Como Hacer una Buena Conclusión

Como Hacer una Buena Conclusión

Como Hacer una Buena Conclusión

USTED ha investigado y preparado con esmero la información del cuerpo de su discurso o presentación y también ha preparado una introducción que cautiva el interés. Sin embargo, aún necesita algo más: una conclusión eficaz. No subestime este aspecto, pues a menudo es lo último que uno dice es lo que primero se recuerda. Por eso la conclusión de su discurso necesita preparación cuidadosa. Debe resaltar claramente los puntos principales que usted quiere que se recuerden y comunicar el tema con finalidad.

¿Qué es una conclusión? 

Es la porción de cierre de cualquier discurso, presentación o escrito. Tiene el propósito de juntar todos los puntos del argumento que se presentan en el cuerpo del discurso y enfocarlos de tal manera que convenzan a los que oyen y les dé motivo para acción en armonía con esa convicción. Al mismo tiempo debe ser corta y muy al grano.

Una Conclusión Que Resalte el Tema.

No es necesario que en la conclusión se declare de nuevo el tema del discurso con las mismas palabras de título, aunque esto posiblemente le sea útil a algunos oradores, especialmente a los que son nuevos, lo que si debe hacer es atraer atención al tema. Entonces, teniendo como base el tema, muestre lo que el auditorio puede hacer.

Si la conclusión no se relaciona directamente con el tema, no redondeará el material y lo enlazará como un todo unido. Aun si usted hace un resumen directo en su conclusión, y lo presenta a manera de un esqueleto de los puntos principales, todavía sin duda querrá añadir una o dos oraciones finales, expresando la idea central o tema del discurso.

Una Conclusión Que Invite a Actuar.

Puesto que ordinariamente su propósito al hablar es incitar a alguna clase de acción o persuadir de modo que se adopte cierto punto de vista ciertamente, los pensamientos concluyentes del discurso deberían recalcar estos puntos.

Recordemos que el propósito principal de la conclusión es mostrar al auditorio qué hacer y animarlo a hacerlo.

Por esta razón, además de hacer claro el propósito de su discurso, la conclusión debe tener intensidad sincera, convicción y una fuerza que dé motivos para actuar. Se notará con frecuencia que las oraciones cortas son muy útiles para dar vigor a la conclusión. Pero, prescindiendo de la estructura de las oraciones, se deben dar razones sólidas para actuar, incluso los beneficios que se derivarán de hacer lo que le hemos dicho en el discurso.

La conclusión debería seguir lógicamente a lo que ya se ha declarado en el discurso. Así, lo que usted diga en su conclusión es para mover a su auditorio a actuar según lo que se ha declarado ya en el cuerpo del discurso. Su conclusión clarificará y dará énfasis a lo que su auditorio debe hacer para actuar según las cosas que usted ha tratado en su discurso, y particularmente lo moverá a hacer eso lo potente y vigoroso de su conclusión.

Las conclusiones de los discursos serán débiles si son sencillamente resúmenes del material y no mueven a acción al auditorio. Se debe dar alguna aplicación al material, o de alguna otra manera se debe mostrar que el material es de valor particular al auditorio.

Para algunos oradores es muy útil concluir un discurso con un resumen corto de todo el discurso, usando los puntos claves y el tema del discurso como la base para éste. Al hacer así un resumen del discurso considerando unas cuantas frases, usted no solo hará claro el punto del discurso, sino que dará a las personas del auditorio algo que podrán llevar consigo y usarlo al repetir los puntos principales del discurso. Este es el propósito principal de la conclusión, y esta técnica no solo es apropiada, sino que también logra excelentemente ese propósito.

Una Conclusión del Largo Apropiado.

La largura de la conclusión no debe ser determinada por el reloj, aunque eso sucede con frecuencia. Una conclusión es de largura apropiada si es eficaz y logra su propósito. Por lo tanto, lo apropiado de su largura debe determinarse por los resultados de ella.

