Cómo Mejorar: La Lectura

Cómo Mejorar: La Lectura

Cómo Mejorar: La Lectura

La lectura, eficaz y convincente es un arte, tanto como lo es la música. Todo el mundo sabe bien el efecto que tiene la música en la gente. Una melodía agradable y calmante puede arrullar a uno y dejarlo en una condición de sueño mientras que otra impulsa a uno a actuar con ganas de ponerse de pie y marchar al compás de la música lo mismo sucede con la lectura.

Para más ver: Como Leer Bien y Rápido

Un lector de habla suave de personalidad dócil, que no haga contacto visual con sus oyentes, puede arrollar a un auditorio entero hasta que se duerma o por lo menos calmarlo hasta dejarlo envuelto, mientras que el orador público entusiasta, animoso y vibrante que se transporta a lo que lee y vive y siente su material y mantiene cierto grado de contacto con su auditorio mediante la vista, puede mantenerlo emocionado e impulsarlo a actuar a consecuencia de lo que oye.

Las 8 técnicas fundamentales de la buena lectura pública.

Hay ocho puntos esenciales para la lectura pública buena y eficaz. Ellos son:

Entusiasmo o sentimiento

Algo esencial para la buena lectura pública tener entusiasmo o sentimiento. Esto se necesita en todo lo que nos esforzamos por hacer sinceramente. En la lectura significa vivir el material conforme usted lo lee. ¿Cree usted lo que está leyendo?  Si no, no se moleste en leerlo.

El auditorio es parecido a un espejo; refleja el estado de ánimo del lector, las personas no pueden ser estimuladas a acción por las ideas expresadas por una persona que muestra que reprimida o por una presentación inanimada. Insípida, igual, o de lectura afectada. Pero cuando usted lee con entusiasmo y en ocasiones con ardor, su presentación será animada, llena de vida, fuerza, vigor, y será inspiradora.

Volumen

Siempre debemos leer con la suficiente fuerza. Un lector puede poseer todas las otras cualidades esenciales de la buena lectura; pero si no usa el volumen necesario para ser oído, de que le sirve todo lo demás. Pero ¿Cómo saber determinar la intensidad del volumen? la fuerza que se necesita se determina por el lugar, su tamaño y acústica.

No deje nunca que su voz se haga desagradablemente fuerte; pero siempre, hable con voz suficientemente alta para que todos puedan oír, incluyendo a los que se hallen hasta en la parte de atrás. Si usted se percata de que algunos están haciendo esfuerzo para oír sus palabras, entonces debe aumentar la fuerza de su voz lo necesario para que lo escuchen bien.

Pronunciación o articulación clara.

Esto significa hablar claramente y pronunciar las palabras que se entiendan, mediante articular claramente cada silaba y pronunciar bien las consonantes finales. Esto implica el abrir bien la boca y dejar que las palabras broten, sin la obstrucción de la lengua encogida. Si un lector no tiene habla claramente articulada, entonces, prescindiendo de cuan fuerte voz use, sus palabras no se entenderán.

También, con el fin de ser oído claramente se debe leer con la cabeza levantada, no con la barbilla recargada en el pecho. Sostenga el material que se va leer lo suficientemente alto para que el único movimiento necesario sea una leve mirada hacia abajo. Esto siempre permitirá que la voz viaje directamente al auditorio y también facilitara el tener contacto visual con él, aunque uno este leyendo y no esté hablando improvisadamente.

Énfasis correcto

Otra cosa que se necesita fundamentalmente para lograr lectura inteligente y sobresaliente es el dar el énfasis correcto adecuado a las palabras que transmiten el pensamiento de cada oración.

Esta es la misma vida de la lectura; pero el dar énfasis en las palabras que no deben recibirlo confunde o cambia el significado de una declaración, quizás hasta el grado de lo absurdo, reemplazándose así el énfasis que da el sentido con el énfasis que hace que se pierda el sentido.

El énfasis es la llave que lleva al significado. La lectura oral buena e interpretativa aclara el texto dando énfasis con sentido a las palabras correctas, y así transmite el significado correcto.

Con el fin de saber el significado correcto, el lector tiene que familiarizarse, no solo con la idea general de todo el escrito, sino con el significado de cada oración. Para que no olvide el significado cuando llegue el tiempo de presentar la lectura en público, un buen método que le ayudara a lograr esto es subrayar las pocas palabras de la oración que reciben el énfasis principal.

Para saber el énfasis que tienes que dar a una palabra oración se puede determinar por el contexto o medio circundante de cada declaración así sabremos cuales son las palabras que deben recibir énfasis.

La lectura que recibe énfasis donde debe recibirlo expresa convicción e impresiona a los oyentes. Denota ahínco y sinceridad. La falta de énfasis hace a la lectura insípida, descolorida, débil y aun vacía.

Modulación

La modulación, es la variedad y el contraste de la voz.  Es lo contrario de leer en un tono monótono que invite a sueño, y se hace usando expresiones llenas de colorido y variedad en la inflexión tonal. Sin un contraste constante de paso, tono y fuerza un lector carece de expresión natural y no logra conseguir la atención y conservar el interés del auditorio.

Naturalidad

La persona que aprende a leer con naturalidad y sabe hacerlo, es decir, con la misma inflexión y color de la conversación con significado y convicción, ha descubierto el secreto de la lectura pública eficaz. Hágala sonar como si estuviera usted hablando.

Esto es esencial, la lectura que tiene naturalidad debe sonar como conversación animosa, debe tener la misma naturalidad, espontaneidad, frescura y animación que la buena conversación.

Pausar

Uno de los puntos esenciales más significativos de la lectura pública es usar las pausas. Quizás no exista mejor modo de atraer la atención de su auditorio que haciendo las pausas donde deben hacerse.

Haciendo pausas un buen lector puede crear expectativa, dar énfasis, recalcar el sentido y dar tiempo para que el material sea comprendido.

Si uno no pausa cuando lee nuestra lectura se hace mecánica y sosa como un impreso y solo está pronunciando palabras sin comunicarles sentido. La puntuación oral no siempre coincide con la puntuación gramatical. En el habla diaria a menudo pausamos donde no se usa coma en la escritura, y viceversa.

Serenidad o la calma

El último requisito esencial para la buena lectura pública, pero no el de menor importancia, es la serenidad o la calma. Se necesita esta para poder mantener buen dominio de uno mismo, para pausar debidamente, tener desenvoltura natural, agrupar correctamente las frases y leer con fluidez, dejando que los ojos abarquen varias palabras más adelante cada vez que se haga una leve pausa para dar sentido a una frase o grupo de palabras que expresan un pensamiento. Sin desahogo el lector no puede poner a sus oyentes en desahogo e infundir confianza en ellos.

Este efecto deseado no puede lograrse si el lector no está cabalmente familiarizado con el material de lectura.

Si él no lo está, su atención estará dividida. Sus ojos escudriñarán nerviosamente la parte del texto que sigue para no tropezar cuando lea, y al mismo tiempo tratara de averiguar con un vistazo su significado, importancia y la emoción que se ha de expresar. Su lectura defectuosa revelara que no se ha preparado cabalmente. 

Otros dos requisitos

Todavía hay otros dos requisitos, aunque menores, para la buena lectura pública. Estos no se necesitan cuando se lee por radio a oyentes invisibles; pero cuando uno se enfrenta a un auditorio visible, agregan los toques de acabado, pulidez y eficacia a la presentación. En la lectura pública, de cuando en cuando mantenga contacto visual con sus oyentes levantando la vista del texto, no simplemente de manera mecánica, a la ligera, sino mirando a los ojos de un oyente aquí y más tarde de uno allá, también, el usar algunos ademanes mejorara su lectura; pero úselos únicamente con moderación, es decir, use menos que cuando habla de improviso.

Cómo Mejorar: La Lectura

La lectura, eficaz y convincente es un arte, tanto como lo es la música. Todo el mundo sabe bien el efecto que tiene la música en la gente. Una melodía agradable y calmante puede arrullar a uno y dejarlo en una condición de sueño mientras que otra impulsa a uno a actuar con ganas de ponerse de pie y marchar al compás de la música lo mismo sucede con la lectura.

