¿QUE ES LA ORATORIA?

¿QUE ES LA ORATORIA?

¿QUE ES LA ORATORIA?

¿Qué es la oratoria?

La oratoria es un conjunto de  técnicas y principios que permiten expresarnos con elocuencia, claridad y sin desconfianzas ante un público con el propósito de deleitar, convencer y conmover por medio de la palabra.

La oratoria, pretende convencer a las personas para que actúen de una cierta manera o tomen una decisión por ejemplo es probable que recuerde algunos puntos especialmente interesantes de los discursos que ha oído. Sin embargo, no escuchamos una conferencia con el simple propósito de reunir algunas ideas sobresalientes. Un discurso es como un viaje: en el trayecto puede haber lugares atractivos, pero lo primordial es el destino, el objetivo. Del mismo modo, el orador trata de llevar a sus oyentes a cierta conclusión o inducirlos a actuar de alguna manera.

La oratoria está enmarcada en el ámbito de las ciencias sociales, ella estudia al hombre en su relación con el medio social en el que se desenvuelve. Un medio que no siempre resulta agradable para quienes viven incomunicados con sus semejantes; pero, felizmente, la oratoria nos enseña a expresarnos con propiedad y elegancia, a conocer y a utilizar correctamente nuestro idioma y a transmitir nuestros discursos de manera eficaz. Como toda actividad humana, su dominio exitoso requiere de constante práctica.

Tipos de oratoria

Existe en la actualidad una clasificación de los tipos de oratoria según la finalidad del orador. A continuación, se expresan algunos tipos de oratoria:

  • Oratoria social. También llamada ceremonial, augural o sentimental, son las que se desarrollan en un determinado ámbito donde el ser humano participa de una ceremonia.
  • Oratoria didáctica. Busca transmitir la cultura mediante la palabra hablada, es decir transmite conocimientos. Es una oratoria didáctica o académica que busca enseñar.
  • Oratoria forense. Se usa dentro de la ciencia jurídica y busca exponer con claridad los informes de jueces, abogados y fiscales.
  • Oratoria persuasiva. Cuando los políticos exponen y debaten ideas políticas y utilizada principalmente en época de sufragio.
  • Oratoria sacra o religiosa. Realiza sermones a partir de la palabra de Dios utilizando como base la Biblia u otros libros religiosos.
  • Oratoria dentro de una empresa (llamada “Management Speaking”). Es utilizada por hombres de negocios y empresarios a fin de transmitir objetivos corporativos.

Fuente: https://concepto.de/oratoria/#ixzz6PP44OYXX

¿Por qué es importante la oratoria?

MARÍA recuerda con humor la primera vez que trató de hablar ante un grupo grande de personas. “Al poco de empezar —dice ella—, ¡me desmayé!”

Aunque ese sea un caso extremo, la experiencia de María ilustra la aversión que muchos sienten a hablar en público. ¡Hay quienes dicen que antes prefieren la muerte! Y eso fue precisamente lo que reveló una encuesta en la que se preguntaba: “¿Qué es lo que más teme?”. Tal como se esperaba, “las alturas”, “los problemas económicos”, “volar”, “una enfermedad grave” y “la muerte” fueron las respuestas que encabezaron la lista. Pero por encima de todo —el temor número uno⁠— era ¡“hablar ante un grupo de personas”!

Hasta hombres famosos expresaron en un principio que temían hablar en público. Sin embargo, llegaron a ser magníficos oradores que hablaron ante personajes muy importantes y ante enormes multitudes.

Lo mismo puede sucederle a usted. La oratoria pública es una aptitud latente que todos podemos cultivar.

Quien no sabe exponer en público tiene que limitarse a mantener una posición de observador de los que sí saben hacerlo. Por tanto, la oratoria se ha convertido en una herramienta del éxito laboral. Además, gracias a eso, la persona queda en mejor posición para manejar los demás aspectos de la comunicación, ya sea hablada o escrita.

En resumen, es importante porque es una necesidad. la importancia de la locución y la oratoria es la capacidad que ambas tienen ara transmitir mensajes a más de una persona de manera eficaz y precisa haciendo que el mensaje llegue de manera directa y poder crear interacción entre el emisor y el receptor.

Hoy en día, prácticamente todos los profesionales necesitan dominar la oratoria. No solo los políticos, directivos y profesionales de la comunicación. Incluso a la hora de defender un proyecto o de presentar un producto, es importante ser asertivo y saber llegar a los asistentes.

¿Cómo dominar la oratoria?

Al preparar un discurso es importante preguntar “¿Porque es importante este asunto para los oyentes? ¿Qué pretendo conseguir?”. La finalidad no es solo abarcar el contenido o pronunciar un discurso atractivo, sino beneficiar de algún modo al auditorio.

Si usted sigue las siguientes sugerencias, podrá superar el temor a hablar en público y cautivar a su auditorio:

  • Infunda vida a su voz. Imagínese lo que sería tocar un instrumento musical que solo tuviese una nota. Su voz es su instrumento. Si su forma de expresarse es monótona (“en un solo tono”), cansará a sus oyentes.
  • Vigile su postura. Los hombros caídos transmiten la idea de indiferencia. La rigidez revela ansiedad. Procure alcanzar un equilibrio: relajado y alerta, pero no indiferente o tenso
  • Haga ademanes. No solo para enfatizar lo que dice. Los ademanes relajan los músculos y mejoran la respiración, calmando la voz y los nervios
  • Vista bien. Quien transmite el mensaje es usted, no su ropa. La opinión del auditorio sobre su apariencia es igual de importante (si no más) que la suya propia.
  • Mire al auditorio. Cuando usted lanza una pelota a alguien, mira para ver si la recoge. Al pronunciar un discurso, cada pensamiento que transmite es como si le lanzase una pelota al auditorio. Fíjese bien en el auditorio para asegurarse de que sus ideas están siendo captadas.

“Soy muy tímido.” “Soy muy joven.” “Soy muy viejo.” “Me siento muy cohibido.” Estos son ejemplos de calificativos autoimpuestos que le impiden alcanzar objetivos que en realidad son totalmente alcanzables. ¡OLVIDELOS!

 ¿Qué lograra si lo hace?

Al cultivar las técnicas  de la oratoria y la enseñanza, sus beneficios no se limitaran  solo a  estos campos. Su aprendizaje le permitirá cultivar aptitudes tan inestimables como leer bien a nivel personal, escuchar con atención y recordar lo oído, estudiar, investigar, analizar y organizar, conversar, responder preguntas y redactarlas.

 

¿QUE ES LA ORATORIA?

¿Qué es la oratoria?

La oratoria es un conjunto de  técnicas y principios que permiten expresarnos con elocuencia, claridad y sin desconfianzas ante un público con el propósito de deleitar, convencer y conmover por medio de la palabra.

La oratoria, pretende convencer a las personas para que actúen de una cierta manera o tomen una decisión por ejemplo es probable que recuerde algunos puntos especialmente interesantes de los discursos que ha oído. Sin embargo, no escuchamos una conferencia con el simple propósito de reunir algunas ideas sobresalientes. Un discurso es como un viaje: en el trayecto puede haber lugares atractivos, pero lo primordial es el destino, el objetivo. Del mismo modo, el orador trata de llevar a sus oyentes a cierta conclusión o inducirlos a actuar de alguna manera.

La oratoria está enmarcada en el ámbito de las ciencias sociales, ella estudia al hombre en su relación con el medio social en el que se desenvuelve. Un medio que no siempre resulta agradable para quienes viven incomunicados con sus semejantes; pero, felizmente, la oratoria nos enseña a expresarnos con propiedad y elegancia, a conocer y a utilizar correctamente nuestro idioma y a transmitir nuestros discursos de manera eficaz. Como toda actividad humana, su dominio exitoso requiere de constante práctica.