Una conclusión no debe llegar por sorpresa a su auditorio. Las palabras que se hablan no solo deben señalar obviamente que se acerca el final del discurso, sino que también deben tener tono de palabras finales. Recuerde que no solo es lo que se dice sino también como se dice, el ritmo debe ser apropiado. No hable deprisa hasta el final para entonces detenerse bruscamente; por otro lado, tampoco permita que su voz pierda intensidad hasta casi desvanecerse. Hable con el suficiente volumen, pero sin excederse. Las últimas frases tienen que adoptar un tono de conclusión, además de transmitir sinceridad y convencimiento. No deje de ensayar esta última fase al preparar el discurso.

Si cuando prepara su discurso ve que no puede enlazar todo su discurso y todavía retener el interés durante toda la conclusión, entonces debe volver a trabajar en ella. Todavía es demasiado larga.

Si usted es principiante como orador, lo mejor, frecuentemente, es hacer su conclusión más corta de lo que usted quizás creyera que debería ser. Hágala sencilla, directa y positiva. No deje que continúe sin fin.

Si usted está presentando un discurso que es parte de un simposio entonces su conclusión enlazará con la introducción del siguiente discurso y por lo tanto puede ser más corta. No obstante, cada parte por sí misma debe tener una conclusión que logre el propósito del discurso. Si lo hace, entonces tiene la largura apropiada.

 

EN RESUMEN

  • Enlace la conclusión con el tema principal. Repita el tema y los puntos principales o dígalos con otras palabras.
  • Motive a sus oyentes. Muéstreles qué hacer y por qué es importante que lo hagan. Hábleles con sinceridad y convicción.
  • Haga una conclusión sencilla y breve. No añada puntos nuevos. Use el menor número de palabras posible y motive a los oyentes a actuar.

No concluya a toda prisa ni bajando poco a poco la voz. Diga las últimas frases con un tono de conclusión.

Como Hacer una Buena Conclusión

USTED ha investigado y preparado con esmero la información del cuerpo de su discurso o presentación y también ha preparado una introducción que cautiva el interés. Sin embargo, aún necesita algo más: una conclusión eficaz. No subestime este aspecto, pues a menudo es lo último que uno dice es lo que primero se recuerda. Por eso la conclusión de su discurso necesita preparación cuidadosa. Debe resaltar claramente los puntos principales que usted quiere que se recuerden y comunicar el tema con finalidad.

¿Qué es una conclusión? 

Es la porción de cierre de cualquier discurso, presentación o escrito. Tiene el propósito de juntar todos los puntos del argumento que se presentan en el cuerpo del discurso y enfocarlos de tal manera que convenzan a los que oyen y les dé motivo para acción en armonía con esa convicción. Al mismo tiempo debe ser corta y muy al grano.

Una Conclusión Que Resalte el Tema.

No es necesario que en la conclusión se declare de nuevo el tema del discurso con las mismas palabras de título, aunque esto posiblemente le sea útil a algunos oradores, especialmente a los que son nuevos, lo que si debe hacer es atraer atención al tema. Entonces, teniendo como base el tema, muestre lo que el auditorio puede hacer.

Si la conclusión no se relaciona directamente con el tema, no redondeará el material y lo enlazará como un todo unido. Aun si usted hace un resumen directo en su conclusión, y lo presenta a manera de un esqueleto de los puntos principales, todavía sin duda querrá añadir una o dos oraciones finales, expresando la idea central o tema del discurso.

Una Conclusión Que Invite a Actuar.

Puesto que ordinariamente su propósito al hablar es incitar a alguna clase de acción o persuadir de modo que se adopte cierto punto de vista ciertamente, los pensamientos concluyentes del discurso deberían recalcar estos puntos.

Recordemos que el propósito principal de la conclusión es mostrar al auditorio qué hacer y animarlo a hacerlo.

Por esta razón, además de hacer claro el propósito de su discurso, la conclusión debe tener intensidad sincera, convicción y una fuerza que dé motivos para actuar. Se notará con frecuencia que las oraciones cortas son muy útiles para dar vigor a la conclusión. Pero, prescindiendo de la estructura de las oraciones, se deben dar razones sólidas para actuar, incluso los beneficios que se derivarán de hacer lo que le hemos dicho en el discurso.