Para más ver: Como Leer Bien y Rápido

Un lector de habla suave de personalidad dócil, que no haga contacto visual con sus oyentes, puede arrollar a un auditorio entero hasta que se duerma o por lo menos calmarlo hasta dejarlo envuelto, mientras que el orador público entusiasta, animoso y vibrante que se transporta a lo que lee y vive y siente su material y mantiene cierto grado de contacto con su auditorio mediante la vista, puede mantenerlo emocionado e impulsarlo a actuar a consecuencia de lo que oye.

Las 8 técnicas fundamentales de la buena lectura pública.

Hay ocho puntos esenciales para la lectura pública buena y eficaz. Ellos son:

Entusiasmo o sentimiento

Algo esencial para la buena lectura pública tener entusiasmo o sentimiento. Esto se necesita en todo lo que nos esforzamos por hacer sinceramente. En la lectura significa vivir el material conforme usted lo lee. ¿Cree usted lo que está leyendo?  Si no, no se moleste en leerlo.

El auditorio es parecido a un espejo; refleja el estado de ánimo del lector, las personas no pueden ser estimuladas a acción por las ideas expresadas por una persona que muestra que reprimida o por una presentación inanimada. Insípida, igual, o de lectura afectada. Pero cuando usted lee con entusiasmo y en ocasiones con ardor, su presentación será animada, llena de vida, fuerza, vigor, y será inspiradora.

Volumen

Siempre debemos leer con la suficiente fuerza. Un lector puede poseer todas las otras cualidades esenciales de la buena lectura; pero si no usa el volumen necesario para ser oído, de que le sirve todo lo demás. Pero ¿Cómo saber determinar la intensidad del volumen? la fuerza que se necesita se determina por el lugar, su tamaño y acústica.

No deje nunca que su voz se haga desagradablemente fuerte; pero siempre, hable con voz suficientemente alta para que todos puedan oír, incluyendo a los que se hallen hasta en la parte de atrás. Si usted se percata de que algunos están haciendo esfuerzo para oír sus palabras, entonces debe aumentar la fuerza de su voz lo necesario para que lo escuchen bien.

Pronunciación o articulación clara.

Esto significa hablar claramente y pronunciar las palabras que se entiendan, mediante articular claramente cada silaba y pronunciar bien las consonantes finales. Esto implica el abrir bien la boca y dejar que las palabras broten, sin la obstrucción de la lengua encogida. Si un lector no tiene habla claramente articulada, entonces, prescindiendo de cuan fuerte voz use, sus palabras no se entenderán.

También, con el fin de ser oído claramente se debe leer con la cabeza levantada, no con la barbilla recargada en el pecho. Sostenga el material que se va leer lo suficientemente alto para que el único movimiento necesario sea una leve mirada hacia abajo. Esto siempre permitirá que la voz viaje directamente al auditorio y también facilitara el tener contacto visual con él, aunque uno este leyendo y no esté hablando improvisadamente.

Énfasis correcto

Otra cosa que se necesita fundamentalmente para lograr lectura inteligente y sobresaliente es el dar el énfasis correcto adecuado a las palabras que transmiten el pensamiento de cada oración.

Esta es la misma vida de la lectura; pero el dar énfasis en las palabras que no deben recibirlo confunde o cambia el significado de una declaración, quizás hasta el grado de lo absurdo, reemplazándose así el énfasis que da el sentido con el énfasis que hace que se pierda el sentido.

El énfasis es la llave que lleva al significado. La lectura oral buena e interpretativa aclara el texto dando énfasis con sentido a las palabras correctas, y así transmite el significado correcto.

Con el fin de saber el significado correcto, el lector tiene que familiarizarse, no solo con la idea general de todo el escrito, sino con el significado de cada oración. Para que no olvide el significado cuando llegue el tiempo de presentar la lectura en público, un buen método que le ayudara a lograr esto es subrayar las pocas palabras de la oración que reciben el énfasis principal.

Para saber el énfasis que tienes que dar a una palabra oración se puede determinar por el contexto o medio circundante de cada declaración así sabremos cuales son las palabras que deben recibir énfasis.

La lectura que recibe énfasis donde debe recibirlo expresa convicción e impresiona a los oyentes. Denota ahínco y sinceridad. La falta de énfasis hace a la lectura insípida, descolorida, débil y aun vacía.

Modulación

La modulación, es la variedad y el contraste de la voz.  Es lo contrario de leer en un tono monótono que invite a sueño, y se hace usando expresiones llenas de colorido y variedad en la inflexión tonal. Sin un contraste constante de paso, tono y fuerza un lector carece de expresión natural y no logra conseguir la atención y conservar el interés del auditorio.

Naturalidad

La persona que aprende a leer con naturalidad y sabe hacerlo, es decir, con la misma inflexión y color de la conversación con significado y convicción, ha descubierto el secreto de la lectura pública eficaz. Hágala sonar como si estuviera usted hablando.

Esto es esencial, la lectura que tiene naturalidad debe sonar como conversación animosa, debe tener la misma naturalidad, espontaneidad, frescura y animación que la buena conversación.

Pausar

Uno de los puntos esenciales más significativos de la lectura pública es usar las pausas. Quizás no exista mejor modo de atraer la atención de su auditorio que haciendo las pausas donde deben hacerse.

Haciendo pausas un buen lector puede crear expectativa, dar énfasis, recalcar el sentido y dar tiempo para que el material sea comprendido.

Si uno no pausa cuando lee nuestra lectura se hace mecánica y sosa como un impreso y solo está pronunciando palabras sin comunicarles sentido. La puntuación oral no siempre coincide con la puntuación gramatical. En el habla diaria a menudo pausamos donde no se usa coma en la escritura, y viceversa.

Serenidad o la calma

El último requisito esencial para la buena lectura pública, pero no el de menor importancia, es la serenidad o la calma. Se necesita esta para poder mantener buen dominio de uno mismo, para pausar debidamente, tener desenvoltura natural, agrupar correctamente las frases y leer con fluidez, dejando que los ojos abarquen varias palabras más adelante cada vez que se haga una leve pausa para dar sentido a una frase o grupo de palabras que expresan un pensamiento. Sin desahogo el lector no puede poner a sus oyentes en desahogo e infundir confianza en ellos.

Este efecto deseado no puede lograrse si el lector no está cabalmente familiarizado con el material de lectura.

Si él no lo está, su atención estará dividida. Sus ojos escudriñarán nerviosamente la parte del texto que sigue para no tropezar cuando lea, y al mismo tiempo tratara de averiguar con un vistazo su significado, importancia y la emoción que se ha de expresar. Su lectura defectuosa revelara que no se ha preparado cabalmente. 

Otros dos requisitos

Todavía hay otros dos requisitos, aunque menores, para la buena lectura pública. Estos no se necesitan cuando se lee por radio a oyentes invisibles; pero cuando uno se enfrenta a un auditorio visible, agregan los toques de acabado, pulidez y eficacia a la presentación. En la lectura pública, de cuando en cuando mantenga contacto visual con sus oyentes levantando la vista del texto, no simplemente de manera mecánica, a la ligera, sino mirando a los ojos de un oyente aquí y más tarde de uno allá, también, el usar algunos ademanes mejorara su lectura; pero úselos únicamente con moderación, es decir, use menos que cuando habla de improviso.

Cómo verse bien en una videollamada

Cómo verse bien en una videollamada

Cómo verse bien en una videollamada

Debido a las nuevas circunstancias mundiales provocadas por el COVID-19, es fundamental aprender como verse bien en una videollamada sea con amigos, familiares, escuela o negocios.

Puedes lograr que tus videollamadas parezcan producción de tv y siempre verte bien siempre porque nunca sabes cuándo alguien va a hacer una captura de pantalla.

Para más ver: 6 consejos para tener éxito al estudiar a distancia

 ¿Cómo verse mejor en una videollamada? Con algunos trucos muy sencillos.

1- Cámara bien posicionada:

Algo imprescindible es la ubicación de la cámara para que esta tome el rostro de manera completa. Lo ideal es buscar una posición a la altura de los ojos. El usuario se puede ayudar con bloques improvisados debajo del equipo para que el enfoque sea mejor. El objetivo es que las personas que participan en la videollamada no se distraigan con la mirada del usuario, que puede subir o bajar si no está equilibrada.  La cámara debe situarse a la altura de los ojos pero que se vea aproximadamente, hasta el tercer botón de la camisa.