Tipos de oratoria

Existe en la actualidad una clasificación de los tipos de oratoria según la finalidad del orador. A continuación, se expresan algunos tipos de oratoria:

  • Oratoria social. También llamada ceremonial, augural o sentimental, son las que se desarrollan en un determinado ámbito donde el ser humano participa de una ceremonia.
  • Oratoria didáctica. Busca transmitir la cultura mediante la palabra hablada, es decir transmite conocimientos. Es una oratoria didáctica o académica que busca enseñar.
  • Oratoria forense. Se usa dentro de la ciencia jurídica y busca exponer con claridad los informes de jueces, abogados y fiscales.
  • Oratoria persuasiva. Cuando los políticos exponen y debaten ideas políticas y utilizada principalmente en época de sufragio.
  • Oratoria sacra o religiosa. Realiza sermones a partir de la palabra de Dios utilizando como base la Biblia u otros libros religiosos.
  • Oratoria dentro de una empresa (llamada “Management Speaking”). Es utilizada por hombres de negocios y empresarios a fin de transmitir objetivos corporativos.

Fuente: https://concepto.de/oratoria/#ixzz6PP44OYXX

¿Por qué es importante la oratoria?

MARÍA recuerda con humor la primera vez que trató de hablar ante un grupo grande de personas. “Al poco de empezar —dice ella—, ¡me desmayé!”

Aunque ese sea un caso extremo, la experiencia de María ilustra la aversión que muchos sienten a hablar en público. ¡Hay quienes dicen que antes prefieren la muerte! Y eso fue precisamente lo que reveló una encuesta en la que se preguntaba: “¿Qué es lo que más teme?”. Tal como se esperaba, “las alturas”, “los problemas económicos”, “volar”, “una enfermedad grave” y “la muerte” fueron las respuestas que encabezaron la lista. Pero por encima de todo —el temor número uno⁠— era ¡“hablar ante un grupo de personas”!

Hasta hombres famosos expresaron en un principio que temían hablar en público. Sin embargo, llegaron a ser magníficos oradores que hablaron ante personajes muy importantes y ante enormes multitudes.

Lo mismo puede sucederle a usted. La oratoria pública es una aptitud latente que todos podemos cultivar.

Quien no sabe exponer en público tiene que limitarse a mantener una posición de observador de los que sí saben hacerlo. Por tanto, la oratoria se ha convertido en una herramienta del éxito laboral. Además, gracias a eso, la persona queda en mejor posición para manejar los demás aspectos de la comunicación, ya sea hablada o escrita.

En resumen, es importante porque es una necesidad. la importancia de la locución y la oratoria es la capacidad que ambas tienen ara transmitir mensajes a más de una persona de manera eficaz y precisa haciendo que el mensaje llegue de manera directa y poder crear interacción entre el emisor y el receptor.

Hoy en día, prácticamente todos los profesionales necesitan dominar la oratoria. No solo los políticos, directivos y profesionales de la comunicación. Incluso a la hora de defender un proyecto o de presentar un producto, es importante ser asertivo y saber llegar a los asistentes.

¿Cómo dominar la oratoria?

Al preparar un discurso es importante preguntar “¿Porque es importante este asunto para los oyentes? ¿Qué pretendo conseguir?”. La finalidad no es solo abarcar el contenido o pronunciar un discurso atractivo, sino beneficiar de algún modo al auditorio.

Si usted sigue las siguientes sugerencias, podrá superar el temor a hablar en público y cautivar a su auditorio:

  • Infunda vida a su voz. Imagínese lo que sería tocar un instrumento musical que solo tuviese una nota. Su voz es su instrumento. Si su forma de expresarse es monótona (“en un solo tono”), cansará a sus oyentes.
  • Vigile su postura. Los hombros caídos transmiten la idea de indiferencia. La rigidez revela ansiedad. Procure alcanzar un equilibrio: relajado y alerta, pero no indiferente o tenso
  • Haga ademanes. No solo para enfatizar lo que dice. Los ademanes relajan los músculos y mejoran la respiración, calmando la voz y los nervios
  • Vista bien. Quien transmite el mensaje es usted, no su ropa. La opinión del auditorio sobre su apariencia es igual de importante (si no más) que la suya propia.
  • Mire al auditorio. Cuando usted lanza una pelota a alguien, mira para ver si la recoge. Al pronunciar un discurso, cada pensamiento que transmite es como si le lanzase una pelota al auditorio. Fíjese bien en el auditorio para asegurarse de que sus ideas están siendo captadas.

“Soy muy tímido.” “Soy muy joven.” “Soy muy viejo.” “Me siento muy cohibido.” Estos son ejemplos de calificativos autoimpuestos que le impiden alcanzar objetivos que en realidad son totalmente alcanzables. ¡OLVIDELOS!

¿Qué lograra si lo hace?

Al cultivar las técnicas  de la oratoria y la enseñanza, sus beneficios no se limitaran  solo a  estos campos. Su aprendizaje le permitirá cultivar aptitudes tan inestimables como leer bien a nivel personal, escuchar con atención y recordar lo oído, estudiar, investigar, analizar y organizar, conversar, responder preguntas y redactarlas.

Técnicas de oratoria esenciales para hablar con liderazgo

Técnicas de oratoria esenciales para hablar con liderazgo

Técnicas de oratoria esenciales para hablar con liderazgo

¿Desea lograr influencia e impacto en sus propias presentaciones? Descubra cómo crear credibilidad y confianza, use lenguaje corporal para respaldar su mensaje y desbloquee sus talentos naturales como comunicador y líder.

Para más visite nuestra sección TECNICAS DE ORATORIA

Las 5 técnicas para hablar con liderazgo

En este artículo, analizo 5 técnicas de oratoria esenciales para hablar como líder. También encontrará ejemplos de excelentes oradores que ejemplifican estas técnicas, y enlaces a discursos que dieron que muestran esos enfoques en acción. 

Aunque cada uno de estos oradores es una figura histórica que habló en un escenario nacional, las técnicas son las mismas que puede usar en reuniones, discursos y presentaciones de todo tipo. ¡Lea, disfrute y cambie su propio mundo!

1.    Conozca a su audiencia.

 

 Sojourner Truth Los oradores comunes entregan información. Los líderes combinan información con las necesidades y deseos de otras personas que comparten su visión. La persuasión, la iluminación y la inspiración requieren comprometer no solo a las mentes sino también a los corazones de los oyentes. 

El deseo de liderar es el deseo de servir a los demás.

En ninguna parte esto es más evidente que en el discurso de Sojourner Truth “¿No soy yo una mujer?«, Una charla «ahora reconocida como uno de los discursos más famosos sobre el abolicionismo y los derechos de las mujeres en la historia estadounidense». Hablando en 1851 en Rights Convention en Akron, Ohio, esta ex esclava utiliza el lenguaje más simple imaginable para afirmar su propia dignidad humana, y para agregar su voz a un nuevo clamor por la libertad que resuena con un poder cada vez mayor en todo Estados Unidos.

 Lea el discurso aquí mismo. 

2.    Un mensaje claro, conciso y consistente.

El 19 de noviembre de 1863, en una ceremonia a la vez cívica, militar y espiritual, el famoso orador Edward Everett habló durante dos horas en la dedicación de un cementerio de la Unión durante la Guerra Civil estadounidense. El siguiente orador, el presidente Abraham Lincoln, habló durante dos minutos. Pronunció diez oraciones que consistían en 271 palabras. Y sin embargo, el discurso de Lincoln es el que recordamos: «… que el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo, no perecerá de la tierra». 