La conclusión debería seguir lógicamente a lo que ya se ha declarado en el discurso. Así, lo que usted diga en su conclusión es para mover a su auditorio a actuar según lo que se ha declarado ya en el cuerpo del discurso. Su conclusión clarificará y dará énfasis a lo que su auditorio debe hacer para actuar según las cosas que usted ha tratado en su discurso, y particularmente lo moverá a hacer eso lo potente y vigoroso de su conclusión.

Las conclusiones de los discursos serán débiles si son sencillamente resúmenes del material y no mueven a acción al auditorio. Se debe dar alguna aplicación al material, o de alguna otra manera se debe mostrar que el material es de valor particular al auditorio.

Para algunos oradores es muy útil concluir un discurso con un resumen corto de todo el discurso, usando los puntos claves y el tema del discurso como la base para éste. Al hacer así un resumen del discurso considerando unas cuantas frases, usted no solo hará claro el punto del discurso, sino que dará a las personas del auditorio algo que podrán llevar consigo y usarlo al repetir los puntos principales del discurso. Este es el propósito principal de la conclusión, y esta técnica no solo es apropiada, sino que también logra excelentemente ese propósito.

Una Conclusión del Largo Apropiado.

La largura de la conclusión no debe ser determinada por el reloj, aunque eso sucede con frecuencia. Una conclusión es de largura apropiada si es eficaz y logra su propósito. Por lo tanto, lo apropiado de su largura debe determinarse por los resultados de ella.

Una conclusión no debe llegar por sorpresa a su auditorio. Las palabras que se hablan no solo deben señalar obviamente que se acerca el final del discurso, sino que también deben tener tono de palabras finales. Recuerde que no solo es lo que se dice sino también como se dice, el ritmo debe ser apropiado. No hable deprisa hasta el final para entonces detenerse bruscamente; por otro lado, tampoco permita que su voz pierda intensidad hasta casi desvanecerse. Hable con el suficiente volumen, pero sin excederse. Las últimas frases tienen que adoptar un tono de conclusión, además de transmitir sinceridad y convencimiento. No deje de ensayar esta última fase al preparar el discurso.

Si cuando prepara su discurso ve que no puede enlazar todo su discurso y todavía retener el interés durante toda la conclusión, entonces debe volver a trabajar en ella. Todavía es demasiado larga.

Si usted es principiante como orador, lo mejor, frecuentemente, es hacer su conclusión más corta de lo que usted quizás creyera que debería ser. Hágala sencilla, directa y positiva. No deje que continúe sin fin.

Si usted está presentando un discurso que es parte de un simposio entonces su conclusión enlazará con la introducción del siguiente discurso y por lo tanto puede ser más corta. No obstante, cada parte por sí misma debe tener una conclusión que logre el propósito del discurso. Si lo hace, entonces tiene la largura apropiada.

 

EN RESUMEN

  • Enlace la conclusión con el tema principal. Repita el tema y los puntos principales o dígalos con otras palabras.
  • Motive a sus oyentes. Muéstreles qué hacer y por qué es importante que lo hagan. Hábleles con sinceridad y convicción.
  • Haga una conclusión sencilla y breve. No añada puntos nuevos. Use el menor número de palabras posible y motive a los oyentes a actuar.

No concluya a toda prisa ni bajando poco a poco la voz. Diga las últimas frases con un tono de conclusión.

4 Maneras Infalibles de Practicar una Presentación

4 Maneras Infalibles de Practicar una Presentación

4 Maneras Infalibles de Practicar una Presentación

¿Necesita una estrategia ganadora para esa próxima presentación? ¡Aquí hay cuatro maneras de practicar  su discurso para obtener grandes resultados!

Usted ha preparado una presentación excepcional, y está listo para lograr resultados reales. Inspirar  al equipo, mover  a sus oyentes a la acción, aplastar  a la competencia. Sea cual sea su objetivo, su mensaje y su contenido son convincentes. Ahora estás listo para algunos preparativos y ensayos finales.