Evite por todos los medios tener el dispositivo en su mano, lo recomendable si va usar un teléfono móvil es usar un trípode, sino tiene una a mano improvise algo, quizás con unos libros para que el dispositivo no se mueva y como mencionamos antes quede a la altura de los ojos.

2- Luz:

La iluminación es clave en el desarrollo de una buena videollamada. Esto permite que el rostro del usuario se vea detalladamente y con él, su gestualidad.

Si la luz estuviera detrás de nosotros y enfrentando la cámara, provocaríamos lo que se conoce como contraluz y solo se vería nuestra silueta negra. Una luz lateral proyectará sombras en la cara que hará que parezca mucho más agresiva. Lo mejor es emplear una luz difusa, por ejemplo, rebotada en la pared y, a ser posible, frontal. detrás de la pantalla del ordenador.

Mucho cuidado con la distancia a la que ponemos la luz y su intensidad. Si está muy cerca de nuestra cara o es demasiado fuerte, en la cámara aparecerán zonas en blanco que, en realidad, no son blancas. Es lo que se conoce como “quemado”. Busca el balance de la luz para que la cámara registre los colores lo más naturales posibles.

3- El Look

La idea es vestirse de la misma manera que si fueras a una cita presencial. Por ejemplo, si tienes una reunión importante con tu jefe, quizá te conviene sacar el traje y la corbata; o, si los códigos de tu oficina son más relajados, una blazer y una camisa con el cuello abierto serán más que suficiente. Si la reunión es con tus amigos, la sudadera es la perfecta sustituta del pijama.

Evita accesorios que generan ruidos, por ejemplo, pulseras que chocan entre sí, solo serán un elemento distractor.

Si una mujer decide usar maquillaje, conviene que lo resalte un poco más de lo que haría habitualmente a través de la cámara se ve menos que en persona, pero, no abuses con un maquillaje muy llamativo ni como si fueras a una discoteca. ¡Y vístase de la cabeza a los pies! No dé por hecho que solo se verá el torso. ¿Qué ocurre si va en pantalones cortos y se tiene que levantar durante la charla?

¿Qué colores usar en la ropa en una videollamada?  

Evita los estampados con motivos y patrones repetitivos o pequeños, pueden provocar el llamado efecto moiré, que es incomodísimo. Yo tengo algunas corbatas que me encantan, pero que trato de evitar si voy a realizar una videoconferencia. Y cuidado con llevar una camisa blanca sobre un fondo blanco parecerá que tenemos una cabeza flotante.

Conviene elegir colores claros, no muy llamativos y que destaquen sobre el fondo. Hay quien sugiere que nos fijemos en cómo van vestidos los presentadores de la tv, los colores que ellos emplean funcionan bien en cámara.

Piensa en tu ropa y el color de fondo para crear un contraste visual.

4- Espacio tranquilo:

Una de las partes menos consideradas, pero más primordiales de las videoconferencias es el lugar donde se llevará a cabo.

Un perdón, ¿puede repetir? funciona una vez. Pero si la conversación se acaba reduciendo a la frase ¿me oyes ahora? será difícil remontar. Y desde ambos lados de la pantalla surgirán los nervios. Para evitar posibles ruidos externos, es recomendable usar auriculares con micrófono incorporado para que el proceso se desarrolle con mayor pureza.

Y, por supuesto, evite toda interrupción. Si vives con alguien, ¡avísales! A veces te encuentras con que aparece alguien detrás de la pantalla. Aunque no sean factores definitivos, sí influirán en la impresión que cause el candidato. También hay que evitar elementos que den mucha información sobre nosotros, especialmente si pueden ser conflictivos. Usar un fondo lo más neutro posible.

5- Lenguaje Corporal

Ten presente que, aunque no estés hablando, la gente te está viendo por lo que siempre debes comportarte, presta mucha atención a su lenguaje corporal.

Evita el multitasking

Bostezar, jugar con plumas, fumar, comer o mascar chicle. Es muy notorio cuando alguien que está participando en una videoconferencia está haciendo varias cosas a la vez y resulta sumamente molesto enviarás una señal de aburrimiento, ansiedad o incluso una falta de respeto.

– Cuida tu postura.

No te sientes como si estuvieras en el sillón de tu casa, sino como si estuvieras en una reunión presente de negocios. Ponte derecho y acomoda los brazos sobre la mesa, haz que tus manos estén visibles.

Es sugerible que haya un ligero escorzo hacia la cámara, pero no estar muy pegados a ella para que permita observar nuestro lenguaje corporal.

– Tu voz y lenguaje.

No exagere, pero muéstrese algo más entusiasta y sonriente de lo que haría en un encuentro cara a cara. Alce un poco la voz que se le oiga alto y claro.

Trate de no hacer chistes, debido a que está comprobado que las bromas por videollamadas son 30 por ciento menos graciosas que en persona. También es importante mantener hidratación cerca, como agua, té, zumos o un café… que ayuden si la llamada se alarga.

Es muy habitual que el sonido llegue con un ligero retraso. Espere unos segundos antes de responder, para asegurarse de que el emisor ha terminado la frase.

– Dónde ver.

Aunque en el contacto real es esencial ver al interlocutor directamente a los ojos, en videoconferencia debes considerar la “diferencia focal”. Cuando hables, debes ver a la cámara; cuando no, ve a la pantalla de tu computadora o dispositivo.

6- Hacer pruebas y tener un plan B:

Como en cualquier evento, es indispensable hacer pruebas horas o días antes de la presentación. Esto garantiza que cada detalle sea cubierto y se puedan solventar posibles contratiempos antes del día final. También se puede verificar la conexión WiFi para saber si está estable o debes mejorar la señal de Internet. Avisa previamente o coloca un papel en la puerta, pidiendo silencio. Revisa tu aspecto. Si lo has hecho antes ya sabes cómo te verás cuando te conectes.

En estas reuniones virtuales siempre puede ocurrir algo que interrumpa la transmisión. Es aconsejable contar con otro portátil o móvil con la misma herramienta usada para hacer la videollamada. Así, en caso de la primera fallar se tiene otra a disposición inmediata otra para solucionarlo.

Se tú mismo/a

Al final las videollamadas son interacciones con gente, pero a través de una pantalla. Simplemente no hagas nada que no harías en una reunión en persona.

Cómo verse bien en una videollamada

Debido a las nuevas circunstancias mundiales provocadas por el COVID-19, es fundamental aprender como verse bien en una videollamada sea con amigos, familiares, escuela o negocios.

Puedes lograr que tus videollamadas parezcan producción de tv y siempre verte bien siempre porque nunca sabes cuándo alguien va a hacer una captura de pantalla.

Para más ver: 6 consejos para tener éxito al estudiar a distancia

 ¿Cómo verse mejor en una videollamada? Con algunos trucos muy sencillos.

1- Cámara bien posicionada:

Algo imprescindible es la ubicación de la cámara para que esta tome el rostro de manera completa. Lo ideal es buscar una posición a la altura de los ojos. El usuario se puede ayudar con bloques improvisados debajo del equipo para que el enfoque sea mejor. El objetivo es que las personas que participan en la videollamada no se distraigan con la mirada del usuario, que puede subir o bajar si no está equilibrada.  La cámara debe situarse a la altura de los ojos pero que se vea aproximadamente, hasta el tercer botón de la camisa.

Evite por todos los medios tener el dispositivo en su mano, lo recomendable si va usar un teléfono móvil es usar un trípode, sino tiene una a mano improvise algo, quizás con unos libros para que el dispositivo no se mueva y como mencionamos antes quede a la altura de los ojos.

2- Luz:

La iluminación es clave en el desarrollo de una buena videollamada. Esto permite que el rostro del usuario se vea detalladamente y con él, su gestualidad.

Si la luz estuviera detrás de nosotros y enfrentando la cámara, provocaríamos lo que se conoce como contraluz y solo se vería nuestra silueta negra. Una luz lateral proyectará sombras en la cara que hará que parezca mucho más agresiva. Lo mejor es emplear una luz difusa, por ejemplo, rebotada en la pared y, a ser posible, frontal. detrás de la pantalla del ordenador.