Claro, conciso, consistente.

 

3.    Use su voz.

La voz física de un líder no es el volumen y la proyección, o incluso la hermosa resonancia a la que respondemos con mayor fuerza. Mucho más importante es la singularidad y el coraje encarnado en esa voz. 

En Martin Luther King, Jr., escuchamos todos esos atributos junto con otro: el poder y la cadencia de la tradición de la predicación. Por supuesto, desarrolle el poder físico de su voz. Pero preste cuidadosa atención a la honestidad y la confianza que deberían surgir de su propio estilo único. Ese es el camino hacia la credibilidad real, un atributo que ningún líder puede prescindir. Vea un video clip del discurso más famoso de Martin Luther King, «I Have a Dream». 

Aprende otras formas de mejorar tu voz a la hora de hablar en público mirando el artículo Técnicas De La Oratoria: La Voz

 

4.    Use el lenguaje corporal.

¿Alguna vez te preguntaste por qué los discursos de un líder dinámico se queman en nuestra conciencia? Las palabras que escuchamos y nuestra respuesta emocional son ciertamente factores. Pero también lo es lo que vemos. Los líderes no solo suenan poderosos; se ven poderosos también. 

Para mejorar tu oratoria, hablar y verte con liderazgo aprende  Las 5 Técnicas de Oratoria Claves del Lenguaje Corporal. 

Recuerda que los movimientos y gestos importan pero también lo hacen las pausas y el silencio, el tiempo y una conciencia de las señales no verbales que la audiencia está enviando a su manera. Un maestro en el uso de la comunicación no verbal para el liderazgo fue Ronald Reagan. Curiosamente, Reagan no era muy buen  actor. Pero perfeccionó su oficio para el papel de su vida como el presidente estadounidense, una parte que jugó a la perfección. Aquí está en video, en su discurso del «Muro de Berlín» en la Puerta de Brandenburgo en Berlín Occidental el 12 de junio de 1987.

5.   Apunte a la acción. 

 

En el apogeo de la «carrera espacial» de Estados Unidos con la Unión Soviética en mayo de 1961, el presidente John F. Kennedy habló en una sesión conjunta del Congreso. En ese discurso, declaró con valentía: «Creo que esta nación debería comprometerse a alcanzar la meta, antes de que termine esta década, de desembarcar a un hombre en la Luna y devolverlo a salvo a la Tierra». Esa declaración fue ciertamente audaz, teniendo en cuenta qué tan detrás de los soviéticos estaba EEUU en la carrera espacial. 

Sin embargo, logramos ese objetivo el 20 de julio de 1969, el día en que Neil Armstrong caminó en la luna. Como líder, debe seguir el ejemplo de Kennedy al apuntar a la acción de sus oyentes. Es una de las mejores maneras, a veces la única, de medir el éxito de tus discursos y presentaciones. Usar las cinco técnicas anteriores combinará una comprensión de su audiencia, sus habilidades de entrega y un mensaje vital dirigido a llevar a su audiencia a la acción. 

  

Técnicas de oratoria esenciales para hablar con liderazgo

¿Desea lograr influencia e impacto en sus propias presentaciones? Descubra cómo crear credibilidad y confianza, use lenguaje corporal para respaldar su mensaje y desbloquee sus talentos naturales como comunicador y líder.

Para más visite nuestra sección TECNICAS DE ORATORIA

Las 5 técnicas para hablar con liderazgo

En este artículo, analizo 5 técnicas de oratoria esenciales para hablar como líder. También encontrará ejemplos de excelentes oradores que ejemplifican estas técnicas, y enlaces a discursos que dieron que muestran esos enfoques en acción. 

Aunque cada uno de estos oradores es una figura histórica que habló en un escenario nacional, las técnicas son las mismas que puede usar en reuniones, discursos y presentaciones de todo tipo. ¡Lea, disfrute y cambie su propio mundo!

1.    Conozca a su audiencia.

 Sojourner Truth Los oradores comunes entregan información. Los líderes combinan información con las necesidades y deseos de otras personas que comparten su visión. La persuasión, la iluminación y la inspiración requieren comprometer no solo a las mentes sino también a los corazones de los oyentes. 

El deseo de liderar es el deseo de servir a los demás.

En ninguna parte esto es más evidente que en el discurso de Sojourner Truth “¿No soy yo una mujer?«, Una charla «ahora reconocida como uno de los discursos más famosos sobre el abolicionismo y los derechos de las mujeres en la historia estadounidense». Hablando en 1851 en Rights Convention en Akron, Ohio, esta ex esclava utiliza el lenguaje más simple imaginable para afirmar su propia dignidad humana, y para agregar su voz a un nuevo clamor por la libertad que resuena con un poder cada vez mayor en todo Estados Unidos.

 Lea el discurso aquí mismo. 

2.    Un mensaje claro, conciso y consistente.

El 19 de noviembre de 1863, en una ceremonia a la vez cívica, militar y espiritual, el famoso orador Edward Everett habló durante dos horas en la dedicación de un cementerio de la Unión durante la Guerra Civil estadounidense. El siguiente orador, el presidente Abraham Lincoln, habló durante dos minutos. Pronunció diez oraciones que consistían en 271 palabras. Y sin embargo, el discurso de Lincoln es el que recordamos: «… que el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo, no perecerá de la tierra». 

Claro, conciso, consistente.

 

3.    Use su voz.

La voz física de un líder no es el volumen y la proyección, o incluso la hermosa resonancia a la que respondemos con mayor fuerza. Mucho más importante es la singularidad y el coraje encarnado en esa voz. 

En Martin Luther King, Jr., escuchamos todos esos atributos junto con otro: el poder y la cadencia de la tradición de la predicación. Por supuesto, desarrolle el poder físico de su voz. Pero preste cuidadosa atención a la honestidad y la confianza que deberían surgir de su propio estilo único. Ese es el camino hacia la credibilidad real, un atributo que ningún líder puede prescindir. Vea un video clip del discurso más famoso de Martin Luther King, «I Have a Dream». 

Aprende otras formas de mejorar tu voz a la hora de hablar en público mirando el artículo Técnicas De La Oratoria: La Voz

 

4.    Use el lenguaje corporal.

¿Alguna vez te preguntaste por qué los discursos de un líder dinámico se queman en nuestra conciencia? Las palabras que escuchamos y nuestra respuesta emocional son ciertamente factores. Pero también lo es lo que vemos. Los líderes no solo suenan poderosos; se ven poderosos también. 

Para mejorar tu oratoria, hablar y verte con liderazgo aprende  Las 5 Técnicas de Oratoria Claves del Lenguaje Corporal. 

Recuerda que los movimientos y gestos importan pero también lo hacen las pausas y el silencio, el tiempo y una conciencia de las señales no verbales que la audiencia está enviando a su manera. Un maestro en el uso de la comunicación no verbal para el liderazgo fue Ronald Reagan. Curiosamente, Reagan no era muy buen  actor. Pero perfeccionó su oficio para el papel de su vida como el presidente estadounidense, una parte que jugó a la perfección. Aquí está en video, en su discurso del «Muro de Berlín» en la Puerta de Brandenburgo en Berlín Occidental el 12 de junio de 1987.

