un Ataque de Pánico Público

Cómo Superar un Ataque de Pánico Público

 

Saber cómo superar un ataque de pánico es una habilidad MUY importante al hablar en público.

¿Padece ataques de pánico en público? Aquí hay 5 maneras de gran alcance para poner en práctica en el momento y ser un presentador exitoso.

Si usted sufre de ataques de pánico debido a hablar en público, usted sabe lo devastador que tales ataques pueden ser. A pesar de los mejores esfuerzos en la reestructuración cognitiva, usted no puede pensar en una salida de tal situación.

Tal vez la comprensión de que realmente sabes estas cosas no ayuda. Cuando su valor parece estar disolviéndose como el azúcar en el té, el conocimiento del tema solo e incluso una preparación adecuada no es suficiente para sacarte del agua caliente.

No se sorprenderá al saber que los intérpretes de teatro saben las mejores técnicas del mundo para superar el miedo escénico. ¿Por qué no utilizar estos enfoques basados ​​en el teatro para hacer frente a su propio miedo y ataques de pánico? Conviértase   en un orador excelente. Lea nuestro otro artículo  de trucos esenciales para los presentadores nerviosos, «Cómo calmar sus nervios antes de hablar.»

Saber cómo superar un ataque de pánico implica corregir su pensamiento.

 

 

Usted contribuye a su propia ansiedad de hablar en público.

¿El escenario siguiente resuena con usted?

¡Hoy es el día de su gran presentación! Y así como lo has sabido durante meses, pasaría, estás muy nervioso.

Al entrar en el vestíbulo, los síntomas físicos familiares comienzan: Su corazón se siente como un colibrí, y usted está respirando tan profundamente como un ratón. Estás caminando sobre las piernas que se han convertido a goma.

Ahora que estás aquí, son tus manos: puedes verlas temblar al recoger el click de PowerPoint. Oh, y sí, todo el mundo está notando eso, seguro.

UH oh. Usted acaba de hacer sus comentarios de apertura y SU VOZ SUENA TEMBLOROSA. Sabes que todo el mundo también lo oye. No puedes dejar de pensar que todo el mundo en el edificio ahora sabe que estás aterrorizado de hablar en público.

Y ahora surge un nuevo pensamiento que induce al pánico: vas a olvidarlo todo. Todos esos maravillosos puntos de conversación que has estado preparando. . . ¡Su mente se está quedando en blanco de repente!

Tienes que salir de aquí! Pero usted no puede hacer eso porque el CEO está sentado allí

mismo en la primera fila esta presentación es muy importante. Estás atrapado.

No hay manera de salir.

Ahora estás en la

olla a presión.

«Siente la presión!»

Y a través de toda esta miseria, se supone que debe permanecer equilibrado y profesional:

 

 

 

¿Qué vas a hacer? ¿Qué puedes hacer?

 

Si te encuentras en esta mala suerte, o algo así, hay ayuda disponible. Pruebe mis 5 técnicas para lidiar con un ataque de pánico al  hablar en público que se describen a continuación.

Estos son arreglos rápidos que pueden ser notablemente eficaces en los últimos momentos antes de hablar cuando más lo necesitan. ¡Guarde esta lista y consérvela con usted si usted se encuentra añorando desaparecer justo antes de que tenga que hablar!

Pero antes de que usted haga cualquier cosa, comience a respirar más lentamente y profundamente.

  

Ahora, proceda con estos 5 pasos:

 

 

1-    Calmar la respiración

 

Un ataque de pánico suelen ir acompañado de hiperventilación. A fin de relajar la respiración, pruebe este ejercicio antes de subir al escenario:

  • Siéntate en un lugar cómodo.
  • Relaja todo el cuerpo los brazos, las piernas, el tronco y la cabeza.
  • Una vez hecho esto, coloca una mano sobre la boca del estómago y toma aire lentamente (por 3 segundos).
  • Se consciente de cómo tus pulmones se llenan de aire. La concentración es muy importante para ello. Siente que el vientre se hincha.
  • Mantén el aire dentro de tus pulmones contando hasta tres.
  • Expira el aire en forma lenta por la boca. Tardarás alrededor de 4 segundos, hasta que sientas que has vaciado tus pulmones, y tu vientre se ha deshinchado.
  • Repite está técnica en tres oportunidades.

 

2-    Calmar el pensamiento.

 

‘¿Y si me desplomo?’ ‘¿Y si me olvido de todo?’ ‘¿Y si los demás lo notan?’ Las ideas catastrofistas estimulan el pánico. Dado que estas ideas suelen referirse a desastres futuros o ataques pasados, trate de concentrarse en la situación actual.

 

“Concentrarse en lo inmediato calma instantáneamente”, señala el doctor Alan Goldstein. Hay quien recomienda llevar una goma elástica en la muñeca. Cuando se le ocurran ideas catastrofistas, dése un gomazo y dígase: “¡Alto!”. Interrumpa la ansiedad antes de que pueda degenerar en pánico.

 

3-    Calmar las reacciones

 

Si le sobreviene un ataque de pánico, no luche con él. Es solo una sensación, y las sensaciones no tienen por qué hacerle daño. Imagínese que está junto al mar contemplando las olas, que se forman, alcanzan su altura máxima y se extinguen. El pánico actúa igual. En vez de luchar con la ola, deslícese sobre ella; de seguro pasará.

El pánico es un bravucón. Provóquelo y le atacará; déjelo tranquilo y posiblemente se irá. El doctor R. Reid Wilson explica que las técnicas calmantes “no pretenden ‘combatir’ mejor el pánico ni ‘disiparlo’ en el acto; deben verse como maneras de pasar el tiempo cuando el pánico trata de pelear con uno”.

 

 

4-    Abra la Puerta Emocional:

 

En lugar de huir mentalmente de la situación de habla, aceptarla y abrirse a ella. Cerrarte emocionalmente y bloquear tus emociones es parte de lo que te hizo frágil.

En su lugar, estar plenamente presente en este momento de su vida. Viva y disfrute.

 

 

 

5-    Relajación / Animación Facial:

 

Permita que su cara se vaya completamente floja, desprovista de cualquier animación; sin vida. Ahora permite que tu personalidad fluya hacia tu cara. Debe sentirse relajado y energizado después de su breve «descanso».

Busque cualquier excusa para moverse a otro lugar: una tarea, una persona, el baño, o para comprobar los arreglos en el escenario. El concepto de «cognición encarnada» dice Que el movimiento en sí mismo ayuda a pensar y usted disipa parte de su energía nerviosa.

Recuerde que su mente está buscando una escotilla de escape Pero usted no necesita escapar. Simplemente tiene que estar presente con el fin de conectarse con su audiencia. Y eso es una tarea imposible si usted está ocupado ocultándose  en un armario mental.