Mucho cuidado con la distancia a la que ponemos la luz y su intensidad. Si está muy cerca de nuestra cara o es demasiado fuerte, en la cámara aparecerán zonas en blanco que, en realidad, no son blancas. Es lo que se conoce como “quemado”. Busca el balance de la luz para que la cámara registre los colores lo más naturales posibles.

3- El Look

La idea es vestirse de la misma manera que si fueras a una cita presencial. Por ejemplo, si tienes una reunión importante con tu jefe, quizá te conviene sacar el traje y la corbata; o, si los códigos de tu oficina son más relajados, una blazer y una camisa con el cuello abierto serán más que suficiente. Si la reunión es con tus amigos, la sudadera es la perfecta sustituta del pijama.

Evita accesorios que generan ruidos, por ejemplo, pulseras que chocan entre sí, solo serán un elemento distractor.

Si una mujer decide usar maquillaje, conviene que lo resalte un poco más de lo que haría habitualmente a través de la cámara se ve menos que en persona, pero, no abuses con un maquillaje muy llamativo ni como si fueras a una discoteca. ¡Y vístase de la cabeza a los pies! No dé por hecho que solo se verá el torso. ¿Qué ocurre si va en pantalones cortos y se tiene que levantar durante la charla?

¿Qué colores usar en la ropa en una videollamada?  

Evita los estampados con motivos y patrones repetitivos o pequeños, pueden provocar el llamado efecto moiré, que es incomodísimo. Yo tengo algunas corbatas que me encantan, pero que trato de evitar si voy a realizar una videoconferencia. Y cuidado con llevar una camisa blanca sobre un fondo blanco parecerá que tenemos una cabeza flotante.

Conviene elegir colores claros, no muy llamativos y que destaquen sobre el fondo. Hay quien sugiere que nos fijemos en cómo van vestidos los presentadores de la tv, los colores que ellos emplean funcionan bien en cámara.

Piensa en tu ropa y el color de fondo para crear un contraste visual.

4- Espacio tranquilo:

Una de las partes menos consideradas, pero más primordiales de las videoconferencias es el lugar donde se llevará a cabo.

Un perdón, ¿puede repetir? funciona una vez. Pero si la conversación se acaba reduciendo a la frase ¿me oyes ahora? será difícil remontar. Y desde ambos lados de la pantalla surgirán los nervios. Para evitar posibles ruidos externos, es recomendable usar auriculares con micrófono incorporado para que el proceso se desarrolle con mayor pureza.

Y, por supuesto, evite toda interrupción. Si vives con alguien, ¡avísales! A veces te encuentras con que aparece alguien detrás de la pantalla. Aunque no sean factores definitivos, sí influirán en la impresión que cause el candidato. También hay que evitar elementos que den mucha información sobre nosotros, especialmente si pueden ser conflictivos. Usar un fondo lo más neutro posible.

5- Lenguaje Corporal

Ten presente que, aunque no estés hablando, la gente te está viendo por lo que siempre debes comportarte, presta mucha atención a su lenguaje corporal.

Evita el multitasking

Bostezar, jugar con plumas, fumar, comer o mascar chicle. Es muy notorio cuando alguien que está participando en una videoconferencia está haciendo varias cosas a la vez y resulta sumamente molesto enviarás una señal de aburrimiento, ansiedad o incluso una falta de respeto.

– Cuida tu postura.

No te sientes como si estuvieras en el sillón de tu casa, sino como si estuvieras en una reunión presente de negocios. Ponte derecho y acomoda los brazos sobre la mesa, haz que tus manos estén visibles.

Es sugerible que haya un ligero escorzo hacia la cámara, pero no estar muy pegados a ella para que permita observar nuestro lenguaje corporal.

– Tu voz y lenguaje.

No exagere, pero muéstrese algo más entusiasta y sonriente de lo que haría en un encuentro cara a cara. Alce un poco la voz que se le oiga alto y claro.

Trate de no hacer chistes, debido a que está comprobado que las bromas por videollamadas son 30 por ciento menos graciosas que en persona. También es importante mantener hidratación cerca, como agua, té, zumos o un café… que ayuden si la llamada se alarga.

Es muy habitual que el sonido llegue con un ligero retraso. Espere unos segundos antes de responder, para asegurarse de que el emisor ha terminado la frase.

– Dónde ver.

Aunque en el contacto real es esencial ver al interlocutor directamente a los ojos, en videoconferencia debes considerar la “diferencia focal”. Cuando hables, debes ver a la cámara; cuando no, ve a la pantalla de tu computadora o dispositivo.

6- Hacer pruebas y tener un plan B:

Como en cualquier evento, es indispensable hacer pruebas horas o días antes de la presentación. Esto garantiza que cada detalle sea cubierto y se puedan solventar posibles contratiempos antes del día final. También se puede verificar la conexión WiFi para saber si está estable o debes mejorar la señal de Internet. Avisa previamente o coloca un papel en la puerta, pidiendo silencio. Revisa tu aspecto. Si lo has hecho antes ya sabes cómo te verás cuando te conectes.

En estas reuniones virtuales siempre puede ocurrir algo que interrumpa la transmisión. Es aconsejable contar con otro portátil o móvil con la misma herramienta usada para hacer la videollamada. Así, en caso de la primera fallar se tiene otra a disposición inmediata otra para solucionarlo.

Se tú mismo/a

Al final las videollamadas son interacciones con gente, pero a través de una pantalla. Simplemente no hagas nada que no harías en una reunión en persona.

Técnica de Oratoria: La Modulación

Técnica de Oratoria: La Modulación

Técnica de Oratoria: La Modulación

¿Qué es La Modulación?

La modulación implica variar el volumen, ritmo y tono de la voz. Si usamos bien las técnicas de modulación de la voz al hablar en público y al conversar en general, lograremos dar vida a nuestras palabras, despertar sentimientos y mover a actuar a quienes nos escuchan.

La modulación revela lo que sentimos de lo que estamos diciendo. Si al hablar no modulamos la voz, podemos dar la impresión de que no dominamos o no nos interesa el tema del que estamos hablando. Nuestra actitud hacia la información que presentamos influye en la actitud de nuestro público.

Por otro lado, si al hablar variamos el volumen, el ritmo y el tono nuestra presentación será mucho más atractiva y quienes lo escuchen se envolverán en sus palabras.

Para más ver Técnicas De La Oratoria: La Voz

Como modular la voz.

Gradúe el volumen

Una manera de variar el semblante de la voz consiste en variar el volumen. El volumen debe ir de acuerdo a la información. Eleve la voz para destacar puntos principales y motivar a sus oyentes. Baje la voz para generar expectación o expresar miedo o preocupación. El volumen reducido también sirve para señalar que lo que se dice tiene una importancia menor en el contexto.

Tenga cuidado de no subir y bajar el volumen de forma monótona, porque al hacer esto cambiaría el significado de su presentación. No eleve la voz con mucha frecuencia, pues su auditorio creerá que los está regañando. También evite hablar siempre en voz baja, pues puede dar una imagen de inseguridad, falta de convicción o desinterés por el tema.

Para más ver Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Cambie de ritmo.

Todos los días cuando hablamos las palabras salen de manera espontánea. Es decir, que cuando algo nos entusiasma, tendemos a hablar más rápido, pero cuando queremos que se recuerde bien lo que decimos, bajamos la velocidad.

Un problema que algunos oradores pocos experimentados tienen es que no varían el ritmo. Esto ocurre porque se preocupan tanto por las palabras que van a utilizar que incluso las escriben una por una. Por eso, aunque quizás no lean el discurso, pero como ya se lo han aprendido de memoria, lo pronuncian a un ritmo constante. Para corregir este defecto, deben aprender a disertar valiéndose de la improvisación.

No cambie bruscamente de ritmo, o asustará a sus oyentes. No sacrifique la buena pronunciación por hablar demasiado rápido.

Para lograr esto pronuncie sus exposiciones a una velocidad moderada. Cuando quiera transmitir entusiasmo, hable más deprisa, como lo hace en el día a día y hable más despacio si va a mencionar un punto importante.

Varíe el tono.

Imagínese a una persona tocando durante una hora una sola nota con un instrumento musical de la siguiente manera primero fuerte, después suave; ahora rápido, luego despacio… Aunque el volumen y el ritmo cambien, si el tono es siempre el mismo, la “música” no resulta agradable.  Este ejemplo nos sirve para ilustrar que, si al hablar no variamos el tono, nuestra voz no será muy agradable.