5.   Apunte a la acción. 

 

En el apogeo de la «carrera espacial» de Estados Unidos con la Unión Soviética en mayo de 1961, el presidente John F. Kennedy habló en una sesión conjunta del Congreso. En ese discurso, declaró con valentía: «Creo que esta nación debería comprometerse a alcanzar la meta, antes de que termine esta década, de desembarcar a un hombre en la Luna y devolverlo a salvo a la Tierra». Esa declaración fue ciertamente audaz, teniendo en cuenta qué tan detrás de los soviéticos estaba EEUU en la carrera espacial. 

Sin embargo, logramos ese objetivo el 20 de julio de 1969, el día en que Neil Armstrong caminó en la luna. Como líder, debe seguir el ejemplo de Kennedy al apuntar a la acción de sus oyentes. Es una de las mejores maneras, a veces la única, de medir el éxito de tus discursos y presentaciones. Usar las cinco técnicas anteriores combinará una comprensión de su audiencia, sus habilidades de entrega y un mensaje vital dirigido a llevar a su audiencia a la acción. 

 

 

 

 

 

5 Técnicas de Oratoria Para Ser un Orador más Interesante

5 Técnicas de Oratoria Para Ser un Orador más Interesante

Aquí hay cinco técnicas de la oratoria que haría bien en recordar al hablar en público.

 

 1. Disfrute:  

Ver a un comediante en acción es ver la pura alegría de actuar ante una multitud. No hay duda. De repente, somos las personas sentadas en el salón, viendo al niño que simplemente no puede resistirse a actuar todas las partes de la historia que nos está diciendo.

 

 

Para que el público disfrute de sus charlas, y piense que usted es un orador interesante tienen que ver que se está divirtiendo, no ofreciendo sombríamente esa presentación seria. Ellos lo verán ante todo en tu rostro. Si el lenguaje corporal no es tu fuerte. . Haga clic aquí para obtener algunos consejos sobre el lenguaje corporal una valiosa técnica de la oratoria eficaz.

  

2. Sea Flexible:  

 

  

Los discursos se vuelven rígidos cuando los concebimos enteramente en términos de contenido, olvidando que nuestro trabajo es reaccionar a lo que el público nos da, y asi parecer mas interesante al igual que comediantes y actores.

   

3. Adaptable:  

 

Los oradores ansiosos tienden a planear cada última oración, para ayudar a prevenir que algo salga mal. La adaptabilidad a medida que responde momento a momento a su audiencia muestra que está realmente en el mando. Y para lograr eso necesita  haber  practicado muy bien su presentación. 

 

4. Sea Creativo: 

 

 Un buen comediante puede tomar la materia prima de una vida a menudo turbulenta y convertirla en audiencias materiales de todaslas razas y clases sociales puedan identificarse.

 

 Sólo ese talento hace que su carrera sea digna de mención.

Usar la creatividad en nuestras propias presentaciones o discursos en persona es esencial para ser un orador interesante. Las audiencias son amortiguadas por las presentaciones de los números que no muestran ninguna chispa de la creatividad.

Al igual que un buen comediante, pregúntese qué eventos en su vida personal o privada pueden ser llevados a sus conversaciones. Probablemente hay mucho más de lo que piensas. Tanto para usted como para sus audiencias, lo personal es universal. Utilícelo para darle un pulso a las presentaciones que a menudo lo necesitan mucho.

 

5. Temerario: 

 

Si usted requiere un paradigma de audacia al hablar en público, tiene uno en Richard Pryor. De dolorosas experiencias personales llegó una marca confesional de comedia que no sacó golpes.

 

 

 

 

 

 

 

 

Podemos no estar en este nivel ni de transgresión ni de valentía; Pero ciertamente podemos incorporar un poco más de temeridad en nuestra presentación ser mas interesante  y perder esos nervios  a hablar en público.

¡Porque no tenemos nada que perder! La naturaleza de una audiencia es responder a lo que un intérprete les da. Exija el nivel de atención y respeto que usted desea, y obtendrá más de lo que usted piensa. Hacer el compromiso de actuar como el tipo de orador que desea ser, no sólo pensar en ello.

 

Comprométase a ganar, y estará mucho más cerca de hacerlo y si utilizas estas  técnicas de oratoria de seguro lo hará.

 

Aquí hay cinco técnicas de la oratoria que haría bien en recordar al hablar en público.

 

1. Disfrute:  

Ver a un comediante en acción es ver la pura alegría de actuar ante una multitud. No hay duda. De repente, somos las personas sentadas en el salón, viendo al niño que simplemente no puede resistirse a actuar todas las partes de la historia que nos está diciendo.

 Para que el público disfrute de sus charlas, y piense que usted es un orador interesante tienen que ver que se está divirtiendo, no ofreciendo sombríamente esa presentación seria. Ellos lo verán ante todo en tu rostro. Si el lenguaje corporal no es tu fuerte. . Haga clic aquí para obtener algunos consejos sobre el lenguaje corporal una valiosa técnica de la oratoria eficaz.

 

2. Sea Flexible:  

 

Los discursos se vuelven rígidos cuando los concebimos enteramente en términos de contenido, olvidando que nuestro trabajo es reaccionar a lo que el público nos da, y asi parecer mas interesante al igual que comediantes y actores.

   

3. Adaptable:  

 

Los oradores ansiosos tienden a planear cada última oración, para ayudar a prevenir que algo salga mal. La adaptabilidad a medida que responde momento a momento a su audiencia muestra que está realmente en el mando. Y para lograr eso necesita  haber  practicado muy bien su presentación. 

 

 

4. Sea Creativo: 

 

Un buen comediante puede tomar la materia prima de una vida a menudo turbulenta y convertirla en audiencias materiales de todas las razas y clases sociales puedan identificarse.

 Sólo ese talento hace que su carrera sea digna de mención.

Usar la creatividad en nuestras propias presentaciones o discursos en persona es esencial para ser un orador interesante. Las audiencias son amortiguadas por las presentaciones de los números que no muestran ninguna chispa de la creatividad.

Al igual que un buen comediante, pregúntese qué eventos en su vida personal o privada pueden ser llevados a sus conversaciones. Probablemente hay mucho más de lo que piensas. Tanto para usted como para sus audiencias, lo personal es universal. Utilícelo para darle un pulso a las presentaciones que a menudo lo necesitan mucho.

 

 

5. Temerario: 

 

Si usted requiere un paradigma de audacia al hablar en público, tiene uno en Richard Pryor. De dolorosas experiencias personales llegó una marca confesional de comedia que no sacó golpes.

Podemos no estar en este nivel ni de transgresión ni de valentía; Pero ciertamente podemos incorporar un poco más de temeridad en nuestra presentación ser mas interesante  y perder esos nervios  a hablar en público.

¡Porque no tenemos nada que perder! La naturaleza de una audiencia es responder a lo que un intérprete les da. Exija el nivel de atención y respeto que usted desea, y obtendrá más de lo que usted piensa. Hacer el compromiso de actuar como el tipo de orador que desea ser, no sólo pensar en ello.

 

Comprométase a ganar, y estará mucho más cerca de hacerlo y si utilizas estas  técnicas de oratoria de seguro lo hará.

 

Deje de Olvidar: 7 Técnicas para Mejorar la Memoria    

Deje de Olvidar: 7 Técnicas para Mejorar la Memoria    

Deje de Olvidar: 7 Técnicas para Mejorar la Memoria    

 ¡USTED tiene una memoria excelente! ¿Le resulta difícil de creer? Piense por un momento en las muchas cosas que recuerda fácilmente: escenas de su infancia, los nombres de amigos y parientes —hasta de personajes de ficción que aparecen en la televisión—sus canciones favoritas, el alfabeto, los números, miles de palabras… ¡Usted ya ha demostrado que tiene capacidad para recordar millones de cosas!