Como con cualquier tarea, es la preparación de tuercas y tornillos que haces antes de la ejecución que garantiza el éxito. Así que aquí hay cuatro técnicas de oratoria para practicar  ese discurso, presentación, o conferencia.

Para saber cómo preparar  un discurso o presentación y organizar su charla a tiempo. Mire los  artículos anteriores  “Características de un Buen Discurso”  «10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición»

 

El Mejor consejo para convertirse en un Mejor orador

 

Hay un pensamiento que me gustaría compartir contigo. Es el mejor consejo que conozco para convertirse en un excelente orador:  Adquiere la mayor cantidad de experiencia de habla posible.

Toma todas las oportunidades para hablar en público, incluso si  sientes un poco de nervios al hablar en público. Esa es la única manera de ganar control sobre ese miedo, y de alcanzar ese estado mental donde hablar frente a los demás es a la vez placentero y productivo. Aprenderá maneras infalibles de comenzar un discurso, y cómo hacer sus conclusiones vívidas y memorables.

 

Ahora, el consejo práctico ¿Cómo consigues estar listo para hablar?

 

1- Preparar sólidos materiales  informativos.

Tome una página y prepare un libro informativo. Hágase estas preguntas a medida que compila su información:

  • ¿Son mis materiales memorables (para mí)?
  • ¿He anticipado preguntas y objeciones?
  • ¿Cada uno de mis puntos principales «encabezan» la información por venir?
  • ¿Es mi información bien presentada y visualmente destacada?

 

 2- Planifiquese a la hora de practicar.

 

Una buena estrategia para a la hora de practicar puede ser tan útil como visualizar el éxito en su propia presentación. Así es como puede hacerlo:

Tiempo:

Comience más temprano que tarde. ¡Date tiempo suficiente!

Énfasis: 

Sea claro en lo que se está enfocando cada vez que practica. Por ejemplo, ¿está buscando comentarios sobre su contenido (como puede ser en sesiones de práctica temprana)? ¿Lógica y lenguaje? Nivel de participación o interacción de la audiencia? ¿Componentes visuales? ¿Llamar  suficientemente fuerte a la acción? 

Ajustes: 

A medida que se acerque a su fecha, vaya de ajustes ásperos y listos a una aproximación lo más cercana posible de la situación real, el lugar y la audiencia. 

Practicar  de 3 a 6 veces: Menos de tres veces es no es muy aconsejable. Y si ensayas más de 6 veces, corre el riesgo de: 

a) Convertirse en rancio. 

b) Memorizar los movimientos y repetirlos mecánicamente. 

 

3- Haga un resumen de sus sesiones de práctica.

 

Cuanto más tengas que practicar  un elemento central de tu preparación de discurso, más comenzarás a apreciar el valor de un resumen. La disección de lo que has hecho y de cómo puedes hacerlo mejor la próxima vez puede ser un componente revelador
que conduce a la mejora. Verás algo que haces, por ejemplo, que no tenías idea de que debía ser cambiado. . . Y ahora lo hará!

  • Defina por sí mismo lo que usted considerará un resultado exitoso, es decir, dese objetivos concretos.  
  • Deje que los subordinados y colegas sepan que usted espera y de la bienvenida a las críticas.

 

4-  Mírese desde otra perspectiva

 

Cada vez que tenga que practicar una presentación o discurso. Grábese en video o utilice una grabadora si va a hablar en la radio, en un seminario web o mediante una conferencia telefónica. Usted literalmente necesita experimentarse como otros lo harán.

Ver, escuchar y trabajar en los puntos ásperos. ¿Una actividad dolorosa? Puede ser. ¿Es útil? ¡Siempre!

El equipo de grabación digital de hoy hace que este aspecto del ensayo sea más fácil y más móvil que nunca. Haga  uso de ella.

 

 

4 Maneras Infalibles de Practicar una Presentación

¿Necesita una estrategia ganadora para esa próxima presentación? ¡Aquí hay cuatro maneras de practicar  su discurso para obtener grandes resultados!