Los cambios de tono cumplen diversas funciones, como dar énfasis (con una elevación ligera del tono, así como del volumen), indicar tamaño o distancia, o señalar que la oración es interrogativa.

Use un tono de voz más agudo para expresar alegría o para hablar de tamaños o distancias. Utilice un tono de voz más grave para expresar tristeza o preocupación. No se limite a pronunciar palabras vacías.

resumen

  • Varíe el volumen. Eleve la voz para destacar puntos principales. Baje la voz para generar expectación o expresar miedo o preocupación. 

  • Varíe el ritmo. Hable más rápido para transmitir entusiasmo. Hable más despacio si va a mencionar un punto importante. 
  • Varíe el tono. Use un tono de voz más agudo para expresar alegría o para hablar de tamaños o distancias. Utilice un tono de voz más grave para expresar tristeza o preocupación. 
  • Sea natural. La modulación debe ser natural sino la voz suena artificial y en vez de infundir fuerza y color a la presentación, hace que el auditorio se sienta incómodo.

La modulación es la sal del discurso, por así decirlo. Empleada en la forma y la medida adecuadas, potencia considerablemente el sabor de la información y la convierte en una delicia para el auditorio.

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Técnica de Oratoria: La Modulación

¿Qué es La Modulación?

La modulación implica variar el volumen, ritmo y tono de la voz. Si usamos bien las técnicas de modulación de la voz al hablar en público y al conversar en general, lograremos dar vida a nuestras palabras, despertar sentimientos y mover a actuar a quienes nos escuchan.

La modulación revela lo que sentimos de lo que estamos diciendo. Si al hablar no modulamos la voz, podemos dar la impresión de que no dominamos o no nos interesa el tema del que estamos hablando. Nuestra actitud hacia la información que presentamos influye en la actitud de nuestro público.

Por otro lado, si al hablar variamos el volumen, el ritmo y el tono nuestra presentación será mucho más atractiva y quienes lo escuchen se envolverán en sus palabras.

Para más ver Técnicas De La Oratoria: La Voz

Como modular la voz.

Gradúe el volumen

Una manera de variar el semblante de la voz consiste en variar el volumen. El volumen debe ir de acuerdo a la información. Eleve la voz para destacar puntos principales y motivar a sus oyentes. Baje la voz para generar expectación o expresar miedo o preocupación. El volumen reducido también sirve para señalar que lo que se dice tiene una importancia menor en el contexto.

Tenga cuidado de no subir y bajar el volumen de forma monótona, porque al hacer esto cambiaría el significado de su presentación. No eleve la voz con mucha frecuencia, pues su auditorio creerá que los está regañando. También evite hablar siempre en voz baja, pues puede dar una imagen de inseguridad, falta de convicción o desinterés por el tema.

Para más ver Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Cambie de ritmo.

Todos los días cuando hablamos las palabras salen de manera espontánea. Es decir, que cuando algo nos entusiasma, tendemos a hablar más rápido, pero cuando queremos que se recuerde bien lo que decimos, bajamos la velocidad.

Un problema que algunos oradores pocos experimentados tienen es que no varían el ritmo. Esto ocurre porque se preocupan tanto por las palabras que van a utilizar que incluso las escriben una por una. Por eso, aunque quizás no lean el discurso, pero como ya se lo han aprendido de memoria, lo pronuncian a un ritmo constante. Para corregir este defecto, deben aprender a disertar valiéndose de la improvisación.

No cambie bruscamente de ritmo, o asustará a sus oyentes. No sacrifique la buena pronunciación por hablar demasiado rápido.

Para lograr esto pronuncie sus exposiciones a una velocidad moderada. Cuando quiera transmitir entusiasmo, hable más deprisa, como lo hace en el día a día y hable más despacio si va a mencionar un punto importante.

Varíe el tono.

Imagínese a una persona tocando durante una hora una sola nota con un instrumento musical de la siguiente manera primero fuerte, después suave; ahora rápido, luego despacio… Aunque el volumen y el ritmo cambien, si el tono es siempre el mismo, la “música” no resulta agradable.  Este ejemplo nos sirve para ilustrar que, si al hablar no variamos el tono, nuestra voz no será muy agradable.

Los cambios de tono cumplen diversas funciones, como dar énfasis (con una elevación ligera del tono, así como del volumen), indicar tamaño o distancia, o señalar que la oración es interrogativa.

Use un tono de voz más agudo para expresar alegría o para hablar de tamaños o distancias. Utilice un tono de voz más grave para expresar tristeza o preocupación. No se limite a pronunciar palabras vacías.

resumen

  • Varíe el volumen. Eleve la voz para destacar puntos principales. Baje la voz para generar expectación o expresar miedo o preocupación. 

  • Varíe el ritmo. Hable más rápido para transmitir entusiasmo. Hable más despacio si va a mencionar un punto importante. 
  • Varíe el tono. Use un tono de voz más agudo para expresar alegría o para hablar de tamaños o distancias. Utilice un tono de voz más grave para expresar tristeza o preocupación. 
  • Sea natural. La modulación debe ser natural sino la voz suena artificial y en vez de infundir fuerza y color a la presentación, hace que el auditorio se sienta incómodo.

La modulación es la sal del discurso, por así decirlo. Empleada en la forma y la medida adecuadas, potencia considerablemente el sabor de la información y la convierte en una delicia para el auditorio.

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Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Importancia del Volumen al Hablar en Público.

Importancia del Volumen al Hablar en Público.

La importancia que tiene el volumen de la voz, la modulación y la dicción durante una exposición es enorme, si no se le escucha fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede molestar e incomodar y el auditorio perderse de los excelentes pensamientos que ha preparado

A veces el que habla desde la plataforma tiende hablar sin la fuerza necesaria como para ser oído y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Incluso en nuestra vida diaria, también, nos encontramos con personas que no pueden oír bien y tenemos que competir con ciertos ruidos, sea desde dentro de algún lugar o a la Intemperie. Esto quiere decir que tenemos que dar consideración cuidadosa al timbre apropiado.

Para saber más de como modular la voz mire: Técnica de Oratoria: La Modulación.

 RAZONES PARA SUBIR EL VOLUMEN

  • Mantener atento a un grupo grande.
  • Contrarrestar las distracciones.
  • Captar la atención de los oyentes cuando se dice algo muy importante. 
  • Incitar a la acción.
  • Atraer la atención de una persona o un grupo.

Ser oído con comodidad.

La primera cosa que se debe considerar al determinar cuánto usar se analiza mejor usando la pregunta:

¿Se ejerció la potencia de voz necesaria? Es decir, ¿se le oyó en la última fila sin que ahogara a los de la primera? esa pudiera ser consideración suficiente para el orador que está empezando, pero los que son más adelantados que éstos deben esforzarse por dominar los siguientes aspectos de este asunto también.

Volumen ajustado a las circunstancias.

El orador debe estar alerta a las condiciones variantes en medio de las cuales habla. Esto amplía sus facultades de discernimiento, lo hace más flexible y le permite llegar a su auditorio y retenerlo con mayor facilidad.

Las condiciones varían dependiendo del lugar donde se diserte y la cantidad de personas que forman el auditorio. Para dominar las circunstancias usted tiene que dominar el volumen. Al presentar un discurso ante un gran auditorio obviamente exige más volumen que el que utiliza en la sala de su casa con su familia.

Pero hasta estas condiciones no son constantes. De repente llegan Ruidos dentro y fuera del salón como el paso de un automóvil, un tren cercano, ruidos fuertes de animales, el llorar de niños, alguien que llega tarde etc. Todas estas cosas exigen un ajuste en su potencia de voz. El no reconocer estos ruidos y compensar por ellos con el volumen hará que algo, quizás un punto vital, se pierda.

En muchas presentaciones quizás tenga un equipo amplificador o micrófono para la voz. Pero si no se ejerce cuidado en su uso, y el volumen fluctúa extremadamente de fuerte a débil, entonces quizás sea necesario prestar consideración a estas circunstancias.