“Pero, ¿por qué me cuesta tanto recordar nombres, por no decir nada de números de teléfono y citas?” Estas inquietudes son bastante comunes en reuniones públicas, sociales y su vida privada. Sin embargo, su memoria es mucho mejor de lo que usted se imagina, y, además, puede mejorarla.

El libro Recuerdo inmediato. , de Jeff Budworth,  recomienda invertir “minutos, no segundos”, en grabar información importante en la memoria. Dígase a sí mismo que tiene el firme propósito de recordar. Al haber prestado una atención especial al asunto, es poco probable que lo olvide.

Pero ¿de qué otras maneras puede usted mejor su memoria? Compruebe estas sietes sugerencias y retenga información valiosísima:

 

1.Tenga clara la información:

  

Un ordenador no puede acceder bien a la información si esta no se ha introducido debidamente. Algo muy parecido sucede con nuestros recuerdos. Tomemos como ejemplo la memorización de nombres. El doctor Bruno Furst dice lo siguiente al respecto en su libro Deje de olvidar: “Si no oímos el nombre con claridad y exactitud, no podemos siquiera hablar de recordar u olvidar. No podemos ni recordar ni olvidar algo que nunca supimos. Por consiguiente, el primer paso que debemos dar es captar el nombre de tal manera que no exista ninguna duda en cuanto a su pronunciación o deletreo”. Si alguien no
pronuncia con claridad su nombre cuando se lo presentan, no dude en pedirle que se lo repita. Si es necesario, pregúntele cómo se deletrea.

 

2.Visualice las cosas:

 

  • Trate de imaginarse dando el discurso, imagínese a sí mismo desarrollándolo. Cuantos más detalles añada a esta imagen mental, más fácilmente la recordará. 
  •  Visualizar la información también puede ayudarle a asociar cosas que aparentemente no guardan ninguna relación entre sí. Suponga, por ejemplo, que tiene que acordarse de comprar leche y dentífrico. Podría imaginarse una vaca cepillándose los dientes. Esa imagen no la olvidaría fácilmente, ni aunque lo intentase. 

3.Dígalo en voz alta:

 

Cuando quiera recordar algo, dígalo en voz alta; El libro Cómo mejorar su memoria, del doctor en filosofía James D. Weinland, dice: “Este problema se puede solucionar expresando con palabras nuestras acciones en el momento preciso en que las realizamos. Quizás se sienta ridículo haciendo esto, pero puede ayudarle a recordar. 

 

4.Cultive interés en el tema:

 

Puede que usted, por naturaleza, no se sienta atraído a cierto tema, pero si piensa en las razones por las que necesita hablar de la información y las consecuencias de no recordarla, le será más fácil aprender. Además, cuanto más aprenda acerca de cualquier tema, más interesante le parecerá. 

 

5.Cuente las cosas que tiene que recordar:

 

  • Si se fija en el número exacto de puntos que ha de hablar, será menos probable que se olvide alguno. 

Si tiene varios puntos ordenados en el bosquejo, trate de clasificarlos en categorías. Si organiza así sus ideas podrá recordarlas mejor.

 

 

6.Utilice la información y repásela:

 

  • Hay cosas que usted siempre recordará: su nombre, el alfabeto o la manera de usar un tenedor o un lápiz. ¿Por qué? Porque este conocimiento lo ha utilizado muchas veces. El uso frecuente fortalece la memoria y ayuda a recordar. Así que repase mentalmente de vez en cuando las cosas que quiere recordar. Cuando le presenten a alguien, procure usar su nombre varias veces. O cuando aprenda alguna información nueva, procure introducirla en bosquejo mental y sus conversaciones diarias. 

Utilice estas  tecnicas de oratoria  para mejorar la memoria no tiene nada que perder y sí mucho que ganar. Los beneficios pueden ser inolvidables.

 

 

Deje de Olvidar: 7 Técnicas para Mejorar la Memoria    

 ¡USTED tiene una memoria excelente! ¿Le resulta difícil de creer? Piense por un momento en las muchas cosas que recuerda fácilmente: escenas de su infancia, los nombres de amigos y parientes —hasta de personajes de ficción que aparecen en la televisión—sus canciones favoritas, el alfabeto, los números, miles de palabras… ¡Usted ya ha demostrado que tiene capacidad para recordar millones de cosas!

“Pero, ¿por qué me cuesta tanto recordar nombres, por no decir nada de números de teléfono y citas?” Estas inquietudes son bastante comunes en reuniones públicas, sociales y su vida privada. Sin embargo, su memoria es mucho mejor de lo que usted se imagina, y, además, puede mejorarla.

El libro Recuerdo inmediato. , de Jeff Budworth, recomienda invertir “minutos, no segundos”, en grabar información importante en la memoria. Dígase a sí mismo que tiene el firme propósito de recordar. Al haber prestado una atención especial al asunto, es poco probable que lo olvide.

Pero ¿de qué otras maneras puede usted mejor su memoria? Compruebe estas sietes sugerencias y retenga información valiosísima:

 

1. Tenga clara la información:

  

Un ordenador no puede acceder bien a la información si esta no se ha introducido debidamente. Algo muy parecido sucede con nuestros recuerdos. Tomemos como ejemplo la memorización de nombres. El doctor Bruno Furst dice lo siguiente al respecto en su libro Deje de olvidar: “Si no oímos el nombre con claridad y exactitud, no podemos siquiera hablar de recordar u olvidar. No podemos ni recordar ni olvidar algo que nunca supimos. Por consiguiente, el primer paso que debemos dar es captar el nombre de tal manera que no exista ninguna duda en cuanto a su pronunciación o deletreo”. Si alguien no
pronuncia con claridad su nombre cuando se lo presentan, no dude en pedirle que se lo repita. Si es necesario, pregúntele cómo se deletrea.

 

2. Visualice las cosas:

 

  • Trate de imaginarse dando el discurso, imagínese a sí mismo desarrollándolo. Cuantos más detalles añada a esta imagen mental, más fácilmente la recordará. 
  •  Visualizar la información también puede ayudarle a asociar cosas que aparentemente no guardan ninguna relación entre sí. Suponga, por ejemplo, que tiene que acordarse de comprar leche y dentífrico. Podría imaginarse una vaca cepillándose los dientes. Esa imagen no la olvidaría fácilmente, ni aunque lo intentase.

 

3. Dígalo en voz alta:

 

Cuando quiera recordar algo, dígalo en voz alta; El libro Cómo mejorar su memoria, del doctor en filosofía James D. Weinland, dice: “Este problema se puede solucionar expresando con palabras nuestras acciones en el momento preciso en que las realizamos. Quizás se sienta ridículo haciendo esto, pero puede ayudarle a recordar.

 

4. Cultive interés en el tema:

  

Puede que usted, por naturaleza, no se sienta atraído a cierto tema, pero si piensa en las razones por las que necesita hablar de la información y las consecuencias de no recordarla, le será más fácil aprender. Además, cuanto más aprenda acerca de cualquier tema, más interesante le parecerá.

 

5. Cuente las cosas que tiene que recordar:

 

  • Si se fija en el número exacto de puntos que ha de hablar, será menos probable que se olvide alguno. 

Si tiene varios puntos ordenados en el bosquejo, trate de clasificarlos en categorías. Si organiza así sus ideas podrá recordarlas mejor.