Usted ha preparado una presentación excepcional, y está listo para lograr resultados reales. Inspirar  al equipo, mover  a sus oyentes a la acción, aplastar  a la competencia. Sea cual sea su objetivo, su mensaje y su contenido son convincentes. Ahora estás listo para algunos preparativos y ensayos finales.

Como con cualquier tarea, es la preparación de tuercas y tornillos que haces antes de la ejecución que garantiza el éxito. Así que aquí hay cuatro técnicas de oratoria para practicar  ese discurso, presentación, o conferencia.

Para saber cómo preparar  un discurso o presentación y organizar su charla a tiempo. Mire los  artículos anteriores  “Características de un Buen Discurso”  «10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición»

 

El Mejor consejo para convertirse en un Mejor orador

 

Hay un pensamiento que me gustaría compartir contigo. Es el mejor consejo que conozco para convertirse en un excelente orador:  Adquiere la mayor cantidad de experiencia de habla posible.

Toma todas las oportunidades para hablar en público, incluso si  sientes un poco de nervios al hablar en público. Esa es la única manera de ganar control sobre ese miedo, y de alcanzar ese estado mental donde hablar frente a los demás es a la vez placentero y productivo. Aprenderá maneras infalibles de comenzar un discurso, y cómo hacer sus conclusiones vívidas y memorables.

 

Ahora, el consejo práctico ¿Cómo consigues estar listo para hablar?

 

1- Preparar sólidos materiales  informativos.

Tome una página y prepare un libro informativo. Hágase estas preguntas a medida que compila su información:

  • ¿Son mis materiales memorables (para mí)?
  • ¿He anticipado preguntas y objeciones?
  • ¿Cada uno de mis puntos principales «encabezan» la información por venir?
  • ¿Es mi información bien presentada y visualmente destacada?

 

 2- Planifiquese a la hora de practicar.

 

Una buena estrategia para a la hora de practicar puede ser tan útil como visualizar el éxito en su propia presentación. Así es como puede hacerlo:

Tiempo:

Comience más temprano que tarde. ¡Date tiempo suficiente!

Énfasis: 

Sea claro en lo que se está enfocando cada vez que practica. Por ejemplo, ¿está buscando comentarios sobre su contenido (como puede ser en sesiones de práctica temprana)? ¿Lógica y lenguaje? Nivel de participación o interacción de la audiencia? ¿Componentes visuales? ¿Llamar  suficientemente fuerte a la acción? 

Ajustes: 

A medida que se acerque a su fecha, vaya de ajustes ásperos y listos a una aproximación lo más cercana posible de la situación real, el lugar y la audiencia. 

Practicar  de 3 a 6 veces: Menos de tres veces es no es muy aconsejable. Y si ensayas más de 6 veces, corre el riesgo de: 

a) Convertirse en rancio. 

b) Memorizar los movimientos y repetirlos mecánicamente. 

 

3- Haga un resumen de sus sesiones de práctica.

 

Cuanto más tengas que practicar  un elemento central de tu preparación de discurso, más comenzarás a apreciar el valor de un resumen. La disección de lo que has hecho y de cómo puedes hacerlo mejor la próxima vez puede ser un componente revelador
que conduce a la mejora. Verás algo que haces, por ejemplo, que no tenías idea de que debía ser cambiado. . . Y ahora lo hará!

  • Defina por sí mismo lo que usted considerará un resultado exitoso, es decir, dese objetivos concretos.  
  • Deje que los subordinados y colegas sepan que usted espera y de la bienvenida a las críticas.

 

4-  Mírese desde otra perspectiva

 

Cada vez que tenga que practicar una presentación o discurso. Grábese en video o utilice una grabadora si va a hablar en la radio, en un seminario web o mediante una conferencia telefónica. Usted literalmente necesita experimentarse como otros lo harán.

Ver, escuchar y trabajar en los puntos ásperos. ¿Una actividad dolorosa? Puede ser. ¿Es útil? ¡Siempre!

El equipo de grabación digital de hoy hace que este aspecto del ensayo sea más fácil y más móvil que nunca. Haga  uso de ella.