A veces a un orador se le hace difícil dominar este asunto sencillamente debido a su calidad de voz. Si éste es su problema y su voz sencillamente no se proyecta con amplitud, Quizás pueda hacer ciertos ejercicios o un programa de entrenamiento que le ayude a desarrollar y fortalecer la voz. No obstante, la calidad de la voz en sí misma es un asunto separado de la oratoria y por eso en este artículo no se le dará énfasis, pero pronto haremos uno solo de cómo mejorar la voz.

Para saber más de cómo usar la voz al hablar en público mire: Tecnicas De La Oratoria: La Voz

¿Cómo puede determinar el orador si su volumen es amplio?

Uno de los mejores indicadores de esto es la reacción o respuesta del auditorio. Un orador

experimentado observará cuidadosamente a los que están en las filas de atrás del auditorio durante la  introducción  del discurso y podrá determinar por la expresión y actitud general de éstos si  pueden oír cómodamente o no, y variará la potencia con esto. Una vez que percibe lo que se necesita en cuanto a volumen en el auditorio, no tiene más dificultad.

Otro medio es observar a otros oradores que estén en el mismo programa. ¿Se les oye con facilidad? ¿Cuánto están usando? Ajuste el suyo según esto.

Volumen ajustado al material.

Este aspecto de nuestra consideración del volumen no debe confundirse con la modulación. En la actualidad sencillamente estamos interesados en ajustar el volumen al material particular que se considera. Por ejemplo, si se estuvieran leyendo denunciaciones, es obvio que se regularía de manera diferente a cuando el orador estuviera leyendo acerca de amor entre parejas.

Al decidir cuánto volumen usar, analice su material y su propósito cuidadosamente. Si quiere cambiar la manera de pensar de su auditorio, no lo aleje por demasiado volumen. No obstante, si desea estimularlo a actividad llena de vigor, quizás el volumen pudiera ser más fuerte. Si el material pide fuerza, no lo debilite hablando en tono demasiado suave o bajo.

No olvide su objetivo.

Si quiere mover al auditorio a la acción, tal vez tenga que subir un poco la voz, pero si quiere que cambie su forma de pensar, no lo espante con una voz muy fuerte. Cuando se desea que razonen, es mejor hablar con voz más suave.

EL ORADOR que no habla con suficiente volumen se arriesga a que parte del auditorio empiece a cabecear así que, para poder mejorar el volumen adecuado, tenga en cuenta:

1) El tamaño y las características del auditorio.

2) Los ruidos que distraen la atención.

3) El tema que está tratando.

4) Su objetivo.

La buena preparación, la experiencia que se obtiene de la participación constante en discursos le ayudarán a hablar con el volumen conveniente. Sea que esté pronunciando un discurso desde la plataforma o cuando esté hablando con alguien, esfuércese por pensar en los beneficios que recibirán sus oyentes si escuchan bien lo que usted les dice.

Importancia del Volumen al Hablar en Público.

La importancia que tiene el volumen de la voz, la modulación y la dicción durante una exposición es enorme, si no se le escucha fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede molestar e incomodar y el auditorio perderse de los excelentes pensamientos que ha preparado

A veces el que habla desde la plataforma tiende hablar sin la fuerza necesaria como para ser oído y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Incluso en nuestra vida diaria, también, nos encontramos con personas que no pueden oír bien y tenemos que competir con ciertos ruidos, sea desde dentro de algún lugar o a la Intemperie. Esto quiere decir que tenemos que dar consideración cuidadosa al timbre apropiado.

Para saber más de como modular la voz mire: Técnica de Oratoria: La Modulación.

RAZONES PARA SUBIR EL VOLUMEN

Mantener atento a un grupo grande.

Contrarrestar las distracciones.

Captar la atención de los oyentes cuando se dice algo muy importante.

Incitar a la acción.

Atraer la atención de una persona o un grupo.

Ser oído con comodidad.

La primera cosa que se debe considerar al determinar cuánto usar se analiza mejor usando la pregunta:

¿Se ejerció la potencia de voz necesaria? Es decir, ¿se le oyó en la última fila sin que ahogara a los de la primera? esa pudiera ser consideración suficiente para el orador que está empezando, pero los que son más adelantados que éstos deben esforzarse por dominar los siguientes aspectos de este asunto también.

Volumen ajustado a las circunstancias.

El orador debe estar alerta a las condiciones variantes en medio de las cuales habla. Esto amplía sus facultades de discernimiento, lo hace más flexible y le permite llegar a su auditorio y retenerlo con mayor facilidad.

Las condiciones varían dependiendo del lugar donde se diserte y la cantidad de personas que forman el auditorio. Para dominar las circunstancias usted tiene que dominar el volumen. Al presentar un discurso ante un gran auditorio obviamente exige más volumen que el que utiliza en la sala de su casa con su familia.

Pero hasta estas condiciones no son constantes. De repente llegan Ruidos dentro y fuera del salón como el paso de un automóvil, un tren cercano, ruidos fuertes de animales, el llorar de niños, alguien que llega tarde etc. Todas estas cosas exigen un ajuste en su potencia de voz. El no reconocer estos ruidos y compensar por ellos con el volumen hará que algo, quizás un punto vital, se pierda.

En muchas presentaciones quizás tenga un equipo amplificador o micrófono para la voz. Pero si no se ejerce cuidado en su uso, y el volumen fluctúa extremadamente de fuerte a débil, entonces quizás sea necesario prestar consideración a estas circunstancias.

A veces a un orador se le hace difícil dominar este asunto sencillamente debido a su calidad de voz. Si éste es su problema y su voz sencillamente no se proyecta con amplitud, Quizás pueda hacer ciertos ejercicios o un programa de entrenamiento que le ayude a desarrollar y fortalecer la voz. No obstante, la calidad de la voz en sí misma es un asunto separado de la oratoria y por eso en este artículo no se le dará énfasis, pero pronto haremos uno solo de cómo mejorar la voz.

Para saber más de cómo usar la voz al hablar en público mire: Tecnicas De La Oratoria: La Voz

¿Cómo puede determinar el orador si su volumen es amplio?

Uno de los mejores indicadores de esto es la reacción o respuesta del auditorio. Un orador

experimentado observará cuidadosamente a los que están en las filas de atrás del auditorio durante la  introducción  del discurso y podrá determinar por la expresión y actitud general de éstos si  pueden oír cómodamente o no, y variará la potencia con esto. Una vez que percibe lo que se necesita en cuanto a volumen en el auditorio, no tiene más dificultad.

Otro medio es observar a otros oradores que estén en el mismo programa. ¿Se les oye con facilidad? ¿Cuánto están usando? Ajuste el suyo según esto.

Volumen ajustado al material.

Este aspecto de nuestra consideración del volumen no debe confundirse con la modulación. En la actualidad sencillamente estamos interesados en ajustar el volumen al material particular que se considera. Por ejemplo, si se estuvieran leyendo denunciaciones, es obvio que se regularía de manera diferente a cuando el orador estuviera leyendo acerca de amor entre parejas.

Al decidir cuánto volumen usar, analice su material y su propósito cuidadosamente. Si quiere cambiar la manera de pensar de su auditorio, no lo aleje por demasiado volumen. No obstante, si desea estimularlo a actividad llena de vigor, quizás el volumen pudiera ser más fuerte. Si el material pide fuerza, no lo debilite hablando en tono demasiado suave o bajo.

No olvide su objetivo.

Si quiere mover al auditorio a la acción, tal vez tenga que subir un poco la voz, pero si quiere que cambie su forma de pensar, no lo espante con una voz muy fuerte. Cuando se desea que razonen, es mejor hablar con voz más suave.

EL ORADOR que no habla con suficiente volumen se arriesga a que parte del auditorio empiece a cabecear así que, para poder mejorar el volumen adecuado, tenga en cuenta:

1) El tamaño y las características del auditorio.

2) Los ruidos que distraen la atención.

3) El tema que está tratando.

4) Su objetivo.

La buena preparación, la experiencia que se obtiene de la participación constante en discursos le ayudarán a hablar con el volumen conveniente. Sea que esté pronunciando un discurso desde la plataforma o cuando esté hablando con alguien, esfuércese por pensar en los beneficios que recibirán sus oyentes si escuchan bien lo que usted les dice.