 

 

6.Utilice la información y repásela:

 

  • Hay cosas que usted siempre recordará: su nombre, el alfabeto o la manera de usar un tenedor o un lápiz. ¿Por qué? Porque este conocimiento lo ha utilizado muchas veces. El uso frecuente fortalece la memoria y ayuda a recordar. Así que repase mentalmente de vez en cuando las cosas que quiere recordar. Cuando le presenten a alguien, procure usar su nombre varias veces. O cuando aprenda alguna información nueva, procure introducirla en bosquejo mental y sus conversaciones diarias.

Utilice estas  tecnicas de oratoria  para mejorar la memoria no tiene nada que perder y sí mucho que ganar. Los beneficios pueden ser inolvidables.

 

 

Cómo superar la dislexia

Cómo superar la dislexia

Cómo superar la dislexia

“¿CUÁL es su teléfono?”, pregunta Julie. La persona que ha llamado responde. Pero las cifras que Julie anota tienen poco que ver con el número que se le ha dado.

‘Mi maestra rompió el dibujo que había hecho —dice Vanessa lamentándose—. Nunca me acordaba de lo que ella decía.’

David, un señor de más de 70 años, batalla por leer palabras sencillas que reconocía sin dificultad hace más de seis decenios.Julie, Vanessa y David padecen un trastorno de aprendizaje que produce frustración: la dislexia. ¿Cuáles son las causas de este problema? ¿Cómo pueden superar los disléxicos la frustración que sienten?

 

¿Qué es la dislexia y ejemplos?

 

Un diccionario define la dislexia como “trastorno de la capacidad de leer”. Aunque suele verse como una alteración en el aprendizaje de la lectura, la dislexia puede englobar mucho más.

Los componentes de la palabra “dislexia” vienen del griego dys, que significa “dificultad”, y lexis, “palabra”. Este trastorno abarca dificultades con las palabras o el lenguaje e incluso con la ordenación de elementos, como los días de la semana y las letras de una palabra. La dislexia, según el doctor H. T. Chasty, del Instituto Británico de la Dislexia, “es una incapacidad para organizar que afecta a la memoria inmediata, la percepción y la coordinación manual”. Se comprende, pues, que la dislexia cause frustración a quienes la sufren.

 

Piense en el caso de David. ¿Por qué este hombre, que anteriormente leía con soltura y avidez, necesitó la ayuda de su esposa para aprender a leer de nuevo? Porque un derrame cerebral le lesionó una zona del cerebro vinculada al uso del lenguaje. Su progreso en la lectura ha sido desesperadamente lento. No obstante, las palabras largas le dan menos problemas que las cortas. A pesar de su dislexia adquirida, la capacidad de conversar y la agudeza mental de David no se han visto afectadas. El cerebro humano es tan complejo que los científicos todavía no entienden a plenitud cómo procesa las señales sonoras y visuales que recibe.

Julie y Vanessa, por otro lado, tienen dislexia del desarrollo, que se manifestó en su niñez. La conclusión general de los investigadores es que a la edad de siete u ocho años manifiestan una inteligencia normal pero presentan problemas infrecuentes en el aprendizaje de la lectura, la escritura y la ortografía, posiblemente sean disléxicos. Los niños con esta anomalía a menudo escriben invertidas las letras que intentan copiar, es decir, que las representan como si estuvieran reflejadas en un espejo. Imagínense la frustración de Julie y Vanessa cuando los maestros las tildaban de tontas, torpes y perezosas.

En Gran Bretaña, 1 de cada 10 personas padece dislexia. La incomprensión ajena de los problemas a los que se enfrentan no hace más que aumentar su frustración.

 

¿Qué ocasiona la dislexia?

 

 No lo sabemos Se han presentado varias ideas para explicar por qué algunos niños de inteligencia normal o superior a la media tienen dificultades para aprender a leer, pero ninguna de estas teorías se ha aceptado en general. Brendan Barrett de la Universidad de Bradford en el Reino Unido dice que puede ser más útil considerar la condición como una dificultad inexplicable con la lectura que no necesariamente refleja la inteligencia de alguien.

Muchos en el campo ahora prefieren el término «deterioro de la lectura» para evitar las afirmaciones no probadas sobre la dislexia.

Otros investigadores indican que el cerebro de los disléxicos manifiesta diferencias anatómicas. Por lo general, la parte posterior del hemisferio izquierdo es ligeramente más grande que la parte correspondiente del hemisferio derecho, pero en el cerebro del disléxico ambos hemisferios presentan el mismo desarrollo. También hay quienes aseguran haber descubierto irregularidades en la disposición de las neuronas de las zonas del cerebro relacionadas con el lenguaje.

 ¿Cuáles son los síntomas de la dislexia?

  

Si responde afirmativamente a 4 o 5 preguntas de uno de los grupos de abajo, es posible que la persona en cuestión tenga algún grado de dislexia.

 

  • ¿Tardó mucho en aprender a hablar?
  • ¿Todavía le cuesta trabajo leer o escribir? ¿Le sorprende a usted su dificultad?
  • ¿Le da la impresión de que en asuntos no relacionados con la lectura y la escritura es despierto e inteligente?
  • ¿Escribe invertidas las letras y las cifras?
  • Al aprender a sumar y restar, ¿tuvo que utilizar durante más tiempo que otros de su edad cubos, los dedos o marcas en el papel? ¿Le cuesta más de lo común recordar las tablas de multiplicar?
  • ¿Se le hace difícil distinguir la derecha de la izquierda?
  • ¿Es anormalmente torpe en sus movimientos? (No todos los niños disléxicos son torpes.) 
  • ¿Comete errores ortográficos poco comunes? ¿Omite a veces letras o las coloca en orden incorrecto?
  • ¿Comete errores en la lectura aparentemente por descuido?
  • ¿Parece que tarda más de lo normal para su edad en captar el sentido de lo que lee?
  • ¿Le cuesta copiar lo que está escrito en la pizarra?
  • Cuando lee en voz alta, ¿se salta palabras o una línea entera, o lee la misma línea dos veces? ¿Le disgusta leer en voz alta?
  • ¿Todavía tiene dificultad para recordar las tablas de multiplicar?
  • ¿Se desorienta fácilmente y confunde la derecha y la izquierda?
  • ¿Manifiesta falta de confianza en sí mismo y poca autoestima?

 

 ¿Cómo puede ayudarse a quienes la padecen?

 

Algunos padres de niños disléxicos se culpan del problema que sufren sus hijos. Si este es su caso, consuélese pensando que nadie es perfecto y que todos somos diferentes. Comience por admitir que, tal como un niño daltónico necesita ayuda para sobrellevar su defecto, también la necesita su hijo disléxico. Usted, en su calidad de padre o madre, desempeña un papel fundamental en la educación de su hijo.

 Aunque por el momento no puede prevenirse ni curarse la dislexia, sí es posible mitigarla. ¿De qué forma? El profesor T. R. Miles, autor del libro Understanding Dyslexia (Comprensión de la dislexia), aconseja a los padres que, en primer lugar, averigüen qué es exactamente lo que presenta dificultad al niño disléxico.

De este modo podrán hacer una evaluación realista de sus limitaciones y de lo que pueden esperar de él. “Debe pedírsele al niño que haga las cosas lo mejor que pueda —recomienda Reading and the Dyslexic Child (La lectura y el niño disléxico)—, pero no más que eso.” Siendo compasivos y animadores, y sobre todo proporcionándole una ayuda pedagógica adecuada, los padres pueden reducir los efectos de la dislexia y, a la vez, la tensión que sufre el niño.

Recuerde que la dislexia es un trastorno de aprendizaje. Por consiguiente, los profesores tienen que dedicar tiempo a los estudiantes disléxicos en sus clases y hacer un esfuerzo por ayudarlos. Reduzca la frustración de tales niños siendo realista respecto a lo que espera de ellos. Después de todo, es muy posible que un niño disléxico se convierta en un adulto al que aún le resulte difícil leer en voz alta.