10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

La meta del constructor es levantar una construcción que logre lo que él se propone, que sea económica, resistente y agradable. Entonces él habrá efectuado lo que se ha propuesto. La meta del orador es presentar su mensaje de forma clara, agradable y hacer que sus oyentes actúen en consecuencia a lo que escucharon.

Claves de una buena exposición 

Al prepararse para presentar un discurso el orador tiene que usar diez técnicas esenciales para una buena exposición, que se considerarán una por una.

10 técnicas esenciales para una buena exposición

Entusiasmo

El entusiasmo es la vida misma de una exposición. Nunca menosprecie su importancia. Sin entusiasmo una conferencia está muerta y probablemente el auditorio no quede ni conmovido ni convencido. I.M. Flapan, anterior director de la Escuela de Disertación Pública de Nueva York, declaró: “A la mayoría de las personas inteligentes les gustaría creer que se puede conmover al mundo por medio de la razón y la lógica. La triste verdad es que se conmueve al mundo por medio de los sentimientos y las emociones. Un orador que se dirija a uno con verdadero calor, sinceridad y entusiasmo casi siempre convencerá al auditorio.” Si usted habla así, con entusiasmo, su auditorio no solo escuchará, sino que también quedará convencido y obrará según lo que usted diga.  

El volumen

A menos que otros lo puedan oír fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede irritar al auditorio y de ese modo distraer de los excelentes pensamientos que ha preparado.  A veces el que habla desde la plataforma quizás hable sin el volumen necesario y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Para saber más mire Importancia del Volumen al Hablar en Público.

La articulación

Si el orador no articula claramente, si no pronuncia bien ciertas consonantes finales, si junta sus palabras, si su pronunciación es indistinta o apagada a causa del hábito de habla perezosa y el no abrir la boca, él auditorio no podrá entender fácilmente lo que diga aunque se le pueda oír.

Para comunicarse eficazmente, usted debe hablar con claridad. Por muy interesante o incluso importante que sea su mensaje, gran parte de él se perderá si no se comprende con facilidad. Las palabras que no se entienden a plenitud no motivan. Aunque la persona tenga una voz potente, si no articula de manera clara, no inducirá a actuar. Será como si estuviera hablando en un idioma extranjero, incomprensible para los oyentes.

Para saber más mire Como Mejorar: La Pronunciación Al Hablar En Publico

La modulación

Esto significa contraste lleno de colorido. Para ilustrar: Si uno habla constantemente en un tono alto molesta a sus oyentes y los irrita. Por otra parte, si uno habla por algún tiempo con una voz baja y gruesa y no cambia su tono cuando es adecuado, lo que dice suena pesimista y deprimente. De modo que cambie el ritmo de la presentación, su tono y fuerza de acuerdo con lo que usted dice. Si la exposición carece de modulación el orador llegará a ser tan aburrido que pronto arrullará a su auditorio y lo pondrá a dormir. Sólo una constante variedad de ritmo, fuerza y tono hará que la exposición siga siendo interesante y mantendrá a todos despiertos.

Para saber más mire Técnica de Oratoria: La Modulación

Pausas que refresquen

Ninguna exposición puede ser realmente eficaz sin ellas. En realidad, una buena manera de determinar si un orador es principiante o no es observando si su exposición carece de pausas. Los principiantes parecen temer que si pausan el auditorio pensará que han concluido y se levantará y se irá. Pero, es más bien por una constante andanada de palabras sin interrupción que Invitan a un éxodo general.

Por eso pause, una pausa en el lugar correcto crea expectativa y prepara a los oyentes mediante suspenso para la idea próxima, también da a los pensamientos la oportunidad de penetrar bien.

El auditorio lo apreciará y retendrá más del material presentado. Luego dé el énfasis donde se necesita, es decir, en las pocas palabras que transmiten el pensamiento. Sin embargo, al hacerlo así, evite el caer en el error de dar la misma cantidad de énfasis a todo lo que dice. En ese caso sería mejor que no recalcara nada el orador. Tendría el mismo efecto: al auditorio todavía le sería imposible determinar las cosas de importancia en su exposición.

Para saber mas mire Como usar las Pausas al Hablar en Público

Expresión facial apropiada

«Apropiada,» la determine el humor del tema de la exposición. Si es serio, el rostro de uno debe reflejar su seriedad; si es alegre, el semblante naturalmente debe reflejar felicidad. Un llamamiento intelectual, por más fuerte que sea, pronto perderá su vigor si la presentación es inanimada y la expresión facial fría y rígida. Aquí de nuevo un orador puede ir al extremo opuesto y continuamente sonreír ante su auditorio, lo cual es igual de tedioso, tonto y superficial. Causará la impresión de falta de sinceridad. O la sonrisa pudiera sugerir que se aproxima una declaración alegre, y, cuando el orador no la hace, sus oyentes pronto lo encuentran desilusionador y aburrido.

Los ademanes

Nunca los planee con anticipación; parecerán estudiados y artificiales. Después de las palabras de apertura de su exposición, cuando se entusiasme con su tema y comience a cobrar ímpetu la exposición, deje que sus ademanes salgan espontáneamente de su impulso interior de transmitir pensamientos y sentimientos. Entonces sus ademanes serán naturales y expresivos, igual a los que usa en su habla de todos los días. Esta naturalidad de la expresión física y vocal es otra cualidad fundamental de la oratoria. ¿A quién le gustaría que un orador usara una máscara, aunque la máscara fuera más hermosa que su propia cara? De modo que no use un disfraz. Sea usted su propio yo diario, natural, que conversa, sincero. Ocasionalmente cuando hable con ardor, esforzándose por ser vigoroso e impresionante, sea genuinamente entusiasta. No se haga artificial, retórico y retumbante. Tampoco use ademanes grandiosos.

Para saber mas mire Uso de Ademanes y Gestos en la Oratoria

Seguridad y confianza

La falta de seguridad y confianza en el orador produce inquietud e incomodidad entre los oyentes. Si son de buena voluntad con relación al mensaje y amigables hacia el orador, se compadecerán de él y anhelarán que su exposición termine para que él se siente y sea librado de ese pesado sufrimiento. Pero ¿cuánto del material absorberán los oyentes cuando están pensando en esas cosas? Muy poco, si acaso algo. Si el orador está en desahogo pone al auditorio en desahogo. Si habla con seguridad y confianza, el auditorio queda impresionado por lo que él dice.

Naturalidad

Si su forma de hablar revela nerviosismo o su estilo es forzado porque está demasiado pendiente de la impresión que cause, el auditorio puede distraerse. CUANDO uno se expresa con naturalidad, se gana la confianza de los demás. ¿Confiaría usted en las palabras de alguien que le hablara tras una máscara? ¿Sería diferente si el rostro de la máscara fuera más atractivo que el de la persona? Difícilmente. Por lo tanto, en vez de usar un disfraz, sea usted mismo. No hay que confundir la naturalidad con la despreocupación. Debemos evitar la gramática deficiente, la pronunciación incorrecta y la articulación poco clara, así como el lenguaje demasiado informal.

Facilidad de la conversación

El estilo conversacional apropiado hace que el auditorio se sienta cómodo y contribuye a su receptividad. La gente por lo general se siente a gusto conversando con sus amigos, y por ello sus comentarios son espontáneos. Algunas personas son animadas; otras, más reservadas. En cualquier caso, la naturalidad del tono conversacional siempre es atrayente.

Hay varios factores que pueden contribuir a que la exposición suene innecesariamente rígido o formal. Uno de ellos es la estructura de las frases. Este problema se presenta cuando el conferenciante intenta repetir las expresiones tal como figuran en la página impresa.

Por lo general, la palabra escrita difiere bastante de la hablada. Si usted expone las ideas tal como aparecen en una publicación o las lee directamente de un bosquejo impreso, no es probable que se exprese como suele hacerlo en una conversación.

Para mantener el estilo propio de un diálogo, exponga los conceptos con sus propias palabras, usando la oratoria improvisada  y evite las frases de estructura complicada. Siga estas técnicas y no olvide recordar que cuando hable ante un público muy numeroso, además de emplear un estilo conversacional, debe aumentar el volumen, la intensidad y el entusiasmo a fin de retener la atención de los oyentes.

 

10 Técnicas para Hacer una Buena Exposición

La meta del constructor es levantar una construcción que logre lo que él se propone, que sea económica, resistente y agradable. Entonces él habrá efectuado lo que se ha propuesto. La meta del orador es presentar su mensaje de forma clara, agradable y hacer que sus oyentes actúen en consecuencia a lo que escucharon.

Claves de una buena exposición 

Al prepararse para presentar un discurso el orador tiene que usar diez técnicas esenciales para una buena exposición, que se considerarán una por una.

10 técnicas esenciales para una buena exposición

Entusiasmo

El entusiasmo es la vida misma de una exposición. Nunca menosprecie su importancia. Sin entusiasmo una conferencia está muerta y probablemente el auditorio no quede ni conmovido ni convencido. I.M. Flapan, anterior director de la Escuela de Disertación Pública de Nueva York, declaró: “A la mayoría de las personas inteligentes les gustaría creer que se puede conmover al mundo por medio de la razón y la lógica. La triste verdad es que se conmueve al mundo por medio de los sentimientos y las emociones. Un orador que se dirija a uno con verdadero calor, sinceridad y entusiasmo casi siempre convencerá al auditorio.” Si usted habla así, con entusiasmo, su auditorio no solo escuchará, sino que también quedará convencido y obrará según lo que usted diga.  

El volumen

A menos que otros lo puedan oír fácilmente, el valor de lo que usted diga se perderá. Por otra parte, si su volumen es demasiado alto, puede irritar al auditorio y de ese modo distraer de los excelentes pensamientos que ha preparado.  A veces el que habla desde la plataforma quizás hable sin el volumen necesario y por eso no sea fuente de inspiración para su auditorio.

Para saber más mire Importancia del Volumen al Hablar en Público.

La articulación

Si el orador no articula claramente, si no pronuncia bien ciertas consonantes finales, si junta sus palabras, si su pronunciación es indistinta o apagada a causa del hábito de habla perezosa y el no abrir la boca, él auditorio no podrá entender fácilmente lo que diga aunque se le pueda oír.

Para comunicarse eficazmente, usted debe hablar con claridad. Por muy interesante o incluso importante que sea su mensaje, gran parte de él se perderá si no se comprende con facilidad. Las palabras que no se entienden a plenitud no motivan. Aunque la persona tenga una voz potente, si no articula de manera clara, no inducirá a actuar. Será como si estuviera hablando en un idioma extranjero, incomprensible para los oyentes.

Para saber más mire Como Mejorar: La Pronunciación Al Hablar En Publico

La modulación

Esto significa contraste lleno de colorido. Para ilustrar: Si uno habla constantemente en un tono alto molesta a sus oyentes y los irrita. Por otra parte, si uno habla por algún tiempo con una voz baja y gruesa y no cambia su tono cuando es adecuado, lo que dice suena pesimista y deprimente. De modo que cambie el ritmo de la presentación, su tono y fuerza de acuerdo con lo que usted dice. Si la exposición carece de modulación el orador llegará a ser tan aburrido que pronto arrullará a su auditorio y lo pondrá a dormir. Sólo una constante variedad de ritmo, fuerza y tono hará que la exposición siga siendo interesante y mantendrá a todos despiertos.

Para saber más mire Técnica de Oratoria: La Modulación

Pausas que refresquen

Ninguna exposición puede ser realmente eficaz sin ellas. En realidad, una buena manera de determinar si un orador es principiante o no es observando si su exposición carece de pausas. Los principiantes parecen temer que si pausan el auditorio pensará que han concluido y se levantará y se irá. Pero, es más bien por una constante andanada de palabras sin interrupción que Invitan a un éxodo general.

Por eso pause, una pausa en el lugar correcto crea expectativa y prepara a los oyentes mediante suspenso para la idea próxima, también da a los pensamientos la oportunidad de penetrar bien.

El auditorio lo apreciará y retendrá más del material presentado. Luego dé el énfasis donde se necesita, es decir, en las pocas palabras que transmiten el pensamiento. Sin embargo, al hacerlo así, evite el caer en el error de dar la misma cantidad de énfasis a todo lo que dice. En ese caso sería mejor que no recalcara nada el orador. Tendría el mismo efecto: al auditorio todavía le sería imposible determinar las cosas de importancia en su exposición.

Para saber mas mire Como usar las Pausas al Hablar en Público

Expresión facial apropiada

«Apropiada,» la determine el humor del tema de la exposición. Si es serio, el rostro de uno debe reflejar su seriedad; si es alegre, el semblante naturalmente debe reflejar felicidad. Un llamamiento intelectual, por más fuerte que sea, pronto perderá su vigor si la presentación es inanimada y la expresión facial fría y rígida. Aquí de nuevo un orador puede ir al extremo opuesto y continuamente sonreír ante su auditorio, lo cual es igual de tedioso, tonto y superficial. Causará la impresión de falta de sinceridad. O la sonrisa pudiera sugerir que se aproxima una declaración alegre, y, cuando el orador no la hace, sus oyentes pronto lo encuentran desilusionador y aburrido.

Los ademanes

Nunca los planee con anticipación; parecerán estudiados y artificiales. Después de las palabras de apertura de su exposición, cuando se entusiasme con su tema y comience a cobrar ímpetu la exposición, deje que sus ademanes salgan espontáneamente de su impulso interior de transmitir pensamientos y sentimientos. Entonces sus ademanes serán naturales y expresivos, igual a los que usa en su habla de todos los días. Esta naturalidad de la expresión física y vocal es otra cualidad fundamental de la oratoria. ¿A quién le gustaría que un orador usara una máscara, aunque la máscara fuera más hermosa que su propia cara? De modo que no use un disfraz. Sea usted su propio yo diario, natural, que conversa, sincero. Ocasionalmente cuando hable con ardor, esforzándose por ser vigoroso e impresionante, sea genuinamente entusiasta. No se haga artificial, retórico y retumbante. Tampoco use ademanes grandiosos.

Para saber mas mire Uso de Ademanes y Gestos en la Oratoria

Seguridad y confianza

La falta de seguridad y confianza en el orador produce inquietud e incomodidad entre los oyentes. Si son de buena voluntad con relación al mensaje y amigables hacia el orador, se compadecerán de él y anhelarán que su exposición termine para que él se siente y sea librado de ese pesado sufrimiento. Pero ¿cuánto del material absorberán los oyentes cuando están pensando en esas cosas? Muy poco, si acaso algo. Si el orador está en desahogo pone al auditorio en desahogo. Si habla con seguridad y confianza, el auditorio queda impresionado por lo que él dice.

Naturalidad

Si su forma de hablar revela nerviosismo o su estilo es forzado porque está demasiado pendiente de la impresión que cause, el auditorio puede distraerse. CUANDO uno se expresa con naturalidad, se gana la confianza de los demás. ¿Confiaría usted en las palabras de alguien que le hablara tras una máscara? ¿Sería diferente si el rostro de la máscara fuera más atractivo que el de la persona? Difícilmente. Por lo tanto, en vez de usar un disfraz, sea usted mismo. No hay que confundir la naturalidad con la despreocupación. Debemos evitar la gramática deficiente, la pronunciación incorrecta y la articulación poco clara, así como el lenguaje demasiado informal.

Facilidad de la conversación

El estilo conversacional apropiado hace que el auditorio se sienta cómodo y contribuye a su receptividad. La gente por lo general se siente a gusto conversando con sus amigos, y por ello sus comentarios son espontáneos. Algunas personas son animadas; otras, más reservadas. En cualquier caso, la naturalidad del tono conversacional siempre es atrayente.

Hay varios factores que pueden contribuir a que la exposición suene innecesariamente rígido o formal. Uno de ellos es la estructura de las frases. Este problema se presenta cuando el conferenciante intenta repetir las expresiones tal como figuran en la página impresa.

Por lo general, la palabra escrita difiere bastante de la hablada. Si usted expone las ideas tal como aparecen en una publicación o las lee directamente de un bosquejo impreso, no es probable que se exprese como suele hacerlo en una conversación.

Para mantener el estilo propio de un diálogo, exponga los conceptos con sus propias palabras, usando la oratoria improvisada  y evite las frases de estructura complicada. Siga estas técnicas y no olvide recordar que cuando hable ante un público muy numeroso, además de emplear un estilo conversacional, debe aumentar el volumen, la intensidad y el entusiasmo a fin de retener la atención de los oyentes.