  

Sea positivo

 

No sea derrotista. Más bien, encomie a los niños por sus progresos, y especialmente por su empeño. Por otra parte, evite la adulación. El profesor Miles recomienda que cuando los maestros observen cierto progreso en un alumno disléxico, le digan: “Es verdad que has cometido algunos errores.

Pero, aun así, lo has hecho bien; has mejorado con respecto a la semana pasada y, teniendo en cuenta tu problema, el resultado es satisfactorio”. Cuando no ha habido ninguna mejora, aconseja decir: “Parece que tal o cual asunto todavía te causa problemas; vamos a ver si encontramos otra manera de ayudarte”.

Guárdese de hacer comentarios despectivos sobre el modo como lee la persona. Trate de que los libros y la lectura le resulten placenteros. ¿Cómo? Puede sugerirle que coloque un marcador, tal vez una regla pequeña, bajo la línea que está leyendo, ya que al leer muy despacio es fácil desconcentrarse. Si el problema consiste en que lee las letras de la palabra en orden incorrecto, pregúntele bondadosamente cuál es la primera letra.

Imagínese cuánto desanima a un niño disléxico que su profesor de matemáticas le repita constantemente que sus respuestas son erróneas. Es mucho mejor plantearle problemas algo más sencillos para que en lugar de sentirse frustrado por fallar, se sienta satisfecho por resolverlos.

“El factor clave para los disléxicos es —según una maestra especializada en el tema— aprender a través de todos los sentidos.” Combine la vista, el oído y el tacto para ayudar al niño a leer y escribir correctamente las palabras. “El alumno debe mirar y escuchar atentamente, fijarse en los movimientos de su mano mientras escribe y en los de su boca mientras habla”, explica el profesor Miles.

De esta manera el niño asociará la forma escrita de una letra con su sonido y con los movimientos de la mano al escribirla. Para ayudarle a distinguir las letras que confunde, enséñele a comenzar a escribir cada una de ellas en un punto diferente de la letra. “Lo ideal —recomienda el libro Reading and the Dyslexic Child—, es que todo niño [disléxico] reciba una hora diaria de enseñanza individualizada.” Por desgracia, las circunstancias raramente lo permiten. No obstante, los disléxicos pueden ayudarse a sí mismos.

 

 Autoayuda

Si usted es disléxico, propóngase realizar la mayor parte de la lectura en las horas en las que se sienta más descansado. Los investigadores han observado que los estudiantes que padecen este trastorno obtienen buenos resultados durante la primera hora y media de lectura, pero que si siguen leyendo, su rendimiento disminuye. “Probablemente sea más provechoso dedicar al estudio períodos 

limitados pero regulares todos los días, que un día completo de vez en cuando”, indica Dyslexia at College (Dislexia en la universidad). Es cierto que usted necesitará más tiempo para aprender a leer y escribir correctamente, pero persevere.

Utilice una computadora con un programa de verificación ortográfica. Al mismo tiempo, aprenda a organizar y utilizar la información.

Disfrute de los libros escuchando los que estén grabados…

Si después de leer el recuadro de esta página usted cree que es disléxico, no trate de ocultarlo. Acéptelo y téngalo en cuenta. Por ejemplo, supongamos que está preparándose para una entrevista de trabajo. Puede que, debido a la presión de las circunstancias, le cueste expresarse clara y concisamente, tal como les sucede a muchas otras personas. ¿Por qué no ensaya algunas veces de antemano, simulando que están entrevistándole?

Las dificultades que origina la dislexia no tienen remedio fácil. Pero el cerebro, como órgano maravilloso que es, compensa el problema, por lo que es poco probable que el desaliento de los afectados sea permanente. Ponga mucho empeño en superar su frustración. Usted puede hacer lo mismo mentalícese de que su dificultad particular no tiene por qué impedirle aprender. Siga esforzándose por leer y escribir bien. Todo ello le ayudará a superar la frustración que causa la dislexia.

 

 

Cómo superar la dislexia

“¿CUÁL es su teléfono?”, pregunta Julie. La persona que ha llamado responde. Pero las cifras que Julie anota tienen poco que ver con el número que se le ha dado.

‘Mi maestra rompió el dibujo que había hecho —dice Vanessa lamentándose—. Nunca me acordaba de lo que ella decía.’

David, un señor de más de 70 años, batalla por leer palabras sencillas que reconocía sin dificultad hace más de seis decenios.Julie, Vanessa y David padecen un trastorno de aprendizaje que produce frustración: la dislexia. ¿Cuáles son las causas de este problema? ¿Cómo pueden superar los disléxicos la frustración que sienten?

 

¿Qué es la dislexia y ejemplos?

 

Un diccionario define la dislexia como “trastorno de la capacidad de leer”. Aunque suele verse como una alteración en el aprendizaje de la lectura, la dislexia puede englobar mucho más.

Los componentes de la palabra “dislexia” vienen del griego dys, que significa “dificultad”, y lexis, “palabra”. Este trastorno abarca dificultades con las palabras o el lenguaje e incluso con la ordenación de elementos, como los días de la semana y las letras de una palabra. La dislexia, según el doctor H. T. Chasty, del Instituto Británico de la Dislexia, “es una incapacidad para organizar que afecta a la memoria inmediata, la percepción y la coordinación manual”. Se comprende, pues, que la dislexia cause frustración a quienes la sufren.

 

Piense en el caso de David. ¿Por qué este hombre, que anteriormente leía con soltura y avidez, necesitó la ayuda de su esposa para aprender a leer de nuevo? Porque un derrame cerebral le lesionó una zona del cerebro vinculada al uso del lenguaje. Su progreso en la lectura ha sido desesperadamente lento. No obstante, las palabras largas le dan menos problemas que las cortas. A pesar de su dislexia adquirida, la capacidad de conversar y la agudeza mental de David no se han visto afectadas. El cerebro humano es tan complejo que los científicos todavía no entienden a plenitud cómo procesa las señales sonoras y visuales que recibe.

Julie y Vanessa, por otro lado, tienen dislexia del desarrollo, que se manifestó en su niñez. La conclusión general de los investigadores es que a la edad de siete u ocho años manifiestan una inteligencia normal pero presentan problemas infrecuentes en el aprendizaje de la lectura, la escritura y la ortografía, posiblemente sean disléxicos. Los niños con esta anomalía a menudo escriben invertidas las letras que intentan copiar, es decir, que las representan como si estuvieran reflejadas en un espejo. Imagínense la frustración de Julie y Vanessa cuando los maestros las tildaban de tontas, torpes y perezosas.

En Gran Bretaña, 1 de cada 10 personas padece dislexia. La incomprensión ajena de los problemas a los que se enfrentan no hace más que aumentar su frustración.

 

¿Qué ocasiona la dislexia?

 

 No lo sabemos Se han presentado varias ideas para explicar por qué algunos niños de inteligencia normal o superior a la media tienen dificultades para aprender a leer, pero ninguna de estas teorías se ha aceptado en general. Brendan Barrett de la Universidad de Bradford en el Reino Unido dice que puede ser más útil considerar la condición como una dificultad inexplicable con la lectura que no necesariamente refleja la inteligencia de alguien.

Muchos en el campo ahora prefieren el término «deterioro de la lectura» para evitar las afirmaciones no probadas sobre la dislexia.

Otros investigadores indican que el cerebro de los disléxicos manifiesta diferencias anatómicas. Por lo general, la parte posterior del hemisferio izquierdo es ligeramente más grande que la parte correspondiente del hemisferio derecho, pero en el cerebro del disléxico ambos hemisferios presentan el mismo desarrollo. También hay quienes aseguran haber descubierto irregularidades en la disposición de las neuronas de las zonas del cerebro relacionadas con el lenguaje.

 ¿Cuáles son los síntomas de la dislexia?

  

Si responde afirmativamente a 4 o 5 preguntas de uno de los grupos de abajo, es posible que la persona en cuestión tenga algún grado de dislexia.

 

  • ¿Tardó mucho en aprender a hablar?
  • ¿Todavía le cuesta trabajo leer o escribir? ¿Le sorprende a usted su dificultad?
  • ¿Le da la impresión de que en asuntos no relacionados con la lectura y la escritura es despierto e inteligente?
  • ¿Escribe invertidas las letras y las cifras?
  • Al aprender a sumar y restar, ¿tuvo que utilizar durante más tiempo que otros de su edad cubos, los dedos o marcas en el papel? ¿Le cuesta más de lo común recordar las tablas de multiplicar?
  • ¿Se le hace difícil distinguir la derecha de la izquierda?
  • ¿Es anormalmente torpe en sus movimientos? (No todos los niños disléxicos son torpes.) 
  • ¿Comete errores ortográficos poco comunes? ¿Omite a veces letras o las coloca en orden incorrecto?
  • ¿Comete errores en la lectura aparentemente por descuido?
  • ¿Parece que tarda más de lo normal para su edad en captar el sentido de lo que lee?
  • ¿Le cuesta copiar lo que está escrito en la pizarra?
  • Cuando lee en voz alta, ¿se salta palabras o una línea entera, o lee la misma línea dos veces? ¿Le disgusta leer en voz alta?
  • ¿Todavía tiene dificultad para recordar las tablas de multiplicar?
  • ¿Se desorienta fácilmente y confunde la derecha y la izquierda?
  • ¿Manifiesta falta de confianza en sí mismo y poca autoestima?

 

 ¿Cómo puede ayudarse a quienes la padecen?

 

Algunos padres de niños disléxicos se culpan del problema que sufren sus hijos. Si este es su caso, consuélese pensando que nadie es perfecto y que todos somos diferentes. Comience por admitir que, tal como un niño daltónico necesita ayuda para sobrellevar su defecto, también la necesita su hijo disléxico. Usted, en su calidad de padre o madre, desempeña un papel fundamental en la educación de su hijo.

 Aunque por el momento no puede prevenirse ni curarse la dislexia, sí es posible mitigarla. ¿De qué forma? El profesor T. R. Miles, autor del libro Understanding Dyslexia (Comprensión de la dislexia), aconseja a los padres que, en primer lugar, averigüen qué es exactamente lo que presenta dificultad al niño disléxico.

De este modo podrán hacer una evaluación realista de sus limitaciones y de lo que pueden esperar de él. “Debe pedírsele al niño que haga las cosas lo mejor que pueda —recomienda Reading and the Dyslexic Child (La lectura y el niño disléxico)—, pero no más que eso.” Siendo compasivos y animadores, y sobre todo proporcionándole una ayuda pedagógica adecuada, los padres pueden reducir los efectos de la dislexia y, a la vez, la tensión que sufre el niño.

Recuerde que la dislexia es un trastorno de aprendizaje. Por consiguiente, los profesores tienen que dedicar tiempo a los estudiantes disléxicos en sus clases y hacer un esfuerzo por ayudarlos. Reduzca la frustración de tales niños siendo realista respecto a lo que espera de ellos. Después de todo, es muy posible que un niño disléxico se convierta en un adulto al que aún le resulte difícil leer en voz alta.

  

Sea positivo

 

No sea derrotista. Más bien, encomie a los niños por sus progresos, y especialmente por su empeño. Por otra parte, evite la adulación. El profesor Miles recomienda que cuando los maestros observen cierto progreso en un alumno disléxico, le digan: “Es verdad que has cometido algunos errores.

Pero, aun así, lo has hecho bien; has mejorado con respecto a la semana pasada y, teniendo en cuenta tu problema, el resultado es satisfactorio”. Cuando no ha habido ninguna mejora, aconseja decir: “Parece que tal o cual asunto todavía te causa problemas; vamos a ver si encontramos otra manera de ayudarte”.

Guárdese de hacer comentarios despectivos sobre el modo como lee la persona. Trate de que los libros y la lectura le resulten placenteros. ¿Cómo? Puede sugerirle que coloque un marcador, tal vez una regla pequeña, bajo la línea que está leyendo, ya que al leer muy despacio es fácil desconcentrarse. Si el problema consiste en que lee las letras de la palabra en orden incorrecto, pregúntele bondadosamente cuál es la primera letra.

Imagínese cuánto desanima a un niño disléxico que su profesor de matemáticas le repita constantemente que sus respuestas son erróneas. Es mucho mejor plantearle problemas algo más sencillos para que en lugar de sentirse frustrado por fallar, se sienta satisfecho por resolverlos.

“El factor clave para los disléxicos es —según una maestra especializada en el tema— aprender a través de todos los sentidos.” Combine la vista, el oído y el tacto para ayudar al niño a leer y escribir correctamente las palabras. “El alumno debe mirar y escuchar atentamente, fijarse en los movimientos de su mano mientras escribe y en los de su boca mientras habla”, explica el profesor Miles.

De esta manera el niño asociará la forma escrita de una letra con su sonido y con los movimientos de la mano al escribirla. Para ayudarle a distinguir las letras que confunde, enséñele a comenzar a escribir cada una de ellas en un punto diferente de la letra. “Lo ideal —recomienda el libro Reading and the Dyslexic Child—, es que todo niño [disléxico] reciba una hora diaria de enseñanza individualizada.” Por desgracia, las circunstancias raramente lo permiten. No obstante, los disléxicos pueden ayudarse a sí mismos.

 Autoayuda

Si usted es disléxico, propóngase realizar la mayor parte de la lectura en las horas en las que se sienta más descansado. Los investigadores han observado que los estudiantes que padecen este trastorno obtienen buenos resultados durante la primera hora y media de lectura, pero que si siguen leyendo, su rendimiento disminuye. “Probablemente sea más provechoso dedicar al estudio períodos 

limitados pero regulares todos los días, que un día completo de vez en cuando”, indica Dyslexia at College (Dislexia en la universidad). Es cierto que usted necesitará más tiempo para aprender a leer y escribir correctamente, pero persevere.

Utilice una computadora con un programa de verificación ortográfica. Al mismo tiempo, aprenda a organizar y utilizar la información.

Disfrute de los libros escuchando los que estén grabados…

Si después de leer el recuadro de esta página usted cree que es disléxico, no trate de ocultarlo. Acéptelo y téngalo en cuenta. Por ejemplo, supongamos que está preparándose para una entrevista de trabajo. Puede que, debido a la presión de las circunstancias, le cueste expresarse clara y concisamente, tal como les sucede a muchas otras personas. ¿Por qué no ensaya algunas veces de antemano, simulando que están entrevistándole?

Las dificultades que origina la dislexia no tienen remedio fácil. Pero el cerebro, como órgano maravilloso que es, compensa el problema, por lo que es poco probable que el desaliento de los afectados sea permanente. Ponga mucho empeño en superar su frustración. Usted puede hacer lo mismo mentalícese de que su dificultad particular no tiene por qué impedirle aprender. Siga esforzándose por leer y escribir bien. Todo ello le ayudará a superar la frustración que causa la dislexia.